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“ La elección de las palabras a utilizar determina qué sueños somos

In document Comunicacion en Un Mundo Cambiante (página 165-170)

capaces de expresar.

Gloria Steinem, escritora y activista

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Connotación

Además de la denotación, nuestras palabras tienen significados connotativos. La connotación se refiere a los significados de las palabras con base en experiencias culturales o individuales específicas; a menudo estos significados están dotados de emociones. Piensa en el recuadro de tela al que denominamos “bandera”. Cuando tiene rayas rojas y blancas y estrellas blancas sobre un fondo azul marino la denomi- namos “bandera de Estados Unidos” y significa mucho más que un simple pedazo de tela. A través de nuestra comunicación verbal acerca del significado de la bandera, automáticamente pensamos en el deber a la patria, en la libertad y en la democracia. La bandera se vuelve un símbolo de los valores que defienden los ciudadanos de Estados Unidos de América. Si un ciudadano estadounidense peleó en una guerra extranjera, nació después de la Guerra de Vietnam u ondeó una bandera después de los ataques del 11 de septiembre del 2001, la bandera puede adoptar nuevos signifi- cados. O piensa en una cena en la que una mujer le presenta a un hombre un anillo de diamantes. En muchas culturas, el diamante significa amor y compromiso; para la mujer también puede ser un intento de iniciar una nueva etapa en una relación. A nivel denotativo, el anillo es solamente una pieza de joyería con un cristal de carbón. ¿Cómo influye el tipo de piedra (el diamante) en el significado del anillo como sím- bolo? ¿Cómo podría responder el hombre si la piedra en el anillo fuera ónix negro? Muchas personas esperan que sean los hombres los que presenten regalos simbóli- cos como parte del cortejo a una mujer, así es que ¿el que ésta le haya presentado a él un anillo de diamantes tiene un significado particular?

Una forma de ilustrar la manera en que las palabras concretas adoptan un signi- ficado connotativo es a través de una escalera de abstracción (Hayakawa 1964). Las palabras abstractas tienen un referente no físico: pensamientos o teorías. Cuando leemos de abajo para arriba, la escalera comienza con pura materia física y progresa hacia niveles más abstractos y simbólicos (véase la figura 5-2).

Como sugiere la escalera de la abstracción, incluso los artículos cotidianos pue- den asumir niveles abstractos de significado. Pocas palabras son completamente con- cretas o puramente abstractas. Su nivel de abstracción es relativo a otras palabras en nuestro vocabulario y al contexto en que se les utiliza. Una palabra como “labial” se puede referir a un objeto cuando está en un estante en una tienda de productos de belleza; cuando lo utiliza una muchachita puede interpretarse como una evidencia de su deseo de ser mayor.

Los significados connotativos para palabras se basan en la relación entre los par- ticipantes y el contexto cultural en el cual se están comunicando. Sin embargo, el anillo de diamantes y la bandera, tienen significados connotativos y no solamente denotativos. Algunos significados de palabras se incorporan a tal grado en los miem- bros de una cultura que los valores y sentimientos que invocan parecen inevitables e inseparables de los objetos que representan. La mayoría de los ciudadanos esta- dounidenses experimentarán gran incomodidad si se les pide que se paren sobre la bandera de su país; para ellos, la tela se ha convertido en el equivalente de los valores centrales de su patria. La bandera ya no funciona al nivel de denotación. El mismo proceso se da cuando las personas violan las expectativas que tenemos de ellos con base en nuestro entendimiento de ellas como “madres” u “atletas olímpicas”. Piensa en la falta de credibilidad que a menudo acompaña a las acusaciones de actividades ilegales por parte de los atletas olímpicos. Cuando se acusa a un medallista olímpico o a un atleta estrella de utilizar drogas, puede ser difícil que los fanáticos tomen en serio tales afirmaciones. La frase “atleta olímpico” tiene un significado denotativo, pero a menudo tratamos a los individuos a quienes se denomina como tales como poseedores de un conjunto de valores y no como simples individuos. A medida que una palabra o una imagen adopta un significado connotativo es probable que res- pondamos a las ideas, emociones y valores culturales que se le asocian.

connotación

El significado de las palabras con base en las experiencias o valores individuales o culturales.

abstractas

Palabras que se refieren a pensa- mientos, ideas o teorías.

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En ocasiones, la separación de los significados denotativo y connotativo puede recordarnos que las palabras son representaciones arbitrarias de la realidad. Una es- trategia clave para pensar críticamente implica desenredar los niveles denotativo y connotativo de significado, desde explorar la decisión de llamarle “novia” a alguien hasta valorar las implicaciones de denominar “guerra” a un conflicto. Quizás te has encontrado en una situación en la que alguien se refirió a ti como “novia” o “novio”, etiqueta que no te agradó porque sugería un grado de exclusividad que no estabas preparado para tener. O bien, una vez que tu compañero(a)

comenzó a utilizar esta palabra para describirte, tus expecta- tivas acerca de la cantidad de tiempo que debían pasar juntos cambió repentinamente. En ambos casos sería muy bueno ana- lizar cuál es el significado de la palabra “novia” o “novio”. Este tipo de pensamiento crítico nos puede ayudar a descubrir su- posiciones y valores encubiertos y a evaluar el fundamento sobre el que se nos pide hacer sacrificios, como cuando se invoca el patriotismo para que paguemos nuestros impuestos o cuando se presenta una guerra de salarios. El análisis del entendimiento común de tales términos también es el primer paso para modificar su significado y para obtener acceso al poder potencial del lenguaje.

Códigos

Toda la comunicación verbal está gobernada por códigos, los cuales nos ayudan a en- contrar el sentido de las palabras y de los contextos en los que se les pronuncia. Un código es un conjunto de convenciones o reglas que comparten los miembros de una cultura y que gobierna el uso de palabras y símbolos (Fiske 1987). Los códigos nos suministran lineamientos sobre la manera de combinar palabras y lo que éstas

código

Conjunto de convenciones o reglas que comparten los miem- bros de una cultura y que rige el uso de símbolos y palabras.

Una palabra no es un cristal,

transparente y sin cambios; es

la piel de un pensamiento vivo y

puede cambiar mucho en color y en

contenido según las circunstancias y

el momento en que se utilice.

— Oliver Wendell Colmes, médico, poeta y

humorista F I G U R A 5-2 La escalera de la abstracción

“Mobilidad” – en el nivel más alto de abstracción, la camioneta se ha convertido en un símbolo de

posición social y física.

El vehículo que se encontró en un lote de un distribuidor de automóviles.

Un “Toyota Land Cruiser” – nombre que le asignaremos a una camioneta deportiva específica.

“Transporte” – la camioneta definida por la capacidad de viajar por tierra.

“Valor” – la camioneta adopta un valor económico en relación con otros productos.

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significan en relación con otras palabras en una frase, oración o pasaje. Por ejemplo, se requiere algo más que comprender el idioma para saber que un anillo de diaman- tes significa amor y compromiso cuando un hombre se lo presenta a una mujer. Am- bos participantes en la interacción deben comprender el código, o las expectativas o reglas culturales que rodean al “diamante” símbolo para entender su significado.

Los códigos varían según el contexto de la comunicación, desde conversaciones personales hasta foros públicos. Nos ayudan a definir cómo interpretar palabras y símbolos y establecen las convenciones por las cuales nos comunicamos habitual- mente. Como con los guiones (p. 77), tenemos códigos para las conversaciones te- lefónicas, para conferencias en salones de clases, para las primeras citas y para los discursos públicos. Nuestros guiones nos dicen cómo definir una situación y qué esperar de ella. Los códigos, por otro lado, nos ayudan a determinar qué significan las palabras que se utilizaron en la situación. Analiza la siguiente interacción entre una pareja trabajadora que ha laborado junta durante muchos años:

Raj: ¿Cómo estuvo tu día hoy? Bettina: No estuvo mal.

Raj: Estaré en el área alrededor del mediodía.

Con base en la historia de la relación y la secuencia de declaraciones, Bettina sabe que Raj llegará alrededor de las 11:30 del día y la invitará a comer. El código que Raj y Bettina utilizan los ayuda a interpretar las palabras como una invitación. Los niños reconocen los códigos de la televisión a una edad muy temprana. Cuando los créditos comienzan a aparecer, el programa ha terminado. La televisión, a su vez, se basa en las convenciones que se utilizan cuando se cuenta una historia. Cuando la mayoría de los estadounidenses escuchan un relato, esperan escuchar una secuencia de acontecimientos que generalmente se inicia con un “suceso”, aumenta la tensión y termina con una resolución temporal o permanente del cambio que provocó el suceso inicial.

En los anuncios personales en los periódicos se encuentran ejemplos interesantes y con frecuencia humorísticos de mensajes que se codifican de maneras muy especí- ficas. Observa los siguientes anuncios. Quizás tengas dificultades para entender todas las afirmaciones sin conocer las convenciones para el uso del lenguaje en el cual se fundamentan:

Mujer mayor, tu sabes acerca del amor. Un SNAG de 28 años te está buscando. Yo: 1.96, 150 kg, Géminis, profesional de éxito. Tú: 30-40, pequeña, no materialista, desinhibida y lista para nosotros.

DSWF; rubia/verdes, 30s, 1.62, 52 kg, sin cargas, orientada al compromiso. En busca de un caballero dedicado, activo, con seguridad financiera y que guste de caminatas, pláticas y atardeceres.

Quizás sea difícil descubrir que “SNAG” significa, por sus siglas en inglés: un tipo sen- sible (del inglés, sensitive New Age boy) o que “DSWF” quiere decir “mujer blanca, sola, divorciada” (del inglés, divorced, single white female). Piensa en otras caracte- rísticas del código para anuncios personales. ¿Cuál es el principal interés del primer autor? ¿Qué significa “rubia/verdes”, “sin cargas” y “con seguridad financiera” en el contexto del segundo anuncio? En el recuadro “Exploración de los conceptos de co- municación” que se refiere a los códigos de comunicación y a los programas de tele- visión de pláticas en vivo, se da otro ejemplo de la manera en que los códigos operan en los contextos mediáticos. Al igual que con los anuncios personales, la manera en que la gente utiliza el lenguaje en los programas televisivos de conversación se rige por reglas que se basan tanto en el contexto de la comunicación como en la cultura compartida de los participantes.

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Los códigos de comunicación regulan nuestras conversaciones privadas y tam- bién las públicas. Tenemos reglas para todo, desde para saludar a un extraño en la calle hasta para elegir el lenguaje adecuado durante una presentación pública. En Estados Unidos, una conversación típica con un nuevo conocido puede iniciarse con una pregunta como: “Ok, ¿de dónde vienes?”. Un aborigen australiano probablemen- te preguntará “¿A quién pertenece tu padre?”. Las presentaciones públicas también tienen códigos de comunicación. En general, se espera que los oradores utilicen len- guaje formal, que hablen con fluidez y que estructuren lo que dicen con un inicio, un desarrollo y un final claro.

Los códigos proporcionan marcos de referencia para estructurar nuestra comuni- cación verbal. Nos ayudan a determinar cómo interpretar las palabras y a regular la forma en que las utilizamos. Nos basamos en los códigos de comunicación para poder predecir lo que la gente nos dirá y para saber qué esperará de nosotros. Romper los códigos de comunicación puede resultar arriesgado. Por ejemplo, algunas familias tie-

Exploración

de los conceptos

de comunicación

Los investigadores de la comunicación, como Donal Carbaugh (1991) han analizado am- pliamente la forma en que la cultura influye en nuestra interpretación de los códigos. En el análisis que realizó de Donahue, un popular programa de debate en vivo de la década de 1980, Carbaugh subrayó la importancia del individualismo como parte de un código que considera las luchas personales y no los factores sociales como responsables de problemas tales como el racismo, la pobreza y el desempleo. Con base en este código de individualismo, si escuchamos que a alguien se le negó un préstamo porque es hispano, supondríamos que la negativa se fundó en alguna carencia personal del individuo y no en una discriminación potencial en la industria bancaria. Por supuesto, ninguna o ambas cosas serían ciertas. Carbaugh proporciona el ejemplo de un debate acerca de la raza y el desempleo que se presentó en el programa mencionado y en el que un “invitado experto” intentaba demostrar empatía con la gente pobre diciendo: “estamos del lado de los individuos que están tratando de salir adelante.” La idea de que tanto los blancos como los negros intentan ganarse la vida “se escuchó como un denominador cultural común”, un aspecto que se presentó como más importante que cualquier diferencia en las oportunidades que se abren a la persona con base en su raza. En otras palabras, los oradores en el programa utilizaban un código de conversa- ción que ubicaba al desempleo en el contexto de luchas individuales y hacía a un lado el aná- lisis de problemas sociales que provocan mayor división como el racismo (Carbaugh 1991). En posteriores estudios sobre programas de televisión de debate en vivo se ha ampliado esta investigación. Patricia Priest, estudiosa del tema, afirma que el código de comunica- ción, que subraya la individualidad de los invitados, ha empujado a personas con desvia- ciones sociales a aparecer en estos programas (Priest 1995). En otras palabras, aunque las personas se dan cuenta de que es posible que se les ridiculice en los programas matutinos de debate en vivo, quieren aparecer en ellos porque consideran que será un lugar en el que puedan relatar sus historias personales, obtener apoyo y a veces incluso recibir terapia o asesoría gratuitas (Grindstaff 1997).

Pregúntate a ti mismo:

1. ¿Consideras que los espectadores de la televisión se interesan en ver a los invitados a

un programa de debate en vivo como marginados sociales? ¿O como responsables de sus propias circunstancias?

2. ¿El formato, o código, del programa favorece la conexión o la división entre las per-

sonas?

Los códigos de comunicación y los programas de televisión de debate en vivo

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nen dificultades para analizar las emociones abiertamente. Para estas familias, decir “te quiero” puede violar un código acerca de una revelación adecuada de una emoción (p. 131) e incomodar a los demás miembros de la familia. Los códigos nos indican qué palabras son adecuadas. Por ejemplo, en la mayor parte de los salones de clase, se es- pera que los estudiantes se dirijan a sus maestros con el título de “profesor” o “doctor”. En una ocasión, un estudiante se acercó a una de los autores de esta obra y le dijo que no podía decirle “doctor” porque “sencillamente ella no lo parecía”. Es posible que el estudiante no haya estado consciente de su propia violación del código, lo que la autora pudo fácilmente haber interpretado como una prueba de sexismo.

Aunque los códigos pueden romperse intencionalmente para modificar nuestras percepciones (p.78) o para atraer nuestra atención y conmocionarnos, es arriesgado hacerlo. Cuando se violan las expectativas, los comunicadores pueden confundirse u ofenderse, lo cual provoca barreras en la comunicación. Una vez que entendemos los códigos que gobiernan nuestro uso del lenguaje, podemos decidir si violarlos es necesario o ético. Hemos afirmado que los códigos se basan en el contexto, en la cultura y en las relaciones entre las personas. Los códigos también establecen la membresía en un grupo, porque conocerlos puede determinar a quién se incluye y a quién se excluye. Por ejemplo, algunas organizaciones tienen reglas no escritas acerca de los lugares en que se pueden debatir las transacciones de negocios. El em- pleado que no pertenece al mismo gimnasio que sus supervisores, puede quedarse fuera de una importante decisión de negocios y es posible que no se vuelva a invitar en el futuro a la persona que constantemente interrumpe las reuniones. Estos códi- gos especiales que se basan en nuestra membresía en grupos determinados ayudan a definir nuestra identidad y se analizarán con mayor profundidad a medida que anali- cemos la conexión entre comunicación verbal y cultura.

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