UNIVERSIDAD NACIONAL DE TRUJILLO FACULTAD DE ENFERMERÍA
UNIDAD SEGUNDA ESPECIALIDAD
Conocimiento y prácticas en la prevención de riesgo químico en centro quirúrgico
Autora: Lic. Azañedo García, Katherine Asesora: Ms. Becerra Julca, Anita Elizabeth
TRUJILLO – PERÚ 2020
TESIS PARA OPTAR EL TÍTULO DE ESPECIALISTA EN ENFERMERÍA
MENCIÓN: CENTRO QUIRÚRGICO
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DEDICATORIA
A Dios, por darme fortaleza, brindarme la oportunidad de escalar un peldaño más en mi vida y por demostrarme que siempre está a mi lado.
A Mi Ángel, que desde el cielo me protege y me bendice en cada paso que doy.
A Zoraida, mi madre, mi amiga, mi cómplice, quien desde el cielo estará feliz de verme luchar por mis sueños.
Katherine.
iii
AGRADECIMIENTO
A Dios, por el amor, la fortaleza y las bendiciones que me da para permitirme seguir adelante, y poder concluir la especialidad.
A mis padres, por su cariño, amor, paciencia y ánimo en todos los pasos que doy.
A mi asesora, la Ms. Anita E. Becerra Julca, que con su cariño, dedicación, paciencia y profesionalismo ayudó a que se llevara a cabo este trabajo.
Katherine.
iv
INDICE
Pág.
RESUMEN vi
ABSTRACT vii
I. INTRODUCCIÓN 01
II. MATERIAL Y MÉTODO 25
III. RESULTADOS 33
IV. ANÁLISIS Y DISCUSIÓN 37
V. CONCLUSIONES 46
VI. RECOMENDACIONES 47
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS 48
ANEXOS 55
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RESUMEN
El presente estudio de investigación, de tipo descriptivo- correlacional tiene como objetivo determinar la relación que existe entre el conocimiento y prácticas de prevención de riesgo químico de la desinfección de alto nivel en el Profesional de Enfermería en el área de centro quirúrgico en el Hospital Víctor Lazarte Echegaray de Trujillo 2017. La muestra estuvo conformada por 22 Licenciadas de Enfermería. Los datos fueron procesados en IBM Spss Statistics 24 y analizada mediante la prueba estadística “Gamma”. Teniendo como resultados que del 100% de enfermeras el 5% tuvo un bajo nivel de conocimiento y deficientes prácticas de prevención de riesgo químico, el 14% obtuvo un nivel de conocimiento medio y deficientes prácticas de prevención de riesgo químico y el 73% tuvo un nivel de conocimiento medio y regular prácticas, y solo el 9% de enfermeras tuvo un nivel de conocimiento alto y regular prácticas de prevención de riesgo químico de la desinfección de alto nivel. Llegando a la conclusión que no existe relación entre conocimiento y prácticas de prevención de riesgo químico de la desinfección de alto nivel en el Profesional de Enfermería que labora en el área de centro
quirúrgico del Hospital Víctor Lazarte Echegaray.
Palabras clave: Conocimiento, prácticas de riesgo químico, desinfección.
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ABSTRACT
This research study, of a descriptive-correlational type, aims to determine the relationship between knowledge and practices of chemical risk prevention of high-level disinfection in the Nursing Professional in the area of the surgical center at the Victor Hospital Lazarte Echegaray de Trujillo 2017. The sample consisted of 22 Nursing Graduates. The data was processed in IBM Spss Statistics 24 and analyzed using the “Gamma”
statistical test. Taking as a result that of 100% of nurses, 5% had a low level of knowledge and poor chemical risk prevention practices, 14% obtained a medium level of knowledge and poor chemical risk prevention practices and 73% had a average level of knowledge and regular practices, and only 9% of nurses had a high level of knowledge and regular chemical risk prevention practices of high level disinfection.
Coming to the conclusion that there is no relationship between knowledge and chemical risk prevention practices of high-level disinfection in the Nursing Professional working in the surgical center area of the Víctor Lazarte Echegaray Hospital.
Keywords: Knowledge, chemical risk practices, disinfection.
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I. INTRODUCCIÓN
El desarrollo de la humanidad ha sido impulsado por el trabajo; sin embargo, cada una de las funciones laborales está inmersa en un ambiente propio que genera ciertas condiciones, que hacen, que un trabajador se exponga en forma individual o colectiva a determinados factores de riesgo, los cuales propician la presentación de eventos laborales. Es así, como los trabajadores de todo el mundo, entre ellos el personal de salud como el profesional de enfermería, están expuestos a múltiples riesgos: físicos, químicos, psicológicos, ergonómicos, y biológicos (Arenas, 2011).
Según la Organización Mundial de Salud algunos riesgos ocupacionales tales como traumatismos, ruidos, agentes carcinogénicos, partículas transportadas por el aire y riesgos ergonómicos representan una parte considerable de la carga de morbilidad derivada de enfermedades crónicas: 37% de todos los casos de dorsalgia; 16% de pérdida de audición; 13%
de enfermedad pulmonar obstructiva crónica; 11% de asma; 8% de traumatismos; 9% de cáncer de pulmón; 2% de leucemia; y 8% de depresión. Anualmente, 12,2 millones de personas, mayormente de países en desarrollo, mueren en edad laboral a causa de enfermedades no transmisibles (Organización Mundial de la Salud, 2014).
En el Perú el porcentaje de trabajadores expuestos a factores de riesgo ocupacionales, fue de 43.054, en primer lugar se encuentra la exposición a factores de riesgo de naturaleza física, que representa el 27.0 %, en segundo lugar la exposición a factores causales de accidentes que alcanzan un 23.1%, en tercer lugar está la exposición a los factores de riesgos disergonómicos que alcanzan un 17.6%, en cuarto lugar está la exposición a factores de riesgos biológicos con 14.2%, en quinto lugar está la exposición a los factores de riesgos químico con
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11.6% y en último lugar los expuestos a factores de riesgos psicosociales con 6.5% (Ministerio de Salud 2012).
En nuestra localidad, sólo dan a dilucidar algunos riesgos, colocando más énfasis en el estudio de los riesgos biológico y físicos, dejando de lado otro tipo de riesgos como los químicos que no son menos importantes, sino también significativos para estudio pues también afectan la salud de quienes están expuestos, causando alteraciones graves para su salud. En las instituciones prestadoras de salud el profesional de enfermería es la población más afectada en cuanto a los riesgos laborales, ya que constituyen un importante grupo laboral.
JUSTIFICACIÓN DEL ESTUDIO
El profesional de enfermería se encuentra expuesto a una diversidad de riesgos; los riesgos químicos juegan un papel importante en los servicios hospitalarios, ya que el personal puede absorber sustancias químicas durante su manejo o por mantenerse cerca de ellas causando efectos biológicos en el trabajador, dependiendo de la concentración, manipulación, exposición, susceptibilidad del trabajador, el agente y la práctica de prevención adoptada por el personal.
Todos estos agentes químicos pueden producir una diversidad de efectos irritantes alérgicos, tóxicos e incluso cancerígenos (Briceño, 2006).
Uno de los agentes químicos usados por el profesional de enfermería son los desinfectantes, entre ellos los desinfectantes de alto nivel como el glutaraldehído y el Ortoftalaldehído, que se caracterizan por actuar inclusive sobre las esporas bacterianos (formas más resistentes dentro de los microorganismos), produciendo una esterilización química si el tiempo de acción es el adecuado y es utilizado sobre instrumentos médicos o quirúrgicos termosensibles. Estos son usados en diferentes áreas como Centro quirúrgico, que sin duda por 2
ser un agente químico puede traer consigo consecuencias desfavorables para la salud de quien lo manipula si no realiza prácticas preventivas de riesgo químico adecuado (Vignoli, 2014).
En diferentes países como lo es Inglaterra y Australia se ha prohibido el uso de glutaraldehído, no por su ineficiencia, sino a causa de problemas relativos a la salud de los trabajadores y por la formación del bioflim, que es una población de células que crecen unidas a una superficie envueltas en una matriz de exopolisacaridos, generado por la coagulación de proteínas y en consecuencia fallo en la eliminación de micobacterias por aumento de la resistencia (Red Global de Hospitales Verdes y Saludables, 2014).
El proceso de desinfección de alto nivel es un procedimiento que es llevado en práctica, virtualmente en su totalidad por el profesional de enfermería en áreas críticas como es el área de centro quirúrgico, es un procedimiento que se debería de realizar en lugares específicos, que sean únicos para su realización, sin embargo, existes Instituciones prestadoras de salud como el Hospital Víctor Lazarte Echegaray en donde las condiciones en las que se realiza esta actividad no son las más adecuadas.
Esta investigación tiene la intención de hacer hincapié en los riesgos químicos que se somete al personal en general por el uso de estos desinfectantes para que así se tomen medidas adecuadas para la protección tanto del Profesional de Enfermería como del demás personal de salud y paciente evitando consecuencias desfavorables para su salud. Siendo el profesional de enfermería aquel o aquella que realiza sus actividades basado en fundamentos científicos probados, por ese motivo el conocimiento de ello es de vital importancia para realizar prácticas preventivas de riesgo químico contribuyendo así a su disminución que puede ocasionar patologías relacionándolas con la exposición y con la falta de medidas de control.
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Enfermería es una disciplina que está en constante evolución, tanto en su desarrollo como ciencia, como en su práctica profesional, al mismo tiempo tiene una rica historia de pensamiento iniciado por Florence Nightingale quien concibió a las enfermeras como un colectivo de mujeres formadas. Concibiendo que el Profesional de Enfermería debe sustentar su práctica con el conocimiento. Por lo expuesto anteriormente nos planteamos la siguiente interrogante:
PROBLEMA
¿Existe relación entre el nivel de conocimiento y las prácticas de prevención de riesgo químico de la desinfección de alto nivel en el Profesional de Enfermería de centro quirúrgico del Hospital Víctor Lazarte Echegaray de Trujillo 2017?
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OBJETIVOS
OBJETIVO GENERAL:
Determinar la relación que existe entre el nivel de conocimiento y prácticas de prevención de riesgo químico de la desinfección de alto nivel en el Profesional de Enfermería de centro quirúrgico del Hospital Víctor Lazarte Echegaray de Trujillo 2017.
OBJETIVOS ESPECÍFICOS:
Identificar el nivel de conocimiento de prevención de riesgo químico de la desinfección de alto nivel en el Profesional de Enfermería de centro quirúrgico del Hospital Víctor Lazarte Echegaray de Trujillo 2017.
Identificar las prácticas de prevención de riesgo químico de la desinfección de alto nivel, en el Profesional de Enfermería de centro quirúrgico del Hospital Víctor Lazarte Echegaray de Trujillo 2017.
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MARCO TEÓRICO
Para la manipulación de un desinfectante de alto nivel en las diferentes áreas de los nosocomios como es el área de centro quirúrgico, se debe de tener conocimiento sobre su manejo, más aún de los efectos adversos que origina su uso. Entendiendo como conocimiento al conjunto de datos que se tiene de un tema. Es un elemento fundamental para la realización de diferentes actividades del profesional de enfermería (Pérez, 2009).
El conocimiento es uno de los elementos fundamentales del proceso de comunicación, comprendiendo el conjunto de datos organizados y significativos que describen determinados procesos o entidades; constituyendo también la acción y efecto de informar. El conocimiento es definido como el acúmulo de información que el hombre ha ido adquiriendo en el tiempo sobre la naturaleza y si mismo que junto a la experiencia dan lugar a un fruto de asociaciones mentales que culminan en una elaboración personal, dando respuesta a múltiples cuestiones de nuestro interés (Pérez, 2009).
El término conocimiento sugiere que la ciencia está formada por lo que se conoce sobre una materia. Establece la distinción entre lo que se conoce y se cree; es decir el conocimiento se basa en datos objetivos. Además, el conocimiento puede ser objetivo, especulativo o práctico.
El conocimiento objetivo es algo que se acepta como existente o que es verdad. El conocimiento especulativo abarca teorías, principios generales que explican los fenómenos, creencias o conceptos y el contenido de áreas especiales y subjetivas como las ciencias naturales, sociales y humanidades. El conocimiento práctico consiste en saber aplicar el conocimiento objetivo o especulativo a una situación específica (Marrier, 2008).
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Este nivel de conocimiento varía considerablemente de acuerdo a la edad, procedencia, grado de instrucción y otros factores tal como la consejería, a través de la cual se proporciona pautas para el cuidado integral de la salud de todo ser humano, el mismo que tiene como finalidad lograr un nuevo aprendizaje, el cual puede darse a lo largo del desarrollo de la vida.
(Casas, 2001).
Existen dos tipos de conocimiento: El empírico, basado en la experiencia que se acumula con los años y puede transmitirse de generación en generación como un hecho cultural, pero carece de un orden sistemático, lo que hace que este conocimiento valioso no permita describir, analizar y predecir los fenómenos como un todo, llevándonos a reconocer fenómenos, pero no a explicarlos exhaustivamente. El conocimiento científico, constituye el saber humano obtenido de forma racional y consiente mediante una metodología lógica y rigurosa; para obtener nuevos conocimientos parte de otros previos, por lo tanto, es una verdad temporal sujeta a validación permanente (Pérez, 2009).
El conocimiento científico es el conocimiento popular, pero elevado a categoría de ciencia por el estudio, fundamentándose en leyes. Sin embargo, para denominarse científico debe reunir características como: Metódico, obtenido al aplicar el método científico;
racionalidad, porque el saber se obtiene de la reflexión y no de la percepción; objetivo, coincide con la realidad; generalidad, tiende a lo universal no a lo particular; verificable, puede ser comprado por cualquier persona y en cualquier lugar; temporalidad, está sujeto a revisión y, por ello, al cambio (Elizondo, 2002).
El conjunto de conocimientos obtenidos mediante el método científico es definido como ciencia, formando un cuerpo organizado de conocimientos que permita describir, analizar 7
y predecir. Enfermería como ciencia se orienta hacia ese conocimiento fundamentado en la razón y dirigido a la acción racional. El proceso científico favorece la progresión lógica y sistémica de la práctica de trabajo de la enfermera con sus pacientes y aporta un rigor científico a sus actuaciones (López, 2002; Pérez, 2009).
La práctica es una respuesta establecida para una situación común. El comportamiento está formado por prácticas, conductas, procedimientos y reacciones, es decir, todo lo que acontece al individuo. Las prácticas regulares se denominan hábitos, ciertas prácticas pueden convertirse en factores de riesgo o de protección (Meneghello, 2000).
De la misma manera, la práctica debe entenderse en primera instancia como la exposición reiterada a una situación concreta y luego como la repetición de una respuesta consistente frente a ella, la cual puede ser observada. Para que el ser humano ponga en práctica cierto tipo de conocimiento, sea científico o vulgar, es necesario en primera instancia un acercamiento directo mediante el uso de los sentidos y la conducta psicomotriz, es decir, el experimento. No puede haber práctica de tal o cual conocimiento si antes no se tiene experiencia.
Esta será evaluada objetivamente mediante la observación de habilidades y destreza psicomotriz del sujeto (Meneghello, 2000)
Considerando a las prácticas de prevención de riesgo químico a todas las actividades de bioseguridad destinadas a disminuir el riesgo químico al cual está expuesta, evitando alteraciones en la salud del profesional de enfermería. Siendo la bioseguridad el conjunto de medidas mínimas a ser adoptadas, con el fin de reducir o eliminar los riesgos para los profesionales de enfermería, la comunidad y el medio ambiente, que pueden ser producidos por agentes infecciosos, físicos, químicos y mecánicos (Ministerio de Salud, 2013).
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La seguridad en la práctica de las diferentes actividades en el trabajo a nivel mundial es considerada como un pilar fundamental en el desarrollo de un país. Sin embargo, todos los trabajadores como es el personal de salud y entre ellos el Profesional de enfermería, están expuesto a una diversidad de riesgos.
Definiendo el riesgo como “aquellas situaciones de trabajo que pueden romper el equilibrio entre los estados físico, mental y social de las personas”. Es la probabilidad de que se produzca un resultado adverso, o como factor que aumenta esa probabilidad. Ningún riesgo existe de forma aislada. Muchos tienen su raíz en complejas cadenas de acontecimientos que abarcan largos periodos de tiempo, cada uno de ellos tiene una causa, y algunos se deben a múltiples causas (Organización Mundial de la Salud, 2002).
El riesgo laboral es la posibilidad de que un trabajador sufra un determinado daño derivado del trabajo. Se denominará grave o inminente cuando la posibilidad de que se materialice en un accidente de trabajo es alta y las consecuencias presumiblemente severas o importantes. Entre los riesgos que tiene que afrontar el profesional de enfermería incluyen los siguientes: Riesgos biológicos, Riesgos físicos, ergonómicos, Riesgos psicosociales y Riesgos químicos (Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo, 2012; Cabo, 2013).
El riesgo Biológico se define como microorganismos y endoparásitos, susceptibles de originar cualquier tipo de infección, alergia o toxicidad, en los trabajadores que los manipulan.
Desde el punto de vista biológico, un agente infeccioso es aquel cuyo ciclo vital implica desarrollarse en el interior de otro organismo, causándole alguna patología, por ejemplo, infecciones provocadas por heridas de agujas (Rostagno, 2014).
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Los riesgos físicos son manifestaciones de energía que pueden causar daño a las personas. Son agentes presentes en el medio ambiente de trabajo, ejemplo: la radiación (Rx, laser, etc.), electricidad, temperaturas extremas, vibraciones y ruido, los cuales pueden causar trauma a los tejidos. El riesgo ergonómico son los que pueden causar daños en el trabajo en relación con el entorno en donde se lleva a cabo y con quienes lo realiza. Siendo los Factores de Riesgo Ergonómico aquel conjunto de atributos de la tarea o del puesto, más o menos claramente definidos, que inciden en aumentar la probabilidad de que un sujeto, expuesto a ellos, desarrolle una lesión en su trabajo (Gutiérrez, 2011).
Los riesgos psicosociales son factores y situaciones que se encuentran o asocian con las tareas del trabajador o el ambiente de trabajo, las cuales crean o potencian la presencia del estrés, los trastornos emocionales y/o los problemas interpersonales (por ejemplo: estrés, turnos de trabajo). Son todos aquellos aspectos relacionados con la concepción, la organización y la gestión del trabajo que pueden causar daños a la salud de los trabajadores (Castilla, 2011; Gil, 2009).
Riesgo químico es la posibilidad que un trabajador sufra una determinada lesión relacionada con la exposición a un agente químico. Están constituido por elementos y sustancias que, al entrar al organismo, mediante inhalación, absorción cutánea o ingestión pueden provocar intoxicación, quemaduras, irritaciones o lesiones sistémicas, dependiendo del grado de concentración y el tiempo de exposición. Según su estado físico pueden ser: sólidos, líquidos, humos, gases, vapores o polvos. Los riesgos químicos se pueden clasificar según sus efectos en:
irritantes, asfixiantes, anestésicos, narcóticos, tóxicos, sistémicos, productores de alergias, neumoconiosis, cáncer, mutagénicos y teratogénicos (Gutiérrez, 2011).
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El contacto de una sustancia química con el organismo humano puede establecerse a través de distintas vías de entrada: Inhalación, ingestión, dérmica y parenteral. Por Inhalación:
las vías respiratorias son las principales vías de penetración desde los pulmones los agentes químicos pasan a la sangre, pudiendo afectar entonces a otros órganos como el cerebro, hígado, riñones, etc. o atravesar la placenta y producir malformaciones fetales. Por Ingestión el producto tóxico se introduce a través de la boca, por contaminación de alimentos o bebidas, o cuando tras haber manipulado un producto químico, se llevan las manos a la boca (Universidad Politécnica de Madrid, 2006).
Por vía dérmica algunas sustancias químicas, como las irritantes o las corrosivas, producen daño al poner en contacto con la piel, las mucosas o los ojos, o a través de pequeñas lesiones cutáneas. Y por vía Parenteral se produce por penetración del contaminante por discontinuidades en la piel como cortes, pinchazos o la presencia de úlceras, llagas u otras heridas descubiertas (Universidad Politécnica de Madrid, 2006).
Las sustancias químicas que se usan en los nosocomios en áreas críticas como centro quirúrgico y a los cuales el profesional de enfermería está directamente expuesto son los desinfectantes, considerando la desinfección como un proceso por el cual destruye la mayoría, pero no todos de los microorganismos patógenos sobre un objetivo inanimado. Este proceso es claramente diferente de la esterilización, por medio de la cual se destruyen todos los microorganismos que se encuentran sobre un objeto (Fuller, 2007).
La desinfección es usada en superficies ambientales, pisos y artículos médicos para eliminar microorganismos; y no son aplicables a los tejidos vivos por su toxicidad. Con el
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tiempo suficiente de exposición y bajo condiciones específicas, algunos desinfectantes pueden también matar esporas, y por ello son considerados esterilizantes (Cifuentes, 2013).
El tipo de desinfección se clasifica en tres niveles según su potencia: Desinfectantes de alto nivel que elimina las formas vegetativas de las bacterias, bacilos de la tuberculosis, esporas, hongos y virus. Desinfección de nivel Intermedio que actúa sobre todas las formas vegetativas de los microorganismos, exceptuando las esporas y priones. Y desinfección de Bajo nivel que su acción alcanza sólo las formas vegetativas. Elimina sólo algunos hongos, virus y no elimina las esporas ni Mycobacterium tuberculosis ni priones (Hospital Nacional Cayetano Heredia, 2013).
La desinfección de alto nivel es un proceso realizado por el profesional de enfermería en Centro quirúrgico, permitiendo la eliminación de microorganismos y está aceptado nacional e Internacionalmente. La necesidad de realizar este procedimiento surge por el tipo de material de fabricación de los equipos (labilidad térmica) el cual no permite hasta la actualidad, otro proceso de esterilización. Ésta desinfección Inactiva toda las formas vegetativas de los microorganismos, pero no destruyen toda forma de vida microbiana, puesto que no eliminan todas las endosporas bacterianas (Larenas, 2009; Reyes, 2014).
Para realizar el proceso de desinfección de alto nivel el material contaminado, se debe realizar un lavado prolijo con agua corriente, seguidamente el lavado con detergente enzimático, escobillado inmersión en detergente por 2 minutos, luego lavado y enjuague con agua corriente. Finalmente realizar el secado prolijo con aire comprimido y compresas limpias. La inmersión en desinfectante se realizará en el tiempo adecuado según el desinfectante a usar (Ministerio de Salud, 2011).
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En el mercado existen una variedad de desinfectantes de alto nivel. En el Perú y de acuerdo con la Food and Drug Administration (FDA), en español la Administración de Alimentos y medicamentos entre los desinfectantes de alto nivel aprobados figuran el Glutaraldehído y Ortoftalaldehído (OPA), siendo estos los desinfectantes usados por el Hospital Víctor Lazarte Echegaray de Trujillo (Chambilla, 2015).
El Ortoftalaldehído (OPA), corresponde al grupo de aldehídos inorgánicos. Su mecanismo de acción actúa por alquilación de los componentes celulares y actúa directamente sobre los ácidos nucleicos. Su espectro se ha demostrado en estudios en su excelente actividad microbicida y una mayor actividad frente a micobacterias que el glutaraldehído. Es micobactericida y virucida. Su principal ventaja es que posee una excelente estabilidad en un amplio rango de pH (3-9) y por lo tanto no requiere de activación. Presenta además una excelente compatibilidad con cualquier material o artículo y cuenta con indicadores químicos (Organización Panamericana de la Salud, 2008).
El Ortoftalaldehído (OPA) se recomienda utilizarse en áreas ventiladas ya que puede producir si son inhalados irritación en el sistema respiratorio, dando tos, dificultad para respirar o dolor de cabeza. Estos síntomas desaparecen o aminoran cuando cesa la exposición. El contacto directo con los ojos puede causar escozor, lagrimeo excesivo, enrojecimiento o quemaduras. El contacto dérmico puede manchar la piel; la exposición repetida puede causar sequedad de piel, dermatitis y también quemaduras. La ingestión accidental es irritante y caústica para el tracto digestivo. Los síntomas incluyen vómitos, diarrea y náuseas. En raros casos las soluciones de Ortoftalaldehído se han asociado a reacciones anafilácticas (Acosta, 2008).
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El Glutaraldehído, junto al ortoftalaldehído es otro desinfectante usado también en el Hospital Víctor Lazarte Echegaray. Corresponde a un dialdehído saturado que se utiliza como desinfectante de alto nivel. La solución madre es ácida (pH 2.5) y en ese estado en general sus propiedades microbicidas son menores, razón por lo cual es activada (alcalinizada) mediante el uso de agentes que elevan el pH de la solución (7.5 -8.5). En este estado es microbicida, pero se hace inestable debido a la polimerización de las moléculas que bloquean los grupos aldehídos responsables de su actividad microbicida. Las formulaciones convencionales tienen una duración aproximada de 14 días (Rodríguez, 2015).
El uso del Glutaraldehído y el Ortoftalaldehído, son usados en equipos médicos tales como endoscopios, laparoscopios, equipos de terapia respiratoria, transductores y equipos de anestesia. Son desinfectantes tóxicos debiéndose restringir su utilización a aquellos casos que sea imprescindible. Por otro lado, la aplicación de buenas prácticas de manipulación es fundamental para reducir la exposición a los niveles más bajos posibles (Rodríguez, 2015).
Cuando el glutaraldehído fue introducido en el mercado en los inicios de los años 60, era una buena noticia. Con esta efectiva alternativa se procuraba reemplazar al altamente tóxico, irritante y carcinogénico formaldehído. Sin embargo, poco tiempo después, comenzaron a publicarse informes sobre la existencia de serios efectos sobre la salud provocados por la exposición al glutaraldehído. Hoy, más de 40 años después, existen alternativas más seguras, que ofrecen desinfección con menores riesgos para los trabajadores de la salud y el ambiente (Red Global de Hospitales Verdes y Saludables, 2014).
Los desinfectantes de alto nivel son una reconocida causa de asma ocupacional en muchos países industrializados como es Inglaterra, Australia y otros. Existen estudios que
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demuestran la existencia de efectos adversos sobre el aparato respiratorio, incluso en niveles de exposición inferiores a 0,2 ppm, el límite de exposición recomendado por el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene Ocupacional de los Estados Unidos (NIOSH). Algunas investigaciones señalan que la exposición a glutaraldehído ha sido asociada a efectos de sensibilización química.
Esta condición resulta en la intolerancia, no sólo al glutaraldehído sino también al Ortoftalaldehído y a otras clases de sustancias químicas (Red Global de Hospitales Verdes y Saludables, 2014).
Los pacientes, los familiares y el personal del hospital pueden estar innecesariamente expuestos a los vapores del glutaraldehído y del Ortoftalaldehído en los consultorios y áreas clínicas donde se encuentran abiertos los contenedores de glutaraldehído y Ortoftalaldehído o existen sistemas deficientes de ventilación y/o de protección personal. Existen alternativas al glutaraldehído y del Ortoftalaldehído que mantienen los estándares de control de infecciones y no causan desgaste ni deterioros innecesarios en los instrumentos médicos sensibles. Las alternativas al glutaraldehído y del Ortoftalaldehído están disponibles en varios países, siendo más seguras, tanto para los trabajadores como para el ambiente (Red Global de Hospitales Verdes y Saludables, 2014).
Las alternativas son más baratas en el largo plazo. Esto es así si se tienen en cuenta los costos directos de los sistemas de ventilación, la construcción de áreas cerradas para su uso seguro, los sistemas de monitoreo, las necesarias capacitaciones en su uso y el manejo de contingencias. Reemplazar al glutaraldehído y al Ortoftalaldehído permite, además, ahorrar los costos indirectos, asociados a tratar los casos de dermatitis, asma y tiempo de trabajo perdido por éstas y otras enfermedades ocupacionales (Red Global de Hospitales Verdes y Saludables, 2014).
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Un plan para eliminar el glutaraldehído y el Ortoftalaldehído es coherente con uno de los enfoques principales de la salud pública, la prevención tiene sentido eliminar del ambiente hospitalario, sustancias altamente tóxicas y sensibilizantes, cuando estén disponibles alternativas viables, sostenibles y efectivas. El glutaraldehído y el Ortoftalaldehído ya ha sido exitosamente eliminado o reducido significativamente, en muchos hospitales. Ellos son el testimonio de los beneficios del cambio (Red Global de Hospitales Verdes y Saludables, 2014).
El glutaraldehído y el Ortoftalaldehído al ser utilizados en la desinfección de material no solo se deben tener en cuenta la efectividad de este, sino también la seguridad que brindan hacia las personas quienes lo usan, siendo en este caso el profesional de Enfermería quienes están más expuestos y en contacto directo a estos, mayor aun los que trabajan en las áreas de centro quirúrgico o sala de los procedimientos de endoscopias (Rodríguez, 2015).
Por todo lo antes menciona el Glutaraldehído y el Ortoftalaldehído son desinfectantes que en exposiciones de corta duración y aun a bajas concentraciones, puede irritar la piel y mucosas, y especialmente del tracto respiratorio superior. Puede causar sarpullidos, quemaduras graves si salpican la piel o los ojos. Los rocíos, los vapores o los gases que emanan los pueden irritar los ojos, la nariz, la garganta y los pulmones. Los síntomas pueden incluir ardor en los ojos, dolor de garganta, tos, problemas para respirar y sibilancias. Pueden causar asma o desencadenar ataques de asma. Algunos desinfectantes contienen sustancias químicas peligrosas que pueden entrar al cuerpo mediante el contacto con la piel o pasar a los pulmones al respirar los gases (Rodríguez, 2015).
Para su manipulación se debe evitar el contacto con ojos, piel y ropa, evite respirar los vapores. Por lo que se debe usar mascarilla, guantes, gorro, gafas, delantal o mandil, calzado
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cerrado no absorbente con resistencia química y de planta baja. Estos elementos deben ser de un solo uso por cada proceso de desinfección de alto nivel de glutaraldehído y Ortoftalaldehído.
Los lugares de trabajo deben tener buena ventilación natural o forzada, si la ventilación no es adecuada para mantener el ambiente abajo de los límites de exposición recomendados, utilizar un respirador autónomo (Rodríguez, 2015).
Además de ello el ambiente selecciona para realizar el proceso de desinfección debe ser único, estando cerrado. Este ambiente debe estar señalizado de que hay riesgo químico, y solo debe ingresar a él las personas capacitadas sobre su manejo. Los contenedores deben mantenerse tapados para evitar la evaporación. Se debe tener un registro en donde se escriba que profesional ha estado expuesto haciendo un seguimiento de la aparición de patologías propias de la exposición (Rojas, 2012).
Por este motivo las instituciones prestadoras de salud en nuestro país en donde se usa éste desinfectante debe brindar condiciones de trabajo seguras del profesional de enfermería, esto incluye la capacitación del personal, supervisión sobre el uso, almacenamiento y procedimientos de emergencia para la limpieza de derrames de productos químicos; revisar el equipo de protección adecuado, garantizar que todos los recipientes que contengan productos desinfectantes y sustancias químicas tengan una etiqueta que identifique su contenido y nivel de peligro (Rodríguez, 2015).
Además usar los sistemas de ventilación según sea necesario durante las tareas de desinfección para permitir que exista un flujo de aire adecuado y evitar que se concentren vapores peligrosos; y brindar a los trabajadores un lugar para lavarse después de haber usado productos químicos desinfectantes, antes de realizar cualquier otra actividad (Rodríguez, 2015).
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Las prácticas de prevención de riesgo químico son las medidas de bioseguridad, que se tomarán en cuenta para nuestra protección, el cual es de vital importancia, siendo este un término utilizado para referirse a los principios y prácticas aplicadas con el fin de evitar la exposición no intencional a riesgos. Hablar de bioseguridad es enfatizar en las medidas preventivas pertinentes para proteger la salud y la seguridad del personal que trabaja en cualquier institución hospitalaria (Organización Mundial de la Salud, 2005).
Al hablar prácticas preventivas de riesgo químico del desinfectante de alto nivel como el glutaraldehído y el Ortoftalaldehído es hablar de la bioseguridad y el cumplimiento de sus principios, entre ellos: Universalidad, que indica que las medidas de precauciones estándar deben aplicarse en todos los servicios, independientemente de conocer o no el riesgo. Otro principio es el uso de barreras, evitando la exposición directa a sangre y otros fluidos orgánicos o agentes químicos potencialmente contaminantes, mediante la utilización de materiales adecuados que se interpongan al contacto de los mismos. Y el principio de uso medios de eliminación de material contaminado, procedimientos a través de los cuales los materiales utilizados en la atención de pacientes, y actividades peligrosas son depositados y eliminados sin riesgos (Ministerio de Salud, 2013).
Las prácticas preventivas como el lavado de manos es un procedimiento primordial en toda realización de cualquier actividad. Las indicaciones para la higiene de manos según la OMS, corresponden a 5 momentos: el primero antes y después de cualquier contacto directo con pacientes y entre pacientes, se usen o no guantes; inmediatamente después de quitarse los guantes; segundo antes de manipular un dispositivo invasivo o agentes químicos; tercero después de tocar sangre, fluidos orgánicos, secreciones, excreciones, piel lesionada y elementos contaminados; durante la atención de pacientes (Organización Mundial de la Salud, 2007).
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Cuarto al moverse de un sitio contaminado a uno no contaminado del cuerpo del paciente; y cinco después del contacto con objetos inanimados en los alrededores inmediatos del paciente. Por lo que para la realización de la desinfección de alto nivel con glutaraldehído y Ortoftalaldehído es importante el lavado después de la manipulación más aún si después de ello se realiza cualquier actividad entre ellas ingerir alimentos (Organización Mundial de la Salud, 2007).
El uso de Equipo de Protección Personal (EPP), incluye el uso de guantes protege del contacto no solo de sangre, fluidos orgánicos, secreciones, excreciones, piel lesionada sino también de nos protege de la manipulación de agente químicos que pueden perjudicar la salud.
Las manos son de las partes del cuerpo, las que tienen mayor probabilidad de sufrir lesiones, ya que están directamente involucradas con el manejo de productos, por lo que se deben utilizar los guantes apropiados en cualquier operación de manejo de sustancias (Instituto nacional de Salud, 2012).
Los guantes de látex pueden utilizarse sólo para tiempos de exposición cortos, siendo recomendable cambiarlos cada vez que se manipule el glutaraldehído y el Ortoftalaldehído después de 5 minutos de inmersión continuada en la solución. Para mayor seguridad es recomendable la utilización de guantes dobles. Aquellos individuos que tengan sensibilidad al látex o a componentes de los guantes de látex, pueden substituirlos por guantes de copolímeros sintéticos, de goma nitrilo, o de goma butilo. No se recomiendan guantes de neopreno o cloruro de polivinilo, ya que estos materiales no son impermeables al glutaraldehído y al Ortoftalaldehído. Algunos autores recomiendan específicamente el uso de guantes de nitrilo por ser más impermeables (Instituto nacional de Salud, 2012).
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Los protectores oculares son también una línea de barrera ya que las membranas mucosas que recubren los ojos pueden verse seriamente afectadas por proyecciones, salpicaduras o vapores de algunos productos químicos como los desinfectantes de alto nivel.
Los protectores oculares deben estar limpios y deben proteger la periferia de los ojos. El mandil, protege la piel y la ropa durante actividades para evitar la contaminación con las sustancias químicas. Se recomienda utilizar vestidos cómodos que aíslen al trabajador del peligro y que verdaderamente sean resistentes al ataque de las sustancias que se manejan. En el mercado se encuentran trajes reutilizables o desechables, los cuales se eligen según la necesidad (Instituto nacional de Salud, 2012).
La mascarilla es fundamental, pues los gases, los vapores, los humos se pueden depositar en los pulmones causando deterioro y problemas respiratorios de tipo agudo (inmediato) o crónico (a largo plazo) a los trabajadores. Otro elemento del equipo de protección personal en centro quirúrgico en el proceso de desinfección de alto nivel es el calzado hace parte, siendo este resistente al contacto, más aún si hay presencia de derrames (Instituto nacional de Salud, 2012).
Parte de la bioseguridad es la Manipulación de desechos, en Perú según la Norma Técnica de Salud N° 096 -Ministerio de Salud (MINSA), se establecen las medidas para el manejo de residuos sólidos a fin de brindar seguridad al personal, a los pacientes y visitantes con el fin de controlar y minimizar los riesgos sanitarios y ocupacionales. Para un adecuado manejo de residuos es indispensable clasificarlos de acuerdo a su naturaleza, pudiendo ser: a) Biocontaminados, b) Especiales y c) Comunes (Ministerio de Salud, 2012).
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a) Residuos biocontaminados, son aquellos generados en el proceso de atención e investigación médica que están contaminados con agentes infecciosos, o que pueden contener concentraciones de microorganismos; como objetos contaminados con secreciones, excreciones y demás líquidos orgánicos; restos de alimentos y bebidas de los pacientes; biológicos vencidos, bolsas de sangre, hemoderivados y punzocortantes como agujas, bisturís, frascos de ampollas, entre otros. Estos deben ser desechados en bolsas rojas y los punzocortantes en recipientes rígidos (Ministerio de Salud, 2012).
b) Los residuos especiales, de características físicas y químicas de potencial peligro por lo corrosivo, inflamable, tóxico, explosivo y reactivo para la persona expuesta; en este grupo tenemos a mercurio de termómetros, residuos farmacéuticos deteriorados, vencidos o contaminados y material radiactivo. Estos de desechan en bolsas de color amarillo (Ministerio de Salud, 2012).
c) Residuos comunes, aquellos que no están contacto directo con los pacientes, incluyen los residuos generados en administración incluyen papeles, cartón o restos de la preparación de alimentos en la cocina o de la limpieza de jardines. Estos de desechan en bolsas de color negro. Una vez que las bolsas se encuentren llenas las ¾ pares de su capacidad, estas deben ser amarradas (Ministerio de Salud, 2012).
El profesional de enfermería debe estar capacitado para realizar prácticas de prevención de riesgo químico en la manipulación de desinfectantes de alto nivel y para ello el conocimiento es esencial. Pero no basta con creación de leyes sino es necesario que el profesional de enfermería conozca, internalice y realice estas medidas.
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La teoría apoya y sustenta la práctica de enfermería, orienta a realizar las actividades con fundamento, permitiéndonos tomar buenas decisiones en situaciones complejas, permite razonar respecto a nuestro quehacer. La falta de conocimiento y/o la escasa o nula utilización de nuestros modelos conceptuales y teorías, además de la poca aplicación de éstas en la práctica, han tenido como consecuencia que aún la enfermería se siga viendo como parte de la labor médica, sin independencia a la hora de tomar decisiones frente al usuario (Gallardo, 2011).
La importancia de la educación continua y la capacitación del profesional de enfermería, se refleja en un aumento en la productividad, menor número de accidentes y errores en el trabajo, mejor clima organizacional y mejores resultados en el paciente (Puntunet, 2008).
MARCO EMPÍRICO
A través de los años se han realizado estudios sobre conocimientos y prácticas en la prevención de riesgo químico en centro quirúrgico, los cuales sirvieron de base para la realización de la investigación:
En México, Antonio, Epifanio, García y Morales (2017). Investigaron el “Nivel de conocimiento que tiene el personal de enfermería de acuerdo al estándar de seguridad de métodos de esterilización del instrumental y material quirúrgico en el Hospital General de Ayutla”, concluyendo que el 90% si conocen en proceso de esterilización incluyendo la desinfección de alto nivel y el 10% mencionan otros aspectos fuera de este proceso.
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En Lima, Idrogo y Ruiz (2016). Investigaron la “Determinación del desinfectante seguro Ortoftalaldehído versus Glutaraldehído utilizado por las enfermeras en el Proceso de Desinfección de Alto Nivel”. Su objetivo fue Determinar el desinfectante seguro Ortoftalaldehído vs glutaraldehído para ser usado por las enfermeras en el proceso de desinfección de alto nivel. Teniendo como Resultados que el 80% de los artículos revisados evidencian que el glutaraldehído en comparación al Ortoftalaldehído es el que más produce citotoxicidad en el trabajo. Concluyendo que la manipulación directa de las sustancias de desinfectantes de alto nivel centra la exposición en la vía inhalatoria, siendo exigente el uso de equipos de protección personal.
En Tacna, Chambilla (2015) estudió el “Nivel de conocimiento en limpieza y desinfección de material biomédico del personal de enfermería que labora en áreas críticas del Hospital Hipólito Unanue”, donde concluyó que el 100% del personal de Neonatología tiene un alto nivel de conocimiento, el 61.1% del personal de emergencia presenta un regular nivel de conocimiento, 50.0% del servicio de UCI presenta un regular nivel de conocimiento y el 50.0%
del personal de SOP presenta un alto nivel de conocimiento.
En Pucallpa, Panduro (2016) investigó el “Nivel de conocimiento y su aplicación sobre la desinfección de alto nivel que tiene el personal de enfermería del centro quirúrgico del Hospital Amazónico de Yarinacocha”, concluyendo que el 69% tiene un nivel de conocimiento alto, el 25% tienen el nivel de conocimiento medio y que el 6% tiene un nivel de conocimiento bajo.
También en Trujillo, Cotrina (2014), indagó la “Aplicación de un protocolo para el proceso de desinfección de alto nivel por el profesional de enfermería de centro quirúrgico del 23
Hospital Víctor Lazarte Echegaray”, quien evidenció que el 93.8 % antes de la aplicación de un protocolo obtuvieron un conocimiento de alto nivel y 6,2 % un nivel de conocimiento medio.
Y después de la aplicación de un protocolo el 100 % calificaron con un nivel alto de conocimiento.
De acuerdo a la revisión bibliográfica hay escasos trabajos de investigación sobre conocimientos y prácticas en la prevención de riesgo químico en centro quirúrgico de la desinfección de alto nivel considerando finalmente que los riesgos para la salud de quienes trabajan en hospitales como el profesional de enfermería constituyen un tema que cada vez cobra mayor importancia. Entre ellos los riesgos químicos que afectan al personal de la salud jugando un papel importante en los servicios hospitalarios, ya que el que está expuesto puede llegar a atravesar situaciones perjudiciales para su salud.
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II. MATERIAL Y MÉTODOS
2.1. TIPO DE INVESTIGACIÓN.
El presente trabajo de investigación es cuantitativa, de tipo descriptivo, correlacional, de corte trasversal (Bernal, 2010).
2.2. UNIVERSO – MUESTRAL:
Estuvo conformada por 22 profesionales de enfermería del área de Centro Quirúrgico Del Hospital Víctor Lazarte Echegaray de Trujillo.
2.3. CRITERIOS DE INCLUSIÓN:
- Profesionales de enfermería que laboran en el área de Centro Quirúrgico del Hospital Víctor Lazarte Echegaray de Trujillo.
- Profesionales de enfermería que realizan la labor de Instrumentista I y II.
- Que hayan aceptado el consentimiento informado.
2.4. CRITERIOS DE EXCLUSIÓN:
- Profesionales de enfermería que se encuentren de vacaciones o con licencia.
- Profesionales de enfermería que realizaron sus labores en la Unidad de Recuperación Post Anestésica (URPA).
- Profesionales de enfermería que realizan labores administrativas y gerenciales.
- Profesionales de enfermería que no deseen participar de la investigación.
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2.5. UNIDAD DE ANÁLISIS:
La unidad de análisis estuvo conformada por cada profesional de Enfermería que labora en el área de centro quirúrgico del Hospital Víctor Lazarte Echegaray de Trujillo 2017.
2.6. INSTRUMENTOS:
Se aplicaron dos instrumentos elaborados por Cotrina (2014), modificado por Azañedo (2017).
a. Cuestionario para valorar el conocimiento de prevención de riesgo químico de la desinfección de alto nivel (Anexo 1 A). Elaborado en dos partes:
- Primera parte: contuvo datos generales: Datos Generales (Edad, tiempo de servicio, Ha manifestado algún tipo de malestar durante el proceso de desinfección de alto nivel)
- Segunda parte: Constó de 14 ítems de opción asignándole el valor de 1 punto a la respuesta correcta y 0 puntos a la respuesta incorrecta. De esta manera, la suma de los puntajes en las respuestas del encuestado sobre esta temática, permitió valorar el conocimiento si es bajo, medio o alto.
b. Lista de cotejo sobre prácticas de prevención de riesgo químico de la desinfección de alto nivel (Anexo 2 B). Dicho instrumento permitió reconocer si el profesional de enfermería práctica medidas preventivas para disminuir el riesgo químico de la desinfección de alto nivel, la cual constó de 14 ítems. Se evaluó con un puntaje de Si (1) y No (0). De esta manera la suma permitió valorar el nivel de aplicación de prácticas preventivas de riesgo químico de los desinfectantes de alto nivel.
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2.7. CONTROL DE CALIDAD DE LOS INSTRUMENTOS
VALIDEZ:
La validez del contenido de los instrumentos se hizo a través de la crítica de expertos en la que participaron 03 profesionales de enfermería especialistas (Anexo 03). Tomando las recomendaciones en cuenta para la elaboración final de los instrumentos. Además, se realizó la validación estadística mediante prueba piloto. Así mismo para la validez se utilizó la correlación de Pearson.
CONFIABILIDAD:
La confiabilidad del instrumento fue evaluada mediante el método de Alpha de Cronbach, siendo el resultado:
Primer Instrumento: Conocimiento de prevención de riesgo químico de la desinfección de alto nivel en el profesional de enfermería de centro quirúrgico del Hospital Víctor Lazarte Echegaray de Trujillo 2017. Siendo el resultado de alfa crombach= 0.849, al tener un coeficiente alto podemos determinar que dicho instrumento fue confiable.
Segundo Instrumento: Lista de cotejo sobre prácticas de prevención de riesgo químico de la desinfección de alto nivel en el profesional de enfermería de centro quirúrgico Del Hospital Víctor Lazarte Echegaray de Trujillo 2017. Siendo el resultado de alfa crombach = 0.787, al tener un coeficiente alto podemos determinar que dicho instrumento es confiable.
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2.8. PROCEDIMIENTO:
Se realizó la solicitud para la autorización del Director del Hospital Víctor Lazarte Echegaray de Trujillo, y el Departamento de Enfermería, con la intención de obtener la información y autorización respectiva para la recolección de datos. Se informó a la Enfermera jefe del área de Centro Quirúrgico de la autorización para la ejecución del trabajo de investigación, así mismo se solicitaron los horarios para facilitar seguimiento de los profesionales de enfermería. Una vez identificadas los profesionales de Enfermería, según los criterios de inclusión y exclusión, se explicó a cada una el propósito del estudio, solicitando su libre participación.
Se procedió a la recolección de datos aplicando los instrumentos de carácter anónimo, individual y confidencial. Para la encuesta se utilizó un cuestionario, el cual se distribuyó a los profesionales de Enfermería en su respectivo turno de trabajo, este instrumento fue contestado durante el desarrollo o al término de cada turno de trabajo, dentro de las instalaciones del servicio en un tiempo no mayor a 15 minutos y se ejecutó de preferencia en los turnos de tarde o noche por menor congestión de trabajo.
Para la observación se utilizó una lista de cotejo, cuya recolección de datos se realizó a través de la observación directa a cada una de los profesionales de Enfermería del área de centro quirúrgico a fin de verificar, si se aplican las prácticas preventivas para la disminución de riego
Título del instrumento Número de ítems Resultado de Alfa de Crombach Conocimiento de prevención de riesgo
químico de la desinfección de alto nivel
14 ítems 0.849
Lista de cotejo sobre prácticas de prevención de riesgo químico de la desinfección de alto nivel
14 ítems 0.787
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químicos. El seguimiento se realizó durante 7 días consecutivos en el turno de mañana, por ser el turno de mayor congestión de trabajo. Terminada la investigación se proporcionó un informe de la investigación al director del Hospital Víctor Lazarte Echegaray de Trujillo y a la Jefatura de Enfermería del mismo nosocomio.
2.9. PROCESAMIENTO DE DATOS:
La información recolectada a través de los instrumentos descritos fue ingresada y procesadas en el programa estadístico IBM SPSS STATISTICS Versión 24. Los resultados se presentaron en tablas de una y doble entrada, de forma numérica y porcentual. Para determinar si existe relación entre variables se usó la Prueba Gamma que mide la relación entre dos variables de tipo ordinales.
Prueba Gamma= 0,333 p= 0,573
2.10. DEFINICIÓN Y OPERACIONALIZACIÓN DE VARIABLE:
Variable 1: Conocimiento de riesgo químico en la desinfección de alto nivel.
Definición conceptual:
Es la noción o conceptos que posee el hombre como producto de la información adquirida mediante una educación y actitudes del personal de salud sobre medidas de bioseguridad con la finalidad de proteger la salud personal, frente a diferentes riesgos que existe a nivel hospitalario como son los riesgos químicos en el uso de desinfección de alto nivel (Santillán, 2010).
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Definición Operacional:
Nivel de conocimiento de riesgo químico sobre la desinfección de alto nivel, fue medido empleando un cuestionario de 14 preguntas, asignándole un valor numérico a cada una de las preguntas de acuerdo a la siguiente calificación:
Respuesta incorrecta = 0 puntos Respuesta correcta = 1 puntos
Los resultados obtenidos, de acuerdo al tipo de conocimiento, fueron clasificados según la puntuación obtenida en la siguiente escala:
Nivel de conocimiento bajo: 0 - 4 puntos
Nivel de conocimiento medio: 5 - 9 puntos
Nivel de conocimiento alto: 10 – 14
Variable 2: Práctica de prevención de riesgo químico en la desinfección de alto nivel.
Definición conceptual:
Es todo procedimiento de bioseguridad que el profesional de enfermería realiza para prevenir la exposición a un agente químico como un desinfectante de alto nivel, pudiendo provocar intoxicación, quemaduras, irritaciones o lesiones sistémicas u otros, dependiendo del grado de concentración y el tiempo de exposición (Gutiérrez, 2011).
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Definición Operacional:
La Práctica de prevención de riesgo químico en la desinfección de alto nivel. Se operacionalizó de la siguiente manera:
Buenas prácticas: 12 - 14 puntos
Regular prácticas: 8 – 11 puntos
Deficientes prácticas: 0 - 7 puntos
2.11. CONSIDERACIONES ÉTICAS:
La investigación que involucra a sujetos humanos requiere de una detenida consideración de los procedimientos que habrán de aplicarse para proteger sus derechos (Acevedo,2002).
• Consentimiento informado: El consentimiento informado es el procedimiento mediante el cual se garantiza que el sujeto ha expresado voluntariamente su intención de participar en la investigación, después de haber comprendido la información que se le ha dado, acerca de los objetivos del estudio.
• Intimidad, anonimato y confidencialidad: Es primordial en el rigor y la ética. Desde el inicio de la investigación se le explicó a cada participante la finalidad de la información obtenida, de exclusividad solo con fines de investigación garantizándole que por ninguna razón los datos obtenidos podrán ser expuestos en público.
• Dignidad humana: Derecho a la autodeterminación, consistió en dejar que el participante exprese lo que siente, lo que piensa y lo que va a realizará sin ningún tipo de coacción.
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• Beneficencia, costos y reciprocidad: Por encima de todo, no hacer daño, se tomó en cuenta todas las precauciones necesarias para evitar en los participantes daños físicos y psicológicos protegerlos contra la utilización de su colaboración en la investigación para otros fines.
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III. RESULTADOS
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Tabla 01
Nivel de conocimiento de prevención de riesgo químico de la desinfección de alto nivel en el profesional de Enfermería de centro quirúrgico del Hospital Víctor Lazarte Echegaray de Trujillo 2017.
Fuente: Datos provenientes del instrumento de recolección de datos Nivel de
conocimiento
Nº %
Bajo 1 5
Medio 19 86
Alto 2 9
Total 22 100
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Tabla 02
Prácticas de prevención de riesgo químico de la desinfección de alto nivel en el profesional de Enfermería de centro quirúrgico del Hospital Víctor Lazarte Echegaray de Trujillo 2017.
No se encuentran buenas prácticas de prevención de riesgo químico.
Fuente: Datos provenientes del instrumento de recolección de datos Prácticas de
prevención
Nº %
Deficientes 3 14
Regular 19 86
Total 22 100
35
a
a
Tabla 03
Nivel de conocimiento y prácticas de prevención de riesgo químico de la desinfección de alto nivel en el profesional de Enfermería de centro quirúrgico del Hospital Víctor Lazarte Echegaray de Trujillo 2017.
Prácticas de prevención
Nivel de conocimiento
Total
Bajo Medio Alto
Nº % Nº % Nº %
Deficientes 0 0 3 14 0 0 3 (14%)
Regular 1 5 16 73 2 9 19 (86%)
Total 1 5 19 86 2 9 22 (100%)
*Prueba Gamma= 0,333 p= 0,573
No se encontraron buenas prácticas de riesgo quirúrgico
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IV. ANÁLISIS Y DISCUSIÓN
Los trabajadores de todo el mundo, entre ellos el personal de salud como el profesional de enfermería, están expuestos a múltiples riesgos entre ellos los riesgos químicos. Sin embargo, en nuestra localidad sólo dan a dilucidar algunos riesgos como los físicos, dejando de lado a los riesgos químicos que no son menos importantes, sino también significativos para estudio pues también afectan la salud de quienes están expuestos, causando alteraciones graves para su salud (Arenas, 2011).
Uno de los agentes químicos usados por el profesional de enfermería son los desinfectantes de alto nivel como el glutaraldehído y el Ortoftalaldehído. Éstos son usados en diferentes áreas como Centro quirúrgico, que sin duda por ser un agente químico puede traer consigo consecuencias perjudiciales para la salud de quien lo manipula si no realiza prácticas preventivas de riesgo químico adecuado. Por ello cada Profesional de Enfermería que trabaja en áreas críticas como Centro Quirúrgico debe tener el conocimiento sobre los riesgos a los que está expuesta y así tener una buena práctica en la manipulación de los desinfectantes de alto nivel evitando posibles padecimientos.
En la Tabla 01, se observa del total de 22 Profesional de Enfermería que laboran en Centro Quirúrgico del Hospital Víctor Lazarte Echegaray de Trujillo, el 5 % de ellas presentan conocimiento bajo, el 86 % conocimiento medio y el 9% presenta conocimiento alto. Teniendo como resultado que el mayor porcentaje presentaron un conocimiento medio, estos resultados se debe a que los Profesionales de Enfermería que laboran en Centro Quirúrgico no tienen un conocimiento claro sobre el riesgo químico a las cuales ellas están sometidas al realizar este proceso de desinfección de alto nivel.
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Los resultados de esta investigación no concuerdan con la investigación realizada por Cotrina (2014), realizada también en el mismo nosocomio, donde concluyó que el 93.8 % antes de la aplicación de un protocolo obtuvieron un conocimiento de alto y 6,2 % un conocimiento medio. Y después de la aplicación de un protocolo el 100 % calificaron con un alto de conocimiento. Sin embargo, esta investigación difiere de la investigación difiere realizada por Chambilla (2015) que investigó “Nivel de conocimiento en limpieza y desinfección de material biomédico del personal de enfermería que labora en áreas críticas del Hospital Hipólito Unanue de Tacna”, encontrando que el 50.0% del personal de Sala de Operaciones presenta un alto nivel de conocimiento.
Para la manipulación de un desinfectante de alto nivel se debe de tener conocimiento sobre su manejo, más aún sabiendo los efectos adversos que origina su uso. Entendiendo como conocimiento al conjunto de datos que se tiene de un tema. Es un elemento fundamental para la realización de diferentes actividades del profesional de enfermería. El conocimiento científico, característico del profesional de enfermería es aquel que se adquiere a través de medios metódicos con el fin de explicar el porqué de las cosas y sus aconteceres. El conocimiento científico es demostrable ya que cualquier persona o científico puede verificar las afirmaciones o falsedad de los hechos, así mismo, es crítico, racional, universal y objetivo (Pérez, 2009).
Considerando el conocimiento es uno de los elementos fundamentales del proceso de comunicación, comprendiendo el conjunto de datos organizados y significativos que describen determinados procesos o entidades; constituyendo también la acción y efecto de informar. El conocimiento es definido como el acúmulo de información que el hombre ha ido adquiriendo en el tiempo sobre la naturaleza y si mismo que junto a la experiencia dan lugar a un fruto de
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asociaciones mentales que culminan en una elaboración personal, dando respuesta a múltiples cuestiones de nuestro interés (Pérez, 2009).
La teoría apoya y sustenta la práctica de enfermería, orienta a realizar las actividades con fundamento, permitiéndonos tomar buenas decisiones en situaciones complejas, permite razonar respecto a nuestro quehacer. La falta de conocimiento y/o la escasa o nula utilización de nuestros modelos conceptuales y teorías, además de la poca aplicación de éstas en la práctica, han tenido como consecuencia que aún la enfermería se siga viendo como parte de la labor médica, sin independencia a la hora de tomar decisiones frente al usuario. La importancia de la educación continua y la capacitación del profesional de enfermería, se refleja en un aumento en la productividad, menor número de accidentes y errores en el trabajo, mejor clima organizacional y mejores resultados en el paciente (Puntunet, 2008; Gallardo, 2011).
En conocimiento del profesional de enfermería, es una de las bases del quehacer diario, si este conocimiento no es claro, nos lleva a cometer diferentes errores que no solo pueden ir en contra de los pacientes quienes están bajo nuestro cuidado, sino también de uno mismo llegando atentar contra nuestra salud. El conocimiento del riesgo químico al cuales estamos expuestas por el uso de los desinfectantes de alto nivel nos permitirá actuar, usando medidas de protección reduciendo el riesgo, así como también tener el fundamento científico para lograr mejores condiciones de trabajo.
En la Tabla 02, se observa que del total de 22 Profesionales de Enfermería que laboran en el área de Centro Quirúrgico del Hospital Víctor Lazarte Echegaray de Trujillo el 14 % tienen deficientes prácticas de prevención, el 86 % presentaron regular prácticas y el 0 % presentaron buenas prácticas. EL mayor porcentaje presentaron regular prácticas de prevención de riesgo 39
químico, estos resultados se deben a que los Profesionales de Enfermería que laboran en Centro Quirúrgico no tienen una práctica preventiva adecuada porque no tienen el conocimiento sobre el riesgo que corren en el manejo del proceso de desinfección lo que concuerda con los resultados obtenidos.
Para Idrogo y Ruiz (2016), quienes investigaron la “Determinación del desinfectante seguro Ortoftalaldehído versus Glutaraldehído utilizado por las enfermeras en el Proceso de Desinfección de Alto Nivel”, obtuvieron como resultado que el 80% de los artículos revisados evidencian que el glutaraldehído en comparación al Ortoftalaldehído es el que más produce citotoxicidad en el trabajo. Concluyendo que la manipulación directa de estos desinfectantes exige el uso de equipos de protección personal.
Considerando a las prácticas de prevención de riesgo químico a todas las actividades de bioseguridad destinadas a disminuir el riesgo químico al cual está expuesta, evitando alteraciones en la salud del profesional de enfermería. Siendo la bioseguridad el conjunto de medidas mínimas a ser adoptadas, con el fin de reducir o eliminar los riesgos para los profesionales de enfermería, la comunidad y el medio ambiente, que pueden ser producidos por agentes infecciosos, físicos, químicos y mecánicos (Ministerio de Salud, 2004).
El mal uso de los desinfectantes de alto nivel, están constituido por elementos y sustancias que, al entrar al organismo, mediante inhalación, absorción cutánea o ingestión pueden provocar intoxicación, quemaduras, irritaciones o lesiones sistémicas, dependiendo del grado de concentración y el tiempo de exposición (Gutiérrez, 2011).
El glutaraldehído y el Ortoftalaldehído al ser utilizados en la desinfección de material no solo se deben tener en cuenta la efectividad de este, sino también la seguridad que brindan 40
hacia las personas quienes lo usan, siendo en este caso el profesional de Enfermería quienes están más expuestos y en contacto directo a estos, mayor aun los que trabajan en las áreas de centro quirúrgico o sala de los procedimientos de endoscopias (Rodríguez, 2015).
Por todo lo antes menciona el Glutaraldehído y el Ortoftalaldehído son desinfectantes que en exposiciones de corta duración y aun a bajas concentraciones, puede irritar la piel y mucosas, y especialmente del tracto respiratorio superior. Puede causar sarpullidos, quemaduras graves si salpican la piel o los ojos. Los rocíos, los vapores o los gases que emanan los pueden irritar los ojos, la nariz, la garganta y los pulmones. Los síntomas pueden incluir ardor en los ojos, dolor de garganta, tos, problemas para respirar y sibilancias. Pueden causar asma o desencadenar ataques de asma. Algunos desinfectantes contienen sustancias químicas peligrosas que pueden entrar al cuerpo mediante el contacto con la piel o pasar a los pulmones al respirar los gases (Rodríguez, 2015).
Para su manipulación se debe evitar el contacto con ojos, piel y ropa, evite respirar los vapores. Por lo que se debe usar mascarilla, guantes, gorro, gafas, delantal o mandil, calzado cerrado no absorbente con resistencia química y de planta baja. Estos elementos deben ser de un solo uso por cada proceso de desinfección de alto nivel de glutaraldehído y Ortoftalaldehído.
Los lugares de trabajo deben tener buena ventilación natural o forzada, si la ventilación no es adecuada para mantener el ambiente abajo de los límites de exposición recomendados, utilizar un respirador autónomo (Rodríguez, 2015).
Además de ello, el ambiente selecciona para realizar el proceso de desinfección debe ser único, estando cerrado. Este ambiente debe estar señalizado de que hay riesgo químico, y solo debe ingresar a él las personas capacitadas sobre su manejo. Los contenedores deben 41