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Elasticidad-precio de la demanda

La ley de demanda muestra una relación importante: que a un

cambio en el precio le sigue un cambio inverso de la cantidad deman-

dada. A fines de introducir buenas explicaciones y predicciones del

comportamiento de los consumidores, es importante conocer el gra-

do o la magnitud porcentual del cambio de la cantidad demandada a

un cambio en el precio.

Esta relación se denomina elasticidad - precio de la demanda y

muestra la sensibilidad que la cantidad demandada tiene a un cambio

del precio. La elasticidad-precio de la demanda mide la variación por-

centual que experimenta la cantidad demandada de un bien respecto

de la variación porcentual del precio. Ésta surge de dividir la varia-

ción de la cantidad demandada sobre la variación del precio, lo que

permite conocer el grado de respuesta que tiene la cantidad deman-

dada cuando se mueve o cambia el precio del bien en cuestión.

Según el grado de sensibilidad, se clasifica a la demanda en elás-

tica, inelástica o unitaria. Si el cambio proporcional de la cantidad es

igual al cambio proporcional del precio, decimos que la de demanda

es unitaria. En este caso cuando a una disminución porcentual del

precio cualquiera (p. ej.: 10%) se sigue igual cambio o variación por-

centual en la cantidad demandada (p. ej.: 10% más de X).

La demanda es elástica cuando la variación porcentual de la can-

tidad demandada es mayor que el incremento porcentual del precio,

y muestra un alto grado de sensibilidad de la cantidad al cambio en el

precio: una disminución en una unidad porcentual de precio (p. ej.:

10%) representará un aumento mayor en el porcentaje de la cantidad

demandada del bien (p. ej.: 20% más de X).

La demanda es inelástica cuando la variación porcentual de la

cantidad demandada es menor que el incremento porcentual del pre-

cio, y muestra baja sensibilidad de la cantidad al cambio en el precio:

una disminución en una unidad porcentual de precio (p. ej.: 10%)

representará un aumento menor en el porcentaje de la cantidad de-

mandada del bien (p. ej.: 5% más de X).

En el gráfico de la página siguiente, se ilustra el caso de una de-

manda unitaria y otra de menor elasticidad, que está a la derecha. El

lector puede comparar el cambio en la cantidad demandada como con-

secuencia de un cambio en el precio del bien X.

La elasticidad precio de la demanda depende, obviamente, de la

pendiente: cuanto más vertical, más inelástica, y muestra una respuesta

menor al cambio en el precio. En el gráfico se ilustra un incremento

de precio del bien X. En el caso de la demanda más inelástica de la

derecha, se observa que la disminución en la cantidad demandada es

menor que la disminución de la cantidad demandada por el mismo

bien para la demanda de la izquierda, ante la misma variación en el

precio.

Hay dos factores centrales a la elasticidad de la demanda: la exis-

tencia o no de sustitutos próximos y la naturaleza del bien. Si hay

px x x0 x1 px0 px1 a b a b x0 x1

9 En general, la demanda tiende a ser inelástica en su tramo inicial, unitaria en el

centro y más elástica respecto de grandes cantidades, aun cuando para simplificar se grafica la curva de demanda por medio de una recta.

sustitutos del bien X, es decir, un bien que satisface una necesidad si-

milar, la demanda tenderá a ser más elástica, ya que la gente sustituye

el bien X por otros bienes similares. Si, en cambio, hay pocos sustitu-

tos próximos, la demanda tiende a ser inelástica. Bienes más necesa-

rios o de primera necesidad tenderán a ser más inelásticos. Cuando el

bien es de lujo o suntuario, su demanda tenderá a ser más elástica,

simplemente porque es posible prescindir de éste con mayor facilidad.

Un bien de demanda típicamente elástica es la carne, y un bien de

demanda típicamente inelástica es la electricidad

9

.

La elasticidad-precio de la demanda constituye una dato impor-

tante para el productor. El ingreso total es igual al precio multiplica-

do por la cantidad, de modo que el tipo de elasticidad es un factor

clave para conocer el precio al cual conviene vender. Un incremento

del precio ante una demanda inelástica conduce a una disminución

proporcional menor en la cantidad demandada, incrementando el in-

greso total. La inversa sucede en el caso de una demanda elástica,

donde un incremento en el precio reduce más que proporcionalmente

la cantidad demandada y, por lo tanto, también el ingreso total.

En el primer caso, cuando la demanda es inelástica, los produc-

tores pueden subir el precio de modo tal que un incremento más grande

de éste los lleve a una disminución relativamente más baja de la can-

tidad demandada y, por lo tanto, a un mayor ingreso. Una política de

fijación de precios en mercados no competitivos, por ejemplo, es más

fácil cuando la demanda que enfrenta el productor tiende a ser más

inelástica que cuando es más elástica. En este último caso, un incre-

mento del precio simplemente no conviene en tanto la cantidad se re-

duce, de modo que el mayor precio multiplicado proporcionalmente

por menor cantidad lleva a una disminución del ingreso total. En reali-

dad, todo esto es muy intuitivo: cuando hay bienes sustitutos, la posibi-

lidad de un monopolio o mercado menos competitivo es analíticamente

más difícil; el consumidor sustituye por otros bienes manteniendo el

mismo perfil de consumo.