• No se han encontrado resultados

QUÉ FUE LA ILUSTRACIÓN?

In document Historia de La Psicologia - Desconocido (página 160-162)

LA CONSTRUCCIÓN DEL MUNDO MODERNO

QUÉ FUE LA ILUSTRACIÓN?

La Ilustración es la liberación del hombre de la tutela a que él mismo se ha sometido. Esa tutela es la incapacidad del hombre para utilizar su entendimiento sin ser dirigido por otro... ¡Sapere aude! [¡Atrévete a saber!] Tened el valor de utilizar vuestra propia razón, ése es el lema de la Ilustración... Si se nos pregunta « ¿Vivimos en una época ilustrada?», la respuesta es «no», vivimos en una época de Ilustración (Kant, 1784/1995, pp. 1, 5).

¿Quiénes eran esos «otros», a quienes Kant denominó «guardianes», que querían dirigir nuestro pensamiento? Eran los líderes tradicionales de la sociedad europea, los sacerdotes o ministros reli- giosos y los aristócratas. La sustitución de estos guardianes definió la misión de la Ilustración consis- tente en aplicar la razón y el conocimiento científico a la vida humana, y reemplazar la visión estática de la sociedad definida por las verdades bíblicas y las creencias tradicionales por una visión progresista y dinámica de la historia (Porter, 2000). El objetivo era sustituir la religión (el sacerdote) y la tradición (el aristócrata) por el estudio de la naturaleza (la ciencia), y el resultado de la Ilustración fue el inicio de la secularización del pensamiento europeo (Porter, 2000; Smith, 1995).

El ídolo de la Ilustración fue Isaac Newton. Alexan- der Pope escribió unos versos elogiando a Newton que están grabados en la chimenea de la habitación donde éste nació: «La naturaleza y sus leyes permanecían ocultas en la noche / Dios dijo: Hágase NEWTON, y la luz se hizo». Newton fue la luz de la Ilustración, y los philosophes se propusieron hacer en el ámbito de lo humano lo que Newton había hecho en el ámbito del universo. A lo largo del siglo XVIII se extendió la alfabetización y, de esta forma, los libros de ciencia general y las novelas sustituyeron como éxitos de ventas a las obras de teología (Outram, 2005). La gente corriente pudo hacer caso de la exhortación de Kant: ¡Sapere aude! En suma, la Ilustración es el gozne entre el mundo antiguo y el mundo moderno (Blanning, 2000a).

La Ilustración se desarrolló de manera diferente en cada país (Jacob, 2001; Outram, 2005; Porter, 2001). Las historias de la Ilustración solían fijarse fundamentalmente en Francia como su centro, y afirmaban que, a medida que nos alejábamos de París, la luz se volvía más tenue (Porter, 2001). Pero actualmente se rechaza esta imagen. La Ilustración comenzó de hecho en Inglaterra con los escritos de John Locke (Porter, 2000; véase más adelante). Allí, el reino del absolutismo medieval fue sustituido paulatinamente por una monarquía constitucional y una democracia parlamentaria. Los intelectuales de la Ilustración no eran perseguidos, ni suprimidos ni

censurados sus escritos. Los filósofos británicos no denunciaban la religión. Locke escribió una obra titulada The Reasonableness of Christianity [Lo razo- nable del cristianismo], y aunque David Hume (véase más adelante) era ateo y escéptico en cuanto a la existencia de milagros religiosos, no consideraba la religión como algo siniestro.

Edificio de la capital del estado de Virginia en Richmond, diseñado por Thomas Jefferson.

Los Padres Fundadores de Estados Unidos estaban muy influidos por el mundo clásico, y este es un ejemplo destacado de arquitectura de inspiración griega. Recuerda al Partenón en cuanto expresión de la confianza en sí misma de una sociedad nueva que en esta época estaba tan sólo empezando a caminar por una senda radicalmente democrática. Fue en el siglo XVIII cuando surgió la idea de una ciencia de la naturaleza humana, y era en Estados Unidos donde esta idea iba a florecer. El poeta de inspiración clásica Alexander Pope vinculó las dos épocas en su Essay on Man [Ensayo sobre el hombre]: «Conócete a ti mismo / no supongas que hay un Dios que investigar / El estudio propio de la Humanidad es el Hombre» (ELIZABETH LEAHEY MARTINEZ / Thomas Hardy Leahey).

En Prusia, el principal estado alemán, la Ilustra- ción se alió con el gobierno autocrático de Federico el Grande. Federico creó un gobierno burocrático organizado racionalmente donde él era más un jefe de negociado que un rey divino. Los prusianos aplicaron al estado el modelo mecánico newtoniano del universo. Johann von Justi, un destacado teórico de la política, escribió: «Un estado constituido ade- cuadamente debe ser exactamente análogo a una máquina en que las ruedas y los engranajes estén ajustados entre sí con precisión», y debe estar so- metido a la voluntad de un solo hombre (citado por Outram , 2005, p. 96). El ejemplo de Prusia muestra que los pensadores de la Ilustración no siempre eran partidarios de un gobierno democrático, sino

ca

pítulo 6:

LA ILUSTRA

CIÓN: 1700-1815

141 de un gobierno racional fundado en la ciencia. Les

preocupaba más que los gobiernos gobernaran ade- cuadamente, que lo hicieran con el consentimiento de los gobernados (Porter, 2001).

En las colonias británicas de Norteamérica, phi- losophes de la Ilustración como Thomas Jefferson y James Madison pudieron crear un nuevo gobierno organizado racionalmente en un equivalente político de la tábula rasa de Locke. Los fundadores esta- dounidenses de la Constitución y la Declaración de Independencia forjaron un «nuevo orden de los tiem- pos» laico, filosóficamente justificado (véase debajo de la pirámide en el reverso de un billete de dólar). Lo hicieron separados de reyes y aristócratas por el océano Atlántico y en la sede de un cúmulo de religiones protestantes, ninguna de las cuales pudo convertirse en iglesia dominante. Con ello crearon una forma de sociedad exclusivamente individualista que sería especialmente receptiva a la psicología (véase el Capítulo 10). En Rusia, los zares Pedro el Grande y Catalina la Grande intentaron imponer la ilustración de acuerdo con el modelo prusiano, pero ésta no llegó a echar nunca raíces muy profundas en la cultura rusa (Pipes, 1995).

Francia constituyó una anomalía porque allí la Ilustración estaba separada del poder político (Por- ter, 2001). La monarquía de los Borbones sometió todas las publicaciones a una censura rigurosa y, a diferencia de Inglaterra o Alemania, los intelectuales fueron excluidos de los puestos de influencia política. No había parlamento que controlara el poder de los reyes ni que representara a la gente corriente. La Iglesia Católica, en sí misma una institución jerárqui- ca, era la iglesia oficial, y los philosophes franceses desarrollaron un intenso odio hacia la religión como una institución nefasta que intentaba mantener a sus creyentes en un estado de ignorancia, opuesto al atrévete a saber kantiano. Los pensadores fran- ceses consideraban igualmente que la tradición era «la veneración estúpida que tienen los pueblos por las leyes y las costumbres antiguas», como lo expresaba Claude Helvetius (citado por Hampson, 1982, p. 126), otra forma de tener al pueblo bajo tutela. En consecuencia, los philosophes franceses tendían a llevar las ideas cartesianas, newtonia- nas y lockeanas a extremos que no se daban en ningún otro lugar. Los philosophes franceses eran intelectualmente brillantes y famosos, pero tenían poca participación en las instituciones sociales existentes, por lo que querían derribarlas. Esto es lo que sucedió, de manera sangrienta y transitoria, con la Revolución Francesa. El utopismo radical de la Ilustración francesa queda bien reflejado en el siguiente pasaje del Bosquejo de un cuadro histórico de los progresos del espíritu humano, del Marqués de Condorcet (1743-1794):

Llegará un día en que el sol brillará sólo sobre hombres libres que no tengan más dueño que su razón... Qué reconfortante es para el filósofo, que lamenta los errores, los crímenes y las injusticias que aún contaminan la tierra y de los cuales es a menudo víctima, esta visión de la raza humana emancipada de sus grilletes, liberada del imperio del destino y de los enemigos del progreso, avanzando con paso firme y seguro por el camino de la verdad, la virtud y la felicidad (Condorcet 1793/1995, p. 30).

Condorcet fue uno de los primeros líderes de la Revolución Francesa, pero incluso su radicalismo fue demasiado moderado para los líderes de la revolu- ción posterior, la que se hundió en el terror. Perdió su cargo político y fue perseguido por la revolución hasta que se suicidó. Sin embargo, el Bosquejo de Condorcet fue el «gran ensayo» que guio a los pro- gresistas estadounidenses (véase el Capítulo 13), de acuerdo con su principal filósofo y presidente de la APA, John Dewey (1917).

El concepto clave de la Ilustración fue el de natu- raleza (Porter, 2000), a menudo escrita como Natu- raleza para sugerir que podría remplazar a Dios. Era especialmente importante el concepto de naturaleza humana. El abad de Mably escribió: «Estudiemos al hombre tal como es con el fin de enseñarle lo que debería ser» (citado por Smith, 1995, p. 88); y Denis Diderot (1713-1784) escribió: «El hombre es lo único por lo que debemos empezar, y a él debemos referir todas las cosas» (citado por Smith, 1995, p. 102). Con el fin de reformar la sociedad conforme a las ideas científicas, era necesario investigar científicamente la naturaleza humana. Una vez que se la hubiera comprendido, se podría reorganizar la sociedad y el gobierno para acomodarlos a la naturaleza humana, de lo cual se derivarían la virtud y la felicidad. En el siglo XVIII, las ciencias humanas empezaban a ser socialmente importantes porque sus descubrimien- tos podían ser utilizados por los reformadores y los revolucionarios para construir sociedades mejores. La psicología no era ya sólo una investigación fi- losófica de la mente humana, aunque también lo seguía siendo, sino que se convirtió en la base de la ingeniería social.

Por desgracia, estos «Newtons de la mente» (Gay, 1966/1969), como muchos de ellos se denominaron, no estaban de acuerdo acerca de qué era la naturaleza humana, lo cual planteaba preguntas inquietantes sobre el conocimiento y la moral humanos. Al seguir con la indagación epistemológica dentro del nuevo marco del Camino de las Ideas, los psicólogos filo- sóficos llegaron a cuestionarse si se puede conocer el mundo tal como es, o incluso si se puede saber con certeza que haya alguna realidad fuera del Teatro Cartesiano. Continuando el estudio de la conducta moral y social en la línea de Newton y desechando siglos de enseñanzas religiosas y tradicionales, los psicólogos filosóficos discrepaban acerca de si los

HIST

ORIA DE LA PSICOLOGÍA

142

seres humanos eran malvados innatamente, como había sugerido Hobbes, o si eran innatamente virtuo- sos, o si existía siquiera una naturaleza humana al margen de aquello en lo que la sociedad la convertía.

Las cuestiones epistemológicas y morales están íntimamente relacionadas. Si no podemos conocer nada con certeza, tampoco podremos distinguir con certeza lo bueno de lo malo. A finales del siglo XVIII, especialmente después de los horrores de la Revolución Francesa, algunos pensadores empezaron a preocupar- se por los peligros de la investigación racional acerca de la naturaleza y la sociedad humanas. Además, como había sugerido Platón, si el escepticismo era correcto, no sólo sería un misterio la naturaleza, sino también la moralidad. El obispo Joseph Butler (1692-1752) se dio cuenta del peligro práctico que suponía reelaborar el concepto de moralidad: «Los fundamentos de la moralidad son como todos los demás cimientos. Si se excava demasiado en torno suyo, el edificio entero se viene abajo» (citado por Dworkin, 1980, p. 36). Los philosophes hicieron posible que un refinado joven dijera a su padre: «El asunto es, padre, que en última instancia el hombre sabio no está sujeto a las leyes... El hombre sabio debe juzgar por sí mismo cuándo someterse y cuándo librarse de ellas». Despojado de las certezas de la religión y de la tradición, el padre sólo podía replicar: «No me preocuparía demasiado si sólo hubiera una o dos personas como tú en la ciudad, pero si todos pensaran así me iría a vivir a otro lado» (citado por Hampson, 1982, p. 190).

In document Historia de La Psicologia - Desconocido (página 160-162)

Outline

Documento similar