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4. CAPITULO LA CREACIÓN EN

4.6. La refundación del Cuerpo con Romero

4.6.1.1. La formación de los ingenieros: etapas técnica y profesional.

Tal vez porque desconfía de su antiguo amigo y protector, Romero espera a la sustitución de Castejón para presentar al nuevo ministro Valdés su planteamiento del Cuerpo, sus carencias y necesidades de tal forma que le expresa cómo debe organizarse, cuáles deben ser sus competencias y cómo su Academia de formación.

Es por tanto al segundo ministro de los seis con quienes trabajaría al que le presenta sus ideas y proyectos en lo que hoy podríamos llamar “plan estratégico”388 e incluye otro documento titulado “extracto de la adjunta representación” que dedica a la Academia, al carácter de los oficiales, a ascensos y destinos varios, a dietas por comisiones, maestranza de arsenales, acopios de maderas y hierros, construcción de nuevas grada, instrucciones para fábrica de

jarcia y lonas, lugar de residencia del Ingeniero General389.

Al analizar estos documentos el Profesor Juan-García ve en ellos el proyecto de consolidación

del Cuerpo390 aunque el doctorando prefiere calificarlo como un intento de refundación ya que

esbozando una profunda organización de arsenales define un nuevo Cuerpo e intenta regular la uniformidad de las pruebas de acceso y admisión cosa que lamentablemente no consigue.

387

Juan-García Aguado, José María de: José Romero Fernández de Landa: Un ingeniero… Op. Cit. Pág- 297-316

388 Corpus Documental. Documento Número 4.17. Minuta resumen de las cartas trascritas en el

Documento Número 4.13 389

Corpus Documental. Documento Número 4.18. Propuesta compelta original firmada por Romero de una nueva organización del Cuerpo de fecha 12.08.1789

390 Juan-García Aguado, José María de: José Romero Fernández de Landa. Un ingeniero… Op. Cit. Pág.

Es interesante el análisis de las cartas de Romero (Documento Número 4.14) del que, manteniendo la numeración del original, señalamos algunas de las consideraciones más importantes:

1. Entiende que los fondos públicos no se dediquen a construir una nueva Academia, pero no por ello renuncia a tenerla y por eso propone se le cedan unos pabellones en el arsenal de Ferrol o la casa del contador (Ven 6.5.9) para instalarla, incluso propone una serie de profesores para las clases.

2. Es interesante resaltar su convencimiento de que sus oficiales serán auténticos Ingenieros de Marina, es decir facultativos y marinos militares, solo cuando dispongan de ambas cualidades, ya que sin ellas y casi recordando a su mentor y amigo Juan, dice que de no hacerse: bendrá inserviblemte. adeclinar en una junta de buenos carpinteros”. , Y como ejemplos de esa ambivalencia señala a Tomás Muñoz, Miguel de la Puente, Juan Smit y Rafael Clavijo de los hace grandes elogios. No obstante se queja de que la selección de los oficiales realizada hasta la fecha no has sido escrupulosa, y que han estado sin instrucción ni cabeza adecuadas. Señala que al Cuerpo le faltan veinticinco o treinta oficiales.

3. Este punto es muy importante porque propone no solo el aumento del número de oficiales del Cuerpo, sino su distribución, disminuyendo las clases superiores y aumentando las subalternas que todos deban pasar por la Academia independientemente del grado y de “Tiempo en tiempo …. limpiar el Qüerpo de aquellos miembros viciados, que por falta de salud, genio, ù otra Causa, no prometan el exito apetecido: cuyos indibiduos podran quedar enla Armada de oficiales sueltos; otros, colocarse enlas vacantes delas Capitanias de Puertos, o retiros; y otros despedirse sin ornato alguno caso qe.lo exija asi su Conducta”.391.

4. Defiende la permanencia de Ingenieros asumiendo las competencias de los Ayudantes de construcción y Delineadores.

5. Pide que los ingenieros sean considerados oficiales del Cuerpo General en todos los supuestos excepto las funciones de su profesión y “ Combiene que enla parte honorifica, lucrativa, y de Disciplina los Ingenieros de Marina sigan, y se goviernen bajo unas mismas

reglas qe. los oficiales vivos dela Armada, esto ès: Embarcandose como verdaderos

oficiales del Cuerpo genl. deella, ejerciendo todas sus funciones enla Mar, y en Tierra (à

excepcion del exercicio quotidiano, qe. es propio de su instituto) y como ellos “concurrirán

en los consejos de Guerra y mando delas Armas”.

Los comentarios de los puntos 3 y 5 motivaron un cierto malestar dentro de las estructuras de Marina aunque no se ha localizado ninguna referencia documental hasta 1834. Es entonces cuando el Teniente de navío e ingeniero hidráulico Jorge Lasso de la Vega publica en el Diario Mercantil de Cádiz su ensayo sobre la Marina de España que subtitula “Impugnanse teorias y principios del Excmo Sr. Conde de Salazar, profesados en sus escritos, realizados durante su ministerio y sostenidos por S.E. en su novísimo manifiesto” en el que se señala entre otras cosas que: “Los Ingenieros de Marina por la naturaleza de sus conocimientos y por exijirlo su Ordenanza, eran ademas oficiales de la Armada, iguales à estos en destinos, condecoraciones, uniformes y preeminencias. Es tiempo de decir la verdad; esta la causa de

su persecución y de su total aniquilamiento392 (el subrayado es nuestro). El doctorando asume

en esta tesis dicha conclusión en toda su extensión.

A Romero le preocupa por un lado la formación previa con que llegan los candidatos y cómo darle después la formación requerida para poder ascenderlos. En 1784 paraliza el ascenso de los ayudantes y tiene sin resolver cuatro solicitudes de agregación y por ello el 25 de diciembre

391 AGMAB. Ingenieros. Asuntos Particulares. Les 3415. Carta fecha 31.10.1791

392

propone a Valdés que se exija a los aspirantes pasar un examen en la Academia de Guardiamarinas y de cuyo resultado podría inducirse grado a que podían ser destinados:

“ Que respecto habér por ahora suficiente numero de ingenieros subalternos en los Departamtos. para desempeñar las intervenciones de Ordenanza, en la forma qe le permite su corta instrucción; y por no sér los que puedan agregarse sujetos de mejór naturaleza; podría suspenderse ä el presente la admision y agregacion de Ingens., ó alomenos, obligar a los pretendientes, á pasar por un riguroso examen de las materias teóricas que señala el artículo 441 de la Ordenanza, ante el Director de la Academia

de Guardias Marinas del Departamto., en que conVega destinarlos, con la circunstancia

deno deverse dár curso á solicitud, cuya certificación de exámen, no lo declare

sobresaliente en todas las partes que prefija dicho artículo”. 393

Sugerencia que es aprobada por R.O de 4 de enero de 1785 obligando a los Directores de las Academias (de Guardiamarinas) a examinar a los aspirantes e Ingenieros de Marina en presencia del Comandante del Cuerpo en el Departamento como condición para su ingreso y promoción. La redacción de la orden es confusa a pesar de que señala que:

“por dichos exámenes en las Academias de Guardias Marinas, á cuyos certificados, debe acompañar un plano de vaxel delineado, y calculado por el mismo interesado, con el visto bueno de su comandante”.

La idea de Romero es que esto fuese aplicable a todos los oficiales para su ascenso, no obstante en una interpretación de 1789 se señala que solo es aplicable a subalternos (ayudantes y extraordinarios) 394.

Es meridiano que Romero solo se refiere a los Ingenieros de Marina destinados en arsenales o embarcados y olvida a los comisionados de montes, obras hidráulicas y puertos que se verían obligados a abandonar sus destinos para trasladarse a sus departamentos para pasar los exámenes con todo lo que ello lleva consigo, permisos, traslados, gastos etc... Naturalmente que esta discriminación produjo una serie de reclamaciones por oficiales que se sentían postergados en sus ascensos que por estar en comisiones alejadas (montes o puertos), no podían ni estudiar ni calcular y dibujar planos.

Por el contrario esta R.O. permite el ingreso al Cuerpo en clase superior a la de ayudante burlando la práctica de ocho o nueve años para ascender y también ofrece un trampolín para oficiales de mayor graduación que aportan conocimientos de matemáticas pero no específicos que difícilmente podrán ya adquirir. Estas posibilidades abren unas buena expectativas a los Ingenieros del Ejército por lo que aumentan sus solicitudes, para una vez incorporados seguir en las obras hidráulicas y en los puertos pero tal vez con mayor graduación. La experiencia de que no siempre los aspirantes superan los exámenes por mucho Ingenieros del Ejército que sean, o aporten certificados, superan los exámenes por lo que propone ciertas restricciones al ingreso de los del ejército, que producen cierto malestar (Ver punto 4.7.6). Los comentarios de

Romero son los siguientes:395

• Es consciente de que la falta de una Academia y el hecho de que los oficiales no puedan

estudiar simultaneando sus trabajos (arsenales o comisiones) conduce a que vayan olvidando sus conocimientos a medida que ascienden en el Cuerpo cuando debería ser al revés.

• Esto ocurre en todos los Cuerpos del Ejército y Marina por lo que recomienda que no se admitan aspirantes con grado superior a Subteniente o Alférez de Fragata.

393

AGMAB. Ingenieros. Generalidad. Leg. 3410.

394 AGMAB. Ingenieros. Generalidad. Leg. 3417. R.O. 29.04.1789

395 AGMAB. Ingenieros. Generalidad. Leg. 3417. Cartas de 11.04, 29.04 y 02.05.1789 de Romero a

• Limitar el acceso al empleo de Ingeniero Ordinario solo a los que hubiesen superado los cursos de matemáticas sublimes de las Academias de Guardiamarinas con grado de sobresaliente.

Estas limitaciones que parecen razonables son consideradas inadmisibles desde todos los frentes, del lado de los Ingenieros del Ejército responden con R.O. de 28 de abril de 1789 prohibiendo el pase a los de Marina independientemente de su empleo que tuviera, del lado de los marinos se produce una avalancha de críticas, que solo las que se refieren a estos puntos encierran las siguientes:

• quejas:

Que falten los medios adecuados para el fomento del Cuerpo

Que no se haya formado la Academia

Que se acepten los certificados de estudios como prueba de los conocimientos al

ingreso

Que los ascensos se hagan de forma aleatoria y sin regla alguna

Que en La Habana y Buenos Aires el mando del Ramo lo ejerzan Constructores o

Ayudantes

• y recomendaciones :

Dado que los ingenieros son facultativos y militares, necesitan formación dual, una

incumbe al Ingeniero General, la otra Comandante General del arsenal.

Propone un cambio en la composición del Cuerpo con aumento de los subalternos lo

que dificultará los ascensos y dará tiempo a una formación adecuada cuando alcancen las más altas cotas del mando.

Propone la supresión de las clases de Maestranza de Ayudantes de Construcción,

Arquitectos y Delineadores ya que estas funciones las tienen asumidas los Ingenieros de Marina

En 1791 repite su idea de 1783 de que el ingreso en el Cuerpo sea para toda la vida independientemente de su experiencia y aptitud y defiende la “necesidad de hazér de tiempo en tiempo un escrutinio, para dar salida á los ineptos” , y como el mismo reconoce “los defectos que en el dia se notan en este Cuerpo, y son como practica consecuencia de lo vasto de su óbgeto; se obserba que abraza, y desempeña todos los ásuntos del servicio marítimo á

que fue destinado, y algunos otros que no le son inmediatamente particulares”. 396