Educación, de Trabajo, de Sanidad, por la Asistencia Social, los Ayuntamientos, empresas, instituciones docentes, centros privados, etc.
Mi posición paradigmática sobre la concepción de la Educación Infantil, corresponde a una definición que plantea José Domínguez en su libro “Educadores y educandos. Una utopía posible”:
La Educación Infantil es un proceso de desarrollo progresivo, armónico e integral de todas las capacidades biopsicológicas –motrices, cognitivas, afectivas, sociales y comunicativas- de cada niño, desde su nacimiento a los seis años, siendo él mismo el protagonista de su propia autoeducación, con la ayuda y orientación de educadores adultos, familiares y escolares, que le acompañan y estimulan, respetando sus características psicoevolutivas, sus necesidades y sus ritmos de maduración y de aprendizaje. La Educación Infantil escolar debe ser gratuita. El 0-3 es obligatorio para el Estado y voluntario para las familias. El 3-6 debe ser obligatorio para ambos (Domínguez, 2012: 82).
Este posicionamiento pone de manifiesto un paradigma global de la Educación Infantil; dejando de lado la idea reduccionista que divide la etapa en un período asistencial y un período preparatorio para la Educación Primaria, para que ambos se integren en un sistema unitario fuertemente estructurado para la etapa inicial, y que tenga en cuenta experiencias exitosas tanto en Europa como en España, como punto de referencia para adaptarlas a cada contexto y a cada realidad.
b. Núcleos fundamentales conceptuales del discurso de la
Educación Infantil
Los cien lenguajes de los niños los podemos percibir, no sólo como si fuesen cien lenguajes alineados en fila india. Tenemos que verlos en horizontal y en vertical, y esto puede multiplicar los cien lenguajes hasta llegar a un número infinito de posibilidades que el niño tiene (Malaguzzi, 2001:114).
Adoptaré como sistema organizativo del marco teórico del discurso de la Educación Infantil, la propuesta filosófico-pedagógica de la Escuela Municipal Infantil L´Alqueria. Entorno a la cual elaboraremos los núcleos fundamentales conceptuales que vertebran su discurso. Esta decisión viene provocada por la invitación que me han realizado las paredes de la escuela, las cuales documentan un determinado discurso a través de los carteles o paneles que narran sus prácticas. Gracias a ellos he mantenido un encuentro teórico con autores, categorías y propuestas que me han permitido posteriormente mirar las realidades de las aulas de L´Alqueria con una mayor profundidad teórica. Una invitación que me ha llevado a navegar por las concepciones del pedagogo italiano Loris Malaguzzi y su pedagogía sobre Reggio Emilia. Las líneas pedagógicas de esta escuela infantil están inundadas también de discursos provenientes de las escuelas nórdicas, de las experiencias pedagógicas del primer ciclo de Educación Infantil de Pamplona, Cataluña y Menorca.
No se ha tratado de importar ningún modelo pedagógico, sino de enraizar algunas ideas concretas –alternativas metodológicas- que no son utópicas, ni novedosas pero que responden a las necesidades de los niños y las niñas más pequeños y que han demostrado su valor en diferentes centros y países, es decir, son propuestas muy consolidadas y contrastadas (Proyecto Educativo de Centro. Anexo nº21). Estas líneas pedagógicas dan identidad a la escuela infantil L´Alqueria, y las enraizan en el medio en el que viven los alumnos y alumnas, respetando tanto al sujeto individual como al conjunto de elementos históricos, geográficos, naturales, humanos y sociales que en su pasado, presente y proyección de futuro compondrán la cultura del pueblo –sujeto social-, de la sociedad. Dan identidad a unas prácticas pedagógicas que se inscriben en una comunidad de discurso que escucha, respeta y acompaña a la infancia.
De ellas, subyacen planteamientos didácticos que parten de la propia experiencia de los niños y las niñas para llegar a la colectividad, que arraigan a la persona con su entorno más próximo. Partiendo de las relaciones que se establecen con los padres y las madres o los seres queridos más cercanos, para ir ampliando su marco de referencia a medida que se crean nuevos lazos afectivos que culminarán con la solidaridad de los hombres entre sí, con la naturaleza y el entorno (Bronfenbrenner, 1987).
Partimos por tanto de una escuela infantil que ha de desarrollar la capacidad crítica, la autonomía de pensamiento y de expresión, así como la libertad afectiva; aspectos todos
ellos importantes para la educación integral, holística y global de la persona y para la creación de una condición que le posibilite hacer una aportación al bagaje cultural de la colectividad. La escuela infantil, es por tanto, uno de los mecanismos de desarrollo de la identidad cultural, es patrimonio de toda la colectividad, tanto en la participación de su organización como en el disfrute de sus beneficios.
Para Dewey “las tres características de la pedagogía infantil son: la actividad, la vitalidad y el reconocimiento de la personalidad de la infancia” (Dewey, 1967a:19). La búsqueda de una identidad para la Educación Infantil, y por tanto para las escuelas infantiles, pasa por una reflexión adecuada para poder reducir la distancia entre la teoría y la práctica. Es una gran responsabilidad cultural, sabiendo que una cultura no viene ni antes ni después del niño o la niña, sino con él y con ella (Bruner, 1997).
Es por ello, por lo que justifica el empleo de la filosofía de L´Alqueria para articular el discurso de la Educación Infantil del primer ciclo, y sobre ellos, construiremos los anteojos conceptuales con los que posteriormente ver los hechos, realidades, acontecimientos, experiencias, fiestas, prácticas y emociones; que ocurren en el contexto de Escuela de Educación Infantil Municipal L´Alqueria de Alaquàs.
Soy consciente que haciendo esta fragmentación en categorías conceptuales, puede parecer que estoy contradiciendo y no comprendiendo la propia filosofía reggiana. Pero como dice Vea Vecchi (2013): “El mapa es abierto, es conectable en todas sus dimensiones, desmontable, reversible, susceptible de recibir constantemente modificaciones. Puede ser roto, invertido” (Vecchi, 2013:20).
Cada uno de los siguientes epígrafes, reconoce la complejidad y la unidad de todos los demás. Todos juntos crean un sistema de múltiples relaciones, como respuesta a la imprevisibilidad de la vida en el aula. Aún así, hemos optado por fragmentar el siguiente marco teórico como una unidad que se divide, pero que a su vez entrelaza las diferentes categorías para tener una comprensión más profunda de la vida cotidiana en las aulas del primer ciclo de Educación Infantil de L´Alqueria de Alaquàs.
La elección de esta estructura me ha permitido generar nuevas ideas, relaciones y asociaciones con las categorías analíticas que posteriormente se plantearán en el Capítulo
IV y por tanto podrán en relación “Mis anteojos conceptuales” con el “Informe Narrativo- Interpretativo”:
La pedagogía de Loris, su pensamiento y obra es, una pedagogía ética, estética, política, compleja biológica, cultural, relacional, sistemática, participante, transgresora y constructiva que indaga y narra –como un proyecto inacabado- una imagen de infancia con derechos universales (…) es el desarrollo de un proyecto humano (y no sólo escolar) dialógico de escucha de las esperanzas futuras de los hombres, más allá de las culturas particulares (Hoyuelos, 2006:29).
Foto 1. Filosofía y líneas pedagógicas. Cartel colgado en la entrada de la Escuela Municipal Infantil
Cada una de estas ocho categorías relatadas a continuación, formarán el corpus teórico referido al discurso del primer ciclo de Educación Infantil. Para ello, todos empiezan con un cuadro que contiene dos textos extraídos de la documentación pedagógica facilitadas por la escuela; por un lado, la información extraída del Proyecto Educativo de Centro; y por otro lado, la información proporcionada a las familias sobre el funcionamiento general en el momento de la matriculación de nuevos alumnos y alumnas. El contenido que nos han aportado dichos cuadros, nos ha permitido elaborar una estructura para el marco teórico con una mirada que nos adscribe a un discurso sobre la literatura pedagógica de Educación Infantil. Las ocho categorías que se narran a continuación son:
1. Una imagen rico del niño y de la niña 2. El espacio- ambiente
3. La pareja educativa
4. La presencia del taller y el atelierista 5. La documentación
6. El papel de los padres y las madres
7. Las estrategias heurísticas. Elionor Goldschmied 8. Educar emocionalmente