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PARA UNA BUENA UTILIZACIÓN

C ONTABILIDAD NACIONAL Y ANÁLISIS ECONÓMICO

1.7 LO QUE MIDE LA CONTABILIDAD NACIONAL

1.7.2 Las fallas de la medición

La ausencia de un mercado perfecto no permite el uso del PIB y de los demás agrega- dos para cierto tipo de análisis. Pero esto no pone en tela de juicio la calidad de las agregaciones realizadas. No sucede lo mismo cuando, además, el sistema de precios no es homogéneo durante el período para el cual se hacen las agregaciones (en otros términos, cuando existen varios precios para un producto dado). Ahora bien, esta situación es frecuente, y resulta tanto más deformadora cuando la economía conside- rada está desarticulada. En este caso, es el propio sentido de los agregados calcula- dos lo que queda cuestionado, incluso aquellos dedicados al análisis de la distribución del ingreso.

Damos a continuación algunos ejemplos de situaciones de no homogeneidad.

a. La inflación

Como consecuencia de la inflación, el precio de un producto dado, o el valor de una transferencia, se modifican en el curso del tiempo, incluso dentro del período anual de las cuentas. En caso de baja inflación, podemos restablecer las condiciones reque- ridas, considerando como referencia el precio medio temporal del producto o de la operación de distribución. Pero esta solución deja de ser satisfactoria en caso de alta inflación, sobre todo por los flujos estacionales.

Ejemplos

Tomemos algunos ejemplos articulados alrededor del mismo caso para hacer ex- plícitos los fenómenos encontrados; para facilitar su comprensión, el análisis se propone con una base trimestral y con una inflación constante del 50% por tri- mestre (o sea, un 406% en el año). En la práctica, es preferible un análisis men- sual.

1. Los agricultores de una región cosechan sucesivamente en las mismas tierras, soja en el primer trimestre y trigo en el tercer trimestre. Se formula la hipótesis de que los dos productos tienen el mismo valor por tonelada. El rendimiento del trigo por hectárea es 2/3 del de la soja.

La producción total anual se eleva a 30.000, en la cual el trigo representa el 60% (sin inflación sería de 20.000, y el trigo sólo representaría el 40%).

LOS PROBLEMAS PLANTEADOS POR LA DEFORMACIÓN DE LOS PRECIOS

La deformación de los precios durante el año es un problema importante para el contable nacional, ya sea por efecto de la inflación como de cualquier otra deformación, en particular la de los precios relativos. Por cierto, existe por un lado el aspecto formal de la cosa, ya que productos idénticos ya no son comparables entre sí. Pero hay que estar sobre todo atentos a las consecuencias que se derivan de ello, tanto en lo que se refiere a los métodos para poner en práctica en tales situaciones como a los resultados obtenidos (y a los errores que podrían resultar de métodos demasiado escuetos). Los ejemplos que proponemos aquí señalan las deformaciones que puede introducir la inflación fuerte. Pero esas deformaciones también existen en un entorno menos inflacionario, y de todas maneras están presentes cuando se transforman los precios relativos.

Contrariamente a lo que podría creerse, la deformación de los precios no es un problema espe- cífico de las cuentas a precios constantes, aun cuando el tema también les concierne. En realidad, las dificultades se presentan a partir de la elaboración de las cuentas a los precios del año en curso, y pueden plantear problemas temibles a nivel de los métodos a utilizar. Y, por cierto, estas dificulta- des se acrecientan con la inflación, ya que es la propia noción de precio medio anual lo que pierde significado.

Por eso estos problemas se mencionan de dos maneras en el marco de este libro. Por un lado, hay un anexo al capítulo 14 enteramente dedicado a la cuestión de los precios, tanto desde un punto de vista teórico, como también para introducir al tratamiento de los problemas vincu- lados a su deformación. Y, por otro, cada vez que la necesidad se hace sentir, se proponen recuadros que precisan cómo abordar los problemas suplementarios introducidos por fuertes deformaciones de los precios. Para indicarlos utilizamos el logo de peligro ubicado al inicio de este recuadro.

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1er trim. 2° trim. 3er trim. 4° trim.

Producción (en tn)

– soja 1.200

– trigo 800

Precio 10 22,5

Valor 12.000 18.000

2. Los mismos agricultores siembran instantáneamente el cultivo siguiente, y el mismo ciclo se reproduce de un año a otro. Supongamos que los costos (semi- lla, fertilizantes, etc.) sean, a precios del primer trimestre, 5 para la tonelada de soja y 6 para la tonelada de trigo, y que todos se efectúan al inicio del ciclo. En el año estudiado, y sin considerar las existencias de trabajos en curso, tendremos:

El valor agregado por la soja en el año aparece con un monto de –1.500, mientras que el del trigo se eleva a 13.200. Simultáneamente, se produce una deformación de los coeficientes técnicos. Así, para el trigo, es de 0,27 (4.800/18.000) con inflación, contra 0,60 (4.800/8.000) sin inflación; ese coeficiente varía, por otra parte, de un año a otro, según la tasa de inflación; y la deformación se manifiesta también en las cuentas a precios constantes.

Esta deformación resulta del principio aquí elegido, de valorizar los consumos intermedios (CI) al precio de mercado del día de la cosecha; cuanto más largo es

este proceso, más crece la brecha entre el monto de los CI y el valor de la produc-

ción. Cuando la producción se realiza de manera regular en el tiempo, y en canti- dad constante, la deformación desaparece. Surge desde el momento en que se modifica el volumen de la producción en el tiempo, en particular en el caso de producción estacional.

Por eso, en el caso de las producciones agrícolas estacionales, una mejor solución consistiría en esperar el momento de la producción para registrar los CI (valori-

zándolos al precio del día); antes, esos productos habrían quedado como existen- cias de materias primas del sector usuario. Pero también es posible, y es lo que ahora preconiza el SCN, considerar una variación de existencias de trabajos en

curso, con producción progresiva de la cosecha. Los efectos perversos se elimi- nan así, pero esto requiere trabajos suplementarios (véase el recuadro propuesto en la sección 10.2).

3. La soja se exporta instantáneamente, y da lugar al cobro de un impuesto del 10% sobre el valor en la aduana, que se eleva a 16.000. El trigo está subvencionado en un 20% y se lo comercializa regularmente a los molinos durante todo el año:

27 Para una cosecha en n+1.

1er trim. 2° trim. 3er trim. 4° trim.

Soja CI unitario27 11,25

totales 13.500

Trigo CI unitario 6 totales 4.800

1er trim. 2° trim. 3er trim. 4° trim.

Ingreso de impuestos por la soja 1.600

Toneladas de trigo vendidas a los molinos 200 200 200 200

al precio de 8 12 18 27

Tenemos entonces: impuesto sobre la soja 1.600 subvención al trigo 3.250

mientras que el impuesto cubriría la subvención si no hubiera inflación28.

b. Variación de los precios relativos

Lo que ocurre en un contexto de fuerte inflación no deja de ser preocupante, y por eso tal situación requiere tratamientos específicos, así como precauciones por parte de los usuarios (cf. el recuadro anterior). Se corre el riesgo de ser menos sensible a este tipo de problema cuando la variación de los precios no involucra más que a algunos productos. Ahora bien, se producen los mismos fenómenos, aunque más localizados. En realidad, toda deformación significativa de los precios relativos en el tiempo induce una mayor complejidad para la medición de las magnitudes que tienen asociadas, y provoca perturbaciones en su contenido. Todos los comentarios pro- puestos en esta obra, a propósito de la inflación fuerte, deben entonces ser transpues- tos a las situaciones de transformación significativa de los precios relativos.

c. Mercados fragmentados

La existencia de precios instantáneos diferentes provoca también perturbaciones de la medición. Los economistas sugieren entonces considerar como diferentes los productos que presentan precios diferentes. Pero esto puede llevar hacia algunas paradojas:

– Hay caída del volumen del consumo final cuando crecen los circuitos de comercialización más cortos (ya que allí los precios son más bajos).

– Hay aumento de la productividad de una empresa cuando, si se mantiene inalterada la producción, ésta vende más caro a clientes diferentes.

Y cómo interpretar los resultados obtenidos cuando nos encontramos en casos en los cuales la economía en su totalidad es la que está así descuartizada:

– países con precios dirigidos en los cuales se desarrolla un mercado negro (o para- lelo) importante;

– países con una economía fragmentada donde cohabitan mercados sin relación entre ellos (en el África Negra, por ejemplo, es posible constatar la existencia de

28. Estos ejemplos están sacados de “Compilation of national accounts in high inflation countries”, de Michel Séruzier, en Review or Income and Wealth, serie 35, nº 1, marzo de 1989.

tres mercados distintos correspondientes a modos de vida diferentes: el modo de vida a la europea, el modo de vida indígena urbano, y el modo de vida rural marginalmente monetizado). Un desplazamiento en la estructura de estos merca- dos se traduce en una modificación del nivel de producción.

Es el mismo problema que se plantea en países donde la economía rural tradicio- nal ocupa un lugar importante. Encontrar precios de mercado equivalentes no es siempre fácil (sin contar la dificultad para estimar las cantidades producidas); pero es muy probable que el equilibrio del mercado sería diferente si todos esos productos fueran comercializados.

Para concluir

Al término de este inventario podemos señalar que con frecuencia los países menos desarrollados son los que acumulan los diferentes obstáculos que impiden una buena calidad de los agregados de contabilidad nacional. Pero esto no significa que el ins- trumento no tenga interés para ellos: a partir del momento en que un país quiere actuar sobre su futuro económico, una medición es necesaria. Pero son necesarias algunas adaptaciones del instrumento para tomar en cuenta esas situaciones; en este sentido, se han hecho propuestas en la nueva revisión del SCN (en particular, en el

marco del capítulo 19). Desgraciadamente, los medios de que disponen son en gene- ral insuficientes para emprender el trabajo complementario que podría resultar.