3. CAPITULO LLEGADA DE GAUTIER.
3.13. Dimisión como Ingeniero General
La estancia de Gautier en España se puede dividir en tres etapas diferentes:
• Primera etapa: Esplendor: 1765 a 1772 con la creación del Cuerpo y aprobación de la
Ordenanza de la Academia de Ingenieros
• Segunda etapa: Dificultad: 1772 a 1774 con la publicación de las Ordenanzas de
Pertrechos y su primera dimisión290
• Tercera etapa: Decadencia: 1774 a 1784 donde se le acepta su dimisión definitiva de
1782 y se le concede el retiro.
Sorprende la continuidad de Gautier en el mando de las construcciones navales y que el Rey tarde 8 años en aceptar su renuncia, tal vez porque no encuentra a nadie para sustituirle o porque goza del apoyo de Grimaldi y puede que incluso González-Castejón favorezca su mantenimiento para realizar la organización de la Marina canalizando en Gautier las iras una parte de la Marina.
Puede ser normal que las dimisiones no se acepten y que el dimisionario recapacite y continúe en su cargo desempeñándolo fielmente pero mantenerle frente a su manifiesta voluntad no parece lógico. Gautier una vez que no se le acepta su primera dimisión en 1774 va abandonando poco a poco sus obligaciones, enfermedad, viajes, estancia en la Corte hasta tal punto que se le somete a un expediente disciplinario. Los asuntos se paralizan sin actuar, informes sin resolver, planos sin hacer etc..… pero le mantienen en su cargo casi 10 años. Los archivos están llenos de expresiones negativas, como por ejemplo: “que es un vago”, “que no sabe lo que dice”, “que no sabe nada”, “que no dice la verdad”, “que desarregla y destroza todo lo que toca”, “que manipula”, etc...
Aunque en aquella época los nombramientos eran normalmente vitalicios, Carlos III no dudó en cambiar y sustituir a cuantos ministros quiso durante su reinado por muy diversas razones, por tanto debe entenderse su continuidad como una consecuencia lógica del apoyo real: Choiseul sent François Gautier, a joung but experienced naval constructor, who met some opposition in Spain but was strongly backed by the French embassy and apparently by the king”291, opinión sustentada, además, por el hecho de que en una época de cicatería en el reconocimiento económico de los servicios, Gautier consigue un sustancioso retiro.
A partir de 1770 Gautier recibe muchos desplantes de la Marina al mismo tiempo que, va encontrando más dificultades de las esperadas, se desmostan sus proyectos más ambiciosos, se le quiere “desterrar” a los departamentos como castigo a su conocida su inclinación a los honores; todo el mundo parece estar en su contra y ya vislumbra fallos en el apoyo real y lo entiende perfectamente cuando ve que Arriaga quiere imponer y autoridad sobre él. Hasta entonces el despachaba sin problemas con el Rey a través de Grimaldi pero en 1774 el Ministro hace ostentación de mando:
289
Perona, Dionisio: Los orígenes del ….., Po. Cit, Pág. 259
290 Corpus Documental. Documento Número 3.48. Minuta de su primera “dexacion de empleo”. Ferrol
09.07.1774 291
• Le exige el 16 marzo de 1774 292 que implante definitivamente el Cuerpo o abandone su jefatura para dejar al Rey libertad para nombrar a otra persona de su agrado. Esto parece un órdago sin juego. Si hacía dos años que se había promulgado la Ordenanza de la Academia, cuatro desde que el Cuerpo fue creado ¿Por qué pedirle su dimisión?, ¿No podía haberle cesado directamente?, preguntas sin respuesta por ahora.
• Después de cuatro meses sin que nada ocurriese Arriaga da un nuevo empujón en la
caída de Gautier. Ataca su autoridad y criterio cuando ordena el 8 de julio de 1774 la construcción de dos nuevos navíos. A él que construya uno en Ferrol pero modificando sus planos de 1773 y el otro se lo encarga directamente a Romero para construirse en
Cartagena pero con la condición que sea igual al San Genaro 293.
Después Arriaga matiza la orden directa a Gautier y le deja plena libertad en la construcción del navío de 70 cañones “según le parezca, zelando la construcción para que nada varien
ensu medida” 294. Sin embargo Gautier ve en estas órdenes un ataque contra el Cuerpo en la
figura del Ingeniero General responsable máximo de las construcciones al que despoja de sus competencias exclusivas. El Ministro no puede interferir en la cadena de mando encargando un navío a un subordinado, y menos que sea igual al San Genaro.
La decisión de Arriaga es de una clara confrontación con el Ingeniero General al que cuestiona su capacidad técnica y organizativa y duda de las ventajas del nuevo sistema constructivo retorna al sistema inglés.
En la minuta de traslado de la orden de las dos construcciones hay una anotación fechada el 16 de julio: “Nota, en 10 de agosto se representará a la Corte, sobre no haber tenido efecto la R.O. que se cita”.
Arriaga a pesar de la dimisión de Gautier del 9 de julio de 1774 no puede prescindir tan fácilmente de él. Gautier dimite pero con una carta madurada desde hacía tres meses que es como un dardo envenado contra el ministro. La carta no ha sido localizada pero si una amplia minuta de la misma fecha donde se queja al Rey “‘de una declarada aversión en toda la Marina a su persona y al Cuerpo de Ingenieros’ así como de que ‘los Comandantes Generales no hacen caso del Cuerpo de Ingenieros”, y donde resume su situación ambiental y personal (no
oculta su ánimo deprimido y abatido) 295 y cuyo resumen se hace a continuación:
1. No entiende y muestra su sorpresa y desconcierto por que siendo de general conocimiento “lo ventajoso (de) su sistema de construccion” se hagan críticas y comentarios sobre sus dos primeros navíos de que son “tormentosos, faltos de Bateria y de aguante de vela”; pero sobre todo que le pida que “formase nuevo Plano para navios sucesivos, y procurase remediar tan capital defecto en los anteriores”. Y a pesar de haberlo realizado no ha sido aprobado sin darles las razones del rechazo.
2. Que siente una declarada animadversión en la Marina, y la explicita en los siguientes puntos:
• Que su propuesta de Ordenanza de 1772 sea censurada y recortada
• Que no se le haya encargado el desarrollo y aplicación de la Ordenanza del Cuerpo
• Que González-Castejón, su hasta ahora amigo, no le haya consultado cuando redacto
la nueva Ordenanza de Arsenales.
• Que se ridiculice a los ingenieros y que se les exija cuentas sin esperar que las
entregue a la Junta del Departamento
• Que a pesar de ser aprobadas las cuentas que presentó fueron posteriormente
rechazadas, lo que le supuso una amonestación del Comandante General del Arsenal.
• Entiende discriminación cuando se somete exclusivamente al Cuerpo auditorias
contables sin que esto ocurra para ningún otro ramo de los arsenales.
292 AHN. Leg. 3228. Exp. 4
293
AHN. Estado, Leg. 3228.4. Carta de Arriaga 08.07.1774
294 AGMAB, RR-OO- Ferrol, Leg, 5896, R.O 07.08.1774
295 Corpus Documental. Documento Número 3.49. Solicitud de dimensión y documentos anexos fechados
• Supone que los conflictos con el Cuerpo del Ministerio se basa en que ahora realizan parte del trabajo que antes realizaban y sobre el que “demuestra alguna desconfianza”.
• Que lamenta la desconfianza general que existen sobre la capacidad de sus ingenieros
porque es consciente de su falta de formación por no haber sido constituida formalmente la Academia.
• El trabajo diario impide a los agregados a asistir a las clases lo que produce
desasosiego, descontento y desaliento entre los aspirantes que prefieren retornar a sus Cuerpos originales..
• Descubre al Rey su abatimiento y desesperación porque entiende que ha perdido su
favor. Este hecho le produce tan frustración que le impide trabajar en nuevos proyectos, y si los acometiera serían iguales a los anteriores lo que provocarían idénticas reacciones en contra. Después Ortega y Gasset definiría claramente su estado de ánimo: “Todo esfuerzo inútil conduce a la melancolía”.
• Presenta finalmente su dimisión pensada y razonada, a pesar de que reconoce que va
a perder mucho y que este empleo es lo único que tiene para sobrevivir, una vez que se proveyó su plaza que disfrutaba en Francia.
Ante esta carta Arriaga le dice, el 19 de julio, que no ha comentado con el Rey su dimisión y que la reconsidere porque ha podido estar escrita en un momento “agitado de algún excesivo ardor”. Gautier toma nota de ello en una carta que le responde sorpresiva y no creemos que
involuntariamente, en francés el 30 del mismo mes.296
La marcha atrás de Arriaga puede ser considerada una victoria parcial de Gautier ya que Romero sigue construyendo en Cartagena su San Dámaso, gemelo de San Genaro aunque se han introducido algunas modificaciones que no cuentan con el apoyo de Granja. El barco sale “tormentoso” y Gautier aprovecha para pedir que no vuelva a construirse nada semejante e insiste en su dimisión.
Arriaga le contesta con “cajas destempladas” y que se dedique a lo que tiene que hacer y para lo que se le mantiene en el cargo: es decir construir. Gautier entiende el ultimátum y se pone manos a la obra, pero con tan poca intensidad que el Comandante del Arsenal el Teniente General Florez le acusa el 19 de noviembre y el 24 de enero de 1775 de no ocuparse de los sus barcos y ser por ello responsable de los problemas con que se encuentra el arsenal y los navíos; que no atiende a las reclamaciones, ni organiza los trabajos ni al Cuerpo. Estas acusaciones producen una seria advertencia del Rey del 4 de febrero sobre el abandono de quince navíos: seis desligados, pudriéndose y destroncándose y otros nueve esperando dique. Las cosas no se resuelven y Gautier se encuentra cada vez más solo, mas rechazado por la Marina, sin el apoyo y confianza del Rey lo que implica que siga desatendiendo sus funciones, pero sorprendentemente encuentra tiempo para viajar a Cartagena y casarse con Josefa Falcón el 22 de febrero. No se ha localizado la licencia para este viaje ni el tiempo que duró aunque sí lo hizo no fue por mucho tiempo. Tampoco cuando conoce a la novia y por qué se casa con ella, aunque analizando el expediente matrimonial (Ver punto 16.1.2) debe ser una joven con un patrimonio, abolengo y nobleza medianos. Aunque con certeza hubiese necesitado nacimiento y condición superiores a fin de conseguir un reconocimiento y aceptación mayores. No hemos localizado la partida de matrimonio por lo que no sabemos si la boda fue presencial en Cartagena o por poderes quedando él en Ferrol.
Un nuevo problema aparece en su horizonte como consecuencia de un expediente disciplinario incoado por Florez contra Mevilhon por malversación de caudales públicos al que Gautier considera inocente. Piensa que se ha urdido la trama aprovechando su matrimonio como menosprecio a su persona y a la Jefatura del Cuerpo ya que las Ordenanzas le daban las competencias para incoar los expedientes disciplinarios, sancionarlos e incluso enviar a los culpables a prisión. Este hecho vuelve a levantar su ánimo y vuelve a repetir por tercera vez a
296 Corpus Documental. Documento Número 3.50. Minuta de la carta de Arriaga pidiéndole a Gautier que
Arriaga el 10 de mayo su entera disposición para la dimisión de su cargo297 ya que los sufrimientos por las persecuciones que está sufriendo le imposibilitan realizar bien el trabajo, puesto que pasa casi más tiempo defendiéndose de ellas que en el por lo que entiende “ dans cette cruelle circontance me voiyant de toute inutilité en Espágne”, y que entiende que el camino de solución pasa porque se le conceda licencia para ir a la Corte y presentarle directamente al Rey su “entiere demission, dans les termes qu´il plaira à la piété de S.M. de m´accorder”. Debemos seguir pensando que Arriaga sigue guardando estas dimisiones que no presenta al Rey para que acepte la renuncia.
Gautier aprovecha la amistad que Romero tiene con Américo Pini, del entorno más exclusivo y cercano al Monarca, para escribirle en dos ocasiones el 3 y 10 de mayo de 1775 pidiéndole consejo lo que le contesta el 20 del mismo mes que “una vez de dado por v.m. el paso de solicitar su dimisión, estoy fuera del caso de esperar que pudieran servirle de alguna utilidad mis advertencias”, pero de todas formas le recomienda un cambio de aptitud de forma bastante dura y clara: “empezando por abotonarse de nuevo y derecho, a procurar vivir en sociedad, y conocer la fuerza de la subordinación y el derecho que tiene el Rey paraque todos le obedezcan ciegamente, ô â no separase v.m. realmente del mando general del supuesto
Cuerpo de Ingenieros”.298 Le comenta que ha hablado con el embajador francés para que
interceda ante el Rey, y que no deben catalogarse como malos patriotas aquellos que les crítican abiertamente, si realmente están convencidos de ello”.
En estas fechas se produce una nueva petición de licencia de Romero lo que produce un cierto malestar en el Monarca porque ve tambalear los dos puntales del Cuerpo y le dice el 2 de agosto de 1774 “Cuando S.M. oyó la licencia que Vm. se ve precisado a solicitar, no dejar de
manifestar su sentimiento de haber de concedérsela…..”299 y le aconseja si puede que no se
la tome ya que “ respecto a Gautier veo por el aire unos nublados que no separan, y acaso sera Vm aun mas necesario”. Le cuenta la posición cada vez mas débil de Gautier ante el Rey por los ataques que este va recibiendo desde los otros estamentos de la Marina y le previene que esté atento porque ya “….. sabe Vm también cual es el empeño de S.M. en que se verifique la formación completa del Cuerpo de Ingenieros de Marina….. Hasta ahora parece que la trampa ha sugerido a Gautier en medio de retrasarlo por su genio y cavilaciones, de modo que, en lugar de atraer, ha desanimado a los que se inclinaban a entrar en él…… Deseo que ayude a las intenciones del Amo hasta conseguir que se vea el Cuerpo de Ingenieros en el pie de florecimiento que se ha propuesto”.
Pero las aguas vuelven a su cauce y Romero toma una licencia de 4 meses en Villalba del Campo en septiembre de ese año, allí trabaja en los planos de su navío, deja distribuido el trabajo en la Comandancia de Cartagena, y asigna la responsabilidad de la construcción del
San Ramón a Williams Turner. Se incorpora al trabajo en enero de 1775300
Gautier acepta realizar algunos cambios en su diseño y sin grandes convencimientos cambia de actitud. Pero no por ello deja de sufrir agravios, como el ascenso de su segundo el 19 de julio 1781 a Brigadier de la Armada cuando él seguía siéndolo del Ejército.
La muerte de Arriaga y el nombramiento en 1776 de González-Castejón como su sustituto deben hacer concebir a Gautier algunas esperanzas aunque la aprobación de las Ordenanzas de Arsenales le abre los ojos que ya no puede contar con la ayuda del que fue su amigo en los tiempos de Guarnizo. Pasan hasta 6 años hasta que Gautier nuevamente cansado presenta su dimisión, aunque no quiere decir que desatendiera totalmente sus funciones
Víctima de su propia personalidad, de su inactividad y de las intrigas palaciegas Gautier
presenta nuevamente su dimisión el 13 de octubre de 1781301 alegadondo motivos de que su
salud quebrantada no le permite cumplir eficazmente sus compromisos. No obstante se ofrece
297 AGS, Marina, Leg. 77, año 1775. Documento Número 3.51. Dimisión de Gautier de fecha 30.07.1774
298
AGS, Marina, Leg. 79
299 De Juan- García, José María: José Fernández Romero. Un ingeniero…. Op. Cit. Pág. 117
300 De Juan- García, José María: José Fernández Romero. Un ingeniero… Op. Cit. Pág. 118.
301
a colaboraciones futuras basadas en los 35 años que tiene de experiencia y los 76 buques que ha construido con sus planos o con los de sus discípulos.
El ascenso a Brigadier de Marina a Romero en 1781 supuso para Gautier una fuerte humillación, ya que a partir de ese momento su subordinado llevaba su mismo uniforme sin distinciñon por los “generales de marina serán en todo igual a los del ejército”, y precipitó su dimisión a los nueve meses del nombramiento. Tampoco debió ser grata la estancia en España como pensionado, por ello empieza a mover los hilos para ser llamado por la Corte de París y el 17 de agosto de 1784 el Conde de Floridablanca se lo comunica al Secretario de Marina, Antonio Valdés y que se incluye en el Documento Número 3.55)
Las condiciones del retiro son excelentes, se le mantiene como Brigadier vivo del Ejército y se
le asigna un sueldo 70.000, que correspondían a302:
• 2.000 reales al mes, por su grado de Brigadier, que deberían ser abonados por la
Tesorería del Ejército, y
• una pensión de 46.000 reales al año por los servicios prestados a la Marina, que deberían
ser págados por las consignaciones de Marina.
En el margen de la carta de Gautier del 13 de octubre de 1781 aparece de puño y letra del propio Ministro González-Castejón que dice “Ha resuelto S.M. como pide ….. el Pardo 2 de marzo de 1782, Castejón (rubricado) de la forma que puede verse en el Documento 3.46 González-Castejón no debe tener clara la sucesión a pesar de que Romero ha sido colaborador necesario en su controvertida reforma y Ordenanza de arsenales y la nueva dimisión de Gautier no es aceptada hasta el 2 de marzo. Romero que es Brigadier lo ascienden a Ingeniero Director para asumir de forma interina, en 13 de marzo, la jefatura del Cuerpo.
Pero tampoco debió ser grata la vida y Gautier, que no se encontraba a gusto en España, inicia unas gestiones con la corte francesa para reclamen su vuelta Estas terminan con una petición formal al Rey, que acepta el 27 de Agosto de 1784. Las nuevas condiciones son:
• que se le puedan encargar trabajos compatibles con su ausencia
• se le suprime la pensión de 46.000 reales,
• se le suprime el sueldo de Brigadier de 2.000 reales,
• Se le asigna una nueva pensión de 35.000 reales anuales a partir de enero de 1785, y que
fue puntualmente págada hasta 1792 según el mismo señala en su carta a Lángara del 10 de julio de 1797303
Con fecha 6 de marzo de 1782304 se dice “ el Ingeniero gl. de Marina Dn. Franco. Gautier Pide
al Rey su retiro en atención asu quebrantada salud y fuerzas, Concedido por S.M. en 2 de Marzo de 1782 se dieron avisoa al expreso, Gautier y…. “Ministerio de la Guerra, Director Geneneral de la Armada, Comandantes Generales e Intendentes de los Departamentos.Por otra parteel Marques de González-Castejón traslada el acuerdo (Corpus Docuementañ
número 3.52) 305
Cuando vuelve a Francia se le respeta por un tiempo la pensión hasta que la guerra con Francia y la revolución del país vecino interrumpen estos págos cuya reclamación continúan por un tiempo sus hijas herederas (Ver punto 16.4)
La revolución le trajo su ruina y cuando escribe a Godoy desde París en 1797 la escribe con una humildad sincera para un hombre que había sido arrogante con la esperanza de una
302
AGMAB. Ingenieros. Asuntos Personales. Leg. 3408/30
303 AGMAB. RROO-Ferrol, leg 5858.
304 AGS, Marina, Leg. 77. Minuta sin fecha
305
estima en España “pues el tiempo y la experiencia han aclarado las dudas que siempre acompañan las innovaciones”. Pero no lo consigue.
En los dos siglos posteriores no ha dejado de ser atacado por la historia que le ha juzgado injustamente, hemos de esperar que esta tesis logre colocarlo en el lugar que sin duda le corresponde en la historia de la Marina y de la construcción naval españolas.
La cronología señalada se respalda en los documentos incluidos en el Corpus Documental y