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Alabanza por la victoria divina, 25:1-

In document Isaias (página 99-101)

El v. 2 describe el carácter de este rey ideal, que sería todo lo contrario de los [página 87] re yes de Asiria e Israel Sobre él reposaría el Espíritu de Jehovah y lo coronaría con estas cualida-

III. PROFECIAS EN CONTRA DE NACIONES EXTRANJERAS, 13:1-23:

2. Alabanza por la victoria divina, 25:1-

Tras la victoria de Jehovah de los Ejércitos con que culmina el juicio universal que fue presen- tado en el cap. 24, viene una serie de salmos de alabanza. En el cap. 25 hay dos de ellos: El pri- mero abarca los vv. 1–8, y el segundo los vv. 9–12.

S.O.S.

La señal S.O.S. es una señal internacional que usan las embar- caciones cuando se encuentran en un inminente peligro de hundi- miento. Los barcos de cualquier bandera que reciben esta señal in- mediatamente ubican al barco en peligro y se apresuran a socorrer- lo.

La vida es como un mar tempestuoso. El hombre está en un in- minente peligro de perderse por sus pecados. Cuando lanza su lla- mado de auxilio, Dios se apresura, extendiendo su mano salvadora, y le rescata. Para ello Dios ha provisto un medio: Jesucristo.

Semillero homilético

Loores dad a Dios 26:1–21

Introducción: Después de varios capítulos donde el mensaje principal ha sido de juicio y destrucción, el profeta entra en una serie de pasa- jes que enfatizan la alabanza a Dios por su intervención divina en la historia. Este cántico es un ejemplo.

I. Por sus bendiciones hacia nosotros (vv. 1–4).

1. Una salvación segura como muros y antemuros (v. 1b). 2. Una protección completa para el que confía en él (v. 3). 3. Una paz espiritual que resulta de la fe (v. 3).

1. Roca de la eternidad simboliza su fuerza (v. 4). 2. Derrota del enemigo (vv. 5, 14).

3. La nación ha sido engrandecida (v. 15).

III. Por la promesa de inmortalidad que nos da (vv. 19). 1. Será inmortalidad personal.

2. Será resurrección personal.

3. Será fiesta de victoria sobre la muerte.

Conclusión: Este pasaje contiene algunas de las promesas más pre- ciosas de la Biblia. Nos promete "paz, completa paz" (v. 3). A la vez promete la resurrección y la inmortalidad, enseñanzas muy escasas en el AT. Podemos regocijarnos por las promesas que Dios nos da a los que somos obedientes a su voz.

El primer salmo empieza alabando a Jehovah por sus maravillas. Es introducido por una con- fesión que hace el profeta-salmista en primera persona: ¡Oh Jehovah, tú eres mi Dios! Te exaltaré; alabaré tu nombre, porque has hecho maravillas (v. 1). Las maravillas a que se refiere son todos sus actos justicieros descritos en el capítulo anterior, como la destrucción de la ciudad del caos (24:10), por más fortificada que estaba: Tú has convertido la ciudad en un montón de escombros; la ciudad fortificada, en ruinas (v. 2). Como indicamos en el capítulo anterior, la ciudad no está espe- cificada. Se trata de cualquier ciudad imperial que se constituye en la ciudadela de los arrogantes (v. 2), y que usurpa la gloria que le pertenece a Dios. Este salmo termina con palabras de espe- ranza y expectativa por la victoria final: Esta será la victoria sobre la muerte. En el v. 8 termina este salmo, diciendo: Des- truirá la muerte para siempre, y el Señor Jehovah enjugará toda lágrima de todos los rostros... tras descubrir el velo de duelo y dolor que oculta el rostro doliente de todas las naciones (v. 7). La victoria se celebra con un banquete escatológico en el cual participan todos los pueblos del orbe. De la manera que es típica de Isaías, este banquete no es celestial, sino que tiene lugar en este monte (vv. 6, 7). Este es el monte Sion que se introduce en 24:23.

Semillero homilético

La noche de espera en Dios 26:8, 9

Introducción: Georgia Harkness escribió el libro The Dark Night of the Soul (La noche oscura del alma), en el cual trata el tema de la sole- dad que uno siente a veces cuando está aislado de otros cristianos y está encarándo una lucha personal y espiritual. Isaías toca este te- ma en estos versículos, para ayudarnos a ver el valor de esperar en Dios.

I. Esperamos en Dios porque él satisface el anhelo del corazón (v. 8).

1. El recuerdo de sus juicios nos calma.

2. El recuerdo de sus actos nos inspira a la fidelidad. II. Esperamos en Dios porque El es el recurso seguro (v. 9). 1. El alma representa la sed espiritual que sentimos.

2. Merece una confianza completa porque es el único recurso. III. Esperamos en Dios porque así los problemas personales se resuelven (v. 9b).

1. Al esperar en Dios, se enseña la justicia para todos. 2. Al esperar en Dios, se anima al deprimido.

3. Al esperar en Dios, se aleja el temor.

Conclusión: Cada cristiano ha experimentado la noche larga y oscu- ra, en la cual clama a Dios, y tiene que esperar su contestación. No debemos impacientarnos; la espera en Dios nos desarrolla mayor fe y confianza.

El segundo salmo (vv. 9–12) comienza con las palabras ... en aquel día, como los otros salmos que suceden a esta sección de alabanzas por la victoria divina (comp. 26:1; 27:1, 2). El salmo tra- ta de la humillación definitiva de un pueblo que es tomado como prototipo de soberbia, [página

131] arrogancia e insolencia contra Dios y contra su pueblo (v. 11; comp. 16:6). Moab es aquí un

nombre simbólico que ilustra la antítesis del pueblo de Dios, al cual en el v. 9 se lo presenta can- tando un himno: ¡He aquí, éste es nuestro Dios!... En él hemos esperado. ¡Gocémonos y alegrémo- nos en su salvación!

Verdades prácticas

Una roca siempre es lugar de refugio, de salvación. Cuando ocu- rren catástrofes, como las inundaciones, la gente busca siempre las partes altas como medida de seguridad. Isaías alaba la grandeza de Jehovah comparándola con la "Roca de la Eternidad". El salmista tiene también esa apreciación: Jehovah es mi Roca. Moisés en su famoso cántico dice: El es la Roca, cuya obra es perfecta... En Deute- ronomio 32:4 y 1 Samuel 2:2 se encuentran también este pensa- miento: ... no hay Roca como nuestro Dios.

Moab es contrastado con este monte (v. 10). Mientras que la mano de Jehovah reposará sobre el monte Sion, es decir será asentada con delicadeza a manera de un gesto de bendición y consa- gración, Moab será pisoteado como es pisoteado un montón de paja en el agua del muladar (v. 10). La escena muestra cómo se arroja y se hunde la paja o el rastrojo en el estiércol humedecido, para que se descomponga y se pudra. Por más mojado que esté el muladar, debido a la lluvia, ése no es un lugar para nadar. Pero la soberbia Moab intenta eso para escapar del humillante juicio de Dios. Usa de gran fuerza y habilidad para mantenerse en la superficie y [página 132] salir de allí (v. 11a). Pero Jehovah logrará humillar para siempre su soberbia (v. 11b).

In document Isaias (página 99-101)

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