En todo el mundo y siempre a lo largo de la historia ha habido personas que han buscado la libertad, se han embarcado en luchas por ella e inclu so han dado su vida en ese intento. La libertad es tanto una cualidad prác tica como un estado ideal; es tanto lo correcto que hay que hacer y decir como la capacidad para experimentar un estado espiritual superior. En los países occidentales hay libertades que son envidiadas por otras partes del mundo y al mismo tiempo hay una ausencia de libertad y por eso hay tanta gente en un estado de anhelo.
Los ciudadanos occidentales suelen ver la libertad en términos materia les. Es decir, la cantidad de libertad que posee la gente suele ser juzgada en términos de dinero, derechos políticos, posesiones y elecciones sobre dón de vivir, en qué trabajar, a qué colegios se quiere enviar a los hijos y a dónde ir de vacaciones. Está claro que todos estos aspectos son relevantes, ya que se ha luchado mucho democráticamente para que sean reconocidos y hay que valorarlos. El derecho a votar, a hablar en público, a tener un salario digno y tomar elecciones en la vida son importantes.
Ahora bien, en el mundo occidental hay demasiada gente que ha conse guido sobresalir en todas esas parcelas y que sigue sin alcanzar la libertad. Están atrapados, cargados de trabajo, de responsabilidades, de tareas, de presiones y de estrés. Esto se debe a que no han logrado la libertad interior, la más importante de todas.
Desde el punto de vista de la tradición bön la libertad existe como estado independiente, aparte de los derechos y conquistas a las que tiene derecho todo ser humano. Este tipo de libertad está creada gracias a una energía de pensamiento positiva y, por ello, el cultivo de dicha energía de pensamiento es vital para lograr la libertad interna que puede alcanzarse independiente mente de las circunstancias externas. Las libertades externas siempre ven drán y se irán, estando sujetas a circunstancias y energías cambiantes. Sin
embargo, la libertad interna, una vez conseguida, es una constante en la vida que aporta un sentimiento de paz, armonía y entendimiento.
En este capítulo comenzaré pidiéndole que reflexione sobre qué signifi ca la libertad para usted y qué tipo de libertad pretende adquirir. Subrayaré los 14 tipos de libertades que existen reconocidos por la tradición bön y, por último, añadiré un ejercicio llamado «el Despertar de los Cinco Protec tores». Este ejercicio de pensamiento es muy profundo y es la clave para el despertar y el descubrimiento de la libertad en todas sus formas. Tanto si está buscando una libertad material como espiritual, este ejercicio le per mitirá eliminar cualquier obstáculo que se interponga en su camino y le guiará hasta la libertad interna que, a su vez, le permitirá alcanzar una ma yor libertad en todos los aspectos de su vida.
¿QUÉ ES LA LIBERTAD PARA USTED?
El primer paso para entender y experimentar la libertad es decidir qué tipo de libertad está buscando. ¿Qué significa la libertad para usted? ¿La iguala a gran cantidad de dinero? ¿Acaso cree que proviene de la consecu ción de una relación estable?¿Tiene libertad si puede hacer lo que quiera sin pensar en el resultado? ¿Es la libertad para usted algo político, sexual, religioso o acaso es un factor dependiente de la época en la que vive?
Quizá para usted la libertad sería la liberación de las obligaciones y res ponsabilidades que ha adquirido en su vida y que le parecen cargas muy pe sadas. No obstante, reflexione bien sobre el concepto, ya que es muy fácil culpar a las obligaciones cuando el problema reside en la forma en la que las contemplamos. Todos vivimos en sociedades y ese hecho implica adqui rir responsabilidades. Todos tenemos un trabajo, una familia y vivimos en un vecindario que estructura nuestra vida y nos aporta también responsabi lidades y obligaciones. A veces no sabemos apreciar todo lo bueno que hay en esas estructuras y en otros momentos sentimos que las obligaciones son demasiado fuertes y padecemos estrés e incluso enfermedades más graves. Entonces nos gustaría librarnos de todo aquello que, en otro momento, va loraríamos mucho.
En esas circunstancias la libertad no la encontramos en la liberación de nuestras responsabilidades, ya que sólo es una forma de cambiar nuestras vidas o dar nueva forma a las estructuras. La libertad la encontramos en el modo en el que contemplamos esas responsabilidades y la forma en la que
las llevamos a cabo. Si las realizamos con agrado, con gusto, con alegría y aprecio entonces no serán cargas. Si es consciente de que está llevando a cabo responsabilidades que ha asumido en su vida porque así lo ha elegido, entonces sabrá que es libre. Cuando descubrimos la belleza y la energía de pensamiento que reside en el interior de las estructuras y obligaciones de nuestra vida, entonces podemos transformarlas y ser felices. Por ello, la libertad quizá resida en la forma en que experimenta la alegría en la vida, incluso si hay aspectos duros en ella.
Desde el punto de vista bön lo importante es lo libre que uno quiera sen tirse. Para entender este concepto primero tiene que ser honesto sobre los aspectos de los que desea liberarse. Así logrará información sobre qué ele mentos suponen para usted un freno o una carga en la vida. Quizá se trate de emociones, de una persona o de una situación. Lo importante es que sepa lo que es, ya que la obstrucción que tendrá en su vida será clave para la liberación y le señalará el camino que deberá seguir.
A continuación, planteamos una serie de preguntas que puede hacerse si desea desarrollar un entendimiento de lo que puede estar coartando su libertad. • ¿Se siente controlado por sus emociones o por las circunstancias de su vida? • ¿Vuelven de nuevo viejos problemas que pensaba que ya estaban solu cionados? • ¿Tiene el corazón partido o le resulta difícil superar una ruptura? • ¿Tiene miedo a perder a su pareja o a sus hijos? • ¿Le asustan los acontecimientos que ocurren en el mundo? • ¿Le preocupa el dinero? • ¿Se siente solo? • ¿Llora por su vida o por la muerte de un ser querido? • ¿Siente que todos sus intentos de tener éxito han fracasado? • ¿Considera que el enfado o los celos dominan su vida? • ¿Tiene miedo a la muerte? • ¿Tiene miedo a la pobreza? • ¿Tiene miedo al fracaso? • ¿Tiene miedo al éxito y a la experiencia del amor?
Estos sentimientos y miedos son tan comunes en el mundo moderno como lo eran en el antiguo Tíbet. Si ha respondido positivamente a una o más de estas preguntas, como le ocurre a la mayoría de la gente, entonces
su libertad personal interna está limitada. Las preguntas más relevantes para usted le indicarán dónde residen las restricciones. El miedo, la pena, el enfado, los celos, los remordimientos y la ansiedad pueden obturar el ca mino hacia la libertad interna. Cuando haya identificado qué es lo que le frena podrá utilizar el ejercicio Despertar los Cinco Protectores para elimi nar dichos obstáculos y encontrar su libertad interior.
LOS 14 TIPOS DE LIBERTAD
Estas 14 libertades las establecieron los maestros bön hace 1.800 años, tras 200 años de meditaciones. Los maestros se preguntaron qué necesi taría un ser humano para vivir feliz en el mundo material. Sabían que no todo el mundo tiene aptitudes para ser un gran maestro espiritual, pero que todos los seres pueden alcanzar la felicidad espiritual y material. Estas 14 libertades tienen que ver con establecer un orden en la casa, con templar las necesidades y asegurarse que se desarrollan todas las áreas de la vida.
Conseguir las 14 libertades se considera un gran logro. La mayoría de nosotros hemos alcanzado algunas de ellas, pero no todas. Reflexione so bre la libertad que considere que le falta más en su vida y trabaje para desa rrollarla. Las 14 libertades pueden desarrollarse utilizando el ejercicio de pensamiento que las acompaña, el Despertar los Cinco Protectores. Utilice el ejercicio para desarrollar la libertad que más necesita y a partir de ahí con el tiempo podrá desarrollar asimismo el resto. Éstas son las 14 libertades: 1. Libertad financiera. 2. Libertad emocional. 3. Libertad intelectual. 4. Liberarse de las personas negativas. 5. Libertad sexual. 6. Libertad política y física. 7. Libertad de elección de los alimentos. 8. Libertad para educar a los hijos. 9. Libertad para practicar cualquier creencia espiritual. 10. Liberarse del dolor, del enfado y del sufrimiento. 11. Libertad para llevar la vida que desea. 12. Libertad para saber que puede modificar su vida como quiera.