UNIVERSIDAD NACIONAL DE TRUJILLO FACULTAD DE ENFERMERÍA
UNIDAD DE SEGUNDA ESPECIALIDAD
Factores biosocioculturales y calidad de cuidados de enfermería en adulto mayor hospitalizado en Clínica Madre de Cristo
Autora: Lic. Rivera Pacheco Delfina Azucena
Asesora: Dra. Morillas Bulnes Amelia Marina
Trujillo-Perú 2021
TESIS PARA OPTAR EL TITULO DE SEGUNDA ESPECIALIDAD PROFESIONAL EN ENFERMERIA
MENCIÓN: EMERGENCIAS Y DESASTRES
DEDICATORIA
A Dios, porque a él le debo todo lo que tengo y todo lo que soy, por la sabiduría,
entendimiento, conocimientos y sobre todo por su infinita misericordia de cada mañana.
Gracias a Él tengo el privilegio de haber culminado este trabajo con éxito.
A mi esposo Milton Quispe, a quien amo tanto y agradezco por tenerme tanta paciencia, estar a mi lado en todo momento y por darme su amor todos los días, lo
que me motiva a cumplir todo lo que me proponga.
A mis hermosas hijas Claudia y Diana, porque son un regalo de Dios, que iluminan mi vida con su presencia y son uno de mis más valiosos motivos para seguir adelante.
DELFINA
ÍNDICE
RESUMEN………iv
ABSTRACT………..v
I. INTRODUCCION………1
II. MATERIAL Y METODOS………25
III. RESULTADOS………34
IV. ANALISIS Y DISCUSION………..42
V. CONCLUSIONES………53
VI. RECOMENDACIONES………...54
VII. REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS………..55
VIII. ANEXOS………...64
iv
RESUMEN
La presente investigación de tipo descriptiva de corte transversal correlacional se realizó con el propósito de determinar la relación entre los factores biosocioculturales y calidad de cuidados de enfermería en el adulto mayor hospitalizado clínica Madre de Cristo. Se aplicaron a 30 pacientes adultos mayores los instrumentos de factores biosocioculturales y el cuestionario de calidad de cuidado de enfermería CARE Q, utilizando la prueba estadística del Chi cuadrado, concluyendo: El 63% tienen una edad entre 60 a 70 años, el 60% son mujeres, el 53% no cuentan con instrucción, el 57% proceden de la región sierra. En las dimensiones es accesible y explica y facilita el 73% y 70% respectivamente refieren calidad de cuidado medio, el 60% calidad de cuidado medio en la dimensión conforta y el 30% alta calidad de cuidado en esta dimensión, el 73% en la dimensión se anticipa y mantiene relaciones de confianza, el 57% refieren calidad de cuidado medio, en la dimensión monitora y hace seguimiento y el 43% alta en esta dimensión. En la dimensión, es accesible se encuentra una relación significativa entre la edad p=0.001y el grado de instrucción p= 0.094 con la calidad de cuidado medio. En la dimensión, explica y facilita una relación significativa entre la edad p= 0.028, Grado de instrucción p= 0.071 y la calidad de cuidado medio.
En las dimensiones Conforta, monitorea y hace seguimiento muestra una relación significativa entre la edad p=0.048, p=0.050 respectivamente con la calidad de cuidado medio.
Palabras clave: Factores biosocioculturales, calidad, cuidado de enfermería, adulto mayor.
v
ABSTRACT
This descriptive, cross-sectional correlational investigation was carried out with the purpose of determining the relationship between biosociocultural factors and quality of nursing care in the elderly hospitalized at the Madre de Cristo Clinic. The instruments of biosociocultural factors and the CARE Q nursing care quality questionnaire were applied to 30 older adult patients, using the Chi-square statistical test, concluding: 63% are between 60 and 70 years old, 60% are women, 53% have no education, 57% come from the sierra region. In the dimensions it is accessible and explains and facilitates, 73% and 70% respectively refer to medium care quality, 60% medium care quality in the comfort dimension and 30% high quality of care in this dimension, 73% in the This dimension anticipates and maintains relationships of trust, 57% report medium quality of care, in the monitoring and follow-up dimension, and 43% high in this dimension. In the dimension, it is accessible, a significant relationship is found between age p = 0.001 and the degree of education p = 0.094 with the average quality of care. In the dimension, it explains and facilitates a significant relationship between age p = 0.028, Degree of education p = 0.071 and the average quality of care. In the Comfort, monitor and follow-up dimensions, it shows a significant relationship between age p = 0.048, p = 0.050 respectively with the average quality of care.
Keywords: Bio-sociocultural factors, quality, nursing care, elderly.
1
I. INTRODUCCION
El envejecimiento poblacional es un fenómeno no exclusivo de países desarrollados, la población mundial está envejeciendo a pasos acelerados y ello es motivo de celebración, Por una parte, este fenómeno evidencia que hemos logrado adelantos contra las enfermedades, Sin embargo, el envejecimiento plantea a la vez problemas y oportunidades. Entre 2000, 2015 y 2050, la proporción de los habitantes del planeta mayores de 60 años se duplicará, pasando del 11% al 22%. En números absolutos, este grupo de edad pasará de 605 millones a 2000 millones en el transcurso de medio siglo (Organización Mundial de la Salud [OMS], 2018).
Por primera vez en la historia, la mayor parte de la población tiene una esperanza de vida igual o superior a los 60 años. Para 2050, se espera que la población mundial en esa franja de edad llegue a los 2000 millones, un aumento de 900 millones con respecto a 2015.
Hoy en día, hay 125 millones de personas con 80 años o más. Para 2050, habrá un número casi igual de personas en este grupo de edad (120 millones) solamente en China, y 434 millones de personas en todo el mundo. Para 2050, un 80% de todas las personas mayores vivirá en países de ingresos bajos y medianos. Si las personas mayores pueden vivir esos años adicionales de vida en buena salud y en un entorno propicio, podrán hacer lo que más valoran de forma muy similar a una persona joven (OMS, 2019).
Francia dispuso de casi 150 años para adaptarse a un incremento del 10% al 20% en la proporción de población mayor de 60 años. Sin embargo, países como el Brasil, China y la India deberán hacerlo en poco más de 20 años. Si bien ese cambio de distribución en la población de un país hacia edades más avanzadas lo que se conoce como envejecimiento de la población empezó en los países de ingresos altos (por ejemplo, en el Japón el 30% de la población ya tiene más de 60 años), los cambios más drásticos se ven en los países de
2 ingresos altos y medianos. Para mediados de siglo muchos países, por ejemplo, Chile, China, la República Islámica de Irán y la Federación de Rusia, tendrán una proporción de personas mayores similar a la del Japón (OMS, 2018).
Así mismo en América Latina y el Caribe las estimaciones y proyecciones de población, se estima que entre 2020 y 2025 este crecimiento varía marcadamente entre grupos de edades con un crecimiento positivo de los mayores de 50 años así la población adulta mayor se incrementará al 22,4% para el 2050 (Centro de Planeamiento para América Latina [CEPAL] 2019). Para 2020, el número de personas de 60 años o más fue superior al de niños menores de cinco años. En 2050, el 80% de las personas mayores vivirá en países de ingresos bajos y medianos. La pauta de envejecimiento de la población es mucho más rápida que en el pasado. Todos los países se enfrentan a retos importantes para garantizar que sus sistemas sanitarios y sociales estén preparados para afrontar ese cambio demográfico (OMS, 2018).
Desde el punto de vista biológico, el envejecimiento es la consecuencia de la acumulación de una gran variedad de daños moleculares y celulares a lo largo del tiempo, lo que lleva a un descenso gradual de las capacidades físicas y mentales, un aumento del riesgo de enfermedad, y finalmente a la muerte, esos cambios no son lineales ni uniformes, y su vinculación con la edad de una persona en años es más bien relativa. Si bien algunos septuagenarios disfrutan de una excelente salud y se desenvuelven perfectamente, otros son frágiles y necesitan ayuda considerable (OMS, 2019).
Además de los cambios biológicos, el envejecimiento también está asociado con otras transiciones de la vida como la jubilación, el traslado a viviendas más apropiadas, y la muerte de amigos y pareja, no solo los elementos que amortiguan las pérdidas asociadas con la vejez, sino también los que pueden reforzar la recuperación, la adaptación y el crecimiento psicosocial. Entre las afecciones comunes de la vejez cabe citar la pérdida de audición,
3 cataratas y errores de refracción, dolores de espalda y cuello y osteoartritis, neumopatías obstructivas crónicas, diabetes, depresión y demencia. Es más, a medida que se envejece aumenta la probabilidad de experimentar varias afecciones al mismo tiempo (Shaie y Willis, 2003).
La vejez se caracteriza también por la aparición de varios estados de salud complejos que suelen presentarse solo en las últimas etapas de la vida y que no se enmarcan en categorías de morbilidad específicas. Esos estados de salud se denominan normalmente síndromes geriátricos. Por lo general son consecuencia de múltiples factores subyacentes que incluyen, entre otros, los siguientes: fragilidad, incontinencia urinaria, caídas, estados delirantes y úlceras por presión. Los síndromes geriátricos parecen predecir mejor la muerte que la presencia o el número de enfermedades específicas (Da Silva, 2019).
El envejecimiento de la población, no hay una persona mayor «típica». Algunos octogenarios tienen unas facultades físicas y psíquicas que nada tienen que envidiar a las de muchos veinteañeros. Otras personas, en cambio, sufren un deterioro considerable a edades mucho más tempranas. Por ello, la respuesta de salud pública debe ser integral, a fin de atender las enormes diferencias en experiencias y necesidades de la gente mayor (Shaie y Willis, 2003).
La diversidad que se aprecia en la vejez no es cuestión de azar. En gran medida se debe a los entornos físicos y sociales de las personas, puesto que ese entorno influye en sus oportunidades y sus hábitos de salud. La relación que se mantiene con el entorno viene determinada por características personales, como la familia en la que nacimos, nuestro sexo y etnia, que dan lugar a inequidades de salud. La diversidad que se da en la vejez se debe en gran medida a los efectos acumulados de esas inequidades sanitarias a lo largo de la vida.
4 Deben instaurarse políticas de salud pública que reduzcan, más que refuercen, dichas inequidades (Chávez, Tello, Ortiz y Gálvez, 2015; Da Silva 2019).
Hay estereotipos obsoletos y discriminatorios contra la tercera edad, con frecuencia se da por supuesto que las personas mayores son frágiles o dependientes y una carga para la sociedad. La salud pública, y la sociedad en general, debe abordar estas y otras actitudes contra la tercera edad, que pueden dar lugar a discriminación y afectar a la formulación de las políticas y las oportunidades de las personas mayores de disfrutar de un envejecimiento saludable. La mundialización, los avances tecnológicos, la urbanización, la migración y las normas cambiantes entre los sexos influyen en la vida de las personas mayores directa e indirectamente. Una respuesta de salud pública debe hacer balance de las tendencias actuales y futuras y elaborar políticas en consecuencia (OMS, 2019).
En el Perú, así como en otras partes del mundo, se viene registrando un incremento en la longevidad de las personas, encontrándose que la población del grupo de 65 y más años de edad ha experimentado un aumento en las últimas dos décadas, siendo de 4,7% en 1993 pasó a 6,4% en el 2007 y a 8,4% para el año 2017 y se proyecta que, en 2050, la población adulta mayor se incrementará al 22,4% (Instituto Nacional de Estadística e Informática [INEI] 2017).
En la región la Libertad la situación se agrava más aún porque existe una relación estrecha entre pobreza y enfermedades, el comportamiento de la no adherencia al tratamiento entre el 40 y el 75 % y el 10 % a las admisiones hospitalarias; Todos estos aspectos pueden llevar a incrementar el número de visitas a la emergencia y el reingreso hospitalario, y con ellos los costos de salud y un menor control de la enfermedad crónica, su empeoramiento y la muerte (Espinoza et al., 2017).
5 Como respuesta al envejecimiento poblacional, las Naciones Unidas convocó, en los años 1982 y 2002, a asambleas mundiales para tratar este problema. En dichas reuniones se establecieron compromisos mediante una declaración política y un plan de acción internacional que incorpora tres orientaciones: las personas de edad y el desarrollo, el fomento de la salud y bienestar en la vejez, y la creación de un entorno propicio y favorable (Varela y Tello 2011; OMS, 2015). El Perú asume este compromiso, y forma una comisión multisectorial para la formulación del Plan Nacional de las Personas Adultas Mayores (PLANPAM), que desde el 2013 se formularon políticas: "Promoviendo el envejecimiento activo y saludable", 2013-2017, el cual está vigente (Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables [MIMP], 2013).
En el año 2015 en el "Informe mundial del envejecimiento y la salud" publicado por la OMS (2015) cuya directora General menciona las profundas consecuencias para la salud y para los sistemas de salud, su personal y su presupuesto, que implica el envejecimiento poblacional; señala también que los desafíos planteados en el presente siglo deben ser enfrentados con prontitud. En el informe enfatiza que en la mayoría de personas mayores lo más importante es mantener la capacidad funcional, y que el envejecimiento saludable es algo más que la ausencia de enfermedad, es decir, considerar esta etapa como una nueva oportunidad para las personas y la sociedad.
En el PLANPAM 2013-2017 del MIMP (2018) refiere al envejecimiento saludable como: La mejora del bienestar físico, psíquico y social de las personas adultas mayores se logra a través del incremento en la cobertura y calidad de los servicios sociosanitarios, la garantía de una asistencia alimentaria y nutricional, la generación de oportunidades para una vida armónica dentro de su familia y su comunidad. La OMS (2019) consideraba al envejecimiento activo como: El proceso de optimización de las oportunidades de salud, participación y seguridad con el fin de mejorar la calidad de vida a medida que las personas
6 envejecen. El envejecimiento exitoso es un estado donde un individuo es capaz de invocar mecanismos adaptativos psicológicos y sociales para compensar limitaciones fisiológicas, para lograr una sensación de bienestar, incluso en el contexto de la enfermedad y discapacidad (Young, Frick y Phelan, 2003).
En toda institución de salud la enfermera es un actor social de relevancia, ya que es quien brinda atención directa y está en contacto por más tiempo con el paciente, por lo que una atención interpersonal de buena calidad es necesaria desde el primer momento que se da la relación enfermera(o) paciente, a través de una buena comunicación y elaboración de diagnósticos precisos, cubriendo las necesidades biopsicosociales y espirituales del paciente ya que son extraordinariamente sensibles al trato que reciben y con frecuencia utilizan básicamente ese elemento al juzgar la calidad de la atención como un todo (Bautista, 2008).
Así nuestra población de adultos en especial los adultos mayores son muchas veces protagonistas del sentir de los cuidados enfermeros buscan atención especializada cuando se enferman, siendo sus necesidades de salud complejas que confluyen factores como el envejecimiento, prevalencia de enfermedades crónico-degenerativas, o dependencia física, que lo sitúan en una posición de vulnerabilidad; a la vez factores socioculturales como la falta de recursos económicos, débil soporte familiar y social, que lo colocan en situación de desprotección, y en riesgo de su salud (Aliaga, 2016).
El INEI (2017) refiere que los factores biosocioculturales pueden ser condicionantes de la calidad de salud y por ende del cuidado que el adulto mayor recibe. La tasa de analfabetismo a nivel nacional es de 12.1 %. La distribución por edades muestra que son las personas de 60 y más años las que presentan la mayor tasa de analfabetismo, 35.4%;
el 29.3% de analfabetos son hombres y el 70. 7% son mujeres, encontrándose la mayoría en el ámbito rural 57.9%.
7 Los servicios de salud ofertan sus servicios donde el paciente percibe diferencias e insatisfacciones principalmente en los componentes; (equipamiento 43%), capacidad de respuesta (existencia de medicamentos 35.8%) y empatía (disposición de trabajadores para atender 67.3%). Por ello la enfermera como parte del equipo de salud trabaja las 24 horas del día, dando el cuidado de enfermería de manera continua, en tres turnos: mañana, tarde y noche, ejecutando funciones fundamentalmente asistenciales, usando criterio técnico para tomar decisiones durante la estancia del paciente en el hospital, es en estas circunstancias que el paciente percibe el cuidado recibido y la satisfacción que genera dicho cuidado (American Nurses Association, 2013).
De acuerdo a lo observado en el ejercicio profesional, los pacientes están siempre llamando a la enfermera, preguntando por su receta, a qué hora le tocaría la próxima medicina, refieren dolor intenso, muchas veces esos cuidados son proporcionados por el familiar u otro personal porque la enfermera está ocupada con otro paciente”; “Las enfermeras están ocupadas, primero, atienden al más grave o al que ya se va a morir”, refieren etc. Satisfacer las necesidades del paciente adulto mayor, recuperar su salud y reincorporarlo al seno familiar es una expectativa de la enfermera donde su responsabilidad es crucial.
Por ello la presente investigación tiene relevancia metodológica porque siendo descriptiva y al correlacional las variables en estudio permiten comprender la magnitud de las condiciones en que se encuentra el paciente en especial el adulto mayor. Desde el punto de vista teórico aporta con nuevos conocimientos que enriquecen el cómo dar cuidado de enfermería; si tomamos en cuenta de manera sistemática este conocimiento en nuestra practica o desempeño profesional entonces se puede tener mejores posibilidades de éxito en el ejercicio profesional. En cuanto al aporte práctico, permitirá reconocer situaciones adversas, revertirlas y mejorarlas, corregir oportunamente los problemas de insatisfacción.
8 Así mismo considerando los factores biosocioculturales que son relevantes a tenerlos en cuanta cuando estamos dando un cuidado de calidad, permitiendo así plantear recomendaciones en base a sus características del adulto mayor
Motivo por el cual, surge el interés de realizar la presente investigación planteando la siguiente interrogante:
PROBLEMA
¿Qué relación existe entre los Factores biosocioculturales: edad, sexo, grado de instrucción y procedencia, y la calidad de cuidado de enfermería en sus dimensiones: es accesible, explica y facilita, conforta, se anticipa, mantiene relación de confianza, monitorea y hace seguimiento en el adulto mayor hospitalizado en la Clínica Madre de Cristo, 2019?
OBJETIVO GENERAL:
Determinar la relación que existe entre los factores biosocioculturales: edad, sexo, grado de instrucción y procedencia y la calidad de cuidados de enfermería en sus dimensiones: es accesible, explica y facilita, conforta, se anticipa, mantiene relación de confianza, monitorea y hace seguimiento en el adulto mayor hospitalizado en la Clínica Madre de Cristo, 2019.
OBJETIVOS ESPECÍFICOS:
Identificar los factores biosocioculturales: edad, sexo, grado de instrucción y procedencia del adulto mayor hospitalizado en la Clínica Madre de Cristo, 2019.
9 Identificar la calidad del cuidado de enfermería en sus dimensiones, es accesible, explica y facilita, conforta, se anticipa, mantiene relación de confianza, monitorea y hace seguimiento en el adulto mayor hospitalizado en la Clínica Madre de Cristo, 2019.
Los Adultos mayores son distintos unos de otros en el tipo y etapa de su enfermedad, por ello Watson (2014) refiere que el cuidado autentico entre la enfermera y el paciente se basa en la “ética, la escala de valores de cuidado”; para la curación y la salud se considera el contexto profesional y la misión de la enfermera, su razón de ser para la sociedad. Siendo así es significativo los cuidados que recibe los adultos mayores a pesar de la influencia de los factores biosocioculturales divergentes.
Los factores biosocioculturales son aquellas características detectables en la persona, que pueden ser o no modificables, los hábitos, conductas y comportamientos de los individuos y grupos de población que ejercen influencia indirecta en el adulto mayor al calificar los cuidados que recibe de la enfermera (o) Se utiliza el término para hacer referencia a cualquier proceso o fenómeno relacionado con los aspectos biológicos y sociales de la persona, estos factores considerados son: edad, sexo, grado de instrucción, procedencia etc. (Hernández et al., 2019).
Según Dever (1991), la edad se relaciona a la cantidad de años adquiridos por una persona cronológicamente a lo largo de su vida. que ocurre como resultado de una interacción muy compleja de factores fisiológicos, psicológicos, sociales y cronológicos, este factor permite reconocer que la salud de las personas varía en función a esta característica, pues de acuerdo a ello se distribuyen los patrones de enfermedad, las conductas que la gente adopta hacia su salud y la manera de cómo perciben la atención que se le brinda.
10 La OMS (2017) considera la vejez de 60 años y más. UNICEF (2016) refiere que la diferenciación sexual que se da durante el desarrollo fetal y que tiene un individuo desde su nacimiento influenciado por sus características biológicas, estos son: Los órganos reproductivos internos, los genitales, las hormonas, etc. Categorizándose un individuo como masculino o femenino (Quispe y Torres, 2018).
Papalia et al. (2009) considera que la procedencia influye en los estilos de vida como factores culturales que es la forma general de vida de una persona o grupo, donde incluye la instrucción/educación, costumbres, tradiciones, creencias valores, idioma y productos físicos, es decir todo el comportamiento aprendido y que se trasmite por generación la misma que no es estática, cambia constantemente y a menudo mediante el contacto con otras culturas y el desarrollo de sus facultades intelectuales que le permita desarrollarse en su entorno valorando los aspectos que involucran positiva y negativamente en su salud.
Dugas (2014) refiere que el grado de Instrucción, influye en la manera en cómo se percibe la salud, es considerado un predictor importante de la condición en que percibe y califica su estado físico, psicológico y social al mismo tiempo es el nivel educativo en los adultos mayores que influye sobre su calidad de vida, reconociendo que las actividades intelectuales disminuyen los riesgos de sufrir enfermedades mentales y que la educación influye en la plena integración del adulto mayor a la sociedad.
Los factores sociales son características que permiten identificar el riesgo social y la vulnerabilidad del adulto mayor, la influencia del ambiente en la situación las diferentes situaciones problemáticas al que se enfrenta, la capacidad resolutiva al cambio, estilos de vida e inestabilidad social y de salud de acuerdo con las potencialidades y los recursos que cuenta la persona y del contexto (Blouin et al., 2018).
11 Para Frisancho (2013) afirma que la procedencia es el lugar de nacimiento donde la persona haya vivido la mayor parte de su vida y desarrollaba sus actividades familiares, sociales y económicas hasta antes de trasladarse al lugar donde reside actualmente; así conocida nuestra población está distribuida en las 3 regiones Costa Sierra y Selva que presentan características ambientales, climatológicas y culturales completamente diferentes, este factor es quien determina las características y costumbres propias de su región y las respuestas del adulto mayor frente al proceso de salud - enfermedad y en ella cualificar los cuidados que recibe.
En el Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, la palabra Calidad viene del latín qualĭtas o qualitātis, que significa: propiedad o conjunto de propiedades inherentes a algo, que permiten juzgar su valor, hace referencia a características especificadas esperadas en términos de salud a la adecuación de los cuidados recibidos que le confiere su aptitud para satisfacer necesidades expresadas o implícitas de un individuo que contribuyen a hacer agradable y valorada en la vida del mismo (Real Academic Española [RAE], 2020).
El cuidado de enfermería ha sido definido por muchas teorizadores y filósofos, pero se podría decir que la primera gran teórica, ejemplo y mito de la enfermería es Florence Nightingale, quien delineó los primeros conceptos de la profesión y reveló caminos de la investigación científica enfatizando la observación sistemática como instrumento para la implementación del cuidado. Sin embargo, el conocimiento teórico del cuidar empezó en enfermería en la década de los 50 con Leininger, quien defendió la concepción de que el cuidado es una necesidad humana esencial, y el cuidar como la esencia de enfermería, además es un modo de lograr salud, bienestar y la conservación de las culturas y de la
12 civilización que se sustenta en una relación de interacción humana y social que caracteriza su naturaleza como objeto (Alacoque, 2001).
Cuidar implica el deseo de dar cuidado, y de llevar a cabo acciones de cuidado. Las acciones de cuidar pueden ser observaciones positivas, de soporte, comunicación, o de intervenciones físicas de la enfermera. Cuidar es dedicarse a un fin, a la protección, a la mejoría y la preservación de la dignidad del otro. En el cuidado humano, la relación entre curar y cuidar está invertida: su énfasis está, más bien, en la idea de que el cuidado potencializa los resultados de la autocuración y, por lo tanto, cuidar puede ser un medio para curar (Caminal, 2001). Entonces, se puede decir que el cuidado de enfermería es un proceso de interacción sujeto–sujeto dirigido a cuidar, apoyar y acompañar a individuos y colectivos en el logro, fomento y recuperación de la salud mediante la realización de sus necesidades humanas fundamentales (Duque, 1999).
La calidad según lo planteado por la Organización Mundial de la Salud (2017) es asegurar que cada paciente reciba el conjunto de servicios diagnósticos y terapéuticos más adecuados para conseguir una atención en salud óptima, teniendo en cuenta todos los factores y los conocimientos del paciente y de los servicios médicos, logrando el mejor resultado con el mínimo riesgo de efectos iatrogénicos y la máxima satisfacción del paciente en el proceso (Martínez, Avalo y Quintero 2001).
La calidad de vida se relaciona a factores económicos, sociales y culturales en el entorno que se desarrolla y, en gran medida, a la escala de valores de cada individuo. En la década de los noventa se desarrolló el concepto de calidad de vida vinculado a la salud, que se define como: el valor asignado a la duración de la vida, modulado por las limitaciones, estado funcional, percepciones y oportunidades sociales, y que se ven influidas por las
13 enfermedades, lesiones, tratamientos y políticas sanitarias (Paterne, Bardales y Martínez 2012).
Definió la calidad del cuidado como “La provisión de servicios de salud a los usuarios individuales y colectivos de manera accesible y equitativa, a través de un nivel profesional óptimo, teniendo en cuenta el balance entre beneficios, riesgos y costos, con el propósito de lograr la adhesión y satisfacción de dichos usuarios”. Sus características son:
accesibilidad, oportunidad, seguridad, pertinencia y continuidad (Ministerio de la Protección Social, 2006).
El tercer elemento fundamental de la definición es que la calidad es un concepto subjetivo, ya que lo que es bueno para una persona, para otra puede ser considerado como
“de mala calidad”. El grado de exigencia depende de una serie de circunstancias siendo fundamentalmente aquellas de orden cultural, social y económico (Otero, 2002). Calidad significa cumplir con las expectativas del usuario, es el hecho de proporcionarle satisfactores adecuados a sus necesidades, con una filosofía básica de administración, una nueva forma de trabajar donde prevalece el respeto, la confianza y trabajo en equipo. Se considera también calidad al conjunto de características de un producto proceso o servicio que le confiere su aptitud para satisfacer las necesidades usuario de dichos servicios (Jiménez, 2003).
La búsqueda de la calidad del cuidado es una oportunidad para redescubrir la identidad profesional, elemento que nos permite brindar al usuario el bienestar que necesita a través de la interrelación que se establece con él y su familia, y cuyo resultado es medido por el grado de satisfacción que los usuarios refieren (Harcourt, 1999). La evaluación de la calidad del cuidado de enfermería debe ser un proceso continuo y flexible, basado en datos enfocados en el resultado del cuidado, y en la percepción de satisfacción del usuario (Caminal, 2001). Los cuidados de enfermería con calidad se deben caracterizar por tener una
14 dimensión holística (biológico, psicológico, social, cultural y espiritual), sustentado por el conocimiento científico y definido mediante los procesos de interacción (relación interpersonal terapéutica, mediante la educación a la persona, familia o grupo, y el consejo).
Desde este contexto la calidad de los cuidados es el grado de adecuación de un determinado bien o servicio a las expectativas del usuario o a ciertos parámetros tecnológicos o científicos expresados mediante normas concretas (Otero, 2002). La calidad en el cuidado de enfermería implica diversos componentes como la naturaleza de los cuidados, la razón para proporcionarlos, el objetivo que se propone y los medios físicos, financieros, tecnológicos y humanos necesarios (Orrego y Ortiz, 2001).
Garantizar la calidad exige de los profesionales una reflexión permanente sobre los valores, conocimientos, actitudes, aptitudes y normas que orientan la objetivación del bien interno. Sin duda, tal reflexión estimula las acciones y orientan el ejercicio profesional hacia la búsqueda del mejoramiento continuo, como condición para el diseño y ejecución de estrategias que privilegien cuidar con calidad y comprender sus dimensiones: ética, técnica, interpersonal y de percepción (Wensley, 1994).
Existe, por tanto, consenso en que la calidad de vida deber ser considerada desde una visión multidimensional, considerando aspectos ambientales, culturales, económicos, de servicios de salud, satisfacción, actividades de ocio, entre otros (Lisigurski y Varela 2003).
En el estudio: "Perfil clínico, funcional y sociofamiliar del adulto mayor de la comunidad en un distrito de Lima, Perú", reportaron que, de 497 personas encuestadas, solo el 23% tuvo la autopercepción de considerar su salud como buena o muy buena, y cerca del 60% tenían riesgo o problema social (Varela, et al. 2005).
15 Cuando las personas que acuden a un hospital en busca de soluciones para su problema de salud, tienen derecho de recibir cuidados seguros y de calidad fundamentado en una sólida base de conocimientos. Brindar cuidados de calidad es la razón de ser de la profesión de enfermería acciones basadas en conocimientos científicos y principios bioéticos (Sifuentes, 2016).
Desde los inicios de la profesión de enfermería el cuidado ha sido considerado como el ser y quehacer de la profesión. Watson (2014) expresó: “el cuidado es la esencia del ejercicio profesional de enfermería” manifestados con calidad a través de una relación interpersonal y humanística entre enfermera y paciente siendo la comunicación una necesidad del paciente y de la familia, al mismo tiempo que le permite conocer su estado de salud y estar actualizado respecto a su enfermedad, siendo necesario la sensibilidad, la apertura y el altruismo, pero también la congruencia, que tiene que ver con la honestidad y el apego a la verdad ( Marriner, y Raile, 2014).
Sepúlveda et al (2009) refiere que el cuidado enfermero “es un acto de vida y reciprocidad que se tiende a dar a cualquier persona que requiere ayuda para satisfacer sus necesidades, de manera temporal o definitiva”, De manera que el prestar cuidados de enfermería representa una infinita variedad de actividades dirigidas a mantener y conservar la vida, permitiendo que esta se continúe y se reproduzca, de ahí, que la enfermera, realiza una serie de acciones por medio de las cuales brinda atención al adulto mayor permitiendo los usuarios ayudándolos a satisfacer sus necesidades.
En estos términos se habla de los cuidados de enfermería que abarca la atención en colaboración y autónoma, dispensada a personas de todas las edades, familias, grupos y comunidades, enfermos o no, y en todas circunstancias que comprende la promoción de la
16 salud, la prevención de enfermedades y la atención dispensada a enfermos, discapacitados y personas vulnerables (Organización Panamericana de la Salud [OPS], OMS, 2020).
La satisfacción evaluada desde la percepción del usuario según Hermann y Helmholtz (2000) “es el resultado de la capacidad del individuo de sintetizar las experiencias del pasado y las señales sensoriales presentes”. Como dimensión de la calidad es la experiencia advertida y expresada por el usuario y que, en la mayoría de los casos, no tiene ninguna relación con los aspectos científicos y técnicos, sino con las necesidades de afecto, comprensión, protección, bienestar, ocio e información. La percepción es una dimensión determinada por el contexto socio–cultural, los hábitos y las costumbres; además del ambiente físico donde se brinda el cuidado.
Zarate 2014 en su libro “El pensamiento enfermero”, describen la conceptualización de Watson acerca de los cuidados enfermeros como un “proceso intersubjetivo de humano a humano que requiere un compromiso con el caring, en cuanto a ideal moral y sólidos conocimientos con el objetivo de ayudar a la persona a conseguir el más alto nivel de armonía entre su alma, su cuerpo y su espíritu.” Este paradigma le permite conocer el rol que el profesional de enfermería tiene ante su sujeto de cuidado. No es solamente la recuperación de signos o síntomas sino sus emociones, sentimientos, tomarse un tiempo para interactuar y conocer sus experiencias y expectativas.
Enfermería cuyo objeto de estudio, es el cuidado, comprende aspectos afectivos, subjetivos , objetivos relacionados con la actitud, el compromiso y los elementos técnicos , que en esa reciprocidad logran obtener significado para quien recibe el cuidado, por lo tanto la práctica de enfermería se ocupa más allá del acto de cuidar que une el “que”
del cuidado y el “como” de la interacción persona – enfermera/o; este juicio clínico, esa intuición en ver más allá de una simple molestia, es cuando la enfermera procesos
17 reflexivos, integrativos donde considera la práctica de creencias y valores para su intervención (Zarate, 2014; Watson, 2011).
El recurso indispensable en el equipo de salud al brindar ese cuidado integral a la persona en un ámbito desconocido para él/ella, es la enfermera; se dice que los cuidados van desde la esencia misma hasta los medio para prestar los mismos entendiendo históricamente que el cuidado ha sido definido como la ejecución de técnicas y procedimientos en los pacientes; es decir como el resultado de una percepción curativa relacionada a un tratamiento que a su vez, está asociado a un problema patológico o enfermedad (Dugas, 2014). El cuidado involucra varios componentes, desde la esencia misma de lo que son los cuidados hasta los medios para prestar los mismos (Castrillón, 2005; Gutiérrez, 2005).
La valoración del cuidado involucra una serie de conocimientos y actitudes que percibe el paciente cuando recibe el cuidado, mostrando satisfacción e insatisfacción, por ello se reconoce que la práctica de enfermería trasciende lo biológico o instrumental, lo personal, la empatía ante las necesidades del paciente que requiere reconocimiento de la experiencia de vida, sus creencias sus percepciones, sus valores y sentimientos (Larson, 1993; Castrillon, 2005).
El grado de satisfacción del paciente es el resultado de la mejora de la implementación de los servicios de salud, del bienestar logrado por el cuidado recibido, atiende sus necesidades básicas, haciendo énfasis en la importancia de la necesidad terapéutica y actividades requeridas por los pacientes. Hablar de bienestar implica que el paciente disfruta de buena salud y satisfacción (felicidad). cuando este grado es menor se llamaría insatisfacción (Larson, 1993; Smeltzer, 2014).
18 La percepción del paciente sobre la satisfacción del cuidado recibido en los servicios de salud es un fenómeno no comprendido (Vicuña, 2002). La satisfacción del paciente, es una sensación subjetiva que experimenta este, al ser atendidas sus necesidades y expectativas cuando se le otorga un cuidado o servicio. La satisfacción está subordinada a numerosos factores, entre los que se destacan las experiencias previas, las expectativas y la información recibida de otros pacientes y del propio servicio de salud, por ello la satisfacción “es aquella sensación que el individuo experimenta al lograr el restablecimiento del equilibrio entre una necesidad o grupo de necesidades y el objetivo a los fines que la reducen” (Ariza y Daza, 2005). Desde la perspectiva el paciente satisfecho tiene mayor adherencia al tratamiento y está dispuesto a colaborar con el proceso de atención, lo que reduciría costos innecesarios de atención (Hernández et al., 2019).
El cuidado de enfermería con calidad se debe caracterizar por tener una dimensión holística; desde el punto de vista biológico, psicológico, social, cultural y espiritual, sustentado por el conocimiento científico y definido mediante los procesos de interacción entre enfermera, paciente y familia, el consejo y el apoyo a los cambios de la persona debidos a el desarrollo, crecimiento, enfermedad, o a cualquier otra situación que genere un cambio por el proceso de interacción con su entorno. Desde este contexto la calidad de los cuidados es el grado de adecuación de un determinado bien o servicio a las expectativas del usuario o a ciertos parámetros tecnológicos o científicos expresados mediante normas concretas (Díaz y De la Cruz, 2020).
La oportunidad para redescubrir la identidad profesional, elemento que nos permite brindar al usuario el bienestar que necesita a través de la interrelación que se establece con él y su familia, y cuyo resultado es medido por la evaluación de la calidad del cuidado de enfermería cual debe ser un proceso continuo y flexible, basado en datos enfocados en el
19 resultado del cuidado, y expresados por el usuario (Marriner y Raile 2014). El Consejo Internacional de Enfermería [CIE, 2012), define la calidad de los cuidados de enfermería como “la atención oportuna, personalizada, acorde con los estándares definidos para una práctica profesional competente y responsable”, lo cual requiere de una planeación optima, para que el cuidado sea efectivo y seguro (Donayre, 2017).
La calidad en salud es el grado en que los servicios de salud para individuos y poblaciones aumenten la probabilidad de obtener los resultados de salud deseados y son consistentes con el conocimiento profesional actual; teniendo en cuenta las normas sociales y valores, un concepto formado con el tiempo a través de la experiencia; la práctica, la capacidad de respuesta y los niveles de confianza entre paciente y profesional como los principios que regulan dichas conductas (OPS/OMS, 202O). La calidad de atención de enfermería se puede medir tanto por aspectos cuantitativos como cualitativos. Uno de los instrumentos más empleados es el instrumento CARE–Q (Caring Assessment Instrument) según esta escala el profesional de enfermería debe asegurar el bienestar, la satisfacción y por ende la calidad de los cuidados enfermeros (Molina, 2011).
El modelo CARE–Q (Caring Assessment Instrument) creado por Larson, (1993) delimita “el cuidado como acciones intencionales las cuales llevan al cuidado físico y la preocupación emocional que promueven un sentido de seguridad”. Este cuestionario de evaluación de calidad del cuidado tiene una validez interna del 0.88 0.97, el cual ha sido aceptado y utilizado en varios países como Estados Unidos, Australia, China y Taiwán. En el año 2009 se llevó a cabo una validación del instrumento traducido al español en Colombia, obteniéndose una validez interna de 0.868, Adicionalmente el instrumento ha sido empleado en varias investigaciones a nivel mundial y nacional (Molina, 2011).
20 Larson (1993) define la satisfacción como aquella sensación que el individuo experimenta al lograr el restablecimiento del equilibrio entre una necesidad o grupo de necesidades y el objetivo a los fines que la reducen. La satisfacción del paciente, es una sensación subjetiva que experimenta al colmar sus necesidades y expectativas cuando recibe el cuidado de la enfermera. Planteando sus dimensiones: Accesibilidad, es el contacto que establece la enfermera con el paciente, donde promueve su apoyo y ayuda, hace alusión al comportamiento del cuidado esencial del profesional de enfermería, que es administrado oportunamente al paciente, como cuando se acerca al paciente para brindarle un poco de su tiempo.
Explica y Facilita, son los cuidados que hace el profesional de enfermería para dar a conocer aspectos que para el paciente son desconocidos o difíciles de entender en relación con su enfermedad, tratamiento o recuperación, brindándole la información requerida en forma clara, haciendo fácil o posible la ejecución de los cuidados para su bienestar o recuperación (Larson, 1993).
Conforta son los cuidados que ofrece el profesional de enfermería con el fin de que el paciente y la familia que están siendo atendido en el Servicio de cirugía se sientan cómodos, tratándoles de dar confort, motivación, buen trato e involucrando a la familia en todo momento para así favorecer un entorno que pueda influenciar en el bienestar del paciente (Molina, 2011). Se Anticipa, la enfermera evalúa los cuidados que planean con anterioridad teniendo en cuenta las necesidades del paciente con el fin de prevenir complicaciones. Explicándole los procedimientos a realizar, elaborando un plan de cuidado de forma oportuna e identificando los problemas reales y las estrategias de mejoras (Gattenau, 1995).
21 Mantiene Relación de Confianza cuando brinda los cuidados de enfermería para que el paciente tenga empatía con ellos, los cuales van dirigidos en su pronta recuperación, haciéndolo sentir como persona única, confiada, serena y segura; tienen que ver con la cercanía y la presencia física del personal de enfermería hacia el paciente, a pesar de que esto sea difícil por la misma demanda de trabajo en el servicio (Larson, 1993).
Monitorea y Hace Seguimiento, son actividades de la enfermera que implican un conocimiento científico en la realización de los procedimientos en el servicio de cirugía logrando así mostrar su organización y dominio al momento de brindar el cuidado, esto Incluye los planes y acciones de seguimiento que son realizados para enseñar a su grupo de enfermeras y a la familia garantizando que todo se haga bien y en el tiempo necesario para así lograr una recuperación óptima del paciente (Larson, 1993).
A nivel internacional Ahmad et al. (2019) en su investigación realizada sobre Calidad del cuidado de enfermería brindado por profesionales en una ciudad colombiana, utilizaron el instrumento Care Q, llegaron a los siguientes resultados que el 62% de los pacientes en la dimensión que lograron la más alta calidad fue “monitorea y hace seguimiento” (73,2%) y la más baja “se anticipa” (56,1%). 42% de los pacientes dijeron no haber sido atendidos y no reconocen a la enfermera (o) del servicio, concluyeron que la calidad global del cuidado de enfermería percibido por el usuario en las IPS estudiadas fue regular (62%).
Ortiz y Vega (2014) en la investigación de Calidad de cuidados de enfermería y satisfacción del paciente atendido en un hospital de enseñanza Brasil de la región Centro- Oeste, reportaron que la calidad del cuidado de enfermería fue 0,0%, lograron un nivel deseable de atención de enfermería con 91,6% atención segura y de calidad y 70% atención de calidad baja; en cuanto al nivel de satisfacción del paciente, 92% refirieron alto nivel de
22 satisfacción con los cuidados recibidos en todos los dominios, técnico-profesional, confianza, educativo y 8% indicaron bajo nivel de satisfacción.
A nivel nacional la investigación realizada por García (2019) Calidad del cuidado de enfermería y grado de satisfacción del paciente oncológico internado en el servicio de cirugía del Hospital III José Cayetano Heredia, reportó que los pacientes calificaron al cuidado de enfermería de regular con el 61.1%, y satisfechos. La cifra de pacientes satisfechos se incrementa sustancialmente a 96.4%, en el grupo que califica al cuidado de enfermería como bueno y concluyó que la satisfacción del paciente oncológico se relaciona en forma significativa (r=0.678, Sig.=0.000<0.05) con la calidad del cuidado de enfermería.
Quispe y Torres (2018) en su investigación Factores Socio demográficos y percepción del cuidado humanizado enfermero en el servicio de medicina del hospital Nacional Arzobispo Loayza, Lima, reportaron que los factores sociodemográficos de los pacientes entre 25-54 años fueron 42.5%; así mismo el 55.7% de sexo femenino, el 50%
procedían de la costa. El 38.7% con secundaria, y 33% personas fueron casadas; Destacando el factor edad tuvo relación significativa con el valor de 0.016. Con respecto a la variable percepción del cuidado humanizado enfermero, el 69.8% de los encuestados percibieron como bueno; el 18.9% como regular; el 11.3% como excelente, pero ninguno tuvo mala percepción.
Monchón y Montoya (2014) en su investigación sobre Nivel de calidad del cuidado enfermero desde la percepción del usuario, servicio de emergencia Hospital III-ESSALUD, Chiclayo, reportaron un 64,18% de los usuarios afirman que el nivel de calidad del servicio fue bajo, el 30,18% lo califica como nivel de calidad medio y el 5,64% como nivel de calidad alto, concluyeron que el nivel de calidad del cuidado enfermero en el servicio de emergencia de este hospital fue bajo.
23 Yupanqui (2014) reportó en la investigación Nivel de satisfacción del usuario acerca de la calidad de atención que brinda el profesional de enfermería en el servicio de emergencia en el hospital de Barranca, Cajatambo, que el 52% de los usuarios estuvieron medianamente satisfecho, 26% insatisfecho y el 22% satisfecho; en la dimensión interpersonal, el 56% estuvieron medianamente satisfecho, 23 % satisfecho y el 21%
insatisfecho; en la dimensión técnica el 58% medianamente 21 satisfecho, 22%
insatisfecho y el 20% satisfecho; en la dimensión infraestructura y/o entorno el 54%
medianamente satisfecho, 26% satisfecho y el 20 %insatisfecho.
A nivel local la investigación realizada por Ganoza y Sagastegui (2018) Satisfacción de pacientes frente a calidad de cuidado de enfermería en el servicio de emergencia del Hospital Belén Trujillo concluyeron que el 48 % los usuarios hospitalizados en el servicio de emergencia del Hospital Belén de Trujillo refirieron haber recibido una regular calidad de atención de enfermería, el 31.67% buena calidad de cuidado. El 46.67%
refirieron estar satisfechos con el cuidado recibido y el 40.00% medianamente satisfechos.
Existiendo una relación significativa entre la calidad del cuidado de enfermería y el grado de satisfacción del paciente p<0.05.
Alcántara y Díaz (2017) en su estudio Factores sociodemográficos y percepción de la calidad del cuidado de la enfermera en adultos mayores. hospital Belén de Trujillo en el servicio de medicina reportaron una percepción buena de la dimensión técnica (74%), en la dimensión humana relaciones interpersonales (68%) y en la calidad del cuidado de la enfermera (67%) sin embargo se evidencia una mala percepción en la dimensión de entorno con (61%) de los adultos mayores, concluyeron que no existe relación entre los factores sociodemográficos y la percepción en la calidad del cuidado, y sus dimensiones.
24 Zavaleta (2016) en su investigación Factores socioculturales y satisfacción sobre el cuidado de enfermería del adulto hospitalizado con cáncer Hospital de Alta Complejidad Virgen de la Puerta EsSalud Trujillo reportó que el mayor porcentaje (58.1%) de adultos se encontraron medianamente satisfechos, 41.9% refirieron satisfacción. Entre los factores socioculturales: 41.9 % fueron adultos maduros, el 53.5 % pertenece al sexo femenino. El 48.8 % tiene grado de instrucción medio, el 59.3 % proceden de la costa. Al interrelacionar variables, encontraron que el grado de satisfacción guarda relación estadísticamente significativa (P<0.05) con sexo y grado de instrucción, pero no con edad ni procedencia.
25 II. MATERIAL Y METODOS
2.1 DISEÑO DE INVESTIGACION
El presente estudio de investigación de enfoque cuantitativo, descriptivo correlacional, de corte transversal se realizó con los pacientes adultos mayores hospitalizados en la Clínica Madre de Cristo entre los meses de setiembre a noviembre 2019 (Hernández et al., 2014)
2.2 POBLACION MUESTRAL La población muestral estuvo constituida por 30 adultos mayores hospitalizados en la clínica Madre de Cristo durante el periodo de setiembre a noviembre del 2019 que cumplieron con los criterios de inclusión establecidos, información proporcionada por la Oficina de estadística de la mencionada clínica.
2.3 UNIDAD DE ANALISIS La unidad de análisis estuvo constituida por cada uno de los pacientes adultos mayores hospitalizados en la Clínica que cumplieron con los criterios de inclusión.
2.4 CRITERIO DE INCLUSIÓN: Adultos mayores
De 60 años de edad a más.
De 2 días a más hospitalización
Lucido orientado en tiempo espacio y persona.
Que aceptaron participar voluntariamente de la investigación.
2. 5 INSTRUMENTOS: para la recolección de datos se utilizó los siguientes instrumentos:
A. Factores Biosocioculturales del Adulto Mayor: instrumento elaborado en base al marco teórico sustentado que incluye: Edad, sexo, grado de instrucción y procedencia.
EDAD: 60 – 70 años
26 SEXO: Sexo Masculino.
Sexo Femenino.
GRADO DE INSTRUCCIÓN:
Sin Instrucción.
Primaria.
Secundaria.
Superior.
PROCEDENCIA:
Costa.
Sierra.
Selva.
B. El Cuestionario Calidad de cuidado de enfermería (CARE–Q por sus siglas en inglés) en versión al español en población colombiana. El cuestionario fue creado por Larson, (1993) validado al español por Sepúlveda et al., (2009) Este instrumento evalúa el cuidado de enfermería consta cuarenta y seis preguntas divididas en seis categorías. Tales como: Accesibilidad constituida por 5 preguntas (1, 2, 3, 4, 5), explica y facilita con 5 preguntas (6, 7, 8, 9 ,10), conforta con 9 preguntas (11, 12, 13, 14, 15, 16, 17, 18, 19), se anticipa con 10 preguntas (20, 21, 22, 23, 24, 25, 26, 27, 28, 29), mantiene relación de confianza con 9 preguntas (30, 31, 32, 33, 34, 35, 36, 37, 38) y por último monitorea y hace seguimiento con 8 preguntas (39, 40, 41, 42, 43, 44, 45, 46). En la cual cada respuesta fue valorada como; siempre (S) puntos, casi siempre (CS) 3 puntos, a veces (AV) 2, nunca (N) 1 punto. El puntaje mínimo del cuestionario es de 46 puntos y el máximo es de 184 puntos. Teniendo en cuenta el puntaje alcanzado, la variable se categorizo en:
Nivel Alto de la calidad del cuidado = 139-184 pts.
Nivel Medio de la calidad del cuidado = 93-138 pts.
Nivel Baja de la calidad del cuidado = 46-92 pts.
27 2.5. CONTROL DE CALIDAD DE LOS INSTRUMENTOS
Prueba Piloto Para realizar la validez del instrumento Calidad de cuidado de enfermería (CARE–Q) se realizó una prueba piloto a 10 pacientes hospitalizados de la Clínica Suarez Trujillo con el propósito de evaluar el instrumento correspondiente referente a la redacción con la finalidad de verificar la relación de ítems a ítems.
Validez
Test No de
casos
Valor de
correlación de Pearson
Probabilidad (p)
Test de escala Calidad de
cuidado de enfermería
10 0.86 0.05 46
Confiabilidad
Test Valor de Alpha de
Cronbach
No de casos No de ítems Calidad del cuidado de
enfermería
0.80 10 46
2.6. PROCEDIMIENTO
Para realizar la presente investigación se realizó los trámites administrativos correspondientes ante la gerencia de la Clínica y la jefatura de enfermería de la Clínica Madre de Cristo a fin de obtener la autorización respectiva y las facilidades para desarrollar el estudio, acto seguido se identificó a los pacientes que cumplieron con los criterios de inclusión establecidos a quienes se les explico el propósito de la presente investigación, aplicando los instrumento sobre Factores Biosocioculturales del paciente adulto mayor y la Calidad de Cuidados de Enfermería (Care Q), en un tiempo de 25 minutos teniendo en cuenta los principios éticos de: confidencialidad, y libre participación. Al termino del cual se procedió a realizar el informe final.
28 2.7. PROCESAMIENTO DE DATOS
Para la presente investigación el procesamiento de datos se realizó empleando el programa estadístico SPSS, Versión 25 de Windows y para la presentación de los resultados se utilizó tablas de una y doble entrada. Para el análisis estadístico se empleó la prueba estadística de Chi Cuadrado (X2) con un nivel significativo de 0.05%.
2.8. OPERACIONALIZACION DE VARIABLES
A. Variable Independiente: Factores Biosocioculturales
Definición Conceptual: Son características o circunstancias detectables en una persona, que pueden ser modificables o no. Los factores considerados son: edad, grado de instrucción, estado civil, lugar de procedencia y ocupación (OMS, 2017) Definición Operacional: como sigue:
Edad
Definición Conceptual: Es el número de años cumplidos, transcurridos desde el nacimiento hasta la fecha (Du Gas, 2014)
Definición Operacional: Esta variable se clasifico con fines de manejo estadístico en rangos de:
60 – 70 años 70 y más.
Sexo
Definición Conceptual: Condición orgánica que distingue al hombre de la mujer.
Du Gas, (2014)
Definición Operacional: Se clasifican en:
Masculino Femenino Grado De Instrucción
29 Definición Conceptual: Es el nivel educativo que adquiere una persona durante el transcurso de su formación educativa (Fernández-Ballesteros, 2001)
Definición Operacional: Esta variable se clasifico en:
Sin Instrucción: Cuando no haya cursado ningún grado de nivel primario.
Primaria: Cuando por lo menos haya aprobado algún grado de este nivel.
Secundaria: Cuando por lo menos haya aprobado el primer año de secundaria.
Superior: Cuando haya terminado una profesión.
Procedencia
Definición Conceptual: Es el lugar de nacimiento o región geográfica donde vivieron la mayor parte de su vida. (Pérez, 2008)
Definición Operacional: Esta variable se clasifica Costa: Zona costera del litoral peruano
Sierra: La vasta región central del territorio peruano.
Selva: gran tamaño territorial con climas cálidos y húmedos.
B. VARIABLE DEPENDIENTE
Calidad de cuidado de enfermería (Care Q)
Definición Conceptual: Es brindar al paciente el bienestar que necesita a través de la interrelación que se establece con él y su familia, y cuyo resultado es medido por el grado de satisfacción que los usuarios refieren, es un proceso continuo y flexible, basado en datos enfocados en el resultado del cuidado, y en la percepción de satisfacción del usuario (Larson, 1993).
30 Definición Operacional: Cuando el puntaje se encuentra entre los valores:
Baja Calidad del Cuidado = 46 - 92%
Media Calidad del Cuidado = 93 - 138%
Alta Calidad del Cuidado = 139 -184%
Definición Conceptual: Accesibilidad
Es el contacto que establece la enfermera con el paciente, donde promueve su apoyo y ayuda, hace alusión al comportamiento del cuidado esencial del profesional de enfermería, que es administrado oportunamente al paciente, como cuando se acerca al paciente para brindarle un poco de su tiempo (Larson, 2009).
Definición operacional:
Baja = 5-10 pts.
Media = 11-15 pts.
Alta = 6-20 pts.
Definición conceptual: Explica y Facilita
Son los cuidados que hace el profesional de enfermería para dar a conocer aspectos que para el paciente son desconocidos o difíciles de entender en relación con su enfermedad, tratamiento o recuperación, brindándole la información requerida en forma clara, haciendo fácil o posible la ejecución de los cuidados para su bienestar o recuperación (Larson, 1993).
Definición operacional:
Bajo = 5 -10 pts.
Media = 11-15 pts.
31 Alta = 16-20 pts.
Definición conceptual: Conforta
Cuidados que ofrece el profesional de enfermería con el fin de que el paciente y la familia que están siendo atendido en el Servicio de cirugía se sientan cómodos, tratándoles de dar confort, motivación, buen trato e involucrando a la familia en todo momento para así favorecer un entorno que pueda influenciar en el bienestar del paciente (Molina, 2011).
Definición operacional:
Baja = 9 -18 pts.
Media = 19-27 pt.
Alta = 28-36 pts.
Definición conceptual: Se Anticipa
La enfermera evalúa los cuidados que planean con anterioridad teniendo en cuenta las necesidades del paciente con el fin de prevenir complicaciones.
Explicándole los procedimientos a realizar, elaborando un plan de cuidado de forma oportuna e identificando los problemas reales y las estrategias de mejoras (Gattenau, 1995).
Definición operacional:
Baja = 10-20 pts.
Media = 21-30 pts.
Alta = 31-40 pts.
Definición conceptual: Mantiene Relación de Confianza
32 Cuidados que ofrecen la enfermería para que el paciente tenga empatía con ellos, los cuales van dirigidos en su pronta recuperación, haciéndolo sentir como persona única, confiada, serena y segura; tienen que ver con la cercanía y la presencia física del personal de enfermería hacia el paciente, a pesar de que esto sea difícil por la misma demanda de trabajo en el servicio (Larson, 1993).
Definición operacional:
Baja = 9-18 pts.
Media = 19-27 pts.
Alta = 28-36 pts.
Definición conceptual: Monitorea y Hace Seguimiento
Actividades de la enfermera que implican un conocimiento científico en la realización de los procedimientos en el servicio de cirugía logrando así mostrar su organización y dominio al momento de brindar el cuidado, esto Incluye los planes y acciones de seguimiento que son realizados para enseñar a su grupo de enfermeras y a la familia garantizando que todo se haga bien y en el tiempo necesario para así lograr una recuperación óptima del paciente (Larson, 1993).
Definición operacional
Baja = 8-16 pts.
Media = 17-24 pts.
Alta = 25-32 pts.
33 2.9. CONSIDERACIONES ETICAS Se hizo unos de los principios éticos dados por
la UNESCO (2005).
Consentimiento Informado: es el procedimiento mediante el cual se garantiza que el sujeto ha expresado voluntariamente su intención de participar en la investigación, después de haber comprendido la información que se le ha dado, acerca de los objetivos del estudio.
Intimidad, anonimato y confidencialidad: es primordial en la investigación se explicó a cada participante la finalidad de la información obtenida, de exclusividad solo con fines e investigación garantizándole que por ninguna razón los datos obtenidos fueran expuestos en público.
Dignidad humana: derecho a la autodeterminación, consistió en dejar que el participante exprese lo que sentía, lo que pensaba y lo que hacía sin ninguna coacción.
Beneficencia: por encima de todo no hacer daño, se tomaron en cuenta todas las precauciones necesarias para evitar en los participantes daños físicos y psicológicos, protegiéndolos contra la utilización de su colaboración en la investigación para otros fines, se procuró ofrecerles algún beneficio como consejería.
34
III. RESULTADOS
Tabla 1.
Factores Biosocioculturales del adulto mayor hospitalizado en la Clínica Madre de Cristo 2019.Edad N° %
60 a 70 años 19 63
70 a más 11 37
Total 30 100.0
Sexo N° %
Masculino 12 40
Femenino 18 60
Total 30 100.0
Sin Instrucción 16 53
Primaria 8 27
Secundaria 4 13
Superior 2 7
Total 30 100.0
Procedencia N° %
Costa 8 27
Sierra 17 57
Selva 5 16
Total 30 100.0
Fuente: Factores biosocioculturales del adulto mayor clínica Madre de Cristo 2019
35 Tabla 2. Calidad de cuidados de enfermería en el adulto mayor hospitalizado en la Clínica Madre de Cristo 2019.
Fuente: Cuestionario calidad de cuidado de enfermería Clínica Madre de Cristo 2019.
Calidad de cuidado
Dimensiones
Total Es accesible Explica y facilita Conforta Se anticipa
Mantiene relación de confianza
Monitorea y hace seguimiento
N° % N° % N° % N° % N° % N° % N° %
Baja 5 17 7 23 3 10 6 20 3 10 0 0 3 10
Media 22 73 21 70 18 60 22 73 22 73 17 57 20 67
Alta 3 10 2 7 9 30 2 7 5 17 13 43 7 23
Total 30 100 30 100 30 100 30 100 30 100 30 100 30 100
36 Tabla 3. 1 Factores biosocioculturales y calidad de cuidados de enfermería en adulto mayor hospitalizado en Clínica Madre de Cristo según dimensión Es accesible 2019.
Fuente: Factores biosocioculturales del adulto mayor y calidad de cuidado de enfermería Clínica Madre de Cristo 2019
Factores biosocioculturales Dimensión Es Accesible
Baja Mediana Alta Total Chi 2 P
Edad N° N° N°
13,036a 0.001
60 a 70 años 0 18 1 19
70 y más 5 4 2 11
Sexo
1,162a 0.559
Masculino 1 10 1 12
Femenino 4 12 2 18
Grado de instrucción
10,824a 0.094
Sin Instrucción 5 9 2 16
Primaria 0 8 0 8
Secundaria 0 4 0 4
Superior 0 1 1 2
Procedencia
5,618a 0.230
Costa 0 7 1 8
Sierra 5 10 2 17
Selva 0 5 0 5
37 Tabla 3.2 Factores biosocioculturales y calidad de cuidados de enfermería en adulto mayor hospitalizado en Clínica Madre de Cristo según dimensión explica y facilita 2019.
Factores
biosocioculturales
Dimensión Explica y Facilita
Baja Mediana Alta Total Chi 2 P
Edad N° N° N°
7,136a 0.028
60 a 70 años 1 16 2 19
70 y más 5 5 1 11
Sexo
1,032a 0.597
Masculino 2 8 2 12
Femenino 4 13 1 18
Grado de instrucción
11,607a 0.071
Sin Instrucción 6 10 0 16
Primaria 0 7 1 8
Secundaria 0 3 1 4
Superior 0 1 1 2
Procedencia
5,109a 0.276
Costa 0 6 2 8
Sierra 5 11 1 17
Selva 1 4 0 5
Fuente: Factores biosocioculturales del adulto mayor y calidad de cuidado de enfermería Clínica Madre de Cristo 2019
38 Tabla 3.3 Factores biosocioculturales y calidad de cuidados de enfermería en adulto mayor hospitalizado en Clínica Madre de Cristo según dimensión conforta 2019.
Factores
biosocioculturales
Dimensión conforta
Baja Mediana Alta Total Chi 2 P
Edad N° N° N°
6,077a 0.048
60 a 70 años 0 12 7 19
70 y más 3 6 2 11
Sexo
2,917a 0.233
Masculino 0 9 3 12
Femenino 3 9 6 18
Grado de instrucción
8,125a 0.229
Sin Instrucción 3 10 3 16
Primaria 0 5 3 8
Secundaria 0 3 1 4
Superior 0 0 2 2
Procedencia
5,213a 0.266
Costa 0 5 3 8
Sierra 3 11 3 17
Selva 0 2 3 5
Fuente: Factores biosocioculturales del adulto mayor y calidad de cuidado de enfermería Clínica Madre de Cristo 2019
39 Tabla 3.4 Factores biosocioculturales y calidad de cuidados de enfermería en adulto mayor hospitalizado en Clínica Madre de Cristo según dimensión se anticipa 2019.
factores
biosocioculturales
Dimensión se Anticipa
Baja Mediana Alta Total Chi 2 P
Edad N° N° N°
1,618a 0.445
60 a 70 años 3 14 2 19
70 y más 3 8 0 11
Sexo
2,917a 0.424
Masculino 1 10 1 12
Femenino 5 12 1 18
Grado de instrucción
10,398a 0.109
Sin Instrucción 5 11 0 16
Primaria 1 6 1 8
Secundaria 0 4 0 4
Superior 0 1 1 2
Procedencia
4,262a 0.372
Costa 2 5 1 8
Sierra 4 13 0 17
Selva 0 4 1 5
Fuente: Factores biosocioculturales del adulto mayor y calidad de cuidado de enfermería Clínica Madre de Cristo 2019