Esta es la primera fotografía que publica Pedro Román, haciendo referencia a su ciudad natal, Alcaraz. Publicaciones de la Universidad de Castilla-La Mancha y del Centro de Estudios de Castilla-La Mancha. Toledo: Antonia, la hija del pintor, en casa de la joven niñera conocida en la familia como "la Petrilla".
Una familia de ebanistas-carpinteros que vivía en la calle Bracamonte (foto 2.1.1), muy cerca de la iglesia de La Trinidad. En diciembre se firmó la escritura de la casa de la Plaza de San Justo, número 1. Mayer, quien lo descubrió en la iglesia de San Román (a la que erróneamente llamó San Julián), y que hoy es el Museo de los Concilios y de la Cultura Visigoda49.
Toledo: Paco, hermano de Pedro Román, sentado frente a su piano, en el salón de la casa familiar en la plaza de San Justo, nº 1. Toledo: Josefa (izquierda) y Paco (centro), hermanos de Pedro Román , junto a su madre, Emilia (derecha), en la entrada de la casa familiar en San Justo, nº 1. Al año siguiente, se trasladaron al nº 2, 2º, en la plaza de San Justo, que lindaba con la casa de Los hermanos de Pedro.
Toledo: El estudio del pintor en su domicilio particular de la Plaza de San Justo, nº 3.
FISONOMÍA URBANA Y ARQUITECTURA DE ALCARAZ
Hacia 1690, ante la escasez de feligreses, la parroquia de San Pedro fue incorporada a la de Santa María. Posteriormente, las nuevas de San Ignacio y las de Santa María fueron incorporadas a las de San Miguel y Santísima Trinidad respectivamente, primero abandonadas y luego destruidas. Esto dio lugar a un lento y progresivo proceso de concentración de bienes artísticos muebles en las iglesias parroquiales abandonadas al culto.
Tras la creación de la provincia de Albacete, en 1833, la decadencia de Alcaraz se agravó. A partir de ese año, por segunda vez en su historia, sus antiguas aldeas volvieron a separarse, convirtiéndose en municipios independientes y en 1836, con la desamortización, todos los monasterios, excepto el de Santa María Magdalena, que mantuvo su función ininterrumpida hasta la actualidad, y Se suprimió el Colegio de la Compañía de Jesús, que cerró antes (a finales del siglo XVII). La desamortización de bienes pertenecientes al clero y a los ayuntamientos supondrá una profunda transformación de la propiedad de Alcaraz y de un rico patrimonio que pasará al Estado, pero que es incapaz de abarcar el enorme volumen de propiedades rurales y urbanas y no gestiona el patrimonio artístico. Los bienes efectivamente se traducirán en un claro abandono, saqueo y ruina, que Pedro Román plasmó magistralmente en sus fotografías.
Hay más factores que han determinado la desaparición de Alcaraz: su aislamiento -que ha quedado fuera de las principales vías de comunicación-, un sistema económico basado en la gran desigualdad en la tenencia de la tierra, en la agricultura y la agricultura de subsistencia, en la baja producción y los bajos rendimientos y en una La otrora importante industria textil, apegada a procesos de transformación tradicionales que cubrían las necesidades internas de los países vecinos, pero no logró competir en un mercado externo. La población comenzó a caer continuamente, pasando de 7.325 personas a mediados de siglo87 a 4.501 en el año 1900 y del censo de 1877 se puede deducir que a finales del siglo XIX más del ochenta por ciento de los habitantes eran analfabetos. 87 El Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de ultramar de Pascual MADOZ ofrece una amplia visión de la situación de Alcaraz en aquel momento.
El declive afectó también a las obras de construcción: lo que quedaba del castillo a principios del siglo XVI se fue deteriorando hasta quedar en una pobre ruina; La Plaza de Arriba quedó vacía y sus edificios públicos comenzaron a hundirse, llegando al punto de la destrucción, y surgieron verdaderos problemas económicos para corregir el constante deterioro de la Plaza Mayor. Las casas nobles y las iglesias también desaparecieron gradualmente, y las que llegaron al siglo XX estaban en su mayor parte materialmente ruinosas, desnaturalizadas estilísticamente y modificadas estructuralmente. Las casas de la gente humilde estaban cayendo en mal estado y convirtiéndose en viviendas en gran medida ruinosas.
Pedro Román era plenamente consciente de la decadencia económica y del atraso social de su tierra natal, como se desprende de uno de sus artículos: “Retirado de la corte y sin medios rápidos de comunicación a causa de su posición, antaño tan favorable, decayó rápidamente. Su legado fotográfico y pictórico está lleno de cariño, nostalgia, tristeza y deseo de revitalización, logro que ya era imposible, y es testimonio fehaciente de la noble, altiva, medio destruida, atrasada y enana Alcaraz en la que nació y vivido. su infancia. Elvira Valero estudió sus artículos sobre Alcaraz y dice que "presentan una estructura similar, consisten en una introducción histórico-legendaria a su pasado, una evocación de su posición geográfica, un elogio de un paisaje privilegiado frente a un Presente caracterizado por el abandono y el ostracismo de la ciudad.
EMPLAZAMIENTO Y ESTRUCTURA URBANÍSTICA
El edificio se puede dividir en dos partes: la de la plaza y la de la calle Mayor. Se puede observar la esquina suroeste (al fondo a la derecha la calle lateral que conduce a la plazoleta de Don Gonzalo, conocida popularmente como Las Monjas) y el extremo sur de la Lonja de las Regaterías. Se puede ver el extremo norte de la Lonja de las Regaterías y el Arco de La Zapatería (se ve un extremo del mirador de las monjas y parte de la empinada Calle de la Zapatería).
Al fondo, a la izquierda: restos de la iglesia de Santa María y la torre del arzobispo. Alcaraz (Albacete): cuerpo de campanas de la torre de la iglesia de la Santísima Trinidad. Antonia y Pedro, hijos de Pedro Román, en el campanario de Trinidad junto a la campana llamada "Miramona".
Según Pérez de Pareja hubo una iglesia conventual, que supongo se encuentra en el edificio fundacional. En 1861, la iglesia y la torre se derrumbaron parcialmente (lo que destruyó la casa vecina al caer desde una altura). Alcaraz (Albacete): vista parcial de la parte baja de la ciudad y los cerros circundantes.
En el exterior de la valla del antiguo monasterio se encuentra una masía. Alcaraz (Albacete): vista de la ciudad; a la derecha, muros del derribado monasterio de San Agustín.