ámbito local y global
El dinamismo de los mercados mundiales de ali- mentos y la volatilidad de los precios se ven afec- tados por los desastres, pero también actúan como un importante motor de la inseguridad ali- mentaria y del riesgo de desastre.
Pese a la incertidumbre y al riesgo inherente a este sector, las constantes alzas en los precios de los pro- ductos agrícolas desde el año 2000 en el plano mun- dial, incluidos los precios máximos alcanzados hacia finales de la última década (Gráfico 10.4), han propi- ciado nuevas y cuantiosas inversiones en el sector agrícola y en la producción mundial de alimentos du- rante los últimos años.
Según los cálculos efectuados para el mercado de cereales, se estima que en el año 2021 la producción mundial de trigo habrá aumentado en un 12 por
ciento con respecto al período de referencia 2009- 2011 (alcanzando 761 millones de toneladas (Mt)). Por su parte, la producción mundial de grano grue- so aumentará en un 20 por ciento (1.359 Mt) y la de arroz en un 16 por ciento (542 Mt) (OECD y FAO, 2012) (véase el Gráfico 10.5). Los países que contribuirían a este crecimiento son Kazajistán, Federación de Rusia y Ucrania para el trigo, y Argentina, Brasil y va- rios países del África subsahariana para el grano grueso.
El aumento de los precios de los alimentos a nivel mundial ha recibido el impulso de varios factores, tales como una creciente demanda de alimentos debido al crecimiento demográfico, la urbanización y el cambio en los patrones de consumo de alimen- tos, en particular en los países de ingresos bajos y medios que experimentan un rápido crecimiento, el elevado precio del petróleo, el uso de productos agrícolas para la producción de biocombustibles, o la disminución de las existencias en el plano mun- dial (FAO, 2012b; OCDE y FAO, 2012; FAO et al., 2011; Banco Mundial, 2008b).
(Fuente: FAO, 2012b
Gráfico 10.4 Aumento de los precios de los alimentos desde el año 2000 (observados desde enero de 2000 hasta agosto de 2012 sin ajustar a la inflación)
Po rc en taje 40 35 30 25 20 15 10 5 - Trigo Gran o gru eso Arroz Carn e de r es Carn e de c erdo Aves Carn e ovin a OCDE Países en desarrollo
Millones de toneladas
Producción de trigo Producción de grano grueso Producción de arroz 1.600 1.400 1.200 1.000 800 600 400 200 - 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017 2018 2019 2020 2021
(Fuente: UNISDR adaptado de OCDE y FAO, 2012)
Gráfico 10.6 Aumento previsto del consumo de productos agríco-
las y agropecuarios en los países en desarrolloi (variación porcen-
tual del consumo: 2021 con respecto al promedio de 2009-2011)
(Fuente: UNISDR adaptado de OCDE y FAO, 2012)
Gráfico 10.5 Precios y producción observados y esperados de trigo, grano grueso y arroz, 2000-2021
Por ejemplo, aunque se espera que aumente el con- sumo de todos los productos y en todas las regio- nes, se prevé que el de carne en los países de bajos ingresos aumentará hasta dos veces más que en los países de ingresos altos, debido al incremento del ingreso per cápita y al crecimiento de la población y, en particular, de la clase media (Gráfico 10.6).
No obstante, hay que tener en cuenta que el equili- brio entre la oferta y la demanda no repercute direc- tamente en los precios del mercado de materias primas agrícolas. Algunas políticas nacionales de seguridad alimentaria, como las restricciones a la exportación y el acaparamiento, pueden impedir que las mercancías producidas lleguen a comercia- lizarse en el mercado global. A su vez, fenómenos tales como la volatilidad y los precios internaciona- les máximos se ven agravan debido a factores como la concentración de la producción en algunas regio- nes expuestas a amenazas, la reducción de las exis- tencias y el papel de los mercados de commodities. A pesar de todo ello, las proyecciones del mercado global de productos agrícolas, agropecuarios y pes- queros siguen suponiendo unas “condiciones climá- ticas normales” como parte de “una visión plausible de la evolución de los mercados agrícolas mundia- les durante la próxima década” (OCDE y FAO, 2012), y haciendo caso omiso del riesgo de desastres en las proyecciones de crecimiento.
La creciente demanda mundial de biocombusti- bles, impulsada por los altos precios del petróleo, ha contribuido significativamente al aumento de
Miles de millones de dólares americanos 200 180 160 140 120 100 80 60 40 20 - 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017 2018 2019 2020 2021
Producción mundial de biodiesel Producción mundial de etanol
(Fuente: UNISDR adaptado de OCDE y FAO, 2012)
Gráfico 10.7 Producción mundial y precios del etanol y del biodiesel, 2005-2021
los precios (Matondi y Havnevik, 2012; Fava Neves, 2011; Ambali et al., 2011). En la actualidad, cerca del 65 por ciento del aceite vegetal de la Unión Eu- ropea (UE), el 50 por ciento de la caña de azúcar de Brasil y aproximadamente el 40 por ciento de la producción de maíz de los Estados Unidos de América se utilizan como materia prima para la producción de biocombustibles (OCDE y FAO, 2012). Asimismo, se prevé que para el año 2021, la producción mundial de etanol y de biodiesel au- menten en un 373 y un 779 por ciento, respectiva- mente, con respecto a los niveles de producción de 2005 (Gráfico 10.7), con el correspondiente in- cremento de la producción de cultivos afines. Tam- bién, para el año 2021, se estima que el 14 por cien- to de la producción mundial de grano grueso, el 34 por ciento de la producción de caña de azúcar y el 16 por ciento de la producción de aceites vegetales se destinarán a la producción de biocombustibles (Ibíd.)
Por otro lado, la producción de los principales cul- tivos alimentarios se concentra en determinados países expuestos a frecuentes amenazas. Por ejemplo, tal como lo ilustra el Gráfico 10.8, en el año 2011, el 28 por ciento del grano grueso y el 8 por ciento del trigo en el ámbito mundial prove- nían de los Estados Unidos de América, mientras
que China produjo el 17 por ciento del trigo y del grano grueso y el 29 por ciento del arroz. Otro país propenso a amenazas, India, también produjo el 21 por ciento del arroz, el 12 por ciento del trigo y el 4 por ciento del grano grueso. Sobre todo, la producción de arroz se concentra en regiones ex- puestas a diversas amenazas y, en particular, más del 70 por ciento se encuentra en cinco países asiáticos propensos a éstas (OCDE y FAO, 2012). Además, el aumento en los costos de los insumos, tales como fertilizantes, debido a los altos precios del petróleo, las crecientes restricciones del agua y la degradación de los suelos, tienden a disminuir el rendimiento y el crecimiento de la productividad, desacelerando así el ritmo de la producción y propi- ciando una reducción de las existencias (OCDE y FAO, 2012). Así, por ejemplo, el crecimiento de las tasas de rendimiento de los principales cereales en los países de bajos ingresos ha ido disminuyendo de forma continua desde la década de los 80, tal como se muestra en el Gráfico 10.9.
La alta volatilidad de los precios proviene en parte del comercio especulativo a través de contratos de futuros para el intercambio de commodities en el plano mundial —cuyos volúmenes han incrementa- do considerablemente en los últimos años (Fava Ne-
10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 90% 100% Unión Europea
Estados Unidos India Indonesia China Bangladesh Resto Rusia Brasil Viet Nam 8% 28% 4% 17% 13% 5% 33% 21% 29% 9% 7% 6% 28% 12% 17% 20% 9% 35% Trigo Grano grueso Arroz
Promedio de la tasa de crecimiento anual (en porcentajes)
6 5 4 3 2 1 - 1963 1967 1971 1975 1979 1983 1987 1991 1995 1999 2003
Trigo Maíz Arroz
(Fuente: UNISDR adaptado de OCDE y FAO, 2012)
Gráfico 10.8 Producción mundial de trigo, grano grueso y arroz por país o región, 2011
(Fuente: Banco Mundial, 2008b)
40 35 30 25 20 15 10 5 - 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017 2018 2019 2020 2021
Crisis de los precios de los alimentos
Trigo Grano grueso Arroz
Porcentaje
ves Alves y Pinto, 2012; UNCTAD, 2011). A su vez, la volatilidad de los precios de los alimentos puede ha- ber alentado el comercio especulativo, ya que gene- ralmente los beneficios que se pueden obtener a partir de las fluctuaciones de precios atraen a los comerciantes (véase también el Capítulo 12). La desregulación de los mercados de futuros en los Estados Unidos de América y en la Unión Europea ha dado lugar a un nuevo auge de la especulación en los futuros de commodities (Clements-Hunt, 2012). Una especulación excesiva, sumada a fallas en la re- gulación de determinadas transacciones financieras en los mercados de commodities, ha permitido que desde el año 2004 se hayan utilizado 173 mil millo- nes de dólares americanos de inversión institucional en la comercialización de las principales commodi- ties (Masters y White, 2011). Para poder absorber es- tas cantidades de dinero, hubo que ampliar los mer- cados de futuros de commodities, con el subsiguiente aumento de los precios de futuros, in- cluidos los de los principales productos agrícolas (Ibíd.). De hecho, los comerciantes de los mercados de commodities y de futuros pueden beneficiarse di- rectamente de las sequías agrícolas y de los puntos máximos de las temperatura, ya que estos eventos generan las condiciones propicias para mercados
dinámicos con mayores rentabilidades (Cle- ments-Hunt, 2012; IATP, 2009).
La correlación entre los mercados de commodities y de valores y el comportamiento gregario de los in- versionistas hacen que el mercado sea muy sensible incluso a pequeñas conmociones (UNCTAD, 2011). Por ejemplo, a medida que avanza la titularización (valores negociables en el mercado) de commodities como los cereales, la percepción del riesgo de pérdi- da de cosechas por sequías o inundaciones puede exacerbarse a través del comportamiento del mer- cado especulativo, provocando un aumento expo- nencial de los precios de los alimentos en el ámbito mundial (FAO, 2010).
Las inversiones especulativas en contratos de futu- ros –por ejemplo, en fondos indexados – pueden es- timular alzas en los precios que exageran el verdade- ro déficit de la producción (Masters y White, 2011, IATP, 2009). En el año 2011, la indexación de los mer- cados de commodities atrajo a grandes inversionis- tas, como fondos de pensiones y reservas de segu- ros, lo cual provocó un aumento en el volumen de las operaciones especulativas, pasando del 30 al 80 por ciento del comercio de futuros de commodities (Ibíd.).
(Fuente: UNISDR adaptado de OCDE y FAO, 2012ii)
Códigos de los colores:
Sequía persistente o su intensidad Sequía en marcha, con cierta mejoría Probabilidades de que mejore la sequía Probabilidades de que se produzca una sequía Persistencia Persistencia Persistencia cierta mejoracierta mejoría Desarrollo en proceso cierta mejoracierta mejoría cierta mejoracierta mejoría Desarrollo
en proceso Desarrolloen proceso Desarrolloen proceso
cierta mejoracierta mejoría Mejoras mejores condiciones Mejoras mejores condiciones Persistencia Persistencia
Perspectivas de la Sequía Estacional en los Estados Unidos de América Tendencia de la sequía durante el período vigente
Válido del 7 de marzo al 31 de mayo de 2013 Publicado el 7 de marzo de 2013
Ninguna sequía registrada/prevista
Se representan las tendencias a gran escala con base en probabilidades derivadas de la subjetividad, guiadas por predicciones estadísticas y dinámicas a corto y largo plazo. Los eventos a corto plazo —tales como tormentas individuales— no pueden predecirse de forma precisa más que con unos pocos días de anticipación. Hay que tener cautela en el caso de las aplicaciones —tales como los cultivos— que pueden resultar afectadas por estos eventos. Las zonas con sequías “en marcha” son aproximaciones, según el Monitor de Sequías (con intensidad de D1 a D4). Para las actualizaciones semanales, véanse las últimas noticias del Monitor de Sequías. Nota: las zonas de color verde con mejores condiciones suponen una mejoría de al menos una categoría dentro de los niveles de intensidad del Monitor de Sequías, pero no necesariamente significa que se ha eliminado el fenómeno.
Recuadro 10.1 La sequía de 2012 en los Estados Unidos de América
En el año 2012, la sequía agrícola más grave y de mayor alcance en al menos 25 años repercutió gravemente en la agricul- tura de los Estados Unidos de América y de ciertas regiones de Canadá y México, con los consiguientes efectos en el ga- nado y los cultivos. La producción de 2012 distó mucho de alcanzar las previsiones establecidas al principio de la tempo- rada. En la primera evaluación semanal de la cosecha de maíz, que envió el 20 de mayo el Servicio Nacional de Estadísticas Agrícolas (NASS, por sus siglas en inglés), del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos de Améri- ca, más de un 75 por ciento recibió una calificación de buena a excelente, mientras que sólo el 3 por ciento se situó en la categoría de mala o muy mala. Para el 30 de septiembre, sólo el 25 por ciento de la cosecha se calificó de buena a ex- celente y un 50 por ciento fue mala o muy mala. Algo similar ocurrió con los cultivos de soja: el 7 de octubre, sólo el 35 por ciento de la cosecha recibió una calificación de buena a excelente, mientras que durante la primera evaluación de la soja, el 3 de junio, el 65 por ciento de la cosecha había recibido una calificación similar.
En noviembre de 2012, las previsiones de la producción de maíz y soja se redujeron en un 13 y un 4 por ciento, respectiva- mente, desde 2011. Esto supuso una menor producción de maíz en los Estados Unidos de América desde 2006. La sequía también afectó el transporte de la cosecha dentro del país. A través del río Misisipí, se transportan millones de toneladas de grano al mes. Sin embargo, cuando el agua bajó a niveles mínimos históricos, el tráfico de barcazas se vio seriamente obstaculizado, con el subsiguiente aumento de costos por el uso de medios de transporte alternativos.
La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) calculó que la producción mundial de cereales de 2012 había sido inferior a la de 2011 en un 2 por ciento, debido a las graves sequías experimentadas en los Estados Unidos de América y en parte de Europa y de Asia central. Se prevé que las existencias puedan disminuir aún más, ya que las perspectivas en el año 2013 para los Estados Unidos de América siguen siendo desfavorables y caracter- izadas por condiciones de sequía severa que seguirán afectando el sur de la Grandes Llanuras (Gráfico 10.11). Este hecho generará repercusiones directas en los precios mundiales de los alimentos.
El medio oeste de los Estados Unidos de América representa un nodo esencial de la producción agrícola en el plano mundial. Cualquier variación o alteración en esta región puede generar consecuencias para las cadenas de suminis- tro de commodities en todo el mundo. Cuando se hizo evidente que no se iban a cumplir las previsiones de una cose- cha excepcional, “los precios del maíz, la soja, la harina de soja y la semilla de colza [...] se dispararon a niveles
récord”iv en los mercados de futuros. Las cotizaciones internacionales del trigo también experimentaron una au-
mento del 19 por ciento, lo cual coincidió con las malas previsiones sobre la producción de la Federación de Rusia para el año 2012 y las expectativas de una fuerte demanda de trigo para fines alimenticios debido a la escasez de maíz. Esto, sumado a los pronósticos de sequía en los Estados Unidos de América para este año, significa que los países importadores de África, Asia, Europa y América Latina seguirán enfrentando una gran incertidumbre con re- specto a la oferta y alzas considerables en el precio de los alimentos, con los consiguientes efectos en cadena, ya que los agricultores de los demás lugares tendrán que recurrir al trigo para alimentar el ganado, lo cual también provo- cará el aumento de los precios de otro alimento básico.
Gráfico 10.11 La sequía agrícola en los Estados Unidos de América
(Fuente: NOAA)
(Fuente: NOAA, FAO, USDA y Universidad de Cornellv; Clements-Hunt, 2012)
Actualmente, los fondos indexados representan aproximadamente una cuarta parte de todos los contratos de futuros agrícolas y su participación va en aumento. Por ejemplo, entre marzo de 2006 y di- ciembre de 2011, el volumen de los fondos indexa- dos de commodities en el comercio de maíz aumen- tó en un 157 por ciento en la Junta Comercial de Chicago (IFPRI, 2011).
Estos factores inciden en el impacto que amenazas tales como las sequías pueden generar en los pre- cios de los alimentos. Con frecuencia, las alzas en los precios internacionales de los alimentos, como las que se observaron en los años 2008, 2010 y 2012, se atribuyen a un déficit de la producción de los principales países productores, como Australia, la Federación de Rusia y los Estados Unidos de Améri- caiii. Tal como se muestra en el Recuadro 10.1, la gra- ve sequía que afectó al medio oeste de los Estados Unidos en 2012 generó un impacto considerable en el precio de los alimentos en todo el mundo. Al ha- ber disminuido la cosecha de maíz y de soja en los Estados Unidos de América en 2012, ahora los paí- ses importadores de África, Asia, Europa y América Latina tienen que hacer frente a una gran incerti- dumbre con respecto a la oferta y a las alzas signifi- cativas en los precios de los alimentos. Asimismo, el rápido aumento de los precios del maíz norteameri- cano tiene efectos de alcance mundial, ya que los agricultores de otros lugares tendrán que recurrir, por ejemplo, al trigo para la alimentación del gana- do, con la consiguiente alza de precios de otros ali- mentos básicos.