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Véase, por todas, la crítica que en este sentido hace TUGENDHAT, 1992: 433-4.

FUNDAMENTO DE LAS CIENCIAS SOCIALES

21 ZLS: 160/138 22 VETKH: 19 y S./25 y s.

40 Véase, por todas, la crítica que en este sentido hace TUGENDHAT, 1992: 433-4.

LA TEORÍA DEL LENGUAJE COMO FUNDAMENTO DE LAS CIENCIAS SOCIALES 81

tivo la acción comunicativa tendrá que constituir el concepto nuclear de la teoría sociológica. Esto no quiere decir que el sociólogo no deba inte- resarse por los otros tipos de acciones (estratégicas, instrumentales o dramatúrgicas), pero siempre teniendo presente el carácter derivado o parasitario que este tipo de acciones tienen respecto a la acción comuni- cativa41.

Es sintomático constatar, respecto a lo que estamos diciendo, que

cuando H A B E R M A S acusa precisamente a L U H M A N N de no tener un

concepto de interacción suficientemente desarrollado, busca el origen

de esta falta precisamente en el hecho de que LUHMANN entienda el

«sentido» de forma prelingüística y en términos absolutamente mono- lógicos:

Como adquisición emergente que se corresponde con la conciencia,

LUHMANN introduce un concepto muy peculiar de «sentido». Por eso uti-

liza las descripciones metodológicas de HUSSERL, para quien el significa- do de una expresión simbólica remite a una intención subyacente; la «in- tención» es, frente al «significado», el concepto más primitivo. En correspondencia, LUHMANN define el «sentido» en términos prelingüísti- cos, como un entramado relacional —referido a la intencionalidad de las vivencias y las acciones— de posibilidades actualizables. En lugar de su- jetos capaces de conciencia tenemos, pues, sistemas que elaboran sentido o utilizan sentido42.

Según este planteamiento, el error primordial de LUHMANN se en-

contraría exactamente en el hecho de entender el lenguaje como algo se- cundario a la conciencia. Para él el lenguaje no tiene una función cons- titutiva, sino simplemente una función instrumental dirigida a la generalización de hechos y acontecimientos significativos previos, es de- cir, para facilitar y permitir que los sistemas orgánicos o sociales se co-

muniquen entre ellos en base a un mismo «código» o sistema de signos43:

«[Para LUHMANN] la vida anímica solitaria, incluido el pensamiento dis-

cursivo, no tiene en principio forma. Lo único que la estructuración lin-

41 «Las acciones instrumentales no son en absoluto acciones sociales: pueden aparecer como elementos de las acciones sociales» (VETKH: 23/28-29). Las referencias a esta distinción dentro de la obra de HABERMAS son innumerables, pero la posición queda debidamente definida —con las correspondientes diferenciaciones respecto a los diferentes tipos de acción social— en laTkH.

42 PDM: 427/436.

43 Según la lectura que hace HABLÍRMAS, para LUHMANN el lenguaje «no pone a disposición ex- presiones con significado idéntico, sino que permite sólo sustituir signos por sentido. (...) El len- guaje está tan subdeterminado como medio de comunicación que no puede servir para superar el egocentrismo de las diferentes perspectivas sistémicas mediante una perspectiva común, de nivel su- perior, supra o intersistémica. Así como los diferentes sistemas no disponen de significados idénti-

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güística hace es articular por medio de cesuras el decurso espontáneo de

conciencia, dándole la capacidad de formar episodios»44.

Pero HABERMAS considera que desde este «concepto minimalista»

del lenguaje45 y desde el modelo de la conciencia individual y de la «in-

tención» del sujeto aislado (entendidas como algo previo al lenguaje) no se puede explicar razonablemente el fenómeno de la intersubjetividad (de hecho, ni tan sólo permitirían explicar la constitución de la subjeti-

vidad46) y, en consecuencia, ni se puede entender la sociedad ni tampoco

se puede hacer una teoría social fructífera. Ésta es la misma crítica que

ya le hacía a HUSSERL en la segunda lección de las «Christian Gauss Lec-

tures»47, y la conclusión era que el análisis de los problemas con los que

topan las tentativas fenomenológicas de fundamentación de la intersub- jetividad demuestra que «nos vemos obligados a sustituir la primacía de

la intencionalidad por la primacía del entendimiento lingüístico»48. De

ahí la decisión de HABERMAS de reinterpretar en términos exclusivamen-

te lingüístico-pragmáticos el concepto de «sentido» que está en la base

de la teoría sociológica ya desde WEBER. Una decisión metodológica cla-

ve que marcará todo el desarrollo ulterior de la teoría, que le obliga a re- formular el fenómeno mismo de la intersubjetividad y que, en último tér-

44 PDM: 439/447. 45 PDM: 441/449.

46 HABERMAS ha desarrollado, basándose en G. H. MEAD, la tesis de que la individuación no es posible al margen de la socialización y sólo se puede explicar a partir de la relación dialógica con otro sobre la base de un lenguaje común. Véase en este sentido, «Moralentwicklung und Ich- Identitát» («Desarrollo moral e identidad del Yo») en RHM: 63-91/57-83 y, sobre todo, «Indivi- duierung durch Vergesellschaftung. Zu GEORGE Herbert Meads Theorie der Subjektivitat», («In- dividuación por vía de socialización. Sobre la teoría de la subjetividad de G. H. Mead»), en ND: 187-241/189-239, así como también TkH-II: 11-68/9-63 (donde se analiza la teoría de la co- municación de MEAD y su significación para las ciencias sociales). HABERMAS incluso afirma, en esta línea, que la capacidad del sujeto para la «reflexión» —sobre la que se construye, desde DES- CARTES, toda la filosofía— depende de una estructura dialógica previa: «Después del giro lin- güístico tenemos buenas razones para seguir la propuesta de G. H. MEAD de explicar la autorre- lación del sujeto que conoce, que actúa y que habla —es decir, la relación de la primera persona "hacia ella misma"— a partir de la adopción de la perspectiva de una segunda persona "hacia mí". En correspondencia, el trato reflexivo con uno mismo (...) sería dependiente de la relación entre los participantes en la argumentación: no hay ninguna reflexión que no se pueda reconstruir como un discurso interno. La actitud reflexiva respecto a las propias expresiones tiene lugar según el modelo de la actitud que adoptarían otros participantes en la argumentación frente a la validez problemática de las propias manifestaciones. La reflexión también se debe a una relación dialó- gica previa y no flota en el vacío de una interioridad constituida al margen de la comunicación». HABERMAS, «Rationalitát der Verstándigung. Sprechakttheoretische Erláuterungen zum Begriff der kommunikativen Rationalitát» («Racionalidad del entendimiento. Aclaraciones al concepto de racionalidad comunicativa desde la teoría de los actos del habla»), en WR: 102-137/99-131 (aquí, p. 103/100).

47 HABERMAS comenta aquí el intento de fundamentación de la intersubjetividad que lleva a

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