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hermenéutica que impone una lectura

In document Renovación nº 70 Junio 2019 (página 76-78)

sexualizada y

equivocada de

La presencia de zaћakah en Gn 18 – 19 establece una considerable in- tertextualidad o resonancia con par- tes del libro del Éxodo. En Ex 2,23 encontramos el verbo zaћak (“que- jarse, protestar”) que refleja la de- sesperación de los israelitas ante las terribles condiciones de esclavitud en que el faraón de Egipto los tiene sumidos. El clamor llega a oídos de YHVH. Pasado un tiempo, reapa- rece zaћakah en relación con Moi- sés que salió huyendo de Egipto para terminar ganándose el pan como pastor de ovejas en la tierra de Midián (3,1). Un día andando en el desierto detecta un fenómeno in- sólito en la forma de una zarza ar- diendo (Ex 3,2). Acercándose oye una voz que le indica quitarse el calzado porque el lugar donde se encuentra es terreno sagrado, y la voz se identifica como el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob. Acto seguido, le dice (3,7): “He visto en Egipto la aflicción de mi pueblo y he escuchado su clamor por los pa- decimientos a que lo someten sus opresores”.

Más adelante en el libro del Éxodo 22,20, el clamor zaћakah reaparece de manera significativa en un texto de carácter jurídico.[8] El Dios de Israel lanza aquí una advertencia severa a los israelitas para que no discriminen en contra de los inmi- grantes: “Al inmigrante no lo opri- mirás porque vosotros fuisteis inmi- grantes en la tierra de Egipto”. El texto continúa subrayando lo que sucederá si no obedecen: “Escucha- ré el clamor de los oprimidos y se encenderá mi ira”. Si echamos la vista atrás hacia Gn 19, veremos que la situación descrita es precisa- mente esta. Lot es inmigrante resi- dente en Sodoma; en 19,9 los veci- nos lo tratan con dureza atacándolo y la violencia termina en catástrofe. Para los dos mensajeros de YHVH que visitan la casa de Lot, el episo-

dio nocturno proporciona una prue- ba fehaciente del carácter del cla- mor mencionado en 18,19-21. Po- cas horas después, la divinidad hace que llueva sobre la ciudad fuego y azufre (19,24). Con desastres simi- lares YHVH castiga más adelante al faraón y a su pueblo debido al clamor de los israelitas oprimidos (Ex 3,7-9) porque no les permiten irse (3,19; 4,21). Antes de declarar- se derrotado el rey de Egipto, todo el país es azotado por diez plagas (Ex 5 – 11) y, seguidamente, su ejército perece ahogado en el Mar Rojo (Ex 14).

Interpretando yadaћ

La historia de la hermenéutica de la leyenda de Sodoma y Gomorra in- cluye graves errores de traducción a partir del periodo helenístico. A continuación realizamos un análisis crítico de la exégesis de ciertos pa- sajes clave que presentan algunas versiones españolas. Como hemos dicho, yadaћ se coloca en puntos estratégicos del texto hebreo con- virtiéndose, ipso facto, en la espina dorsal de la trama. Dicho de otra manera, al insertar el verbo seis ve- ces el narrador lo utiliza como hilo narrativo para entretejer una se- cuencia de incidentes y crear así una estructura literaria armoniosa. En Gn 18,19 YHVH está pensando en Abraham con relación a la alian- za recién establecida. He aquí cómo interpretan yadaћ tres versiones castellanas:

Gen 18,19 Lo he conocido

BP Yo le he escogido TLA Yo lo he elegido EMN Le pondré al corriente Dos versiones han traducido yadaћ

con “escoger” o “elegir”. No obs- tante, hay que señalar que “escoger” o “elegir” no son sinóni- mos de “conocer” en el hebreo clá- sico. Para decir “escoger”, el Testa- mento Hebreo recurre a bájar, ver- bo que aparece con frecuencia en el Deuteronomio (4,37; 7,6; 18,5) pero no en el Génesis. Por su parte, la EMN sorprende al poner yadaћ en tiempo futuro, modificando de va- rias maneras el mensaje ya que “co- nocer” no equivale a “poner al co- rriente” sino a “reconocer”.

Hacia el final del versículo 18,21 yadaћ reaparece donde YHVH dice: “Que lo conozca”. He aquí cómo lo interpretan cinco versiones.

Gn 18,21 Que lo conozca

DHH Lo sabré

NVI He de saberlo

NTV Quiero saberlo

EMN Lo voy a comprobar

SA Lo averiguaré

En este versículo las versiones cas- tellanas citadas no dicen “conocer” sino que algunas prefieren “saber”, significado que está incluido en el campo semántico en que opera ya- daћ. Sin embargo, “lo sabré” y “he de saberlo” dan un reflejo pálido del

llamado cohortativo, modalidad en que aparece el verbo implicando curiosidad y determinación por par- te del que actúa, como bien lo su- gieren las versiones NTV, EMN y SA.

El tercer lugar donde interviene ya- daћ lo encontramos en Gn 19,5. Una vez más se comprueba la pre- sencia del cohortativo por lo cual los varones de Sodoma dicen tex- tualmente “que los conozcamos”. Por esta razón, hemos de esperar una traducción que sea más o me- nos idéntica a la que se requiere para 18,21.

Gn 19,5 Que los conozcamos

NVI ¡Queremos acostarnos con ellos!

NTV Para que podamos tener sexo con ellos

NBJ Para que abusemos de ellos

Si hemos de creer a la NVI, yadaћ

es sinónimo de shájab, “acostarse”. No obstante, en la realidad tal no es el caso. De hecho, shájab aparece en 19,4 donde el texto dice “antes de que se acostasen”, refiriéndose a la hora de dormir. Además, si atri- buimos a yadaћ un sentido sexual, se complica muchísimo la traduc- ción del verbo en 18,19 (“lo he co- nocido”) y 18,21 (“que lo conozca”). El mismo problema se plantea en el caso de la NTV, cuya sugerencia “tener sexo” respondería

[8] Según Milgrom 2004, 5, Éx 21 – 23 representa el texto jurídico más antiguo de la Biblia.

a shájab y (“entrar”) pero no a yadaћ. Aún más grave que estas dos es la propuesta presentada por la NBJ. Si hubiéramos de aceptar la idea de “abusar” en relación con yadaћ, se enturbia en seguida nues- tra interpretación de 18,19 y 18,21. Es evidente que los traductores vi- ven atrapados en una tradición her- menéutica que impone una lectura sexualizada y equivocada de yadaћ. Dificultades de la misma gravedad surgen en 19,8 donde Lot menciona a las dos menores que viven en su casa.

Gn 19,8 Que no han conocido marido

DHH Que no han estado con ningún hombre

NVI Que todavía son vírge- nes

PDT Todavía no han tenido relaciones sexuales con ningún hombre

Las tres versiones citadas se colo- can firmemente en la larga tradición cristiana que atribuye equivocada- mente a yadaћ propiedades sexua- les. La DHH se expresa de manera imprecisa al decir “no han estado” ya que en hebreo la frase “estar con” se expresa de otra manera me- diante háyah ћim (Gn 39,10). A su vez, la NVI introduce la palabra “vírgenes” a pesar de la ausencia del término hebreo bethulah, “mu- jer joven casadera” (cf. Gn 24,16). También desatina la TLA al hablar de “relaciones sexuales”, ya que és-

tas se expresan en hebreo mediante o shájab. De todos modos, el lenguaje sexualizado está muy ale- jado de los problemas que enfrenta Lot en este pasaje. La situación es la siguiente: el sobrino de Abraham propone a las autoridades de su ciu- dad efectuar un intercambio. Él está dispuesto a ofrecer como rehenes o prendas a dos miembros de su fami- lia para la duración de la visita de los dos extranjeros hospedados en su casa, estancia que de todos mo- dos será corta como ya se apuntó en el versículo 19,2: “madrugaréis y seguiréis vuestro camino”.

La secuencia final donde yadaћ in- terviene de forma decisiva es Gn 19,32-35. Aquí es donde las hijas de Lot consiguen quedar embaraza- das utilizando a su viejo padre como donante de semen. Habiéndo- lo emborrachado se acuestan con Lot sin que él “conozca” lo que su- cede. Una versión literal de la frase hebrea sería: “Él no conoció en su acostarse” (cursiva añadida).

Gn 19,33 Él no conoció

MK No supo cúando ella se acostó

DHH no se dio cuenta NBJ sin que él se enterase RV60 no sintió

Es posible que tres de estas versio- nes tengan razón al decir “no supo”, “no se dio cuenta” y “sin que él se enterase”, porque en estos

Es evidente que los

traductores viven

atrapados en una

tradición

hermenéutica que

impone una lectura

sexualizada y

equivocada de

casos las traducciones se ajustan al campo semántico donde opera nor- malmente yadaћ. Otra posibilidad sería decir “no fue consciente” o tal vez “no tuvo responsabilidad jurídi- ca”. Más alejado semánticamente se encuentra “no sintió”, opción propuesta por la RV60, claramente influida por la Vulgata de Jerónimo. [9] Al mismo tiempo comprobamos que todas estas versiones han tradu- cido adecuadamente shájab en 19,33 y 19,35 como “se acostó”. Sacamos de este pasaje una conclu- sión: se demuestra claramente que yadaћy shájab no son sinónimos ni intercambiables. Prácticamente to- das las versiones españolas respetan en este caso la distinción semántica entre ambos verbos pero sin mante- nerla en los demás versículos cita- dos.

La tabla que aquí insertamos es re- presentativa en el sentido de que demuestra cómo numerosos traduc- tores abordan el verbo yadaћ en el relato de Sodoma.

Sacamos de este cuadro varias con- clusiones: (a) el narrador hebreo re- curre a un solo verbo yadaћ donde los traductores de la NBJ emplean cuatro verbos castellanos; (b) por su parte, tanto la BP como la NVI amplían la gama a cinco verbos; (c) surge una notable falta de coheren- cia interna en los textos traducidos

[9] Véase Lings 2011 p. 271.

donde no se ve conexión alguna en- tre, por ejemplo, “lo he escogido” y “sin que se diese cuenta” (BP) o en- tre “conozco” y “abusar” (NBJ); (d) observamos una brecha hermenéu- tica muy amplia entre el texto origi- nal y las versiones.

Por otra parte, es evidente que si- gue viva la tradición que se implan- tó a partir de la Septuaginta (ca. 180 AEC), versión que propuso tres verbos griegos diferentes para tra- ducir las seis actuaciones de yadaћ

en Gn 18 y 19,[10] procedimiento imitado hasta cierto punto por Jeró- nimo en la Vulgata latina (ca. 400 EC).[11] Obviamente el recuerdo de las antiguas dimensiones jurídi- cas de yadaћ, que se aprecian en al- gunos textos del Testamento He- breo, se fue extinguiendo durante el periodo helenístico.

En su famosa versión alemana pu- blicada en 1545, Martín Lutero imi- ta estos ilustres predecesores dando tres opciones diferentes para yadaћ. [12] En el mundo anglosajón los traductores de la veterana King Ja- mes Version se limitaron a propo- ner dos traducciones en la forma

de know y perceive, con lo cual el estilo de esta obra se aproxima más al estilo hebreo. En contraste, son muy numerosas las versiones que aportan, como lo hacen la BP y la NVI, hasta cinco opciones distintas para yadaћ en este texto. Por tanto, es perfectamente entendible –y muy lamentable– que el mensaje bíblico que subyace la historia de Sodoma y Gomorra quede oculto o tergiver- sado detrás de estas interpretacio- nes equivocadas.

A manera de conclusión

Las versiones españolas revelan ge- neralmente una notable ignorancia acerca de la estructura literaria del relato de Sodoma y Gomorra, texto que tiene como eje el importante verbo hebreo yadaћ. Por otra parte, en algunos pasajes clave los traduc- tores pretenden sexualizar yadaћ

indebidamente con el fin de conver- tirlo en sinónimo de , “entrar”, y shájab, “acostarse”. Esta traducción errónea, que empezó hace siglos, ha dado lugar a todo una mitología que presenta Sodoma como un semille- ro de prácticas sexuales ilícitas. Al continuar y perpetuar esta fallida metodología, las versiones bíblicas de nuestro tiempo someten un fas- cinante texto bíblico a censura. R

Yadaћ

BP NVI

18,19 lo he escogido lo he elegido

18,21 para averiguar así lo sabré

NBJ

yo le conozco he de saberlo

19,5 acostarnos con ellos acostarnos con ellos abusar de ellos

19,8 tener que ver con hombres que son vírgenes no han conocido varón 19,33 sin que se diese cuenta sin que se diera cuenta sin que se enterase 19,35 sin que se diese cuenta sin que se diera cuenta sin que se enterase

”Conocer” en versiones españolas

[10] Oida, gignōskō, syngignomai. Es- pecialmente la ambigüedad de syngig- nomai en 19,5 es problemática: “quere- mos tener trato con ellos”. Aquí nace la primera semilla del mito de la perver- sión de Sodoma.

[11] scio, cognosco, senso. [12] wissen, erkennen, gewahr werden.

In document Renovación nº 70 Junio 2019 (página 76-78)