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NUEVAMENTE, EL ORO ES DINERO

In document LA GRAN CAIDA.pdf (página 174-181)

Una de mis citas preferidas sobre el tema del oro es de Lord Nathan Rothschild, un banquero legendario del siglo 19 y corredor de oro del Banco de Inglaterra. Él dijo: “Solo conozco dos hombres que realmen- te entienden el valor verdadero del oro: un empleado desconocido de la caja fuerte del sótano del Banco de París y uno de los directores del Banco de Inglaterra. Desafortunadamente no están de acuerdo”.

Otra de mis citas preferidas, aún más breve, es de J. Pierpont Mor- gan, que en 1912 dijo: “El dinero es oro y nada más”.

También tenemos una opinión moderna sobre el signifi cado y el valor del oro de ni más ni menos que Ben Bernanke, el presidente anterior de la Reserva Federal. El 18 de julio de 2013 Bernanke dijo: “Nadie entiende en verdad el precio del oro, y yo tampoco pretendo entenderlos”.

Todas las citas anteriores representan el desafío perenne que en- frentan los inversores al momento de decidir el rol que debería te-

ner el oro en sus carteras de inversiones. Son pocos los que entienden cómo apreciar el oro y son aún menos los que entienden que en reali- dad no es una inversión, es dinero. Por supuesto, si quiere una cartera de inversiones que conserve la riqueza, el dinero representa un buen comienzo.

Decir que el oro no es una inversión quizás suene extraño, espe- cialmente porque recomiendo que los inversores tengan algo de oro en sus carteras de inversión. Para ilustrar ese apartado, vea su bolso o su billetera y saque un billete de un dólar. Usted ve ese dólar como “dinero”, no como una inversión. Una inversión implica algo de riesgo y típicamente tiene cierto rédito en forma de interés, dividendos o al- quiler. El dinero se puede convertir en una inversión si se utiliza para comprar acciones, bonos o bienes inmuebles. Pero como billete de un dólar es simplemente dinero, no tiene rédito y mañana o dentro de un año todavía será un dólar.

Con el oro pasa lo mismo porque no tiene rédito. Una onza de oro hoy todavía va a ser una onza de oro el año que viene o el año que le sigue, no se va a convertir de manera misteriosa en dos onzas. No se oxidará, no cambiará de forma ni de color. Es simplemente oro, pero sin embargo es dinero.

Es verdad que el valor del oro puede cambiar cuando se mide en dólares. También es verdad que el valor de un dólar puede cambiar cuando se mide en euros u onzas de oro. Pero esos cambios en el valor relativo no convierten a esas unidades en inversiones, simplemente refl ejan la oferta y la demanda para diferentes formas de dinero.

Si los propietarios de euros prefi eren los dólares, el euro quizás caiga en relación al dólar. Si los propietarios de dólares o euros prefi e- ren el oro, entonces el valor del oro quizás aumente en relación a am- bos. Aun así, esos cambios refl ejan las preferencias por las diferentes formas de dinero, no una ganancia de la inversión. Pese a que el oro es dinero, los inversores a menudo ignoran ese hecho.

El oro a menudo se negocia en bolsa como una inversión y se dice que está en alza o en caída en contraste con el valor del dólar, al igual que una acción está en alza o en baja. El oro también se negocia como un producto, de hecho, el principal sistema de negociación del oro en contratos soporte papel es el de la Bolsa de Productos Básicos. En ese contexto, el oro sube en términos de dólares en momentos de infl ación y baja en términos de dólares durante la defl ación, al igual que otros productos como el petróleo y el cobre.

Ese es el motivo por el cual el gráfi co a continuación es tan fasci- nante. Compara el precio del oro con el del Índice de Productos Con- tinuos, un índice de los productos más importantes que se ha mante- nido de manera consistente desde 1957. El índice incluye oro, cobre, algodón, petróleo crudo, gas natural y otros doce productos comercia- lizados mundialmente.

Durante el 2014 el precio del oro seguía de cerca el Índice de Pro- ductos como quizás se espera. La tendencia del precio de ambos iba en bajada, lo que refl ejaba las tendencias defl acionarias fuertes que comenzaron a prevalecer el último año. Pero en noviembre esa corre- lación se rompió y el precio del oro comenzó a divergir pronunciada- mente con respecto al índice general.

En Toneladas RFBNY, Depósitos totales de oro extranjero Cambio

Ene–14 6195,60 0,00 Feb–14 6185,29 –10,31 Mar–14 6175,71 –9,58 Abr–14 6175,71 –5,16 Jun–14 6165,39 –5,16 Jul–14 6141,08 –24,31 Ago–14 6125,61 –15,47 Sep–14 6118,25 –7,37 Oct–14 6076,25 –41,99 Nov–14 6029,11 –47,15 Dic–14 6018,79 –10,31 Total: –176,81

Ese no fue el único desarrollo signifi cativo en oro a fi nales del año pasado. Como muestra esta tabla, el ritmo del transporte fuera de la Reserva Federal del Banco de Nueva York aumentó bruscamente en octubre y noviembre. Solo en esos dos meses más de 90 toneladas de oro se enviaron desde la Reserva Federal a los propietarios legítimos del extranjero. Eso era más de la mitad de la cantidad total de oro enviado al exterior durante todo el año. Tenga en cuenta que antes del 2012 y desde 1970 casi no se enviaba oro desde el Banco de la Reserva Federal de Nueva York.

Es un error analizar demasiado una serie de información de tiem- po breve, como por ejemplo la correlación entre el oro y el CCEAG y los envíos de oro desde la Reserva Federal. Cada analista sabe que la correlación de factores no es una prueba de causalidad. Pero esos dos gráfi cos sugieren que de repente a fi nales del año pasado, el oro dejó de comercializarse como una inversión o un producto y comenzó a comportarse como lo que siempre ha sido: dinero.

El fi nal de 2014 fue un período en el cual los productos general- mente bajaban por la defl ación y las divisas generalmente caían con- tra el dólar como parte de las guerras de divisas. La caída de divisas también era un síntoma de defl ación, porque la devaloración de divi- sas es un modo de importar infl ación de compañeros comerciantes para prevenir la defl ación en casa.

Solo tres activos principales aumentaron con fuerza en los últimos seis meses: los dólares americanos, los francos suizos y el oro. La co- rrelación entre el oro y el dólar era más sorprendente porque ambos habían sido inversamente correlacionados en el 2011, con el dólar que se hizo más fuerte y el oro más débil. De repente, el oro y los dólares se estaban fortaleciendo juntos frente a otros productos: euros, yen, yuan y muchas otras medidas de riqueza.

Mediante nuestros modelos causales de inferencia, llegamos a la conclusión tentativa de que el oro está comportándose como el dinero

nuevamente. Esto podría ser una advertencia temprana que indica un colapso en el sistema monetario internacional como resultado de la defl ación persistente y las guerras de divisas. Los inversores estaban yendo a refugios y los dólares, el oro y los francos suizos están en la punta de la lista.

Sin embargo, nuestras recopilaciones de inteligencia y nuestros modelos inferenciales sugieren que quizás esté ocurriendo algo más profundo. Los programas de adquisición de oro en China y Rusia han perdurado por años y nuestros lectores saben muy bien nuestra his- toria.

Pero esas adquisiciones ahora han pasado el punto de que estos países las necesitan para tener un lugar en la mesa de cualquier con- ferencia monetaria internacional nueva. Ambos países se han puesto al día con Estados Unidos en relación con el oro, imprescindible para el índice del Producto Bruto Interno. Sin embargo, las adquisiciones masivas de oro de Rusia y China continúan. ¿Puede estar pasando algo más?

Como mínimo, Rusia y China están utilizando el oro para cubrir el valor del dólar de sus activos primarios. En el caso de China, esos activos consisten de US$ 3 billones del Tesoro de los Estados Unidos y otras deudas expresadas en dólares. En el caso de Rusia, esos activos consisten de petróleo y gas natural y ambos están valuados en dólares en los mercados mundiales.

Para China, la cobertura es simple. Si Estados Unidos infl a el valor del dólar, China perderá en sus participaciones de deudas, pero gana- rá mucho por parte del oro. Convertir algunas partes de sus reservas de dólares a oro es una buena solución para cubrir su exposición a los dólares.

Para Rusia el caso es más complicado. A corto plazo, Arabia Saudi- ta está suprimiendo el valor en dólares del petróleo, lo que daña los in- gresos rusos ya que el petróleo ruso también está valuado en dólares a

precios mundiales. Pero esta defl ación también ha tendido a mantener los precios del oro bajos durante los últimos años.

Cuando Rusia vende petróleo a precio en dólares bajo, inmedia- tamente convierte los dólares en oro también a un precio en dólares relativamente bajo. Cuando la infl ación vuelve, el precio en dólares del oro de Rusia se disipará, de esta manera compensará a Rusia por los dólares perdidos o las ventas de petróleo anteriores.

Lo que China y Rusia tienen en común es que ambos se están protegiendo contra el dólar y la manipulación del precio del petróleo mediante la conversión de sus ventas de exportación en oro. Pese a que los inversores quizás se han perdido esta novedad, otros bancos centrales no. Los retiros desde la Reserva Federal representan los es- fuerzos de los bancos centrales en Alemania, los Países Bajos y otros lugares para tener posesión física de su oro antes de un colapso mo- netario sistemático.

La correlación entre los dólares y el oro, la divergencia entre el oro y ciertos productos, la repatriación de dólar de la Reserva Federal y las grandes y continuas adquisiciones de oro de China y Rusia son visibles desde la información. La conclusión de que el oro está comen- zando a comportarse como dinero en vez de un producto y de que ambos países están utilizándolo para cubrir exposiciones de dólares en petróleo y títulos de Tesoro respectivamente son inferencias razo- nables utilizando nuestros modelos.

Pero ¿está ocurriendo algo más?, ¿algo que no se puede ver desde la información y para lo cual la inferencia sería menos certera? ¿Podrían Rusia y China estar intentando monopolizar el mercado en oro?

Dejando de lado las intervenciones gubernamentales desvergonza- das, como por ejemplo la confi scación de oro de Franklin D Roosvelt en 1933, no ha habido un esfuerzo exitoso para monopolizar el mer- cado del oro desde el intento de Jay Gould y el “Gran Jim” en 1869. Inclusive, ese monopolio se rompió cuando el Tesoro de los Estados

Unidos vendió inesperadamente grandes cantidades de oro después de que Fisk y otros infi ltrados aseguraron a Gould que el Tesoro no lo haría.

Los hermanos Hunt de manera infame intentaron acorralar el mer- cado de plata en 1979 y 1981. Ese arrinconamiento se rompió por una combinación de restos de plata que inundaban el mercado en forma de juegos de té y vajilla y cambios en las regulaciones de intercambios que incrementaron requisitos de márgenes y dañaron la capacidad de los Hunt para mantener sus posiciones futuras apalancadas.

Un acorralamiento ruso del mercado del oro no se apalancaría con futuros intercambios por que Rusia es un comprador en efectivo de oro físico. Rusia también está inmune de las regulaciones de Estados Unidos, los Estados Unidos no tiene poder de imposición con respecto a Rusia. Como en los casos de Gould, Fisk y los hermanos Hunt, se necesita paciencia y cautela al comienzo de un acorralamiento exitoso y Rusia tiene ambos.

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