Capítulo II: Marco teórico
2.6 Medición del desarrollo y la competitividad de los países y regiones
2.6.2 Modelos para medir la competitividad de los países
los primeros se da una mayor ponderación al factor tecnología que en los segundos, para los que se le da la misma ponderación para los tres factores.
El Índice de Competitividad Empresarial tiene dos componentes: las operaciones y estrategia de las empresas y el ambiente empresarial nacional o ambiente microeconómico. Una consideración importante realizada por este estudio es que agrupa a los países en tres rangos de PBI per cápita, ya que sostiene que las empresas en un país, según su nivel de desarrollo, se trasladan de un estado de aprovechamiento de factores básicos hacia uno de explotación de factores avanzados.
Figura 15. Construcción del Índice Global de Competitividad WEF 2017-2018. Fuente: World Economic Forum, 2017. Elaboración propia
El índice combina 114 indicadores que se agrupan en 12 pilares. A su vez, estos pilares se organizan en tres subíndices: requisitos básicos, potenciadores de eficiencia y factores de innovación y sofisticación. Los tres subíndices reciben
diferentes pesos en el cálculo del índice global, dependiendo de la etapa de desarrollo de cada economía, según su PIB per cápita y la proporción de exportaciones representadas por las materias primas. Perú se ubica en la etapa de desarrollo impulsada por la eficiencia. Las economías en esta etapa deberán comenzar a desarrollar procesos de producción más eficientes y aumentar la calidad del producto, porque los salarios han aumentado y no pueden aumentar los precios.
Para mayor detalle sobre qué indicadores son usados en el Índice Global de Competitividad WEF 2017, puede consultar el anexo Nº 3.
Figura 16. Evolución de rankings de países sudamericanos WEF 2008-2017. Fuente: World Economic Forum, 2017. Elaboración propia
Ambos índices unificados permiten elaborar el Índice Global de Competitividad (IGC). Una de las últimas innovaciones de esta metodología es la incorporación de variables sociales y medioambientales, que está generando un nuevo
2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017
Argentina 88 85 87 85 94 104 104 106 104 92
Brasil 64 56 58 53 48 56 57 75 81 80
Chile 28 30 30 31 33 34 33 35 33 33
Colombia 74 69 68 68 69 69 66 61 61 66
Ecuador 104 105 105 101 86 71 76 91 97
México 60 60 66 58 53 55 61 57 51 51
Panamá 58 59 53 49 40 40 48 50 42 50
Perú 83 78 73 67 61 61 65 69 67 72
20 30 40 50 60 70 80 90 100 110 120
Ubicación en el ranking WEF
Ranking de competitividad WEF 2008 - 2017
Países Latinoamericanos
enfoque denominado competitividad sostenible.
En este nuevo enfoque y en un nivel macro, la Universidad de Yale, en Estados Unidos, desarrolló el Índice de Sostenibilidad Ambiental mediante la evaluación de sistemas ambientales, reducción de las tensiones, reducción de la vulnerabilidad humana, capacidad social e institucional y la gestión global. Los resultados de la evaluación son presentados en pentágonos. El ESI (por sus siglas en inglés) fue publicado entre 1999 y 2005 por el Centro de Derecho y Políticas Ambientales de la Universidad de Yale en colaboración con el Centro para la Red Internacional de Información sobre Ciencias de la Tierra [CIESIN] de la Universidad de Columbia y el Foro Económico Mundial [WEF] (Velázquez & Várgas-Hernández, 2012).
Este indicador evolucionó al Índice de Desempeño Ambiental (EPI, por sus siglas en inglés), que es un método para cuantificar y marcar numéricamente el desempeño ambiental de las políticas de un Estado. Este índice fue desarrollado a partir del Índice Piloto de Desempeño Ambiental, publicado por primera vez en 2002 y diseñado para complementar los objetivos ambientales establecidos en los Objetivos de Desarrollo del Milenio de las Naciones Unidas.
Hoy en día el índice evalúa impactos en nueve categorías temáticas: los impactos en la salud, la calidad del aire, el agua y el saneamiento, los recursos hídricos, la agricultura, los bosques, la pesca, la biodiversidad, el hábitat, el clima y la energía.
En el informe publicado en 2016, economías como Estados Unidos, Singapur, y Alemania (que en el último Ranking de Competitividad Global 2017-2018 publicado por el WEF se ubican en las posiciones 2, 3 y 5, respectivamente) ocupan los puestos 26, 14, y 30 en el nuevo Índice de Desempeño Ambiental (Yale University, 2017).
2.6.2.2 Índice del International Institute for Management Development- IMD
Otra de las reconocidas mediciones de la competitividad de los países es la que publica el IMD desde 1989. El ranking se publica en el Anuario de Competitividad Mundial [EJT], el mismo que clasifica y analiza la capacidad de las naciones para crear y mantener un ambiente en el que las empresas puedan competir. Se reconoce que la creación de riqueza tiene lugar principalmente a nivel de la empresa (microeconómico), a lo que se le denomina competitividad de las empresas. Sin
embargo, las empresas operan en un entorno nacional que mejora o dificulta su capacidad de competir a nivel nacional o internacional, a lo que se le denomina competitividad de las naciones. Sobre esta base la metodología de la EJT divide el ambiente nacional en cuatro factores principales, y al mismo tiempo cada uno se divide en cinco subfactores, totalizando 20 subfactores:
• Desempeño económico, que incluye la economía doméstica, comercio internacional, inversión internacional, empleo y precios.
• Eficiencia del gobierno, que incluye a las finanzas públicas, política fiscal, marco institucional, legislación empresarial y estructura social.
• Eficiencia empresarial o de los negocios, que incluye a la productividad y eficiencia, el mercado laboral, finanzas, prácticas empresariales y actitudes y valores
• Infraestructura, que incluye la infraestructura básica, infraestructura tecnológica, infraestructura científica, salud, ambiental y educativa.
Los 20 subfactores comprenden más de 300 criterios. Cada subfactor, independientemente del número de criterios que contiene, tiene el mismo peso en la consolidación general de los resultados, que es 5 % (20 x 5=100). Los criterios son con datos duros, que se basan en estadísticas de organismos internacionales o de fuentes nacionales, como por ejemplo el PIB, o datos blandos, como la percepción sobre la disponibilidad de gerentes competentes. Los criterios duros representan un peso de 2/3 en la clasificación general, mientras que los datos blandos de la encuesta a ejecutivos de negocios representan un peso de 1/3 (International Institute for Management Development, 2017).
Figura 17. Factores y subfactores del Índice de Competitividad IMD.Fuente: International Institute for Management Development (2017). Elaboración propia
Con base en los factores y subfactores establecidos por el IMD, la evolución en el ranking de los países sudamericanos en el periodo 2008-2017 se muestra en la figura siguiente. Para mayor detalle sobre los indicadores usados en los factores y subfactores del Índice de Competitividad IMD, puede consultar el anexo Nº 4.
Figura 18. Evolución de rankings IMD 2008-2017 de países sudamericanos. Fuente: International Institute for Management Development (2017). Elaboración propia
En los últimos diez años (2008-2017) la tendencia de todos los países latinoamericanos en el ranking de competitividad elaborado por el IMD ha sido a la baja, a excepción de Chile que en el ranking 2017 recuperó dos posiciones ubicándose en el puesto 34 de 63 países, a pesar de que en el 2008 se ubicó en el puesto 26. Perú, que estaba ubicado en el puesto 35 en 2008, pasó al 55 en 2017.