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LA AMENAZA DEL DEFAULT DEL “PAPER GOLD”

In document LA GRAN CAIDA.pdf (página 185-190)

Mucho de lo que hay en el mercado del oro hoy en día es lo que se conoce como paper gold. Todos sabemos que hay miles de formas de involucrarse con paper gold. Tanto se manipula con esa clase de oro que ya no es necesario especular con respecto a eso, está muy bien do- cumentado. Pero el mercado de paper gold completo depende de muy poco de oro físico. Se trata de un poquito de oro abajo de todo y una gran pirámide de paper gold invertida sobre eso.

Lo que está sucediendo es que el oro físico que está debajo de esa pi- rámide se está volviendo cada vez más pequeña. Usted diría: “Vaya, hay dos mil toneladas de producción minera por año, quizás un poquito más y el oro que existe no se va a ningún lado, entonces: ¿por qué se hace cada vez más pequeño y no cada vez más grande?”. La respuesta es que los inversores tienen que distinguir entre la oferta total y la oferta fl otante.

La oferta total cada año aumenta en 2.000 toneladas. Pero la gente no tira el oro al fondo del mar ni lo hace explotar con explosivos, lo acumula. Eso signifi ca que todo el oro que ha sido extraído todavía está por todas partes y que el sistema recibe oro nuevo.

La oferta total crece todos los años y cuando los lingotes de oro se envían desde el almacén de oro de Londres al almacén chino en Sha- nghái, el impacto de dicha acción en la oferta total es nulo según dice un montón de gente que está en lo correcto. Sin embargo, la oferta fl otante se achica. Ahora: ¿Qué signifi ca el término oferta fl otante?

La oferta fl otante es el oro físico disponible para transacciones en papel, es la re hipotecación, la garantía, etc. que respalda las transac- ciones en papel. La oferta fl otante se puede arrendar, puede ser en un almacén y se puede vender a plazo sin asignación.

Cuando se toma oro del almacén y se lo envía a Shanghái, no hay impacto en la oferta total pero se ha reducido la oferta fl otante. Yo lo he visto en directo.

Hace poco en Suiza me encontré con un funcionario de VIA MAT, que es una de las cuatro fi rmas seguras en el mundo junto con G4S, Brinks y Dunbar. Esas son las fi rmas que manejan oro físico. No son corredores o banqueros, usan autos blindados, transporte aéreo y ca- jas fuertes, lo que demuestra que manejan el material real.

Me reuní con el director del departamento de oro, metales precio- sos y bellas artes de VIA MAT a las afueras de Zúrich y me dijo que es- tán construyendo cajas fuertes tan rápido como pueden. En realidad, están negociando con la Armada Suiza. Si sabe algo sobre la Armada Suiza, sabe que es como si todas las rocas en Suiza escondieran una entrada secreta a una caverna o piezas de artillería, todo el país es un campo armado.

Con el correr de los años, han ahuecado algunas montañas de los Alpes y han construido almacenes, depósitos y túneles extensos que pueden soportar ataques nucleares. Algunos de esos lugares ya están obsoletos y Suiza ya llegó a un punto en el que considera que no nece- sita tantos.

Entonces, VIA MAT está negociando con la armada para alquilar esas montañas a prueba de bombas nucleares. El director del departa-

mento me contó que están construyendo tan rápido como les es posi- ble, lugares para utilizarlos como bóvedas porque se están quedando sin capacidad de almacenamiento.

Le pregunté: “¿De dónde viene el oro?”, a lo que él respondió: “El UBS, el Deutsche Bank, Credit Suisse y otros clientes lo están sacando de los banco y nos lo entregan a nosotros”.

Ahora, hay otro ejemplo en el cual la oferta de oro total no cambia. Supongamos que tengo cuatro mil onzas de oro en la UBS y les digo: “Por favor, envíen el oro a VIA MAT”.

En ese caso tiene que enviar un camión blindado, pasar a buscar el oro, llevarlo a VIA MAT, descargarlo en VIA MAT y buscar el recibo. Son las mismas cuatro mil onzas, pero ahora he reducido la oferta fl otante porque VIA MAT no hace nada con ese oro ya que no son un banco y no arriendan el oro en el extranjero como por ejemplo lo haría UBS.

VIA MAT solo cuida su oro mientras que la UBS, por el contrario, utiliza mi oro y lo vende diez veces más como oro sin asignación en un contrato a plazo en LBMA.

¿Cómo termina? Termina lo antes posible, cuando alguien va a un banco como UBS y dice: “Quiero mi oro, por favor” y el banco no pue- de devolvérselo porque no lo podrá obtener. Eso está sucediendo un montón ahora pero en pequeña escala.

Hay historias sobre esto que incluyen gente reconocida, como por ejemplo Kyle Bass y otros a los que el banco les dice: “Lo sentimos pero tendrá que volver en unas semanas”. Cuando esas semanas pa- san, vuelve al banco y le dicen: “Aquí tiene su oro”.

Obviamente tardaron unas semanas en conseguir el oro porque de no ser así lo hubieran dejado entrar en un primer momento. Entonces, detrás de escena eso sucede muchas veces, pero todavía no ha sucedi- do en tal escala como para romper el sistema porque las cantidades de oro no han sido tan grandes.

Aunque a la gente no le interesa mucho hablar sobre esto, son co- sas que están pasando. Pero: ¿qué sucedería si un distribuidor im- portante como HSBC o JPMorgan no entregara el oro? Eso causaría conmoción.

Pienso que dispararía el pánico de adquirir oro y las expectativas de infl ación se saldrían de control. Sería un catalizador de la próxima crisis.

Hay conexiones que también se deben considerar. La última vez que estuve en China hablé con un empleado importante de Goldman Sachs y anticipó que China experimentará algo que él denominó shock en la demanda. Anticipó una situación en la cual 200 millones de per- sonas corren a comprar todo el oro que pueden.

Cuando hablamos sobre eso dije: “Bueno, es interesante porque su fi rma está exigiendo US$ 1.000 por el oro. Ustedes son quienes en- cabezan la comercialización de productos. ¿Por qué me dice que es- tán esperando un shock en la demanda cuando exigen US$ 1.000 la onza?” En ese momento su socio dijo: “Bueno, eso lo dice el Departa- mento de Investigaciones pero nosotros no los escuchamos”.

Yo creo que esa información es reveladora. La investigación de Goldman Sachs le cuenta a todas las instituciones del mundo en ese momento que el oro está subiendo a US$ 1.000 mientras que el di- rectivo de la comercialización de productos me informa que se está posicionando para un shock en la demanda.

Eso desestabiliza la idea de que las fi rmas como Goldman Sachs son fuerzas malas y monolíticas que manipulan el mundo y yo sé que eso es mentira porque he conocido muy bien a mucha de esa gente. También es revelador porque es un distribuidor importante que no escucha a su propio Departamento de Información.

El punto principal, sin embargo, es que hay riesgos muy impor- tantes en este momento. Una amenaza que ya he descripto, como un shock en los créditos chinos, podría comenzar ese shock en la deman-

da del oro que el hombre me explicó. Entonces, eso podría derivar en que en algún otro lado del sistema, como Suiza o Londres, no se pueda entregar oro físico y que rápidamente la situación esté fuera de control.

¿Qué pasaría después de eso?

Lo primero que pasaría sería el pánico por la compra de oro. El precio comenzaría a subir y luego habría mayor défi cit, en vez de au- mentar US$ 10 por onza, aumentaría US$ 100 por onza. En ese mo- mento todos en la CNBC dirían: “Bueno, esa es una burbuja”, pero continuaría subiendo US$ 100 un día y US$ 200 el siguiente. Dentro de una semana o diez días, estaría sobre los US$ 1.000 y todos lo lla- marían una burbuja y así sucesivamente.

Luego, la gente comenzaría a vender acciones y a sacar su dinero del banco para comprar oro. ¿Qué provocaría eso? Eso haría que co- mience a bajar el mercado de acciones y luego eso se podría apagar. Desde allí, las tasas de interés podrían comenzar a subir.

A su vez, un banco como UBS quizás está haciendo un acuerdo de intercambio con algún fondo de cobertura. Es un intercambio de renta fi ja y no tiene nada que ver con el oro o las acciones. Pero uno le dio a otro ciertas garantías del Tesoro y como las tasas de interés están alcanzando el máximo, hay un margen requerido. Entonces el banco dice: “Usted debería tener un 10% de margen y su garantía vale menos. Envíenos dinero porque tiene que alcanzar su margen”.

Entonces, el fondo de cobertura vende lo que está a su alcance para cumplir con los costos de márgenes. En ese momento, el fondo de co- bertura vende acciones buenas para juntar dinero y poder cumplir con el margen requerido del intercambio de renta fi ja, de los cuales ninguno tiene relación alguna con el oro. De ese modo se despliegan las cascadas.

Como el terremoto que causa un maremoto, el daño ya no es sólo con respecto al epicentro y está alcanzando comunidades costeras que

están totalmente alejadas del terremoto inicial. Pero esos son los efec- tos en cadena que se pueden ver en un sistema interconectado.

En ese momento, las acciones estarían en crisis, el oro estaría al- canzando el máximo, el mercado de repo estaría secándose y la Reser- va Federal estaría al teléfono intentando mantener todo bajo control. Inmediatamente después, habría una corrida en los fondos de dinero.

Todos esos son escenarios del mundo real y efectos en cadena rea- les. El problema se extiende con rapidez a áreas lejanas al problema inicial. La esencia del contagio es que el problema nunca está restrin- gido al catalizador. Simplemente se extiende sin parar y encuentra diferentes canales, de los cuales todos llevan a callejones sin salida.

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