de suelo pélvico
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6. Fisioterapia en los métodos de preparación al parto
6.1. Evolución histórica de los métodos de preparación al parto
El embarazo y el parto requieren elevados esfuerzos del individuo, tanto de índole somática como psíquica. El temor y la angustia ante los dolores, pueden convertirse en factores determinan- tes psíquicos de las mujeres en el embarazo e incluso durante el parto.
Se han desarrollado varios métodos de preparación al parto y facilidades no farmacológicas en su desenvolvimiento. Eucharius Röchlin, en el año 1547, en su libro El jardín de rosas de las mujeres
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parto. De estas indicaciones pueden extraerse los puntos principales, que constituyen la base de cada método de facilitación del parto, es decir:
a) Reducción de los dolores del parto mediante la aminoración emocional, por medio de dis- tracción de la angustia.
b) Reducción de la impresión causada por el dolor mediante limitación de la conciencia. c) Facilitación del parto por la regulación del tono muscular.
d) Adecuación del medio ambiental mediante cuidados dirigidos a la paciente.
Entre los métodos de la preparación prenatal y de la facilitación del parto, debe mencionarse, en primer lugar, la facilitación del parto mediante hipnosis, ejercida durante los años 20 y aún practicada en Inglaterra. Este procedimiento no ha podido imponerse sobre una base muy extensa, ante todo porque exige el interés y el empeño de un individuo particular y que la parturienta sea orientada hacia esta persona particular.
Entrenamiento autógeno, según Schultz, parte de la relajación muscular hasta la inmovili-
zación vegetativa y mentalmente emocional, y se aplica en el embarazo mediante ejercicios y el aprendizaje de una técnica de respiración tranquila.
Read (1933), en su obra Parto sin temor, partiendo del concepto «mujer tensa, cuello del útero tenso», ha hecho hincapié en el círculo vicioso angustia-tensión-dolor y ha descrito la ruptura de este círculo vicioso como posibilidad de un parto sin dolores. Para este autor el parto natural y normal no es doloroso, sino que son las expectativas creadas por la cultura las que lo provocan. El temor al parto produciría tensión en las fibras circulares de la parte baja del útero, lo que provocaría la percepción de dolor; este dolor incrementaría el temor, cerrándose el círculo angustia-tensión- dolor. Utiliza la relajación de Jacobson, en la que una contracción muscular va seguida de relaja- ción. El médico es el que enseña el método y atiende el parto. En 1979, por la influencia de otros métodos, Read acepta que las clases sean dadas de forma colectiva por matronas o fisioterapeutas. Aconseja una respiración profunda y lenta al comienzo del parto, una respiración rápida cuando las contracciones sean más intensas y la respiración de jadeo para evitar empujar. Enseña también la técnica de expulsivo e indica la conveniencia de realizar ejercicios.
Método psicoprofiláctico de la escuela rusa (1942), basado en la doctrina de Paulov del reflejo
condicionado. Se ilustra a las mujeres embarazadas acerca de que la imagen de un dolor del parto es falsa y que una disminución del dolor es posible mediante esfuerzos personales. Se basa en una nor- ma, asepsia verbal (nunca hablar de dolores, siempre de contracciones). Las técnicas utilizadas son:
– Control de las contracciones, debiendo prestar atención a los primeros síntomas del parto, con- trolando la frecuencia y duración de las contracciones y anotándolo en una libreta.
– Respiraciones cuando las contracciones son penosas. Son respiraciones profundas, inspi- rando por la nariz y espirando por la boca; la inspiración debe ser más larga que la espira- ción y de frecuencia normal, 16 a 18 resp/minuto.
– Masajes dados en círculos en el vientre con las manos o en la zona lumbar mediante frota- miento.
– En el expulsivo se realizan en cada contracción 3 pujos, cada uno de ellos de unos 20 segun- dos y con respiraciones profundas entre ellos.
Método Lamaze (1952) Parto sin dolor, basado en el método psicoprofiláctico ruso, pero va-
riando muchos puntos. Para él, la contracción uterina no tiene que ser dolorosa, pero a nivel central y por la información recibida, hay una asociación entre contracción y dolor.
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Introdujo la relajación en el parto como beneficiosa porque economiza oxígeno y disminuye la producción de desechos metabólicos. En lugar de respiraciones profundas y de ritmo normal, enseñó respiraciones superficiales y de rápida frecuencia. La enseñanza repetida de estas técnicas conduciría a la formación de un nuevo reflejo condicionado sustituyendo el reflejo condicionado contracción- dolor por el de contracción-relajación, contracción-respiración.
Método Aguirre de Carcer (1955). Divulgador de los métodos de psicoprofilaxis obstétrica en
España. En un principio, discípulo de Lamaze, sus enseñanzas fueron semejantes al parto sin dolor. Posteriormente y tras contactar con el Dr. Caycedo, utilizó la sofrología en sus cursos, llamando a su método Sofropedagogía obstétrica (1960). Introdujo los cursos de educación maternal en la Seguridad Social. En ellos, además, las charlas informativas se practicaban como relajación en los dos grados primeros del entrenamiento autógeno de Schult. Las respiraciones utilizadas eran torá- cicas y de elevada frecuencia. Posteriormente sustituyó este tipo de respiración por una abdominal profunda que denominó sincrónica.
Recientemente ha comenzado a utilizar la Haptonomía (arte y ciencia de la afectividad) de
Weldman; a través del tacto de la madre y del padre sobre el vientre materno, asociado a la palabra,
se establece una comunicación real con su hijo intraútero. Esto puede realizarse porque el niño es capaz, antes del nacimiento, de establecer relaciones táctiles y auditivas con su entorno. En el momento del parto, continúa esta relación afectiva entre los tres, establecida durante el embarazo. La madre, durante las contracciones, realiza la respiración sincrónica con la que entra más profun- damente en contacto con su hijo. La diferencia fundamental de este método con los otros, está en su finalidad, no se trata sólo de conseguir un parto sin dolor, sino de «educar» a la mujer para ser madre en toda la amplitud de la palabra, por eso el método amplía la preparación de la mujer al padre, a la familia, a los profesionales de la salud y a la sociedad en que vive.