EL TRATAMIENTO DE LOS DATOS CONTABLES DE ACTIVOS Y PASIVOS
5. Tratamientos teóricos que se deben prever
Estos tratamientos pueden repartirse en tres familias, según el modo de valoración adoptado por la contabilidad general. En este párrafo se trata de presentar el encadenamiento teórico de los tratamientos que se deben prever; luego su implementación depende de la riqueza de la información disponible. En este sentido, en el párrafo siguiente se hacen algunas sugeren- cias; propuestas metodológicas más detalladas se ofrecen en algunos capítulos. Los trata- mientos aquí propuestos se aplican para cualquier tipo de activo (o de pasivo) que aparezca en el balance.
a. Sobre activos no revalorizados brutos
Se trata de proceder a la valoración de las existencias de activos a su valor del día del inven- tario; para esto se conviene en designar con Ri y Rf la diferencia entre las valuaciones conta- bles y económicas de las existencias iniciales y finales:
iSc ⇒ revalorizar sea una diferencia Ri ⇒ iSeco fSc ⇒ revalorizar sea una diferencia Rf ⇒ fSeco
Una vez establecido esto, se obtienen las magnitudes de la contabilidad nacional por medio de las ecuaciones siguientes10:
VQ: se conviene que VQ sea medido por el valor en el balance de los créditos abando- nados u otras pérdidas producidas durante el ejercicio en este tipo de activo (el valor de VQ debe ser negativo, ya que se trata de una pérdida en volumen), VS = (∆Sc – VQ) – A
VG = A + Rf – Ri
El monto del abandono de créditos o pérdidas de otros activos reduce el valor de los stocks al final del ejercicio; todo lo que se pone en VQ debe volver a introducirse en ∆Sc.
Resulta raro que se pueda reconstituir el monto sólo a partir de los datos contables disponi- bles, salvo que se trate de un fenómeno importante. A falta de información específica, nos vemos obligados a hacer la hipótesis de que VQ = 0.
10. Las variables utilizadas en estas ecuaciones son las definidas en el § 3. La manera de obtenerlas se detalla en esta nota.
Las dos primeras relaciones pueden escribirse:
iSeco = iSc + Ri fSeco = fSc + Rf
Teniendo en cuenta las ecuaciones (1) y (2) de la sección 3, y restando las dos ecuaciones recién mencionadas, se obtiene:
∆Seco = ∆Sc + (Rf – Ri)
Supongamos ahora que el elemento VQ de la contabilidad nacional (la variación resultante de las apariciones o desapariciones de stocks durante el período) se limita a los abandonos (VQ < 0 ) o a las introducciones (VQ > 0) registradas durante el ejercicio por la contabilidad de la unidad. La variación contable de los stocks resultantes sólo de las entradas y salidas tomadas en cuenta en las transacciones de la contabilidad nacional se mide con:
(∆Sc – VQ)
Por otra parte, se conviene en designar con A la diferencia entre la variación contable de las existencias así reconstituidas, y su variación económica (lo que más adelante llamamos “apreciación contable”):
A = (∆Sc – VQ) – VS
La ecuación (3) también puede escribirse
∆Sc + (Rf – Ri) = VS + VQ + VG
Lo que da la relación
VS puede obtenerse de manera directa, o haciendo un desvío por A, que corresponde a lo que llamamos apreciación contable (véase el recuadro siguiente). Por su parte, los valores económicos de los activos iSecoy fSecodeben calcularse directamente, sea a partir de hipótesis (económicas o estadísticas) sobre Rf y Ri. Y solamente al término de estas valuaciones es posible obtener VG. Se elegirá uno u otro de estos enfoques según la información de que se disponga, y utilizando los métodos indicados más adelante en el párrafo 6.
LA APRECIACIÓN CONTABLE A
La apreciación contable “A” corresponde a la acumulación durante el año de la diferencia de precio constatada a la salida de cada activo, entre el precio que tenía a su entrada en el stock y su precio de mercado en el momento de salir del stock (también se habla de precio de reposición cuando se trata de bienes). Dicho de otra manera, A representa la diferencia de precio constatada a la salida del balance de un elemento del activo, entre su precio contable y su precio de venta (sin considerar el margen eventualmente incorporado al momento de la venta). Se trata entonces de una ganancia por tenencia, que la contabilidad comercial no toma en cuenta mientras el activo involucrado no sea vendido (no ocurre lo mismo cuando se procede a la revalorización de los activos). Ahora bien,
A representa la diferencia entre la variación de los activos en stock suministrados por la contabili-
dad comercial, y la variación que la contabilidad nacional trata como una transacción. Se trata entonces de una magnitud indispensable para la valoración de los flujos de la contabilidad nacio- nal. En particular, puede verse fácilmente que A es más grande cuando la inflación es más elevada; así, en el caso particular de la variación de existencias (P. 52), el tomar directamente para los flujos de la contabilidad nacional la variación de los activos provenientes de la contabilidad de las empre- sas llevaría a una distorsión mucho mayor (en particular en el nivel del PIB) cuando la inflación es fuerte.
Se observará, por otra parte, que el conocimiento de A es eventualmente necesario para el cálculo de los márgenes comerciales, de la producción o del consumo intermedio, cuando esas mag- nitudes se conocen a partir de datos contables.
b. Sobre los stocks no revalorizados netos
En este caso, los stocks iniciales y finales se ven disminuidos por las provisiones constitui- das para anticipar su depreciación. Para la medición de los diferentes flujos, lo ideal sería poder reconstituir el valor bruto de esos stocks; nos colocaríamos entonces en el caso ante- rior (para ello es necesario poder acceder a informaciones extracontables). De lo contrario, es posible reconstituirlo por lo menos parcialmente (∆Sc + VQ) por medio de la ecuación siguiente:
(∆Sc + VQ) = ∆Sc(neto)
+ aporte neto del ejercicio por la depreciación de este activo + monto de las pérdidas de este activo registradas como resultado
Pero es muy raro que estas informaciones estén detalladas por activo; nos vemos enton- ces limitados a distribuir el monto global entre los diferentes activos involucrados.
c. Sobre los stocks revalorizados
A priori se debería poder hacer la hipótesis de que la revalorización practicada permite obtener valores de activos valorados a los precios del día del inventario; se tendrían entonces las dos relaciones siguientes:
iSc = iSeco fSc = fSeco
Pero no es imposible que se juzgue necesario un ajuste complementario para pasar al valor de los stocks económicos; esto depende de las reglas establecidas localmente para practicar la revalorización. En este caso, se introducirán las diferencias complementarias Ri
y Rf , que completarán el cálculo de VG.
Para VQ lo que se ha dicho en a) se aplica de la misma manera. Y tenemos: VS + VG = ∆Seco – VQ
Entonces se puede calcular, ya sea directamente VS (lo que no siempre es posible: véanse
las propuestas del párrafo siguiente), o medir VG a partir de la información contable dispo- nible (o bien combinar los dos enfoques). En efecto, cuando se revaloriza un balance el monto de las revalorizaciones practicadas figura en las cuentas; pero es necesario que esta información no esté demasiado agregada.
Entonces debe buscarse en la cuenta de resultados (o como diferencia de conversión) todo lo que se relacione con las revalorizaciones practicadas en las partidas del balance, determinando cada vez el conjunto de los rubros del balance involucrados en cada asiento disponible. Estos ajustes pueden tener dos orígenes (eventualmente agrupados en un solo asiento):
– las ganancias/pérdidas resultantes de la venta durante el año de los activos involucrados, – las ganancias/pérdidas resultantes de la revalorización efectuada a fin de año de los acti-
vos que permanecen en el balance.
La suma de estos ajustes corresponde al VG de los activos en cuestión. Entonces se debe proponer una distribución en el nivel más detallado deseado (lo que depende del sector estudiado y de la importancia de los montos en juego). La posibilidad de valorizar directa- mente VS es un medio de llegar a ello (utilizando, por ejemplo, informaciones sobre los flujos de entradas y salidas); si no, habría que buscar otros criterios de distribución, teniendo en cuenta que la confrontación de los datos provenientes de los diferentes sectores podría ser la ocasión para un arbitraje complementario.