5. LA PARTICIPACIÓN SOCIAL Y POLÍTICA DE LOS INMIGRANTES EN ESPAÑA (III)
5.1.3. El asociacionismo de los residentes comunitarios
mativos.23 La demanda de cambios normativos parecía, en principio, finalmente atendida por la aprobación de la Ley 4/2000 que contó con el apoyo, más o menos crítico, de buena parte de las organizaciones sociales. Sin embargo, la contrarreforma legislativa de aquel Gobierno vol- vió a suscitar las críticas y el rechazo generaliza- do de las organizaciones sociales, centradas en el trato a los indocumentados. En los últimos años, esta línea ha centrado las actividades de movilización y presión de las organizaciones so- ciales.24
5.1.3 EL ASOCIACIONISMO DE LOS RESIDENTES
efecto, estos ciudadanos utilizan los medios in- formales que tienen a su alcance para constituir cuerpos asociativos alrededor de alguna activi- dad de interés, sea ésta del tipo que sea, hacer publicidad sobre ello y localizar a otros ciudada- nos, normalmente compatriotas, con el mismo idioma y con intereses comunes. Como conse- cuencia, el grado de formalización de este asociacionismo es reducido y un gran número — por no decir la enorme mayoría— de asociacio- nes aparece y desaparece sin que nunca hayan sido inscritas en el registro provincial de asocia- ciones. Así, a través de las secciones sobre aso- ciaciones, grupos de amistad y clubes de revis- tas (principalmente semanarios) que se editan para estos residentes en la costa valenciana27 se contabilizan 646 asociaciones de residentes eu- ropeos y, con todas las fuentes, contabilizamos 724 (Simó y Herzog 2005).
b)Características del asociacionismo
La información sobre el tipo de asociación y las actividades que realizan estas entidades —faci- litada por el registro provincial de asociaciones—
y la información disponible en los anuncios apa- recidos en las publicaciones periódicas, nos ayu- da a reconocer las características de este asociacionismo. Del mismo modo, las entrevis- tas realizadas a los responsables de una mues- tra de las asociaciones nos aporta información cualitativa para un mejor reconocimiento de las características de estas organizaciones. Aborda- remos los enclaves de pertenencia y de cohesión de los miembros, su percepción de adscripción;
aspectos organizacionales como el ámbito geo- gráfico que cubren o la estructuración horizon- tal o jerárquico-vertical de la asociación; y, de manera más puntual, la interactuación de las asociaciones con la sociedad receptora.
c)Enclaves de pertenencia
Los extranjeros de la Europa comunitaria, al in- tegrarse en una asociación, comparten un sólido
sentimiento de pertenencia y de cohesión entre ellos, y conforman enclaves de pertenencia
—lugares sociales—. Entre estos parámetros destaca, por encima de los demás, la nacionali- dad (142 asociaciones). En algunos casos, la na- cionalidad se corresponde con las naciones-Es- tado europeas y, en otros, se trata de naciones intraestatales (los escoceses, los flamencos, etc.). El segundo parámetro lo constituye la len- gua, elemento fuertemente cohesionador (16 asociaciones), que llega incluso a superar barre- ras interestatales. La religión es también un cri- terio de cohesión importante (47 asociaciones).
Junto a estos enclaves identificamos otros, de menor importancia, como la profesión que se ejerció durante la vida activa (exmilitares britá- nicos como de la Royal British Association, la Royal Air Forces Association, la Royal Navy Association, o la Royal Observer Corps Associa- tion), el padecer una minusvalía y, finalmente, el elitismo o sectarismo.28
El ámbito territorial de estas asociaciones permea muchos de los niveles de desagregación territorial reconocidos: el municipal (250), el co- marcal (16) y el provincial (1). Además de otros niveles territoriales que son de uso normal para los turistas como la Costa Blanca (57 asociacio- nes). En muchas ocasiones existe una diferencia sensible entre el ámbito territorial promulgado (el que se reconoce en el registro de asociaciones) y el ámbito territorial que la asociación realmente alcanza. Por lo que se refiere a la estructura or- ganizativa, algunas entidades han sido fundadas y registradas en los países de origen, se imbrican en una organización vertical o, incluso, se estruc- turan siguiendo un modelo federado o confede- rado, y operan sin necesidad de formalizarse le- galmente en la Comunitat Valenciana.29 Sin embargo, la gran mayoría de estas asocia- ciones nacen en el territorio valenciano y surgen por las necesidades derivadas del emplazamien- to de la residencia en estas tierras. Entre las aso- ciaciones de residentes europeos, las entidades
27199 las revistas redactadas en alemán, 48 las revistas redactadas en holandés, y 396 las revistas redactas en inglés. Las revistas consultadas son: CB Nachrichten, CB Zeitung, La Verdad - Deutsche Ausgabe, Hallo, Weekly Post for the Costa Blanca, Costa Blanca News y CB Friday.
28Existen asociaciones de residentes europeos que reclutan sus miembros a través de procesos altamente selectivos y con pruebas previas: se trata de asociaciones sectarias y
elitistas. Su adscripción se basa en el origen social, el ejercicio de una profesión, etc., se trata de sectas porque se autorreconocen como una comunidad conformada ex- clusivamente por verdaderos fieles (14 asociaciones).
29Ejemplos de estos modelos serían las redes y organizacio- nes jerárquicas religiosas, las charity shops, asociaciones de partidos políticos, las protectoras de animales, etc.
fundadas autónomamente conforman la mayoría.
Pero, en algunos casos, es la confluencia de in- tereses, entre los residentes europeos y otros agentes, el principal motor de la fundación; se trata de sucursales o delegaciones de organiza- ciones supranacionales.
d)Objetivos y funciones de las asociaciones de residentes europeos
Estas asociaciones de europeos juegan un papel muy dinámico, principalmente como espacios de sociabilidad. Son determinantes en la organiza- ción de la ayuda mutua, en la conformación de redes de apoyo con funciones de acompañamien- to y ayuda en actividades de la vida cotidiana;
organizan actividades lúdicas, deportivas, o co- merciales. En ocasiones, constituyen centros de información, grupos de socioterapia en los que se reúnen periódicamente enfermos crónicos o pacientes postoperatorios, o incluso, familiares de enfermos. A menudo ofrecen apoyo espiritual.
Otras veces se instituyen con la finalidad de or- ganizar la vigilancia vecinal.
La sociabilidad es la función más importante.
Hay un tipo de entidades en las que la sociabili- dad —que sin duda está presente en todas como una dimensión sustantiva pero implícita— se instituye como un aspecto clave. En ellas los afi- liados se reúnen en un espacio de sociabilidad más allá de las formas de sociabilidad prima- rias, como la familia y la vecindad (Albert Rodrigo 2004). En efecto, la sociabilidad cons- tituye el principal objetivo entre las asociacio- nes de ciudadanos europeos (503 asociaciones, 69,5%). A menudo, esta función no sólo apare- ce como el objetivo central proclamado, sino que también constituye la principal función básica.
Se trata de espacios de encuentro y autorrecono- cimiento. En otras ocasiones, la realización de actividad lúdica, una afición, la práctica de un deporte, etc., se constituyen en medios explíci- tos de sociabilidad.30
Existen 33 asociaciones de apoyo mutuo. Se fun- dan como redes de apoyo con la finalidad de ejer- cer actividades de socioterapia y en cuyo nom- bre se identifican actividades de ayuda mutua.
Son entidades organizadas por y para los pro- pios enfermos, discapacitados, personas con dolencias específicas, u organizadas por y para sus familiares. La ayuda a terceros constituye también un objetivo importante (32 asociacio- nes). Los mecanismos pueden variar: organiza- ción de colectas para la ayuda económica y cap- tación de recursos para personas con necesida- des específicas.31 Muchas de estas entidades interactúan con asociaciones de caridad. Algu- nas se dirigen a personas o colectivos fuera de su grupo, e incluso ejercen una fuerte interac- ción con la sociedad valenciana.
Por encontrarse fuera de los centros urbanos, la seguridad y vigilancia de las zonas residenciales constituye también una función importante en- tre estas asociaciones. Ejemplo de una intensa actividad son las Neighborhood Watch (vigilan- cia del barrio) que organizan actividades de vi- gilancia normalmente en comunicación con las patrullas de la policía local. Aunque, en prin- cipio, no pueden organizar patrullas propias, al- gunas acaban por conformarlas. Estos grupos a veces reciben el patrocinio de agencias inmobi- liarias y ejercen una activa interacción con la so- ciedad de acogida (siete grupos asociativos cons- tituidos con esta finalidad, mayoritariamente ubicados en la Vega Baja).
Existen también asociaciones cuya principal fun- ción es el apoyo religioso y espiritual (57 gru- pos), iglesias cristianas, principalmente (iglesias protestantes e iglesias nacionales de varios paí- ses europeos), organizadas alrededor de la figu- ra del pastor. Se insertan en estructuras mayo- res organizadas jerárquicamente y sus sedes se ubican en sus países de origen. Se coordinan con otras asociaciones, organizan colectas y ofrecen apoyo permanente a asociaciones de ayuda a ter- ceros. Aparte de estas asociaciones pertenecien- tes a iglesias reconocidas oficialmente, existen otras asociaciones espirituales (hemos contabi- lizado un total de 20) donde se practica el eso- terismo, la astrología, la numerología, etc., que ofrecen a sus miembros apoyo mental, yoga, etc.
Finalmente, existen asociaciones cuya principal función es el activismo, social o político. Entre
30Si bien la sociabilidad aparece como el único objetivo apa- rente, se realizan otras funciones como el apoyo mutuo, compartir información, organizar actos con finalidades sociales, etc.
31Destacan en este grupo las llamadas Charity Shops (tiendas
de caridad), Second Chance Charity Shops, Help International Benidorm, Salvation Army Charity Shop, HELP of Denia, Cancer Charity Centre, Jávea Park Roundabout Charity Shop, Open Door Foundation, etc.
éstas destacan las que promueven la protección de los animales, o la protección del medio am- biente. Algunas están constituidas por ciudada- nos extranjeros de diferentes nacionalidades y, en algunos casos, están federadas en organiza- ciones más grandes creadas en sus países de ori- gen. Interaccionan con la sociedad de acogida y ejercen una voz crítica contra la política de nues- tras administraciones en relación con los anima- les abandonados (28 grupos asociativos). Tam- bién existen asociaciones activistas en algunos municipios de la costa que se han constituido como partidos políticos integrados por residentes europeos (cuatro asociaciones). Tratan de renta- bilizar el derecho a votar, con la finalidad de con- quistar espacios propios en el poder local y, des- de allí, ejercer una mayor influencia en áreas de su interés como son la protección de la propie- dad privada en las zonas residenciales, la me- jora de los servicios municipales, y demanda de servicios sociosanitarios más adecuados a sus necesidades.
El activismo político configura, además, asocia- ciones que reúnen a militantes de partidos políti- cos de los países de origen. Estos grupos interac- túan con partidos políticos de nuestra comunidad y, a menudo, se reúnen en sus sedes.
Finalmente destaca otro tipo de activismo que surge como resultado de la fuerte presión urba- nística en el litoral valenciano y cuyo principal objetivo es la protección de la propiedad privada (cinco asociaciones, con un gran número de miembros). Son críticas con los planes urbanís- ticos municipales, interactúan con partidos e ins- tituciones valencianas, con grupos anties- peculación y con la plataforma «Abusos Urba- nísticos No».
5.2 LOS SINDICATOS Y LA PARTICIPACIÓN