BOESIGER, W.; GIRSBERGER, H (1971, 1995).
VI.6.2. El espacio animado.
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MACIÓN
VI.6.1. Espacio inerte. Forzaje y Timing en arquitectura.
VI.6.1.1. La ilusión óptica se contiene en un plano.
VI.6.1.1.1. Ilusión óptica sin aparición.
El Trampantojo. Maurits Cornelis Escher. Otras experiencias.
Las bases de la ilusión óptica geométrica.
VI.6.1.1.2. Aparición tridimensional. Forzaje y espacio. Perspectiva y anamorfismo.
Figura-fondo y las Sombras Chinescas.
Forzaje y perspectiva. El espacio anamórfico.
VI.6.1.2. La ilusión en X,Y,Z.
VI.6.1.2.1. Reducción plana contenida en el espacio.
VI.6.1.2.2. Efecto tridimensional: el Triocruz de Quillacollo, Bolivia.
VI.6.1.3. Transformación por hibridación.
VI.6.1.3.1Santa María presso San Sátiro. Naturalidad, timing y cobertura.
Donato Bramante y la experimentación.
Timing y cobertura. 11,80 por menos de 1.
VI.6.1.3.2Habitación de Ames. El conflicto en la escala.
VI.6.1.4. Clonación. American Bar (Adolf Loos).
VI.6.2. El espacio animado.
VI.6.2.1. Transformación horizontal. La Habitación de Fermat. VI.6.2.2. Transformación vertical. Casa Floirac (I) (Rem Koolhaas).
VI.6.2.3. El móvil sobre el espacio estático.
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253 VI.6transfo
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MACIÓN
Fig. 6.6.01 Fig. 6.6.02
Fig. 6.6.03
Los efectos mágicos donde la componente de sorpresa o conflicto radica en el cambio de aspecto de un objeto (forma, color, tamaño, peso,…) se denominan efectos de Transformación (LAMONT & WISEMAN, 1999, p. 4). Conviene matizar la diferencia conceptual entre la transformación y algunos de los efectos ya analizados y que podrían ser confundidos con el que nos ocupa. Piénsese en una caja que contiene otra más pequeña en su interior. La Transformación se diferencia de la Aparición (escamoteo) puesto que, a ojos del observador, el espacio aparece, no cambia (Fig. 6.6.1). Además ha de ser comprendido como un efecto distinto al de transposición, donde son el espacio o los objetos los que cambian de posición y quien experimenta el efecto son el objeto o la persona trasladadas (Fig. 6.6.2).
Con el fin de continuar delimitando el efecto y no alejarlo de su carácter mágico, se ha decidido excluir la tipología de espacio flexible de los ejemplos que se analizarán en adelante. El mago Torrini, quien educó en el arte del Ilusionismo a Robert-Houdín, tuvo que enfrentarse al problema de las comunicaciones en aquella época en que los magos todavía no disponían de teatros donde actuar (eran esencialmente sedentarios), sirviéndose de una caravana transformable en escenario. Este funcionamiento nos transporta a las estructuras-fuelle de la
Casa-museo de Sir John Soane en Lincoln´s Inn Fields (Londres, 1792-1837) o a la Painting Gallery de Philip Johnson en New Canaan (1965) (Fig. 6.6.3). Sin embargo, la versatilidad de un espacio, si bien es una virtud, no llega a ser ilusionismo Este tipo de espacios solo producen sorpresa a quien ya ha estado en ellos antes de la modificación del mismo y todavía los recuerda. Sin embargo para una persona que los visita por primera vez, no existe tal efecto. La flexibilidad, la polivalencia del espacio se reconoce como una cualidad, pero no produce engaño. La secuencia de distintas distribuciones de un espacio contenedor no pueden llegar a producir sorpresa1, ni siquiera por acumulación, salvo las producidas por
1“Lo que más me sorprendió fue ver que el vehículo, que apenas tendría cinco o seis metros, tomó de repente una extensión casi doble. He aquí por qué
ingenioso procedimiento se obtenía este resultado: la caja del carruaje era doble y se alargaba tirando de ella como de los tubos de un anteojo de larga vista. Esta prolongación, sostenida por caballetes, presentaba la misma solidez que el resto del edificio. El tabique que separaba el cuarto del pescante se quitaba, de modo que estos dos compartimentos formaban una sola pieza. El público entraba por este lado; una rampa conducía a la entrada y una elegante marquesina simulaba el vestíbulo, donde estaba el despacho de billetes” (ROBERT-HOUDÍN, 1867, 1990, p. 46)”.
Fig. 6.6.01. Diferencia entre Transformación espacial y Aparición. Fig. 6.6.02. Diferencia entre Transformación espacial y Transposición.
Piénsese en la misma caja conteniendo otra más pequeña en su interior. La traslación de la segunda sería la causante de un efecto de Transformación para el observador que permanece estático, mientras que el viajero en el interior de la caja experimenta una Transposición (como en un ascensor). Este aspecto común HAOKPKNC=?EANP==łJE@=@U=MQALKNHK general el secreto para que se opere una transformación animada del espacio es que exista una transposición de objetos. Fig. 6.6.03. JOHNSON, Philip (1965).
Painting Gallery, New Canaan, Connecticut, EE.UU. Planta.
“Recuerde siempre que una sorpresa notable, no se puede repetir; y que la repetición de un efecto, del tipo que sea, no puede crear sorpresa” (MASKELYNE, 1960, 1992, p. 35). El único caso excepcional a los efectos de repetición de acciones es aquél que descansa precisamente en el carácter acumulativo de éstas para producir sorpresa, llegándose al clímax mágico por suma de incoherencias.
254 la propia animación de este, donde sí existe una patente ocultación del secreto.
Otra lectura fascinante de la transformación de los espacios (igualmente con ausencia de engaño) es la que hacen Bruno y Thierry Lahontâa en Después de Velázquez (2009) (MONTEYS ROIG, Xavier et Al., 2013, p. 20). Tras eliminar cuidadosamente los personajes del famoso cuadro de este pintor universal, se nos muestra un lugar inhóspito, como ya adelantaba Xavier Monteys en el fotomontaje de Jean-Pierre Junker sobre la casa Bianchetti de Luigi Snozzi. (X. MONTEYS ROIG & FUERTES, 2001, p. 15). Finalmente, aquéllas transformaciones que comportaron un cambio de estilo o hibridaron soluciones arquitectónicas (piénsese en el dilatado período de su construcción) también se consideran efectos de Transformación aunque, nuevamente, la cronología de esa metamorfosis difiere igualmente la sorpresa en el tiempo:
“En Santa María de las Flores, Brunelleschi inventa el Renacimiento y lo pone encima de una catedral gótica. Se atreve a colocar sobre una iglesia medieval, no una cúpula, sino una nueva era. Esto hoy día no es posible, por ejemplo, si digo que voy a poner encima de la Sagrada Familia de Gaudí la edad nueva, inmediatamente me dirán: “Hombre, usted está loco…! Recurra a la historia!” Y esto es precisamente lo que hago, recurrir a la historia” (SÁENZ DE OIZA, F. Javier, 2006, p. 73).
El capítulo actual se divide en dos grandes bloques: espacio inerte y espacio animado, dependiendo de si la consecución del efecto conlleva un secreto de Animación (Características Extraordinarias) en los elementos que componen la escena. Este maridaje nos permitirá, además, desarrollar los Fundamentos Mágicos de forzaje, timing y cobertura aplicados al espacio a través de las herramientas
perspectiva y escala.
VI.6.1. Espacio inerte. Forzaje y Timing en arquitectura.
En la transformación de un espacio inerte, el efecto en la mente del observador se produce mediante un cambio cualitativo del espacio, sin modificarse su “cantidad”. El paso del tiempo tampoco lo altera por sí solo. El espectador es quien se mueve (observador dinámico).
Los efectos de Transformación se ordenan a partir de las características geométricas del espacio inanimado (bidimensional, tridimensional) donde se construye el efecto. Además, los condicionantes de éste resultan directamente proporcionales a la incertidumbre que genera la libertad de movimientos del observador, lo que hace más imprevisible el punto de forzaje o requiere más elementos de escape). El éxito del efecto resultará más complicado cuantas más variables se hayan de cubrir, y esta dificultad es la que ordena en segundo término el subcapítulo actual. Por tanto, la primera gran subdivisión se produce entre aquellos engaños que se apoyan bien en una superficie plana o una composición volumétrica, ya sean éstas espacios interiores o elementos aislados. El motivo por el cual se adopta esta primera subdivisión es doblemente importante:
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- Las ilusiones construídas sobre una composición volumétrica aportan la componente tridimensional inherente a la arquitectura y al punto de vista en el espacio, mientras que las planas, representen o no volumen (por ejemplo a través de la perspectiva) sólo pueden ser apreciadas frontalmente, en su propio plano.
- Este carácter plano o tridimensional del espacio contenedor de la ilusión confiere al forzaje y al timing mágicos una importancia fundamental, ya que como se verá, las variables que han de ser tenidas en cuenta en estos casos responden a aspectos espaciales complejos como la perspectiva y el recorrido.
VI.6.1.1. La ilusión óptica se contiene en un plano.
A los efectos de la clasificación propuesta, el caso más elemental de ilusión óptica contenida en un plano es aquél que reproduce la realidad tridimensional sobre un plano. Existe un cierto forzaje en el movimiento, ya que la orientación de la imagen respecto al observador la hace comprensible, pero el efecto no incluye movimiento implícito ya que éste se aprecia estáticamente. Sin embargo, existe un subefecto que matiza el efecto principal de Transformación: que exista una
Aparición o que la formación de ésta sea completamente invariable al movimiento.