AFGANISTÁN
Contexto del conflicto
Antecedentes del proceso de paz
Análisis por países | AFGANISTÁN |
93
para los Derechos Humanos, Louise Arbour, mostró su preocupación por la aprobación de dicha ley, pues con- sideró que esa iniciativa podría dejar sin castigo graves violaciones de derechos humanos cometidas en el pasado. Igualmente, señaló que los responsables de esos delitos deberían ser sometidos a juicio, y subrayó que la expe- riencia ha demostrado en reiteradas ocasiones que una reconciliación nacional efectiva y duradera debe basarse en el respeto de los principios internacionales de derechos humanos y no hacerse a expensas de ellos. A finales de mayo, el Consejo de la UE decidió el establecimiento de la misión policial de la UE en el país (EUPOL-Afganis- tán) con el objetivo de llevar a cabo tareas de capacita- ción y reforma de la policía local y fortalecer el sistema judicial. La misión se estableció para un periodo inicial de tres años y constará de 160 policías y expertos judi- ciales. Días antes, el Senado hizo un llamamiento para negociar con los talibán y otras fuerzas de oposición. A mediados de julio, la Comisión Independiente de Dere- chos Humanos de Afganistán señaló que más de 18 meses después de la aprobación del Plan de Acción para la Ver- dad, la Justicia y la Reconciliación, éste se ha visto enor- memente obstaculizado por la falta de voluntad política para su puesta en marcha, así como por el incremento de la violencia armada en el país. La Comisión señaló que se trataba de un completo fracaso. En los mismos días, uno de los líderes rebeldes más buscados del país y miembro de la organización Hezb-i-Islami, Gulbuddin Hekmatyar, declaró un alto al fuego al gobierno y mani- festó su voluntad de hacer política, aunque otras fuentes desmintieron la noticia. Hekmatyar, capturado en 1996 y después exiliado en Irán hasta 2002, año en que fue expulsado de este país y regresó a Afganistán. Durante la invasión soviética en Afganistán, Hekmatyar recibió apo- yo de la CIA a través de los servicios secretos pakistaníes. En septiembre los talibán afirmaron estar dispuestos a ini- ciar unas negociaciones con el Gobierno afgano, después que el Presidente Hamid Karzai hiciera una propuesta en este sentido. No obstante, un portavoz de los talibanes ha señalado que antes de que unas negociaciones formales puedan empezar el Gobierno tiene que acceder a la retira- da de las tropas internacionales presentes en el país, aña- diendo que la imposición de la ley islámica es un requisito. El titular de la UNAMA, Tom Koenigs, indicó que la ONU estaba a favor de promover un diálogo con las tribus que quisieran llegar a un acuerdo con el gobierno afgano. A principios de octubre, el Presidente Hamid Karzai afirmó que su Gobierno estaba preparado para dialogar con los talibán y dirigentes como el mulllah Omar, pero señaló que la retirada de las tropas extranjeras del país no tendría lugar hasta que hubiera finalizado el proceso de rehabili- tación posbélica. Karzai señaló que se habían iniciado los contactos con los talibán a través de la Comisión Nacional de Reconciliación, las fuerzas de seguridad y autoridades
tribales y religiosas, pero que el proceso no ha adquirido un carácter formal por el momento. No obstante, un co- mité de la comisión conjunta para la paz de Afganistán y Pakistán se reunió a principios de noviembre para finalizar la agenda de las negociaciones con los talibán. El comi- té está integrado por 50 personas, 25 de cada país y se reunió de manera separada con los talibán de Afganistán y Pakistán. El comité, también conocido como Jirgagai
(o pequeña Jirga), tendrá la tarea de dinamizar las ne- gociaciones con los talibán. A principios de noviembre, el Gobierno extendió el programa de Disolución de Grupos Armados Ilegales (DIAG), que comenzó en 2004 y debía haber finalizado este año, hasta 2011. Tras desarmar 274 milicias compuestas por más de 60.000 combatientes y re- colectar cerca de 35.000 armas, el Gobierno consideró que los objetivos no se habían podido cumplir al completo debido a la escasez de fuerzas de seguridad estatales para ejecutar el plan y el apoyo que aún reciben cientos de mi- licias por parte de señores de la guerra y redes terroristas. A principios de diciembre, la UNAMA afirmó que trata- ría de establecer contacto con varios grupos insurgentes que podrían tener intenciones de abandonar la violencia y participar en el proceso de democratización del país, se- ñalando también que los esfuerzos de pacificación del país y de diálogo se verían ampliados durante el transcurso de 2008. Los talibán, no obstante, dominaban la mayor parte del país al finalizar el año, con el riesgo de que el Estado quede dividido a corto plazo.También es de destacar que en diciembre al menos mil mujeres participaron en varios actos públicos que tuvieron lugar en seis provincias del país para reclamar la paz en el país. Las organizadoras desta- caron la importancia del evento, puesto que la presencia de las mujeres en el ámbito público en el país es prácticamen- te inexistente, además de por la dificultad de coordinar a las mujeres de provincias diferentes. La Women’s National Peace Prayer, como se ha denominado esta iniciativa, tiene la intención de extenderse a las 34 provincias.
Hechos más destacados del año
• A principios de febrero, la Wolesi Jirga o Cámara baja de Afganistán aprobó un proyecto de ley de amnistía para todos los combatientes que hubieran participado en los 25 años del conflicto.
• El Consejo de la UE decidió el establecimiento de la misión policial de la UE en el país (EUPOL- Afganistán) con el objetivo de llevar a cabo tareas de capacitación y reforma de la policía local y fortalecer el sistema judicial.
• Los talibán afirmaron estar dispuestos a iniciar unas negociaciones con el Gobierno afgano, después que el Presidente Hamid Karzai hiciera una propuesta en este sentido. Los acercamientos se iniciaron a través de la Comisión Nacional de Reconciliación.
Análisis por países | AFGANISTÁN |
94
Webs de interés
• Afghanistan New Beginning Programme (www.undpanbp.org) • BBC (www.bbc.co.uk/spanish/especiales/afganistan_despues_taliban) • ISAF (nids.hq.nato.int/isaf/index.html)
• PNUD (www.undp.org/afghanistan)
• Presidencia de la República (www.president.gov.af) • Reliefweb (www.reliefweb.int)
• UNAMA (www.unama-afg.org)
• UNGOMAP (www.un.org/spanish/Depts/dpko/dpko/co_mission/ungomap/index.html) • Women Watch (www.un.org/womenwatch/afghanistan)
El espacio de intermediación
EE.UU.
Talibán del mullah Omar
Women’s National Peace Prayer Comisión Nacional de Reconciliación
Otros grupos talibán
Hezb-i-Islami (Gulbuddin Hekmatyar) Jirgagai ISAF OTAN EUPOL UE Al-Qaeda PNUD ANBP ONU UNAMA RESG (Tom Koenigs) Gobierno de
Afganistán
(Hamid Karzai)
Análisis por países | INDIA |
95
E
n 1967 se inició una insurrección campesina de inspiración maoísta en la loca- lidad de Naxalbarri (de donde procede el nombre “naxalita”), que se propagó a una docena de Estados, y a la región de Andra Pradesh en 1968, afectando especial- mente a los grandes propietarios y miembros de la policía. El grupo más importante es el People’s War Group (PWG), fundado en 1980, y que después de fusionarse con otro grupo en el 2004, cambiaría su nombre y pasaría a llamarse Communist Party of India-Maoist (CPI-M). Cuenta con unos 2.500 efectivos, mantiene relaciones con el LTTE de Sri Lanka, y ha sufrido varias escisiones.L
a India, con 1.100 millones de habitantes, una superficie de 3,2 millones de Km2 y un PIB de 805.000 millones de dólares, es un auténtico mosaico en cuanto a culturas y tradiciones políticas, plasmado en las numerosas regiones habitadas por pueblos con aspiraciones de reunificación y de autogobierno, lo que es motivo de con- flictos armados en varias de ellas. En este apartado se comentan los procesos surgidos en las regiones de Andra Pradesh, Assam, Nagalandiaia, Manipur y Tripura, dejando para después el contencioso con Pakistán en relación a la región de Cachemira.E
n el año 2002, el Gobierno y el actual CPI-M decretaron un alto al fuego e iniciaron conversaciones. El CPI-M nombró a los escritores V. Rao y B. Gadar como sus emisariospara negociar con el Gobierno, que dimitieron pronto debido al asesinato de los dirigentes del grupo armado implicados en las negociaciones. A mediados del 2004, el Gobierno invitó al CPI a mantener conversaciones de paz, y el grupo exigió un alto al fuego y la retirada de cargos contra sus líderes, lo que hizo el Gobierno, quien por su parte anunció la creación de un
Comité Conciliador para facilitar las negociaciones. El alto al fuego se mantuvo hasta finales de año. El CPI-M se negó reiteradamente a entregar las armas durante las conversaciones. A principios de 2005 se rompieron las conversaciones de paz con el grupo naxalita CPI- M, después de la muerte, a manos de la policía, de uno de sus miembros y también de la detención de algunos de sus líderes. En marzo, no obstante, el Gobierno manifes- tó su deseo de reanudar las conversaciones, y la presidenta del Partido del Congreso, S. Gandhi, hizo un llamamiento al CPI-M para que reabriera las negociaciones. Du- rante la primera mitad del año continuaron cerradas las posibilidades de reanudar las conversaciones, y en el mes de agosto, el Gobierno ilegalizó el CPI-M, después de un atentado perpetrado por este grupo. A lo largo del 2006 no se consiguió reiniciar las negociaciones con el CPI-M, por lo que el proceso permaneció paralizado. En agos- to de ese año, el Gobierno renovó por un año la ilegalización del CPI-M, y a finales del año, las fuerzas de seguridad indias mataron a W. Chandramouli, uno de los líde- res maoístas más importantes. Durante el año 2007 tampoco se consiguió reabrir ne- gociaciones con el CPI-M, a pesar de que a finales de abril, el ministro Raman Singh invitó al CPI-M a un diálogo en unas declaraciones a los medios de comunicación.