• No se han encontrado resultados

¿HACIA UNA TEORÍA PRAGMÁTICA DEL SIGNIFICADO?

158 PERE FABRA

diciones están siempre ya interpretadas, es decir, dependen del conoci- miento que nosotros ya tenemos. Un conocimiento que se articula preci- samente a través del lenguaje. De manera que no es posible formular una teoría del significado que opere directamente en términos de condiciones de verdad, puesto que si éstas nos resultan inaccesibles al margen de las interpretaciones que hagamos, entonces los significados nos serían igualmente inaccesibles. Por tanto, es necesario desarrollar una teoría del significado que opere en términos epistémicos de manera indirecta, es decir, en función del conocimiento que nosotros tenemos de estas condi- ciones. Y este conocimiento sólo lo podremos acreditar y justificar me- diante el intercambio comunicativo de razones en el marco del sistema lingüístico en el que ya nos encontramos. De aquí que concluya que en- tender una expresión lingüística quiere decir conocer las condiciones que la hacen «válida» (es decir, aceptable para nosotros).

Contra el peligro presumible de relativismo al que esta concepción

parece que se inclina, HABERMAS esgrimirá, por un lado, el carácter ab-

soluto y universal de las tres pretensiones que, por así decirlo, dan con- tenido al predicado «válido» (la verdad, la corrección normativa y la ve- racidad) y, por el otro, sostendrá el carácter unitario y formal que tiene cada uno de los tres conceptos de «mundo» (objetivo, social, subjetivo). Pero no es difícil ver que esta concepción deberá hacer frente todavía a una objeción muy fuerte que, si se demostrara, desacreditaría a esta teo-

ría como teoría «del significado»: si, según la hipótesis de HABERMAS,

explicar el significado de una expresión quiere decir conocer sus condi- ciones de aceptabilidad (aquello que la hace aceptable), será necesario, a fin de poder juzgar si estas condiciones de aceptabilidad se dan, que de alguna manera hayamos entendido ya previamente la expresión en cues- tión que se trata de validar. Veremos esta cuestión con detalle en los ca- pítulos siguientes.

El contenido fuertemente epistémico de este planteamiento se des- prende ya directamente de la mencionada reinterpretación del concepto de verdad en términos de validez (y de la postulación de una analogía fundamental entre la verdad y las otras dos pretensiones de validez). Mientras el concepto de «verdad» —tanto desde el punto de vista de su contenido semántico como de sus funciones pragmáticas— mantiene siempre un último nexo (un nexo que no puede perder) con el concepto

de «mundo objetivo» o de «realidad»78, la «validez» es —paradigmáti-

camente— un concepto de naturaleza epistémica interno al propio juego del lenguaje: la validez remite, como hemos dicho, a un marco de inter- cambio comunicativo de razones, es decir, se acredita exclusivamente

78 En este terreno, sin duda, hay que mantener todas las cautelas teóricas posibles, ya que si existe alguna cuestión poco pacífica en la filosofía contemporánea es precisamente la definición del concepto de verdad, así como la elaboración de una teoría al respecto. Sobre ello véase capítulo IX.

¿HACIA UNA TEORÍA PRAGMÁTICA DEL SIGNIFICADO? 159

mediante argumentos construidos a partir de un sistema simbólico deter- minado (que puede ser cerrado, como el de la lógica formal o abierto

como el del lenguaje natural). No es entonces de extrañar que H A B E R M A S

descubra una relación interna entre el concepto de validez y el concepto de «hacer efectiva» (Einlósung), en cada caso, la correspondiente pre- tensión de validez: «El análisis de las condiciones de validez de las ora- ciones nos empuja por ella misma a un análisis de las condiciones para el reconocimiento intersubjetivo de las correspondientes pretensiones de

validez»79. Es obvio que tiene que ser así, dado que este «reconocimien-

to intersubjetivo» pertenece al propio contenido semántico del predica- do «válido», que sólo adquiere sentido en un contexto argumentativo.

H A B E R M A S lo ejemplifica a partir del desarrollo del verificacionismo de

DUMMETT8 0.

Aunque no podemos entrar aquí con el detalle necesario en esta cues-

tión81, recordaremos que D U M M E T T subraya la diferencia existente entre

conocer las condiciones de verdad que hacen verdadera una oración y las razones que legitiman a un hablante a afirmar que la oración es verda- dera, siendo, según él, estas últimas las decisivas para una teoría del sig-

nificado82. H A B E R M A S interpreta —y amplía— este planteamiento en el

sentido de que la cuestión decisiva para la comprensión de una oración es para él «la capacidad de reconocer las razones con las que se podría hacer efectiva la pretensión de que sus condiciones de verdad [o de co-

rrección normativa o de veracidad, P. F.] se cumplen»83. En definitiva,

esto hace que nos encontremos con una teoría del significado que si bien se remite al conocimiento de las condiciones de validez de los enuncia- dos, sólo lo hace de manera mediata o indirecta; lo que realmente im- porta y aquello a lo que recurre directa e inmediatamente es al conoci- miento de las razones que el hablante tiene a su disposición para hacer

efectiva la respectiva pretensión84. Resulta claro —y esto es lo que inte-

resa particularmente a H A B E R M A S — que la obtención de estas razones (o

79 TkH-l: 424/404. 80 TkH-l: 424 y ss./404 y ss.

81 Para el análisis de la influencia de DUMMETT sobre HABERMAS, cfr. FULTNER, 1995: capítulo 4.

82 Esta distinción lleva a DUMMETT a reformular la teoría del significado en los términos si-

guientes: «...la comprensión de un enunciado consiste en la capacidad de reconocer todo aquello que se puede considerar que lo verifica, es decir, todo aquello que se puede considerar que establece de manera concluyente la verdad del enunciado. No es necesario que tengamos medios para decidir la verdad o falsedad del enunciado, sino solamente que seamos capaces de reconocer cuando ha que- dado establecida su verdad». DUMMETT, 1976: 67-137, aquí, pp. 110 y ss. HABERMAS lo cita expre- samente (TkH-1: 425/405-406) para apoyar su propia propuesta. Lo que motiva a DUMMETT a em- prender una reformulación en clave epistémica de la teoría del significado es la preocupación de que si el significado se da en términos de condiciones de verdad y la verdad es una propiedad indepen- diente de nuestra capacidad de reconocerla, entonces los significados de nuestras expresiones re- sultarían (potencialmente) inaccesibles para nosotros.

83 TkH-l: 425/406.

Outline

Documento similar