indígenas
2.3 La tradición vista por sí misma
2.3.4. Los temas de las historias
Sin pretender hacer un resumen de los contenidos de las historias indígenas, en este apartado señalaré los principales temas que son abordados en casi todas ellas y que definen su significado y su importancia para sus transmisores y para sus receptores.
En términos generales se puede decir que las historias indígenas trataban en primer lugar sobre el origen y la conformación del altépetl, y después sobre la historia interior de su gobierno y sus relaciones con otros altépetl vecinos. Su objetivo era demostrar la plena legitimidad de la constitución de la entidad política, sus derechos de posesión sobre un territorio específico, los títulos de su linaje de tlatoque y mostrar su posición en relación con los otros altépetl de la región.
Quizá por esta razón, Chimalpain llama altepeamoxtli , libro de altépetl, a uno de los libros de historia que empleó como fuente.30
Por ser la migración el objeto de este estudio, me concentraré en la primera parte de las historias, la que trata de la constitución del altépetl, la adquisición de su territorio y el establecimiento de su linaje gobernante. La mayoría de las historias que conocemos presentan la siguiente estructura temática:
1) El origen del grupo dueño de la tradición. 2) La migración del grupo.
3) El establecimiento del grupo en su territorio definitivo. 4) La conformación de la estructura política del altépetl.
5) El intercambio de “bienes culturales” chichimecas y toltecas.
6) El establecimiento, o confirmación, del linaje gobernante con las adecuadas credenciales toltecas y chichimecas.
28 Es por esta razón que las historias de los diferentes altépetl del Valle de México hacen alusión a la historia mexica.
29 Véase ap. 2.4.4. 30 8a. relación: 116.
Desde luego, no todas las fuentes que conocemos abordan todos estos temas en este mismo orden, ni todas le dan la misma importancia a cada uno. Sin embargo este esquema se puede aplicar a la mayoría.
A continuación presento una discusión somera de cada tema, planteando problemas que serán abordados en los capítulos correspondientes de esta tesis.
1) El origen del grupo dueño de la tradición.
Los lugares de origen de los grupos de inmigrantes, así como los complejos rituales que acompañaron su partida, son descritos con detalle por algunas tradiciones históricas indígenas, como la mexica. En su caso, estos sucesos adquieren una gran importancia simbólica pues definen la identidad excepcional del grupo. En contraste, las otras tradiciones históricas indígenas del Valle de México dan relativamente poca importancia al lugar original
2) La migración del grupo.
El camino desde el lugar de origen hasta el lugar de asentamiento definitivo es un tema central de la tradición histórica mexica que presenta diversos y detallados itinerarios llenos de incidentes. En comparación, las otras tradiciones históricas indígenas le dan mucho menos importancia y apenas mencionan las escalas del grupo en su camino al Valle de México.
3) El establecimiento del grupo en su territorio definitivo.
Este tema adquiere una importancia fundamental en todas las tradiciones históricas pues sirve para demostrar los derechos políticos y territoriales del altépetl. Sin embargo, la forma de la toma de posesión, y el argumento de legitimidad correspondiente, varía según el pueblo. En el caso de los mexicas y los chalcas se describen milagros que implican una sanción sobrenatural para el establecimiento del altépetl. En el de los acolhuas, se enfatiza la toma de posesión del dirigente original, Xólotl, de un territorio sin dueño y los derechos que transmitió a sus herederos, entre los que se cuentan los
tlatoque de Tetzcoco. En varios casos se menciona también la interacción con los
pobladores anteriores de la región que puede tomar la forma de conquista, desplazamiento, sometimiento a ellos, o establecimiento de un pacto.
4) La conformación de la estructura política del altépetl.
Este tema varía, naturalmente, de acuerdo con la estructura interna de cada altépetl. En el caso de los mexicas adquieren gran importancia el cautiverio en Colhuacan, y la subsecuente adopción de la identidad colhua por los mexicas, y la posterior división de
Tlatelolco y Tenochtitlan. En el de Cuauhtitlan se enfatiza la incorporación de grupos mexicas y colhuas al altépetl. En el caso de los chalcas se describe con detalle las sucesivas llegadas de los diferentes grupos y su incorporación a una confederación jerarquizada de altépetl. En el caso acolhua, se enfatiza la división del linaje iniciado por Xólotl en diversas dinastías, cada una establecida en un altépetl distinto del Valle de México y el eventual ascenso de Tetzcoco como altépetl dominante del ámbito acolhua.
5) El intercambio de “bienes culturales” chichimecas y toltecas.
Los grupos de inmigrantes que llegaron al Valle de México se definían como chichimecas, cazadores itinerantes y agresivos, o como toltecas, agricultores urbanos y civilizados. En el seno de cada altépetl, y entre los distintos altépetl de la región, estos distintos grupos realizaron complejos intercambios de conocimientos, herramientas, tecnologías, rituales y títulos, a los que he llamado en general “bienes culturales.” De esta manera combinaron la identidad chichimeca y la tolteca, hasta que todos los
altépetl de la región compartían una identidad mixta tolteca-chichimeca.
6) El establecimiento, o confirmación, del linaje gobernante con las adecuadas credenciales toltecas y chichimecas.
Las dinastías de tlatoque de los altépetl del Valle de México se enorgullecían de su origen chichimeca, pero también, como en el resto de Mesoamérica, debían tener vínculos directos con una dinastía de origen tolteca, descendiente del mismo Quetzalcóatl. Por ello las tradiciones históricas indígenas describen con detalle los pactos políticos y dinásticos que permitieron a los chichimecas adquirir una prosapia tolteca. Los altépetl toltecas de Colhuacan y Chalco jugaron un papel fundamental en todas estos pactos, pues dieron el linaje tolteca a sus vecinos, mientras que adquirieron de ellos el linaje chichimeca.
Pese a las diferencias entre las distintas tradiciones, las historias de los pueblos del Valle de México compartían este esquema general que servía para definir los elementos fundamentales de su organización: su identidad particular, definida desde su lugar de origen y su migración; su derecho exclusivo sobre un territorio particular en la región, demostrado por su adquisición legítima del mismo; su conformación política interior; la combinación de bienes culturales chichimecas y toltecas que lo equiparaban con los demás altépetl de la región; y, finalmente, la legitimidad de su linaje gobernante.