CAPÍTULO V. LA IMPORTANCIA DE LAS REDES SOCIALES DE EMPRESARIOS
V.2 C ARACTERÍSTICAS GENERALES DE LOS MICROEMPRESARIOS CONSULTADOS
170
Al sumar los alimentos al rubro del comercio al por menor, a como se hace actualmente en la cifra oficial de país, se tiene que son en realidad 2,495 los establecimientos comerciales de los hogares de Chinandega. Con base en estos datos se puede decir que el comercio interno del departamento de Chinandega, al igual que ocurre a nivel nacional, es el que absorbe la mayor cantidad del empleo, el cual se genera a partir de emprendimientos microempresariales localizados fundamentalmente en los tres mercados del municipio de Chinandega, en que confluyen diariamente comerciantes establecidos (formales e informales) y ambulantes, trabajadores y compradores
Ahora bien, de este total la muestra abarcó a 20 microempresarios del sector comercio al por menor. Si bien la selección no corresponde a un número representativo estadísticamente, si se puede decir que lo importante de las ciencias sociales es precisamente la capacidad de abstraer a un segmento de la población para ser analizada en un espacio determinado y en un tiempo específico a partir de estrategias como el análisis inductivo, de tal forma que con base en este ejercicio se ha logrado describir y comprender una realidad territorial.
171
Al preguntarles por cuál razón iniciaron en dicha actividad comercial, 42.10 por ciento planteó que fue por conocimiento, misma proporción que lo hizo por necesidad, mientras que 10.5 por ciento lo hizo por obligación, y solamente 5.3 por ciento para continuar con la tradición familiar, es decir, la herencia familiar no es un factor que explique el crecimiento del sector comercio del departamento, lo cual es congruente con el bajo porcentaje de sobrevivencia de los negocios en Nicaragua, a como se explicará más adelante.
Los microempresarios consultados, con base en la guía de preguntas del cuestionario, fueron un total de 20, siendo 75 por ciento mujeres y 25 por ciento hombres, en detrimento de que la Población Económicamente Activa, según los datos oficiales más recientes publicados por el Proyecto El Futuro es Joven de la Alcaldía de Chinandega (2008), es de 44,204 personas, que la conforman 26,455 hombres, es decir, 59.85 por ciento, y 17,749 mujeres (40.15 %). Lo cual indica una fuerte presencia del género femenino en la actividad económica del autoempleo y el emprendimiento, evidencia de la carencia de oportunidades de trabajo asalariado en el sector público y privado al que se enfrentan las mujeres nicaragüenses.
Gráfico 5.2 Género de los microempresarios consultados.
Fuente: Elaboración propia con base en trabajo de campo realizado entre enero-febrero de 2012.
Como se refleja en el gráfico siguiente, las edades comprendidas eran: 21 a 40 años (55 %), y 41 a 60 años (45 %). El rango de edades con mayoría es de 31 a 40 años con 35 por ciento. 80
172
por ciento son mayores a 31 años. Esto significa que son fuente de ingresos en sus hogares, incluso jefes de familia.
Gráfico 5.3. Edad de los microempresarios consultados.
Fuente: Elaboración propia con base en trabajo de campo realizado entre enero-febrero de 2012.
En cuanto a nivel de escolaridad, 40 por ciento tienen títulos profesionales110, 25 por ciento tienen carreras técnicas y cinco por ciento tienen solamente títulos de secundaria. Hay que señalar que 30 por ciento indicó como su profesión ser comerciante. La experiencia laboral, en algunos, no necesariamente significa el tiempo de ser comerciantes pues han trabajado en otros ámbitos: 45 por ciento tiene experiencia laboral de 15 a 30 años, 20 por ciento más de 30 años, 25 por ciento de cinco a 14 años y 10 por ciento de uno a cuatro años. De los consultados, 70 por ciento eran los propietarios de las microempresas, y 30 por ciento eran socios propietarios.
110 Una de ellas, Aleida C., incluso es médico pero desde los años ochenta se decidió por trabajar en el comercio ya que la carrera de medicina no le brindaba los ingresos que ella esperaba.
173
Gráfico 5.4 Período de fundación de la microempresa.
Fuente: Elaboración propia con base en trabajo de campo realizado entre enero-febrero de 2012.
Los establecimientos fundados antes del 2003, es decir, que ya tienen de diez años a 25 años de existencia constituyen 70 por ciento. Esto es importante porque significa que son negocios que han logrado sobrevivir a los cambios de las políticas en los dos últimos gobiernos, incluso algunos han permanecido durante cuatro períodos gubernamentales, experimentando la liberalización comercial, y otros ya existían desde la difícil década de los ochenta. Esto se subraya ya que de acuerdo con Álvarez (2012) por cada 100 microempresas familiares que se fundan en Nicaragua, 30 por ciento son clausuradas muy poco tiempo después, no logra sobrevivir ni evolucionar; incluso las que logran prevalecer, 70 por ciento, desaparecen en un plazo de cinco años o quedan estancadas, de tal forma que solamente sobreviven 10 por ciento; es decir, la mayor parte de los microempresarios consultados ya lograron sobrepasar la incertidumbre de la tendencia estadística Ahora bien, las microempresas que fueron fundadas después del año 2008 representan 15 por ciento; y por otra parte, otro 15 por ciento inició entre el 2004 y el 2007. Por lo cual, considerando lo descrito, la permanencia de estas microempresas que tienen menos de cuatro años supone ser dudosa, y de las que tienen hasta ocho años tiende a ser impredecible.
Hay que destacar que ninguno de los empresarios que fundaron el negocio a partir de 1998 ha recibido apoyo de ONG, siendo la misma respuesta del 75 por ciento de que los que lo fundaron en los 1992 y 1997, y del 85.7 por ciento de los que lo fundaron hace más de veinte años. Lo cual denota que el sector comercio históricamente ha estado desligado del sistema de
174
cooperación no reembolsable, es decir, de capacitaciones y asistencias técnicas que son los que brindan este tipo de organizaciones. Hay que decir también que 75 por ciento de las mujeres fueron las que fundaron los negocios antes de 1998, frente a 62.5 por ciento de los hombres, proporcionalmente es poca la diferencia, pero las cifras refieren a un mayor nivel de capacidad organizativa de las mujeres.
Solamente 10 por ciento fueron fundadas por los abuelos, 15 por ciento por los padres y 30 por ciento como un esfuerzo familiar conjunto, es decir, 55 por ciento de microempresas vinculan su fundación a relaciones familiares. De hecho, según Centeno (citado por Álvarez, 2012) en Nicaragua entre 80 y 85 por ciento de las Mipymes son de carácter familiar. Por otro lado, 45 por ciento fueron fundadas por los mismos empresarios consultados, lo cual evidencia, en primer lugar, el emprendimiento existente a partir de la década de los años noventa; pero, en segunda lugar, una realidad inherente y estadísticamente comprobada, que las microempresas familiares escasamente sobreviven a la tercera generación y, muy pocas veces, a la segunda. Según Centeno (citado por Álvarez, 2012) en Nicaragua de cada 100 Mipymes familiares fundadas, únicamente cinco por ciento logran ser administradas por los bisnietos, 15 por ciento por los nietos y 30 por ciento por los hijos.
De acuerdo con el Presidente de la Asociación Nacional de Abarroteros (ANA), Douglas Espinoza111, en el rubro de los abarroteros, considerado según él como un “quasiempleo”, los fundadores generalmente son núcleos familiares bajo el liderazgo de las mujeres, “hay un 70 por ciento de mujeres que lo integran, por eso el nombre de una mujer (ANA)” [Espinoza, entrevista, 2012].
En relación con la cantidad de trabajadores con que iniciaron, 50 por ciento lo hizo de forma unipersonal, es decir, autoempleo; mientras que el otro 50 por ciento contó con mayor inversión al ser desde su fundación una microempresa con 2 a 5 personas involucradas, aunque no necesariamente remuneradas.
111 Entrevista realizada al Presidente de la Asociación Nacional de Abarroteros (ANA), Lic. Douglas Espinoza, en Managua el 17 de febrero del 2012.
175
Es interesante que en la actualidad 20 por ciento de dichas microempresas continúan siendo constituidas de forma unipersonal; lo cual, en principio, supone que se encuentran estancadas, que no tienen capacidad de crecimiento y que las estructuras organizativas y financieras con las que cuentan son muy vulnerables. En este sentido, el ex ministro Caldera112 refirió que el problema en Nicaragua es que las Mipymes se ven a sí mismas como “empresas infantes” y, en consecuencia, luego de 20 años siguen siendo del mismo tamaño y no muestran ninguna evolución. Hay que decir, sin embargo, que a partir de lo observado y consultado se notaron dos cosas: en primer lugar, que algunas de estas microempresas de autoempleo tienen incluso mayores niveles de afluencia de clientes y movimiento de dinero que otros negocios con mayor cantidad de miembros o trabajadores, incluso asalariados; y, en segundo lugar, que por el mismo giro del negocio el propietario no amerita realmente invertir en mayor cantidad de recursos humanos; tal es el caso de María B. que atiende personalmente su distribuidora en uno de los mercados, negocio que le ha permitido, desde el 2002, obtener ocho créditos superiores a cuatro mil dólares en bancos tradicionales.
Gráfico 5.5 Cantidad de trabajadores en la actualidad.
Fuente: Elaboración propia con base en trabajo de campo realizado entre enero-febrero de 2012.
112 Entrevista al Ex Ministro de Relaciones Exteriores (Minrex) y Ex Ministro de Fomento, Industria y Comercio (Mific) de Nicaragua, Dr. Norman Caldera Cardenal, efectuada en Managua el 20 de enero de 2012, como parte del trabajo de campo realizado en Nicaragua en enero-febrero del 2012.
176
Por otro lado, 15 por ciento ha logrado evolucionar a pequeña empresa en el rango establecido por la Ley Mipyme, de seis a 30 miembros. Aunque hay señalar que de los tres microempresarios que constituyen ese 15 por ciento, dos se encuentran en el límite de la clasificación pues cuentan con siete trabajadores. El punto es que 30 por ciento de los empresarios han logrado establecer procesos de continuidad y crecimiento.
La forma de organizarse es básica en 85 por ciento de los negocios, es decir, conformada por dependientes que atienden al público directamente. Sin embargo, 15 por ciento tienen una mejor organización. Sobresale el caso de Luis M. quien, habiendo sido un microempresario que inició con cinco trabajadores, en ocho años ha logrado constituirse en pequeño empresario con 18 miembros y contando ahora con una estructura jerárquica bien definida en que existen aparte de los dependientes, un contador, un administrador, un responsable de inventario, y uno de cartera y cobro.