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comentaristas por razones jurídicas ya

In document Renovación nº 70 Junio 2019 (página 82-84)

que para un judío el

testimonio de una

mujer no era válido.

Los relatos de

aparición de los

evangelios resaltan la

participación activa

de las mujeres en el

movimiento de Jesús y

en la formación de las

primeras

comunidades

cristianas

ta que el crucificado ha resucitado. Y de forma imperativa el texto dice que vayan donde los demás discí- pulos mencionando a Pedro por aparte y se dirijan a galilea a reunir- se con el resucitado tal como les había dicho.

Según la forma primitiva del evan- gelio de Marcos que concluye en el 16:8, después de haber recibido el encargo del anuncio las mujeres hu- yeron por miedo e incumplen la or- den. Pero si tomamos en cuenta los versículos 9-11 que según la crítica textual fueron añadidos posterior- mente, en dichos versículos aparece un micro relato independiente al de los versículos 1-8 donde Jesús de manera directa sin la mediación de un ángel se aparece solo a María magdalena. La narración dice que el primer día de la semana Jesús se apareció (ofte) a María magdalena de la cual había expulsado siete de- monios. Y en este segundo relato presenta el final de marcos, María sí da el anuncio a los discípulos; lo cual la convierte en la primera evangelista.

Mateo

Figuras femeninas que aparecen: María magdalena, Otra María. Acciones y recorrido de las figuras femeninas.

En el Evangelio de Mateo, Jesús se aparece a María Magdalena y otra María en su tumba vacía. La narra- ción está situada en el primer día de la semana y a diferencia de los otros evangelios ahí se menciona

que hubo un temblor de tierra atri- buyéndole a un ángel que bajó del cielo y que quitó la piedra del se- pulcro. El relato dice que en su con- versación con las mujeres les dijo: no tengan miedo, sé que buscan al crucificado, pero él no está aquí, sino que ha resucitado. Al igual que el ángel de Marcos de forma impe- rativa les dice que vayan y les anuncien a los discípulos que Jesús ha resucitado y que se reunirá con ellos en Galilea. Posteriormente el evangelista dice que Jesús le salió al encuentro. Después de que él las saludó, Y ellas, acercándose, abra- zaron sus pies, y le adoraron. En- tonces Jesús les dijo: No temáis; id, dad las nuevas a mis hermanos, para que vayan a Galilea, y allí me verán.

Lucas

Figuras femeninas que aparecen: María magdalena, María de Santia- go, Juana. Otras mujeres.

Acciones y recorrido de las figuras femeninas.

A diferencia de los otros evangelios en el relato de aparición de Lucas aparece una posible explicación di- rigida a los no judíos lectores de este evangelio, sobre el hecho de que las mujeres descansaron el sá- bado conforme al mandamiento. El v. 4 vemos también que ante ellas se aparecen seres angélicos y, a di- ferencia de los otros sinópticos, no es un ángel si no dos, ante lo cual ellas se asustaron y el relato dice que se inclinaron al suelo. En la conversación ellos les dicen a las

mujeres ¿Por qué buscan entre los muertos al que está vivo? no está aquí, sino que ha resucitado. Lucas señala que las mujeres recordaron lo que Jesús les había enseñado acerca de que el hijo del hombre te- nía que ser entregado, crucificado pero que al tercer día resucitaría. En los v. 9-11 son María Magdale- na, y Juana, y María madre de Jaco- bo, y las demás con ellas, las pri- meras en llevar la noticia del resu- citado a los apóstoles hombres. “Mas a ellos les parecían locura las palabras de ellas, y no las creían”. Y al final del relato se menciona que ellos no les quisieron creer, mas sin embargo tratando de resal- tar la figura de Pedro, el relato dice que fue corriendo al sepulcro y solo encontró las sábanas y regresó a casa admirado por lo que había su- cedido.

Juan

Figuras femeninas que aparecen: María magdalena.

Acciones y recorrido de las figuras femeninas.

El relato de aparición de Juan está situado siempre en el primer día de la semana, en él como ya lo detalla- mos en la parte de arriba el único personaje femenino que aparece es el de María magdalena. (Esto debi- do probablemente a la influencia gnóstica en este evangelio debido al protagonismo que la magdalena tuvo en los círculos gnósticos). La narración dice que llegó tem- prano al sepulcro cuando todavía

estaba oscuro y que encontró quita- da la piedra, después se fue corrien- do donde estaba Pedro y el discípu- lo que Jesús amaba mucho y les contó que el sepulcro estaba vacío. Luego estos van al sepulcro y cons- tatan por sí mismos lo que la mag- dalena les ha contado. Luego la na- rración en el v.11 dice que ella se quedó fuera del sepulcro llorando y mientras lloraba vio dos ángeles vestidos de blanco, y en la conver- sación los ángeles le preguntaron: ¿por qué lloras?, ella les dijo por- que se han llevado a mi señor y no sé donde lo han puesto. A diferen- cia de los sinópticos que presentan a la gente en la tumba conmociona- da y temerosa de los ángeles, Juan no muestra esa conciencia. En cam- bio, se presenta a María como res- pondiendo sin rodeos.

En el v.14 una vez que María expli- có a los ángeles acerca de su preo- cupación por el vacío de la tumba, se gira y repentinamente ve a Jesús, pero lo confunde con un jardinero y le dice: si usted sabe quien se ha llevado el cuerpo dígame dónde lo ha puesto para que yo vaya a bus- carlo. En este pasaje muchos se preguntan por qué maría magdalena no reconocía a Jesús puesto que sa- bía cómo era él. Claro, el problema es que la mayoría de personas leen este pasaje como si se tratara de una historia, cuando en realidad es literatura de reivindicación, es decir es un relato narrativo de aparición por ello vemos que en el v. 16 el narrador dice que Jesús dijo: “Ma- ria” y ella le dijo ¡Raboni!, y enton- ces lo reconoce, es decir en este re- lato se hace uso de lo que en narra- tiva se conoce como anagnórisis que significa reconocimiento lo cual explica por qué antes no lo ha- bía reconocido ya que el narrador elabora su relato de tal forma que con la anagnórisis del v.16 se re- suelva la trama y ella reconozca a Jesús. Luego en el v. 17 Jesús le dijo, no me detengas porque aún no me he reunido con el padre, pero le ordena que vaya donde los discípu- los y les cuente lo que le había di- cho.

Análisis final

La tradición evangélica (menos el Evangelio de Marcos en su final au- téntico) da testimonio unánime de que hubo apariciones de Jesús a mujeres. En los relatos María mag- dalena es la figura destacada. Lo que nos dice que tuvo un gran lide- razgo entre los primeros seguidores y seguidoras del movimiento de Je- sús.

Estos relatos a diferencia de los que aparecen en los escritos paulinos que hacen referencia a apariciones a varones, según muchos comenta- ristas por razones jurídicas ya que para un judío el testimonio de una mujer no era válido. Los relatos de aparición de los evangelios resaltan la participación activa de las muje- res en el movimiento de Jesús y en la formación de las primeras comu- nidades cristianas.

El presentar a las mujeres como tes- tigos de la resurrección fue una for- ma de reivindicar y legitimizar su liderazgo ya que en la última déca- da del primer siglo, se gesto un pro- ceso de exclusión de las mujeres en una línea del cristianismo primiti- vo, que se fue jerarquizando gra- dual y patriarcalmente, ya desde el tiempo de Pablo y que terminó por excluir y silenciar el testimonio de María Magdalena y otras mujeres.

Lectura hermenéutica

Luego de ver cómo los relatos de aparición presentes al final de cada evangelio, reivindican y legitiman el liderazgo de figuras femeninas, de mujeres iconos en los comienzos del cristianismo. Surge la interro- gante ¿Qué nos dicen a nosotros hoy? Si bien es cierto, histórica- mente en muchos casos se ha invi- sibilizado voluntaria o involuntaria- mente el protagonismo de las muje- res en ámbitos sociales, profesiona- les, eclesiales etc. Han existido mu- jeres que han marcado la diferencia en diversas áreas… desde la mag- dalena y todas las mujeres mencio-

nadas o no en el texto bíblico, he- roínas como Juana de arco, científi- cas como Maria Curie, escritoras como Simón de Beauvoir, Virginia Woolf, políticas como Evita Perón, madre Teresa de Calcuta, sor Tere- sa, sor Juana Inés de la cruz; por mencionar algunas.

En el ámbito eclesial que es el cam- po que nos ocupa debemos decir que el papel de la mujer es impor- tantísimo, aunque no siempre se es reconocido. El acercarnos a este tipo de relatos del texto bíblico nos da un panorama distinto y nos lle- nan de esperanza en este camino de búsqueda y de construcción de rela- ciones humanas más justas y equi- tativas, enfocadas en la praxis de nuestro referente histórico, Jesús. R

Estos relatos a

diferencia de los que

aparecen en los

escritos paulinos que

hacen referencia a

apariciones a varones,

según muchos

comentaristas por

razones jurídicas ya

que para un judío el

testimonio de una

mujer no era válido.

Los relatos de

aparición de los

evangelios resaltan la

participación activa

de las mujeres en el

movimiento de Jesús y

en la formación de las

primeras

comunidades

cristianas

EL ENCUENTRO FUE AMABLE y respetuo-

so. Se habían reunido para tomar café y ha- blar de filosofía. Una tertulia entre amigos. Después de un rato, ya el café servido, uno de ellos propuso el tema a debatir. (se tur- naban para escoger un tema en cada en- cuentro). El responsable propuso de hablar sobre Dios lanzando esta pregunta: "¿Creéis que existe? Porque yo soy ateo".

De esta manera dejaba claro de entrada cuál iba a ser la posición que iba a defen- der. La sorpresa surgió cuando uno de los tertulianos le preguntó a su vez: "¿De qué dios eres ateo?".

Esta anécdota nos puede ayudar a com- prender mejor de qué se trata cuando se habla de ateísmo. Para casi todo el mundo el asunto no es tan misterioso. Ateo es quien cree que Dios no existe. Ya advertía el filósofo ateo André Comte-Sponville, que se trataba de una creencia negativa y no un saber. Al igual que el creyente, quien cree en su existencia pero tampoco es un saber. En todo caso, estamos hablan- do de afirmar o negar la existencia de Dios, mediante otras maneras que la inves- tigación científica.

Nos movemos en el terreno de la argumen- tación, o en el de las razones.

Hoy en día está de moda el llamado "Nue- vo Ateísmo" que representa una corriente militante contra toda clase de fe. Pero no representan todas las clases de ateísmo al igual que tampoco un solo teísmo (por mu- cho que pretendan sus defensores) abarca todo lo que se puede creer y decir.

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