3.3.5 ¿Explicaciones a posteriori?
Año 7 tochtli, 82 años
3.5.4. La nueva cuenta de los años
Chalco Tlalmanalco, Chimalpain menciona otro cambio de lengua que tuvo lugar en la patria original de ese pueblo, Tlapallan:
[...] decían que tenían su morada de la que salieron en un lugar llamado Tlapallan Nonohualco, "Donde se confundieron las lenguas". Y se entiende bien por qué Tlapallan se llamaba Nonohualco, pues dicen que en cierta forma allá enmudecieron los antiguos cuando dejaron su primitiva lengua y los tlacochcalcas tuvieron que tomar otra lengua. Se les dio el nombre de nonohualcas porque enmudecieron cuando esto les ocurrió, según lo referían los [mismos] antiguos tlacochcalcas.247
En la zona maya, tanto el Popol Vuh248
como el Título de Totonicapán de los quichés mencionan un cambio de lenguas de los distintos pueblos reunidos en Tulán Vukub Pek, para explicar la pluralidad lingüística de los pueblos mayenses de Guatemala.249
López Austin cita también un relato del mismo tema entre los pueblos de Baja California.250
Una idea similar se encuentra en la Historia Tolteca-Chichimeca, donde se cuenta que los chichimecas que salieron de Colhuacatépec-Chicomóztoc aprendieron a hablar náhuatl al probar sus primeros granos de maíz.251
La analogía de estos cambios de idioma con la Torre de Babel es evidente. El propio Chimalpain la mencionó en su Séptima relación y llegó a la conclusión de que la información recogida por la tradición tlacochcalca era errónea pues no concordaba con las fechas del relato bíblico.252
Me parece que en este caso, como en el cruce milagroso de las aguas, el tema está demasiado difundido entre las tradiciones históricas indígenas y es demasiado congruente con todo el simbolismo asociado a los lugares de origen como para que haya sido un simple préstamo de la tradición occidental. Quizá aquí también una idea presente en las historias de migración recibió nuevo auge por una ventajosa, aunque también peligrosa, analogía con la Biblia. En todo caso, hay que destacar que este episodio servía para explicar de manera más o menos satisfactoria una de las realidades sociales esenciales de Mesoamérica, la pluralidad étnica y lingüística.
3.5.4. La nueva cuenta de los años
247 7a. relación: 15. 248 Popol Vuh: 171. 249 Totonicapán: 174.
250 López Austin, Los mitos del Tlacuache, 408-409. 251 Historia Tolteca-Chichimeca: 168-169.
La transformación marcada por la partida se manifiesta muy claramente, también en el inicio de una nueva cuenta de los años, xiuhtlapohualli, por el pueblo emigrante. Esta nueva cronología marca, de manera irrebatible el inicio de una nueva era histórica.
Respecto a los mexicas, la Historia de los mexicanos por sus pinturas nos explica: 92. Y porque su contar comienza desde este primer año que salieron, ansí de aquí adelante contaremos los años tomando el principio de ellos de este año en el cual los mexicanos acordaron de venir a buscar tierras que conquistasen.253
Aunque el autor español no considera importante mencionar el año inicial de la nueva cuenta, la mayoría de las fuentes mexicas coinciden en iniciarla en el 1-técpatl. La Historia de Tlatelolco, sin embargo, habla del año 1-ácatl.254
Los Anales de Cuauhtitlan afirman, a su vez, que los chichimecas cuauhtitlancalque iniciaron su cuenta de los años, e, interesantemente, el registro escrito de los mismos, en el momento del inicio de su migración en el año 1-ácatl.255
La naturaleza de este rompimiento en el tiempo merece ser discutida. Hay que señalar, en primer lugar, el hecho bien conocido que cada pueblo indígena tenía su propia xiuhtlapohualli e iniciaba sus ciclos de 52 años en años diferentes.256
Eran precisamente estas cuentas particulares las que se iniciaban con la partida del lugar de origen. Por ello este inicio no marcaba el inicio de “el tiempo” ni de “la historia” en singular, sino de un tiempo y una historia más.257
Por eso no debe sobrevalorarse el cambio implícito en el inicio de una nueva cuenta de años por el pueblo emigrante. Para los involucrados, el cambio era sin duda radical y significativo, pero no involucraba a sus vecinos, y desde luego tampoco al altépetl que habían dejado atrás.258
Por otro lado, López Austin sostiene que el nacimiento de cada pueblo en Chicomóztoc marcaba un rompimiento con el tiempo mítico y el inicio del tiempo histórico.259 Me parece que este autor tiene razón en
252 7a. relación: 15.
253 H. mexicanos por sus pinturas: 39.
254 Historia de Tlatelolco: 31. Este tema será discutido con detalle en el cap. 4.2. 255 Anales de Cuauhtitlan: 3-4.
256 Véase, por ejemplo, la discusión de López Austin, Hombre-Dios, 98-99.
257 Es necesario hacer esta aclaración porque en la tradición occidental, cristiana y moderna, tanto el tiempo como la historia son concebidos como únicos y universales. Reinhart Koselleck hace un muy interesante análisis de la historia de esta concepción unitaria del tiempo y de la historia, “Historia, historias y estructuras formales del tiempo”.
258 Por ello, no estoy de acuerdo con Boone cuando afirma que el inicio de la cuenta mexica marca el inicio de la “historia” y el “tiempo histórico”, Boone, “Aztec Pictorial Histories: Records without Words”, 67.
proponer que el rico simbolismo asociado a la partida de los pueblos marca una clara inflexión en el tiempo histórico de los pueblos. Por otro lado, hay que señalar que el inicio de una nueva cuenta de los años por los grupos emigrantes en el año de partida corresponde al patrón mítico de la creación de los seres de este mundo, que adquieren las características y el nombre propio del día en que fueron creados.260 Por ello, se
puede plantear que el inicio de la migración marca el comienzo de una nueva era histórica para el pueblo emigrante, con sus características específicas que la distinguen de las anteriores y posteriores eras históricas, y que terminará con la fundación de la nueva y definitiva patria al término de la misma.261
A mi juicio, la definición de este cambio de era debió haber sido buscada en el momento de la partida, como parte del proceso de reconformación política y étnica de los grupos asociado con el proceso migratorio, pero también fue enfatizada y confirmada retrospectivamente al narrar la historia de la migración.