relatos de aparición
Isabel Pavón
Escritora. Formó parte de la extinta ADECE (Alianza de Escritores y Comunicadores Evangélicos).¡Adelante,
princesa!
PRINCESA, nadie conoce el cómo, ni el cuándo, ni el dónde se encuen- tran los motivos para que surjan las enfermedades, lo que sí advertimos es el daño que provocan a quienes las padecen, a los familiares y ami- gos que las sufren de cerca y cada cual a su manera.
No pocas personas tenemos los ojos puestos en ti. Incluso los que antes no te conocíamos, ahora nos con- movemos al ver tu fuerza de volun- tad al comprobar tu fe y tu testimo- nio. Te observamos, no lo dudes. Te has convertido en un icono para muchos.
Remontas el vuelo en medio de la tormenta, chica, no te amilanas y si lo haces, vuelves a sacar valor y de nuevo te alzas por los aires. Desde ese lugar intentas verlo todo más pequeño, más minúsculo. Tienes la suerte de contar con una familia inigualable, Princesa, lo sabes y yo lo reafirmo.
Son infinitos los que repartidos por el mundo resisten sin tener compa- ñía y de igual modo viven esperan- zados en su soledad. Tu suerte es grande, cuentas con el apoyo de un pueblo que te quiere, conoces la
certeza de que Dios te estima de manera especial, más especial aún en estas circunstancias, porque él se duele con el dolor, con el tuyo, y se alegra con cada una de tus victorias.
No creo que el Señor mande las do- lencias, Princesa, hay quienes que lo ven así, a mí me resulta imposi- ble creerlo. En el amor no puede haber deseos de sufrimiento y él te ama con locura, te sostiene.
La vida es un viaje con diferentes recorridos, tú lo notas, no todos son iguales, lo sabes también. Los hay que dejan el cuerpo molido antes de llegar a las zonas buenas, esas que en las que te sientes como en una balsa de aceite. Llegarán, verás que llegarán.
Estoy segura de que con cada uno de tus logros el Señor monta una fiesta en el cielo para celebrarlo y te envía dosis nuevas de salud, alegría y equilibrio. Su Espíritu te envuelve y te arropa. Te abraza sin pausa. Continúa aprovechando cada uno de esos momentos y, con ellos, si- gue adelante, Princesa. R
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En el amor no puede haber deseos de sufrimiento y él te
ama con locura, te sostiene.
Mis mejores deseos para ti, S. R. J.
Brenda García
Teóloga El SalvadorEn este estudio, veremos aspectos importantes como los siguientes: la función de los relatos de aparición en la antigüedad y literatura neotes- tamentaria, el protagonismo de las mujeres en los relatos de aparición del resucitado en los cuatro evange- lios y su función retórica en aquel momento, así como el mensaje que de ellos se desprende para las muje- res y hombres de la actualidad. El método de estudio desde el cual haremos nuestro análisis toma en cuenta: la crítica de la redacción y el análisis figurativo en clave de mujer.
Función de los relatos de apari- ción (ofte)
Los relatos de aparición constituyen un recurso importante dentro de la narrativa bíblica. Tanto en la Biblia como en la literatura antigua, estos se caracterizaban por: 1) en ellos es muy utilizado el verbo aparecer, en sus diferentes variantes (apareció); 2) dentro de estos relatos una de las figuras esenciales es del personaje que se aparece, este podía ser: una divinidad, un ángel o un personaje importante del pasado del entorno cultural que lo utiliza.
En la antigüedad estos relatos eran utilizados con el objetivo de legiti- mizar ya sea un lugar sagrado o el liderazgo de una persona. Para ello los narradores hacían aparecer al personaje en el lugar sagrado o templo que querían legitimar o a la persona cuyo liderazgo que también querían legitimizar.
El protagonismo de las mujeres en los relatos de aparición
Marcos (16,1-11)
Figuras femeninas que aparecen: María magdalena, María de Santia- go, Salomé.
Acciones y recorrido de las figuras femeninas. (Marcos)
Lo primero que hacen los persona- jes femeninos del relato de Marcos es ir al sepulcro el primer día de la semana con perfumes, práctica que se realizaba en el medio oriente para embalsamar los cuerpos. Estas hacen una pregunta retorica v.3 ¿Quién nos quitara la piedra de la entrada del sepulcro? La narración continúa diciendo que vieron a un joven con vestiduras blancas, ante lo cual ellas se asustaron. Pero el les dijo: no se asusten y les comen-
Las mujeres y el
resucitado en los
relatos de aparición
ta que el crucificado ha resucitado. Y de forma imperativa el texto dice que vayan donde los demás discí- pulos mencionando a Pedro por aparte y se dirijan a galilea a reunir- se con el resucitado tal como les había dicho.
Según la forma primitiva del evan- gelio de Marcos que concluye en el 16:8, después de haber recibido el encargo del anuncio las mujeres hu- yeron por miedo e incumplen la or- den. Pero si tomamos en cuenta los versículos 9-11 que según la crítica textual fueron añadidos posterior- mente, en dichos versículos aparece un micro relato independiente al de los versículos 1-8 donde Jesús de manera directa sin la mediación de un ángel se aparece solo a María magdalena. La narración dice que el primer día de la semana Jesús se apareció (ofte) a María magdalena de la cual había expulsado siete de- monios. Y en este segundo relato presenta el final de marcos, María sí da el anuncio a los discípulos; lo cual la convierte en la primera evangelista.
Mateo
Figuras femeninas que aparecen: María magdalena, Otra María. Acciones y recorrido de las figuras femeninas.
En el Evangelio de Mateo, Jesús se aparece a María Magdalena y otra María en su tumba vacía. La narra- ción está situada en el primer día de la semana y a diferencia de los otros evangelios ahí se menciona
que hubo un temblor de tierra atri- buyéndole a un ángel que bajó del cielo y que quitó la piedra del se- pulcro. El relato dice que en su con- versación con las mujeres les dijo: no tengan miedo, sé que buscan al crucificado, pero él no está aquí, sino que ha resucitado. Al igual que el ángel de Marcos de forma impe- rativa les dice que vayan y les anuncien a los discípulos que Jesús ha resucitado y que se reunirá con ellos en Galilea. Posteriormente el evangelista dice que Jesús le salió al encuentro. Después de que él las saludó, Y ellas, acercándose, abra- zaron sus pies, y le adoraron. En- tonces Jesús les dijo: No temáis; id, dad las nuevas a mis hermanos, para que vayan a Galilea, y allí me verán.
Lucas
Figuras femeninas que aparecen: María magdalena, María de Santia- go, Juana. Otras mujeres.
Acciones y recorrido de las figuras femeninas.
A diferencia de los otros evangelios en el relato de aparición de Lucas aparece una posible explicación di- rigida a los no judíos lectores de este evangelio, sobre el hecho de que las mujeres descansaron el sá- bado conforme al mandamiento. El v. 4 vemos también que ante ellas se aparecen seres angélicos y, a di- ferencia de los otros sinópticos, no es un ángel si no dos, ante lo cual ellas se asustaron y el relato dice que se inclinaron al suelo. En la conversación ellos les dicen a las
mujeres ¿Por qué buscan entre los muertos al que está vivo? no está aquí, sino que ha resucitado. Lucas señala que las mujeres recordaron lo que Jesús les había enseñado acerca de que el hijo del hombre te- nía que ser entregado, crucificado pero que al tercer día resucitaría. En los v. 9-11 son María Magdale- na, y Juana, y María madre de Jaco- bo, y las demás con ellas, las pri- meras en llevar la noticia del resu- citado a los apóstoles hombres. “Mas a ellos les parecían locura las palabras de ellas, y no las creían”. Y al final del relato se menciona que ellos no les quisieron creer, mas sin embargo tratando de resal- tar la figura de Pedro, el relato dice que fue corriendo al sepulcro y solo encontró las sábanas y regresó a casa admirado por lo que había su- cedido.
Juan
Figuras femeninas que aparecen: María magdalena.
Acciones y recorrido de las figuras femeninas.
El relato de aparición de Juan está situado siempre en el primer día de la semana, en él como ya lo detalla- mos en la parte de arriba el único personaje femenino que aparece es el de María magdalena. (Esto debi- do probablemente a la influencia gnóstica en este evangelio debido al protagonismo que la magdalena tuvo en los círculos gnósticos). La narración dice que llegó tem- prano al sepulcro cuando todavía
estaba oscuro y que encontró quita- da la piedra, después se fue corrien- do donde estaba Pedro y el discípu- lo que Jesús amaba mucho y les contó que el sepulcro estaba vacío. Luego estos van al sepulcro y cons- tatan por sí mismos lo que la mag- dalena les ha contado. Luego la na- rración en el v.11 dice que ella se quedó fuera del sepulcro llorando y mientras lloraba vio dos ángeles vestidos de blanco, y en la conver- sación los ángeles le preguntaron: ¿por qué lloras?, ella les dijo por- que se han llevado a mi señor y no sé donde lo han puesto. A diferen- cia de los sinópticos que presentan a la gente en la tumba conmociona- da y temerosa de los ángeles, Juan no muestra esa conciencia. En cam- bio, se presenta a María como res- pondiendo sin rodeos.
En el v.14 una vez que María expli- có a los ángeles acerca de su preo- cupación por el vacío de la tumba, se gira y repentinamente ve a Jesús, pero lo confunde con un jardinero y le dice: si usted sabe quien se ha llevado el cuerpo dígame dónde lo ha puesto para que yo vaya a bus- carlo. En este pasaje muchos se preguntan por qué maría magdalena no reconocía a Jesús puesto que sa- bía cómo era él. Claro, el problema es que la mayoría de personas leen este pasaje como si se tratara de una historia, cuando en realidad es literatura de reivindicación, es decir es un relato narrativo de aparición por ello vemos que en el v. 16 el narrador dice que Jesús dijo: “Ma- ria” y ella le dijo ¡Raboni!, y enton- ces lo reconoce, es decir en este re- lato se hace uso de lo que en narra- tiva se conoce como anagnórisis que significa reconocimiento lo cual explica por qué antes no lo ha- bía reconocido ya que el narrador elabora su relato de tal forma que con la anagnórisis del v.16 se re- suelva la trama y ella reconozca a Jesús. Luego en el v. 17 Jesús le dijo, no me detengas porque aún no me he reunido con el padre, pero le ordena que vaya donde los discípu- los y les cuente lo que le había di- cho.
Análisis final
La tradición evangélica (menos el Evangelio de Marcos en su final au- téntico) da testimonio unánime de que hubo apariciones de Jesús a mujeres. En los relatos María mag- dalena es la figura destacada. Lo que nos dice que tuvo un gran lide- razgo entre los primeros seguidores y seguidoras del movimiento de Je- sús.
Estos relatos a diferencia de los que