• No se han encontrado resultados

Los supuestos sobre “calidad y equidad”

Capítulo IV DISCUSIÓN DE LOS RESULTADOS

4.2 El “Plan piloto de educación secundaria rural a distancia”

4.2.22 Los supuestos sobre “calidad y equidad”

La orientación básica del “Plan”, centrada en la calidad y equidad de la educación para los más pobres, hace referencia a los grandes lineamientos de política educativa surgidos de Jomtien primero, y fijados como líneas de acción en Dakar, después. Hace igualmente alusión a los acuerdos adoptados en la Conferencia de Ministros de Educación llevada a cabo en Brasil en 1993 y, en general, a los acuerdos y decisiones de las Cumbres de América a partir de los años 90.

El paradigma fundado en la equidad, privilegia el sentido de la focalización como concreción de una oferta desigual para desiguales. Paradójicamente, el “Plan” implementó “paquetes” iguales de educación a distancia para beneficiarios desiguales. Difícilmente, en este sentido, la inversión podía optimizar la efectividad del gasto. Una oferta desigual para desiguales suponía responder a dos exigencias básicas:

• La primera, diferenciar las poblaciones destinatarias según su grado de vulnerabilidad educativa, destacando las necesidades que les son específicas.

• La segunda, consustancial a la primera, conocer la incidencia relativa de los componentes que operan como determinantes en el proceso de aprendizaje de los alumnos en cada centro poblado.

La información sistematizada para efectos de la investigación no dio cuenta de estudios, reportes o informes sobre estas dos consideraciones clave. Se trató de un “Plan”, además de impuesto, ejecutado sin una Línea de Base que permitiera medir y valorar su efectividad en los escenarios y sujetos de su actuación.

El “Plan” cumplió su cometido de llegar a las zonas más alejadas del área rural y de frontera previamente elegidas, como una oferta impuesta orientada hacia la reproducción y no como parte de una propuesta integral para producir cambios en las condiciones originarias del capital cultural incorporado en esas zonas.

En tal sentido el “Plan” no previó la acentuada tendencia en la disminución de la población escolar tanto para secundaria como para los diferentes grados de educación primaria y la casi inexistente población escolar en educación inicial en el 90% de los centros poblados observados. Esto debido no sólo al descuido de parte del Estado con la educación infantil, sino fundamentalmente a una disminución notable en el número de nacimientos81.

La inversión impuesta por el Banco Mundial se fue adecuando a las exigencias de la coyuntura internacional manteniendo el supuesto de un “Plan de educación a distancia”, que se tradujo primero en Resolución ministerial, orientada a propósitos distintos a los de la educación secundaria y luego en un “Proyecto Huascarán” para responder a las exigencias del mercado de las computadoras y del Internet, y, tercero, (como ocurre actualmente), para cubrir los gastos de un sub-programa de “educación a distancia” a través del BID82. Nada de esto, invalidó los propósitos macro políticos del BM, muy por el contrario, la realidad actual de la educación secundaria rural, prueba que el proceso de reproducción se ha acelerado y que, desde este punto de vista, la

81

En los círculos de discusión, algunas madres de familia, atribuían este hecho a la “esterilización” que se hacían en las postas médicas, y otras opinaban que era debido al alcoholismo de los hombres.

82

Este subprograma, junto con otros tres, denominados “desarrollo profesional docente”, “centros de recursos tecnológicos” y “programas de educación a distancia” (sic), operan adscritos a la “Dirección general de tecnologías” del ministerio de educación. Todos canalizan los productos y servicios que el ministerio le compra a la Microsoft Corporation, la IBM corporation, la Fundación Telefónica y otras corporaciones, con préstamos igualmente otorgados por el BID. Entre estas compras están por ejemplo, las lap top para el programa “una computadora un niño” en acuerdo con la Fundación One Laptop for Child (OLPC Fundation) de los EEUU, la compra inicial de 4020 computadoras para 402 instituciones educativas (diez para cada una), y la compra inicial de 32,000 computadoras para el programa “Maestro siglo XXI”, que implican además costos para mantenimiento, repuestos y actualización dada la velocidad de los cambios tecnológicos. El BID financia, además (también con cargo a nuestra deuda externa), el pago de asistencia técnica, asesorías y manipulación mediática a corporaciones e instituciones extranjeras como Oracle education, o la universidad de Harvard. Estas instituciones se identifican como “aliados estratégicos” de Educa Perú.

inversión no sólo ha sido efectiva, sino que se ha incrementado, dejando de lado la calidad y la equidad.

En términos de calidad, el “Plan” supuso que los rendimientos de los estudiantes implicados en el “Plan” tendrían rendimientos superiores a los de sus pares de centros educativos presenciales en las áreas de Comunicación y Matemática. La investigación demostró una realidad diferente. Hecha la evaluación los estudiantes de CPED, considerados como grupo experimental, obtuvieron logros de aprendizaje por debajo de sus pares de los CEP.

En términos de equidad, el “Plan” favoreció la inclusión de estudiantes hombres y mujeres, pero dejó de lado las variables el capital cultural incorporado y

capital cultural objetivado que resultaron gravitantes en los rendimientos

supuestos como expresión del componente pedagógico del “Plan”. Tales variables, invalidaron la posibilidad de eficacia pedagógica, pero aseguraron un proceso efectivo de reproducción.

Esto advertiría la necesidad de considerar que la calidad y equidad de la educación de adolescentes y jóvenes en áreas rurales exige respuestas válidas más allá del supuesto de que la educación básica es un paquete uniforme de recursos, equipos, materiales y tecnología divorciados de la producción y el origen social y cultural de los pueblos alejados y de frontera. La educación, así como la política sólo pueden ser útiles a condición de ser contrastadas diacrónicamente con la realidad y la práctica social de los sujetos y grupos sociales.

La consideración de focalizar la inversión allí donde la oferta se concilia con la demanda efectiva, no resulta suficiente a la luz de las inequidades y necesidades educativas diferentes. En este sentido, la focalización de la inversión no respondió a la urgencia histórica de equidad y de calidad, en tanto servicios educativos necesarios y sinérgicos, ajenos al pragmatismo que encubre la oferta extender la educación secundaria rural para que los egresados de la primaria de lugares alejados no se sientan menos que sus pares de los distritos o centros poblados mayores. Este es un presupuesto encubridor de la racionalidad financiera enajenante de los organismos internacionales, orientada al desarraigo poblacional. No es condición para el desarrollo y menos para la “consolidación de la democracia”.

.

“El pueblo no ha cambiado. Tal vez ahora los muchachos saben un poquito más de la computadora, pero todo sigue igualito nomás; a mí al menos no me ha beneficiado en nada; sigo teniendo los mismos problemas con mi hijo que está en 4° y con el otro que ya va a salir. Ahora tengo que pensar cómo haré para mandarle su pensión cuando se vaya a preparar para la universidad cuando lo que gano en la agricultura no me alcanza. Mis hijos no me ayudan ahora que ya están grandecitos y se fueron igualito para la ciudad. Así les pasa a todos. Ya no quieren ayudar y menos regresar. Allá hacen sus vidas con una y otra familia”.

“A veces yo me pregunto si antes no estábamos mejor sin tener que dar cuotas o hacer turno para cuidar la escuela donde están los equipos.

“Es bueno esto del ‘piloto’ porque ahora por lo menos las otras comunidades y en otras partes saben que existimos porque a toda actuación vamos”.

“Aquí los intermediarios se lo llevan todo, incluyendo a nuestros hijos, y ellos se van contentos porque van a tener su platita, aunque poco pero por lo menos para darse sus gustos”.

“Aquí a nadie le gusta el estudio. Mentira es que pongan colegio, computadoras, antenas y tanta cosa…Los muchachos lo que quieren es tener su plata para gastar en las fiestas y en las mujeres. Ya nadie piensa como antes que se creía que la educación te daba dinero”.

Las políticas universalistas que se traducen en inversión para una oferta homogénea, dentro de un contexto de determinaciones preexistentes, lleva a la

reproducción del sistema social vigente. Ciertamente, hay otra manera de

entender la universalización: no desde la oferta, sino desde la satisfacción de las necesidades de las clases necesitadas. Esta alternativa se sustenta en el principio de equidad, entendido como trato desigual a quienes son socio- económicamente desiguales. Una oferta homogénea para situaciones heterogéneas sólo puede conducir reproducir diferencias originarias. Lograr que los adolescentes y jóvenes de centros poblados y de caseríos alejados “asistan a clases”, no implica que se estén superando los problemas de su exclusión social y económica.

Otro aspecto vinculado con la calidad y equidad es el referido al componente tecnológico del “Plan”. Se asume que la focalización de este desarrollo en áreas rurales alejadas mejorará las condiciones educativas por el solo hecho de su distribución artefactual. Esto, aparte de evidenciar una concepción transposicionista de la tecnología, por encima de las condiciones materiales en las que se inscriben las realidades de pobreza en nuestro país, implica asumir la tecnología desde una perspectiva determinista.