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4.3 ¿Quiénes eran los emigrantes?

4.3.4. El pueblo mexica

La información sobre el grueso de los emigrantes que partieron de Aztlan es aún más escasa y vaga que la que hay sobre sus dirigentes. Chimalpain en su Memorial Breve... menciona la siguiente cifra de emigrantes:

Se cuentan los azteca mexitin al momento de salir del interior de las siete cuevas: diez mil, nombrándose conjuntamente las mujeres y los pequeñitos mexitin.99

Sin embargo, la Historia de los mexicanos por sus pinturas afirma explícitamente que es imposible determinar cuántos eran los emigrantes mexicas:

[...]partieron muchos mexicanos: no tienen el número de ellos en sus pinturas.100

Coincidentemente, la Historia o Crónica mexicana, copiada por Chimalpain, se

limita a hablar de muchos emigrantes, sin proporcionar cantidades.101

98 Memorial breve: 61.

99 Memorial breve: 28. Esta cifra es presentada también por Cristóbal del Castillo (Historia de la venida de los mexicanos: 131) por lo que cabe plantearse que el autor chalca la tomó de él, como tantas otras informaciones.

100 H. mexicanos por sus pinturas: 39. 101 Historia o crónica mexicana: 31.

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colectividad de los emigrantes. El Códice Aubin presenta grupos de dos o tres personas

no identificadas en la primera etapa de la migración pero después omite completamente a los personajes humanos, limitándose a mencionarlos en el texto

escrito. El Códice Azcatitlan utiliza muy variadas formas de representar a los

emigrantes, empezando por un personaje solitario que atraviesa la laguna de Aztlan en canoa, pasando por los nutridos grupos de teomamas de Colhuacan, y usando a lo largo del resto del camino figuras individuales de teomamas, guerreros y mujeres. El Códice Boturini representa primero a un solitario navegante que parte de Aztlan y luego a cuatro teomamas con sus nombres; en el episodio del árbol rajado representa a la colectividad de los aztecas en forma de cinco personas, y a sus pueblos hermanos como una sola; más adelante, en el episodio del sacrificio de los mimixcoas presenta un solo personaje; finalmente, adopta la convención invariable de representar a los emigrantes por medio de cuatro personajes masculinos anónimos que se sientan a la derecha de los glifos de los lugares donde se establecieron. El Códice Mexicanus, a su vez, representa figuras solitarias, o parejas, de caminantes que llevan siempre una vara. El Códice Telleriano-Remensis y el Códice Vaticano-Ríos representan a los mexicas como solitarios guerreros, armados siempre con arco y flechas, y que tienen atuendos diferenciados que seguramente establecen su filiación con ciertos calpullis específicos.

Más allá de la cantidad de personas que participaron en la migración, diversas fuentes, como hemos visto, nos hablan de la división de los emigrantes en calpullis. Esto nos proporciona un indicio respecto a las formas de reclutamiento de los emigrantes. Es muy probable que la decisión de partir o no del lugar de origen se tomara en el

marco de los grupos corporativas ya existentes: los calpullis emigraban como

colectividad, a partir de la iniciativa de sus dirigentes.

4.3.5. La organización social durante la migración

Los mexicas, como hemos visto, no tuvieron gobernantes con título de tlatoque durante

su viaje de Aztlan a México, lo que constituye una clara simplificación de la organización política que conocían en Aztlan.

183 describe así, en un pasaje, la manera en que vivían los mexicas al pasar por “las tierras chichimecas”:

[...]que cuando vinieron acá lo hicieron a pie, lo que flechaban, y comían, era venado, conejo, fieras, serpientes, pájaros; viajaron con sus sayas de cuero, y comían por alimento y sustento lo que se les presentaba [...]102

Sin embargo, unas líneas más adelante, el mismo autor afirma que los mexicas siguieron practicando la agricultura y estableciendo asentamientos semi-permanentes:

Bastante tiempo, así pues, vagaron los mexicanos por tierras chichimecas; cuando se asentaban en algún lugar bueno permanecían como por unos veinte años; cuando se hallaban a gusto se establecían en el sitio por dos, tres, cuatro, cinco, diez o quince años [...] por todas partes daban nombres a la tierra; por alimento y sustento venían comiendo carne, frijol, bledos, "chía", chile y jitomate.103

Esto hace dudar que los emigrantes hayan adoptado realmente la forma de vida de los cazadores-recolectores.104 Se trata más bien, como vimos en el capítulo anterior, de una transformación simbólica que sirvió para marcar el rompimiento de los vínculos de los mexicas con su historia anterior.105

Algunas fuentes indican que durante el camino se conservaron las distinciones sociales y las divisiones corporativas en el seno de los emigrantes. Alvarado Tezozómoc describe cómo, al establecerse en las escalas de su viaje, cada uno de los siete calpullis construía casa aparte para su propio dios tutelar:

Auh icana cenca huecahuaya, moteocaltiaya oncan quiquetzque inical initeouh Huitzilopochtli, auh ca oc no cequintin quinhualhuicac inin teohuan inic mitohua in chicome calpolli

Y donde permanecían mucho tiempo, hacían templo, ahí erigían la casa de su dios Huitzilopochtli, y también los demás que los guiaban, los dioses de los que se llamaban siete calpullis.106

102 Crónica Mexicáyotl: 17-18.

103 Crónica Mexicáyotl: 26. Muchas otras fuentes mencionan, o representan, las actividades agrícolas de los mexicas durante su migración.

104 Sigo aquí las ideas de Martínez Marín sobre el carácter plenamente mesoamericano de la cultura mexica desde el momento de su partida de Aztlan planteadas en “La cultura de los mexicas durante la migración. Nuevas ideas”. La hipótesis contraria es defendida por Duverger en L'Origine des Aztèques, 7. Sobre el problema de la cultura chichimeca de los mexicas, véase también mi ponencia, “La lúcida mirada del historiador: Carlos Martínez Marín y la historia de la migración mexica” y la discusión sobre el significado cultural del término chichimeca entre los cuauhtitlancalque en el cap. 5.3.2. 105 Véase cap. 3.5.

184 incluso los asentamientos más efímeros tuvieran la organización completa de un altépetl.