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4ª ORACIÓN: EL PECADO DE LA IGLESIA JERARQUÍA.

In document Sabiamente Ignorante (página 37-40)

PRIMERA SEMANA

4ª ORACIÓN: EL PECADO DE LA IGLESIA JERARQUÍA.

Texto: Lc 10, 25-37: El buen samaritano.

1. En esta parábola nos concentramos no tanto en el protagonista principal (figura de Cristo), sino en los personajes del sacerdote y el levita. Más que de un hombre tirado en el camino, para nosotros se trataría de pueblos enteros… No están medio muertos por casualidad, sino como resultado de una historia de latrocinio y de robo.

2. Pasa el sacerdote: tal vez no quería mancharse las manos, según pedía el Levítico, antes de celebrar el sacrificio en el altar del Templo de Jerusalén. Pero uno se pregunta ¿de qué Dios era este hombre sacerdote? ¿En nombre de qué Dios se puede pasar al lado de un hermano y no detenerse?

Fíjense que Lucas dice que dio un rodeo. Rodeó para no ver. Y es que eso es lo que hacemos con frecuencia. No vemos para no sentir. Si viéramos, la cosa sería diferente. Bien dice el refrán: Ojos que no ven, corazón que no siente. A veces el pecado es precisamente no ver. 3. Luego pasa el levita, que representaría un poco como la vida consagrada en Israel: no habían

recibido un lote de tierra, porque su tierra y heredad era Yahvé. Se dedicaban al Templo y al culto, y muchos eran célibes. Pero ese no era celibato sino solteronería. Muchas veces por ese mal entendido celibato se nos secan las entrañas del corazón y somos incapaces de ver al hermano que sufre.

4. Por último pasó un samaritano. Recordemos que los samaritanos no eran judíos, no formaban parte del pueblo de Israel y por eso no iban al Templo. Eran despreciados por todos. ¡Jamás al lado de un samaritano! Los habían introducido allí en tiempos del dominio babilónico para separar las viejas rencillas entre los reinos del Norte y del Sur. Tal vez venía del mercado de Jerusalén donde todo el mundo le había despreciado.

5. Contemplamos de nuevo al hombre "medio muerto", pero ahora desde otro ángulo (citamos a D.Aleixandre), sin rehuir la pregunta que a veces nos asalta de si no será a veces la propia Vida Religiosa responsable de las "medio-muertes" de algunos de sus miembros. Porque la sinceridad nos obliga a reconocer la existencia de vidas "a medias" que no parecen esponjadas ni felices, supeditadas al funcionamiento de las instituciones, asfixiadas por la inercia de un orden inamovible y unas tradiciones incuestionables, deshabitadas en su corporalidad, con la iniciativa y la espontaneidad sofocadas, raramente invitadas a pensar por sí mismas, a expresar libremente sus opiniones, sus desacuerdos, sus deseos o sus sueños. Ciertamente, habría que calificar como de "No-vida-no-religiosa" a la que produce semejantes "sujetos necrosados" en su seno estéril, cuando quienes llegaron a ella venían buscando la vida en abundancia prometida por el Viviente.

- La parábola concluye con las palabras de Jesús: “vete, y haz tú lo mismo”.

5ª ORACIÓN: CONCLUSIÓN con el NT

TEXTO: Lc 15, 11-32: La historia de los dos hermanos (SOLO los hermanos).

Sacar la moraleja de que hay que andar despiertos y vigilantes porque esos "pretendientes a maridos" nos

cortejan constantemente llamando a nuestra puerta y necesitamos ayudarnos unos a otros a detectar algunos de sus trucos y disfraces.

Aunque el verdadero protagonista de esta parábola es el Padre, ahora nos concentramos en los dos hijos, el mayor y el menor, pues ambos son ejemplos de ruptura de la fraternidad y de la filiación, respectivamente.

El primer hijo. El pecado no es tanto pedir lo que le correspondía, lo que era propio de la ley judía, sino el marcharse, vivir lejos del Padre, vivir su proyecto y no el del Padre. El primer Hijo representa el mundo de nuestras rebeldías y alejamientos de Dios. Quería vivir aparte. Como si pudiera existir vida para el hombre aparte de Dios. Pero, en medio de todo, recapacitó y decidió regresar a la casa: reemprendió el camino que había recorrido. Preparó un largo discurso que para nada le sirvió pues el amor del Padre fue capaz de ahorrárselo.

El segundo hijo representa el otro pecado standard: la incapacidad de perdonar, de reconciliarse con el hermano pecador. No se sentó a la mesa del banquete, con todo lo que eso significa en el mundo bíblico. Y es que en el banquete del Reino sólo al lado de pecadores nos podremos sentar. Santo, tres veces santo, sólo es Dios. El segundo hijo en realidad no pidió perdón, no se re-encontró con el Padre. Fíjense que le dice al padre que siempre ha estado con El. El padre le podía responder con todo derecho “¡bien poco has aprendido!”.

En realidad los dos grandes pecados del mundo son estos dos pecados standard: la lejanía de Dios y la lejanía del hermano que siempre es pecador.

LECTURAS COMPLEMENTARIAS

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LOS ROSTROS DE CRISTO EN AMÉRICA LATINA (Puebla 27-51)

..."La situación de extrema pobreza generalizada adquiere en la vida real rostros muy concretos en los que deberíamos reconocer los rasgos sufrientes de Cristo, el Señor que nos cuestiona e interpela:

 rostros de niños, golpeados por la pobreza desde antes de nacer, por obstaculizar las posibilidades de realizarse a causa de deficiencias mentales y corporales irreparables; los niños vagos y muchas veces explotados de nuestras ciudades, fruto de la pobreza y de la desorganización moral familiar;

 rostros de jóvenes, desorientados por no encontrar su lugar en la sociedad; frustrados, sobre todo en zonas rurales y urbanas marginadas, por falta de oportunidades de capacitación y ocupación.

 rostros de indígenas y con frecuencia, de afro-americanos, que viviendo marginados y en situaciones inhumanas, pueden ser considerados los más pobres entre los pobres;

 rostros de campesinos, que como grupo social viven relegados en casi todo nuestro continente, a veces privados de tierra, en situación de dependencia interna y externa, sometidos a sistemas de comercialización que os explotan;

 rostros de obreros frecuentemente mal retribuidos y con dificultades para organizarse y defender sus derechos;

 rostros de sub-empleados y desempleados, despedidos por las duras exigencias de crisis económicas y muchas veces de modelos de desarrollo que someten a los trabajadores y a sus familias a fríos cálculos económicos;

 rostros de marginados y hacinados urbanos, con el doble impacto de la carencia de bienes materiales, frente a la ostentación de la riqueza de otros sectores sociales;

 rostros de ancianos, cada día más numerosos, frecuentemente marginados de la sociedad del progreso que prescinde de las personas que no producen"...

La Tierra en miniatura

Si pudiésemos reducir la población de la Tierra a una pequeña aldea de exactamente 100 habitantes, manteniendo las proporciones existentes en la actualidad, sería algo como esto:

Habría:

57 asiáticos, 21 europeos,

14 personas del hemisferio oeste (norte y sur) 8 africanos, 52 serian mujeres, 48 hombres, 70 no serian blancos, 30 serian blancos, 70 no cristianos, 30 cristianos, 89 heterosexuales, 11 homosexuales,

6 personas poseerían el 59% de la riqueza de toda la aldea y los 6 serían norteamericanos.

De las 100 personas:

80 vivirían en condiciones infrahumanas, 70 serian incapaces de leer,

50 sufrirían de malnutrición, 1 persona estaría a punto de morir, 1 bebé estaría a punto de nacer, Sólo 1 tendría educación universitaria,

En esta aldea habría solo una persona con computadora.

Al analizar nuestro mundo desde esta perspectiva tan comprimida es cuando se hace más aparente la necesidad de aceptación, entendimiento, tolerancia y educación.

Otras cuestiones para reflexionar...:

Si te has levantado esta mañana con más salud que enfermedad, entonces eres mas afortunado que los millones de personas que no sobrevivirán esta semana.

Si nunca has experimentado los peligros de la guerra, la soledad de estar encarcelado, la agonía de ser torturado o las punzadas de la inanición, entonces estás por delante de 500 millones de personas.

Si puedes acudir a la iglesia sin temor a ser humillado, arrestado, torturado o muerto, entonces eres más afortunado que 3000 millones (3.000.000.000) de personas en el mundo.

Si tienes comida en la heladera, ropa en el armario, un techo sobre tu cabeza y un lugar donde dormir, eres más rico que el 75% de la población mundial. Si guardas dinero en el banco, en tu cartera y tienes algunas monedas en el cajón... ya estas entre el 8% más rico de este mundo. Si tus padres aún viven y están casados, eres una persona MUY rara.

Si puedes leer este mensaje, acabas de recibir una doble bendición: alguien estaba pensando en ti y, más aún, eres mucho mas afortunado que los más de 2.000.000.000 de personas en este mundo que no saben leer.

Otros datos...

De los 6.000 millones que habitamos el mundo, 3.000 millones (50%) sobreviven con dos dólares al día.

830 millones pasan hambre cada día.

Cada tres segundos muere una persona de hambre, la mayoría niños y mujeres. 30.000 niños mueren cada día por falta de alimentos.

1.000 millones son analfabetos, 600 millones son mujeres.

11 millones de niños mueren cada año, según la ONU, antes de cumplir los cinco años, por causa que fácilmente pueden evitarse.

Más de 150 millones de niños sufren mal nutrición. 120 millones de niños no van a la escuela.

250 millones de niños trabajan, muchos en condiciones de explotación insoportables; 325 millones de niños han caído en el negocio de la prostitución.

Más de 10 millones de niños viven expuestos a conflictos bélicos o han presenciado actos de violencia.

En el año 2000 habían 22 naciones en guerra. 3.000 millones de dólares se gasta por día en armas

In document Sabiamente Ignorante (página 37-40)