CAPÍTULO 1. INTELIGENCIA EMOCIONAL
1.4. Beneficios de la Inteligencia Emocional
33
34
- Mejora la salud mental, ayuda a dormir mejor (Goleman, 1998), reduce la ansiedad y la depresión:
En una investigación con una muestra de alumnos de instituto y universitarios, Extremera, Fernández-Berrocal, Ruiz-Aranda y Cabello (2006), obtuvieron como resultados que a peores puntuaciones en IE más riesgo había de sufrir depresión.
El meta-análisis realizado por Martins, Ramalho y Morin (2010), mostró buenos resultados de la IE como predictor de la salud, donde la IE de rasgo estaba más asociada que la IE de capacidad. Este meta-análisis surgió con la intención de completar el realizado por Schutte, Malouff, Thorsteinsson, Bhullar y Rooke (2007) de IE y salud, que mostró que la IE se relaciona con una mejor salud.
Existen evidencias de que los programas que mejoran la IE, disminuyen los efectos de la depresión, así como de la somatización (Ruiz-Aranda et al., 2012).
Otro estudio llevado a cabo por Muñoz de Morales y Bisquerra (2013) muestra que los programas que mejoran la IE, también mejoran la salud mental.
Un estudio más reciente ha confirmado que la salud puede predecirse por las competencias emocionales (Mikolajczak et al., 2015).
- Facilita y aumenta el bienestar psicológico y ajuste psicosocial (Caballo, 2008; Extremera y Fernández Berrocal, 2004), protege y evita el estrés, y provoca una reacción positiva a la tensión (Goleman, 1998):
En una investigación con adolescentes de secundaria, Fierro y Fierro- Hernández (2005) encontraron correlaciones positivas, y concluyeron que los adolescentes con mejor nivel de claridad y reparación tenían mayor bienestar.
Se ha encontrado que adolescentes con IE baja, que fueron sometidos a abusos sexuales en sus niñez, desarrollan más pensamientos y pretensiones suicidas que los que tenían una IE alta (Cha y Nock, 2009).
35 Hay pruebas significativas en adolescentes que demuestran que los buenos niveles de percepción emocional son predictores de su adaptación psicosocial (Salguero, Fernández-Berrocal, Ruiz-Aranda, Castillo y Palomera, 2012).
Rey, Extremera y Pena (2011) concluyeron que la claridad y reparación emocional se relacionan positivamente con la satisfacción personal.
Burrus, Betancourt, Holtzman, Minsky, MacCann y Roberts (2012) revelaron que aquellos individuos con puntuaciones altas de IE de capacidad se relacionan con niveles más altos de bienestar.
Salguero, Palomera y Fernández-Berrocal (2012) mostraron en un estudio con adolescentes, que la percepción emocional es un predictor del ajuste psicosocial.
Por otro lado, Frederickson, Petrides y Simmonds (2012) hallaron que las puntuaciones bajas en IE de rasgo se relacionan con índices de autopercepción más altos respecto a síntomas psicopatológicos.
En un trabajo con preadolescentes, Ferragut y Fierro (2012) mostraron que existen correlaciones significativas entre el Bienestar Personal y los factores de Claridad y Reparación emocional; pero no con el factor de Atención emocional. Este resultado coincide con el encontrado por Fierro y Fierro-Hernández (2005); Martín, Harillo y Mora (2008) en adolescentes y con Fernández-Berrocal, Salovey, Vera, Ramos y Extremera (2001); y Jiménez y López-Zafra (2008) con adultos.
Sánchez-Álvarez, Extremera y Fernández-Berrocal (2012) realizaron un meta-análisis, donde verifican que la IE está relacionada de manera positiva con el bienestar subjetivo.
- La IE mejora las relaciones interpersonales (Díaz, 2002). Jóvenes con puntuaciones de IE mayores, también tenían niveles altos en empatía (Mayer, Caruso y Salovey, 1999).
Otro estudio con estudiantes de primaria, mostró que los que sacaban puntuaciones mayores en IE, eran considerados por sus compañeros como menos agresivos y sus maestros opinaban que eran más proclives a conductas prosociales que los alumnos que tenían una baja IE (Rubin, 1999).
36
En una investigación australiana, se encontraron puntuaciones en IE más altas en las mujeres que en los hombres. Los adolescentes que obtenían una IE alta, establecían y mantenían con más facilidad relaciones interpersonales, por lo que tenían más amistades o apoyo social, mayor satisfacción interpersonal, comportamientos mejor adaptados, más destrezas para identificar expresiones emocionales y mostraban conductas más eficaces para corregir sus emociones negativas (Ciarrochi, Chan y Caputi, 2001).
Otra investigación estadounidense realizada con adultos, descubrió relaciones significativas entre la IE y la naturaleza de las relaciones sociales. Los estudiantes con mayores puntuaciones en IE presentaron mayor calidad en las relaciones de amistad e interacciones más positivas, señalaron mayor apoyo de los padres y comunicaron que tenían menos peleas con sus amigos, y por tanto, menos interacciones negativas (Lopes, Salovey y Straus, 2003; Lopes, Salovey, Coté, y Beers, 2005). En otros estudios con estudiantes universitarios también se encontraron relaciones análogas (Brackett, Rivers, Shiffman, Lerner y Salovey, 2006).
En relaciones de parejas se ha hallado, que aquellas que poseen unas puntuaciones mayores de IE presentaban una satisfacción y felicidad mayor en sus relaciones (Brackett, Warner y Bosco, 2005).
Salguero, Fernández-Berrocal, Ruiz-Aranda, Castillo y Palomera (2011), demostraron que los adolescentes con mayor IE, que reconocían sus emociones y las de los demás, manifestaban buenas relaciones sociales con amigos y familiares, y más confianza y percepción.
Respecto a los programas de intervención socioemocial que mejoran la IE, también se ha encontrado que propician el desarrollo de habilidades sociales interpersonales (Brackett, Rivers, Reyes y Salovey, 2010; Gore, 2000) y generan habilidades para la resolución de problemas (Gómez- Pérez et al., 2014).
37 - La IE tienen efectos positivos sobre el rendimiento (Fernandez-Berrocal, Extremera y Ramos, 2003; Gil-Olarte, Palomera y Brackett, 2006; Pérez y Castejón, 2007; Petrides, Frederickson y Furnham, 2004), puesto que mejora el autoconocimiento, incrementa la autoconciencia (Caro, 1997), la toma de decisiones, estrategias, manejar las emociones negativas en situaciones de ansiedad como exámenes. Aumenta la motivación y el entusiasmo y ayuda a alcanzar las metas (Goleman, 1998):
En varios estudios universitarios, se mostró que la IE es un aspecto predictor de las calificaciones escolares (Barchard, 2003; Brackett y Mayer, 2003).
Parker, Summerfeldt, Hogan, y Majeski (2004) realizaron estudios llevados a cabo con estudiantes de secundaria y universitarios, cuyos resultados mostraron correlaciones positivas entre la IE y el éxito en la escuela.
Vidal, Rodeiro, Bell y Emery (2009) destacaron que los alumnos con una IE de rasgo alta tienen más éxito en las tareas escolares.
En otra investigación con adolescentes, se hallaron correlaciones significativas entre la IE y las notas finales (Brackett, Rivers y Salovey, 2011; Gil-Olarte et al., 2006).
Otro estudio reciente mostró que adolescentes con IE más alta presentaban un nivel de atención mejor y menos dificultades de aprendizaje (Rivers et al., 2012).
- La IE mejora el rendimiento laboral: otorga capacidad de influencia y liderazgo (Goleman, 2002).
- La IE también favorece el desarrollo y equilibrio personal (Dayton, 2009).
Si somos emocionalmente más inteligentes, nuestros comportamientos serán más equilibrados:
Di Fabio y Saklofske (2014) revelaron que existe una relación positiva entre la IE y diversos aspectos de la personalidad (amabilidad, extraversión, conciencia, estabilidad emocional y apertura) y que existe una relación negativa con el neuroticismo.
38
- La IE disminuye las conductas disruptivas:
Algunos estudios han confirmado que alumnos inteligentes emocionalmente, manifiestan menos conductas agresivas en el aula y más comportamientos prosociales con sus compañeros (Rubin, 1999).
Cuando se presentan niveles bajos de IE, se favorece el desarrollo de comportamiento antisociales (Extremera y Fernández-Berrocal, 2002, 2004; Mestre, Guil, Lopes, Salovey y Gil-Olarte, 2006; Petrides et al., 2004).
- La IE disminuye el consumo de sustancias adictivas. Diversas investigaciones demuestran relaciones significativas entre los niveles de IE y el consumo de sustancias adictivas:
Estudios con adolescentes americanos, corroboran que un menor consumo de alcohol y tabaco se relaciona con niveles de IE más altos (Trinidad y Johnson, 2002). En esta misma línea, se ha demostrado que los adolescentes con puntuaciones de IE más alta percibían mejor las consecuencias negativas de fumar y presentaban mayor resistencia a las presiones sociales en el consumo de tabaco (Trinidad, Unger, Chou, Azen y Johnson, 2004a, 2004b, 2005).
Según Ruiz-Aranda, Fernández-Berrocal, Cabello y Extremera (2006), los adolescentes que afrontas las situaciones estresantes de esas edades sin recurrir a tabaco, alcohol y otras drogas, son aquellos que tienen una mayor comprensión, manejo y regulación de sus emociones.
- Favorece la felicidad: las personas más felices son las que tienen una mejor IE (Ruiz-Aranda, Extremera y Pineda-Galán, 2014). Vergara, Alonso-Alberca, San-Juan, Aldás y Vozmediano (2015) también obtuvieron evidencias que relacionaron la IE con la felicidad.
39