El v. 2 describe el carácter de este rey ideal, que sería todo lo contrario de los [página 87] re yes de Asiria e Israel Sobre él reposaría el Espíritu de Jehovah y lo coronaría con estas cualida-
V. PROFECIAS DEL TIEMPO DE EZEQUIAS, 28:1-35:
8. Confianza mal ubicada, 31:1-
Esta sección refleja una fase consumada de la alianza con Egipto, por lo cual es considerada un poco posterior a las profecías del capítulo anterior. El profeta ya no trata de influir en los diri- gentes del [página 151] pueblo para que no se acuda a Egipto. Sólo lamenta que se centre la con- fianza en los carros de guerra y en los jinetes que formaban el poderío de Egipto, en lugar de cen- trarla en Jehovah (v. 1). Sin embargo, no ha sido vano el esfuerzo del profeta, porque ahora Jeho- vah no retirará sus palabras dichas contra Israel (v. 2).
Las obras misteriosas de Dios 31:6–9
1. El llamado de volver a Jehovah precede el acto destructivo del ejército de Senaquerib.
2. El volver a Jehovah abarca el abandono de los ídolos de plata y de oro.
3. El poder de Dios excede el del ejército más grande del mundo. 4. La entrega de la ciudad vino en forma repentina, inesperada, completa y total.
En el v. 3 aparece uno de los temas más importantes de Isaías: el contraste entre lo humano y lo divino, entre la carne y el espíritu. El espíritu no es contrastado con la materia, sino con la car- ne, que constituye el factor al cual el espíritu comunica vida y que no puede sustentarse por sí sola. Los caballos de guerra son instrumentos del hombre, y el hombre que los posee y padece de las limitaciones de su naturaleza humana. Eso quiere decir el profeta cuando dice que los caba- llos son carne. Este principio filosófico bien podría ser la base para que el pueblo de Dios jamás se dejara deslumbrar por ningún poderío humano. Los acontecimientos históricos, tal como los enfo- ca el profeta, vienen a ilustrar la supremacía de lo espiritual y la realidad y soberanía del Santo de Israel. En este caso concreto que nos ocupa, Dios iba tan sólo a extender su mano para hacer que tropezara el que da la ayuda (Egipto) y que cayera juntamente el que la recibe (Judá).
Semillero homilético
Una cuestión de lealtad 31:1–9
Introducción: La lealtad es actitud importante en las relaciones ma- trimoniales tanto como en muchas otras relaciones de la vida. Dios siempre tuvo que luchar con la nación que experimentaba la tenta- ción de ir en pos de otros dioses en vez de ser leal a Jehovah. Esto se ve especialmente cuando Judá decidió buscar la alianza con Egipto en vez de confiar en Dios para su protección.
I. Manifestaba mayor confianza en las fuerzas tangibles (vv. 1–3). 1. Egipto representaba uno de los poderes mayores de aquel en- tonces.
tancia para la protección (vv. 1–3).
(1) Tenía numerosos carros de guerra (v. 1). (2) Tenía poderosos jinetes (v. 1).
II. Manifestaba desconfianza en la fuente verdadera de poder (v. 1b).
1. Es comentario triste de su perspectiva materialista. 2. Es comentario sobre su estado espiritual.
III. Manifestaba la incapacidad de razonar y responder a la voz de Dios que les amonesta.
1. Dios promete que la nación sufrirá por su rechazo (v. 2). 2. Dios promete castigar a Judá y a Egipto (v. 3).
IV. Manifestaba la lealtad de Dios para preservar a Judá de los asirios (vv. 6–9).
1. Hace un llamado emotivo a volver a Jehovah (v. 6).
2. Asiria será destruida, no por poder humano, sino por la inter- vención divina (v. 8).
Conclusión: El mensaje tiene su aplicación para padres de familia, quienes apelan a sus hijos para ser fieles a las enseñanzas de la Bi- blia, pero quienes momentáneamente están atraídos al mundo. Tiene su aplicación a la nación que ha sido fundada sobre los valores bí- blicos, pero que ahora está siguiendo el camino del relativismo o del humanismo. Muchas personas están siendo enga-ñadas por su con- fianza en sí en vez de confiar en el único Dios y sus instrucciones para nosotros. Ojalá escuchemos la plegaria del profeta de volver a aquel contra quien se han rebelado.
La mayoría de los comentaristas opinan que el ki 3588 con que empieza el v. 4 debe ser traduci-
do como “pero”, en lugar de “porque”, pues introduce el tema de la intervención divina para librar a su pueblo, una vez que los recursos humanos hayan probado ser inefectivos. Este aspecto es concomitante del mensaje profético. A su turno Jehovah descenderá, inconmovible como un león acostado junto a su presa, los asirios, que asedian a Sion (v. 4). Pero en el v. 5 la analogía se tor- na dulce, tierna: Como los pájaros que revolotean [para defender a sus polluelos], así defenderá Jehovah de los Ejércitos a Jerusalén.
A esta altura de su ministerio profético, Isaías sigue exponiendo el mismo anuncio coherente: Asiria caerá a espada, pero no de hombre (v. 8). No serían Egipto, ni mucho menos Judá y sus aliados de la región del Mediterráneo. Jehovah actuaría en el momento especifico y así quedaría demostrado que el espíritu no es débil ni [página 152] mucho menos irreal (comp. v. 3).
Definiciones
¿Qué es justicia? Dice el Diccionario Enciclopédico Compendiado que justicia es "virtud que inclina a dar a cada uno lo que le perte- nece". En filosofía es el orden necesario e ideal absoluto de verdad que hace posible las relaciones humanas y la existencia de la socie- dad, en consecuencia establece y guía la razón al valorar los actos humanos, así como el elaborar el derecho de cada pueblo.
¿Qué es derecho? En sentido general, es el conjunto de normas que regulan la convivencia de los hombres en una sociedad organi- zada, establecida según los principios de la justicia.
El doctor Edgar Young Mullins dice: "La justicia de Dios puede entenderse mejor si sabemos primero su significado cuando se aplica
a los hombres. Positivamente significa corresponder perfectamente a los requisitos de Dios; y negativamente estar libre de todo defecto y mancha de carácter... Por justicia queremos decir la aprobación misma de Dios en favor de lo bueno como opuesto a lo malo, en lo puro como opuesto a lo impuro... La justicia es una parte de la per- fección moral de Dios..."
¿De qué reinado de justicia y derecho escribe el profeta en Isaías 32? No se refiere al reinado de un hombre falible, injusto. Se refiere al reinado universal del Mesías (ungido) de Dios. Impartirá justicia y derecho como nunca en la historia de la humanidad.
El v. 9 empieza con la palabra sela 5553, “peña”, que la RVA ha traducido fortaleza, que es lo
que simboliza. Algunos comentaristas opinan que esta palabra alude a Ashur, el dios de los asi- rios, así como la misma palabra es un epíteto de Jehovah Dios de Israel (comp. Sal. 18:2).
Semillero homilético
Un reinado perfecto 32:1–8
Introducción: Se ha dicho que los grandes seres humanos cambian el curso de la historia. Un estudio de la historia indica que personas malas hacen impactos negativos, mientras las personas buenas in- fluyen en forma positiva en toda faceta de la nación. Fue así con los reyes en Israel y Judá, y por eso, los habitantes siempre soñaban con un rey perfecto en el futuro.
I. Cualidades del rey perfecto (v. 1). 1. Gobernaba con justicia.
2. Gobernaba con derecho. II. Cualidades del reino (v. 2).
1. Ser escondedero en contra del viento. 2. Ser refugio en contra de la tempestad. 3. Ser agua en tierra de sequedad. III. Cualidades del reinado (vv. 3, 4).
1. Ojos abiertos para ver lo bueno y lo malo (v. 3a). 2. Oídos atentos para escuchar todo (v. 3b).
3. Corazones sensibles para entender las necesidades (v. 4a). Conclusión: El reinado perfecto se caracteriza como el que busca hacer la voluntad de Dios, el que usa la Palabra de Dios como guía para las leyes y normas de conducta, y tiene como meta el buscar la santidad de parte de todos los habitantes.
Los vv. 6 y 7 (comp. 30:22) son considerados por algunos como una adición marginal porque interrumpe la secuencia de pensamiento entre el final del v. 5 y el comienzo del v. 8. Lo presenta- mos al final de esta sección indicando que el llamado al arrepentimiento siempre está engastado en los oráculos de juicio en la literatura profética.