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la parte ocupada18 de la tierra19 junto con los elementos que, en lo general, le están vinculados.20 Difiere de la Corografía

18 Ptolomeo identifica su propuesta de operación cartográfica con lo que en la Geo- grafía llama en ocasiones “la parte ocupada de la tierra” (τοῦ κατειλημμένου τῆς γῆς μέρους ὅλου) y en otras “la tierra conocida” (τὴν ἐγνωσμένην γῆν). Habla también al respecto de ecumene y, en el Almagesto (II,1 y II,6), de “nuestra ecume- ne” (τὴν καθ’ ἡμᾶς οἰκουμένην), diferenciada de “la verdadera <ecumene>” (τῇ κατ’ ἀλήθειαν). Cf. a este respecto el texto de Jacqueline Feke en esta edición crí- tica, “Ptolemy’s Philosophy of Geography”, pp. 281-326. Las traducciones de Au- jac, Berggren-Jones y Stückelberger-Graßhoff (“la partie connue de la terre”, “the known part of the world”, “des bekannten Teils der Erde”), identifican καταλαμβάνω con apropiación epistemológica, hablando desde la primera frase del texto de “tie- rra conocida” y no de “parte ocupada de la tierra” o de “tierra ocupada”. Nuestra opción ha sido conservar la diferencia de vocabulario entre ambas designaciones, considerando que la apropiación epistemológica de la primera no agota el campo semántico de la segunda. Si bien no contamos con elementos explícitos al respecto de la parte de Ptolomeo, sabemos que γιγνώσκω da cuenta de la aprehensión en términos de juicio y discernimiento, mientras que la κατάληψις tiene el sentido de una aprehensión en términos de ocupación, de tomar posesión. Así, la apropiación epistemológica (γιγνώσκω) de la expresión “tierra conocida” no corresponde como su sinónimo a la de “tierra ocupada” (o “parte ocupada de la tierra”), que refiere a nuestro entender a una apropiación de tipo socio-político, al acto de ocupación en tanto que tomar algo para hacerlo propio del la sociedad que lo ocupa (καταλαμβάνω).

19 Γῆ es comúnmente traducido por “tierra”. En el caso de la Geografía de Ptolomeo, la tierra funge como horizonte de delimitación de la realidad humana. Es por ello que la Geografía no tiene como su objeto a la totalidad de las tierras, sino exclu- sivamente su parte apropiada-conocida, como explicita Ptolomeo en la frase a la que ahora referimos. Debe entonces entenderse que la “tierra” de la que se ocupa la Geografía ptolemaica no es una realidad previamente dada por naturaleza, sino un objeto construido por la práctica humana de apropiación de lo real, de manera que la Geografía no es la representación de un objeto dado, sino la inscripción gráfica del horizonte de la realidad humana constituido en el proceso de su apro- piación histórica, esto es, en el proceso de indagación epistemológica (tierra con- ocida) y asimilación política (tierra ocupada) de las sociedades helenística y ro- mana. Es pues, un horizonte de apropiación humana, un horizonte político. Cf.

René Ceceña, “Mímesis y ecúmene…”, en esta edición, en particular las páginas 368-388. Consecuentemente, utilizamos en la traducción el substantivo tierra, con t minúscula, para este horizonte epistemológico-político (así, por ejemplo, cuan- do Ptolomeo habla de “tierra conocida” o “tierra ocupada”), mientras que habla- mos de Tierra, con T mayúscula, para la esfera constituida por el conjunto de las tierras y las aguas (y entonces, por ejemplo, cuando Ptolomeo habla de “las partes conocidas de la Tierra”).

20 La frase “junto con los elementos que, en lo general, le están vinculados” debe interpretarse, según propone Jacqueline Feke, con respecto a la zona del cielo que le corresponde (Cf. Feke, loc. cit.). En efecto, la Geografía es posible para Ptolo- meo como artefacto histórico-matemático, esto es, como compilación de registros de viajes, tanto en su forma de relato de indagación como en la de dato cosmo- gráfico. Ello está en correspondencia con el sentido que Ptolomeo otorga a la matemática; cf. nota 28, y es este conjunto de elementos (históricos, matemáticos

en que ésta divide los lugares en partes separadas y las mues- tra a cada una por sí mismas, registrando prácticamente todos los detalles menores que comprenden, tales como puertos, aldeas,21 distritos, afluentes de los ríos más importantes y de- más cosas similares.

2. Por su parte, lo propio de la Geografía es mostrar la unidad y continuidad de la tierra conocida según su naturaleza y su posición, e implica sólo los elementos relativos a sus contor- nos globales y generales, tales como golfos, grandes ciudades, grupos humanos22 y ríos más destacados, y todo aquello que en cada aspecto es lo más notable.

3. La finalidad de la Corografía es estampar una parte [de la su- perficie terrestre], como quien sólo imita una oreja o un ojo, mientras que la de la Geografía es <ofrecer> una visión completa,23 como sería –de manera análoga– hacer un retrato de la cabeza entera.

4. En efecto, debe necesariamente comenzarse por ajustar las partes principales de una imagen a un determinado patrón.

Además, el soporte del dibujo debe ser de un tamaño que,

y cosmográficos) el que permite dar cuenta de la localización de los hechos geo- gráficos, esto es, lo que permite a la Geografía concretar su objetivo (cf. nota 15) 21 κώμη: se designa con ello a asentamientos que por, oposición a la ciudad forti- ficada, carece de murallas; cf. Heródoto V.98. Tucídides (I.5) emplea el término para hablar de asentamientos dispersos.

22 ἔθνος, LSJ indica: A. number of people living together, company, body of men […], band of comrades […] host of men, […] of particular tribes […] of animals […] swarms, flocks, etc., […] 2. after Hom., nation, people […] b. later[…]

foreign, barbarous nations […] at Athens, athletic clubs of non-Athenians […]

non-Jews […] Gentiles, […] used of Gentile Christians […] c. at Rome,

= provinciae, province […] 3. class of men, caste, tribe[…] the orders of priests; trade-associations or guilds […] class in respect to rank or station […]

4. sex […] 5. part, member […] II. of a single person, a relation. Traducimos por grupo humano, entendiendo por ello la pertenencia a una forma de organización social particular.

23 τὸ δὲ γεωγραφικὸν <τέλος> τῆς καθόλου θεωρίας: se trata de una visión com- pleta que constituye una theoría del todo, como circunscripción total que permi- te aprehender la realidad humana.

colocado a una distancia apropiada del ojo, permita una apre- hensión sensible del todo.24 Del mismo modo, tanto la razón como la conveniencia parecen indicar que la tarea de la Coro- grafía es captar las características de mayor detalle, mientras que la Geografía presenta a las regiones25 mismas en sus ca- racterísticas más generales. Esto se debe a que las partes prin- cipales proporcionalmente determinadas mediante medidas adecuadas son, para la ecumene, las diversas regiones en sus localizaciones relativas, y, para cada región, sus elementos más característicos.

5. Mientras la Corografía trata de lo cualitativo más que de lo cuantitativo de los elementos que considera, interesada más por la semejanza que por la coherencia de las posiciones, la Geografía, por su parte, lo hace más de lo cuantitativo que de lo cualitativo, dando la prioridad a la proporcionalidad de las

24 La óptica de Ptolomeo considera que la relación entre el ojo humano y los obje- tos que percibe puede expresarse (como “ficción analítica conveniente”, Ptolomeo [Smith] Óptica, II, 50) como un cono de luz que es proyectado por aquél hacia éstos, de manera que, sin consistir en un sentido táctil, opera en su fundamento como tal (II,13 y II,67). De ahí que la distancia entre el ojo y el objeto juegue un papel definitorio en las posibilidades de la percepción. Además de la distancia, otro factor importante en la formación de la imagen es la oblicuidad con respecto al eje del cono visual, de manera que entre mayor sea la coincidencia entre el eje visual y la línea de visión, mayor será la acuidad visual. Véase a este respecto A.

Mark Smith, “Ptolemy’s Theory of Visual Perception: An English Translation of the ‘Optics’ with Introduction and Commentary” Transactions of the American Philosophical Society, New Series, Vol. 86, No. 2 (1996).

De esta manera, la formulación de Ptolomeo respecto a la consideración de la relación de distancia entre el ojo y el objeto percibido –el mapa en este caso– nos permite ver que, en la comprensión ptolemaica de la Geografía, ésta no se iden- tifica con la labor cartográfica como representación de la superficie terrestre y sus elementos singulares, sino que constituye un tipo particular de artificio (μίμησις):

aquella en la cual se presenta el todo de la realidad humana delimitada por la ecumene. Cf. la nota 17 y el ya referido texto “Mímesis y ecumene…”, en esta edición.

25 Ptolomeo habla en este caso de χώρα, término generalmente traducido en en un sentido territorial por “campo” o “país”, en un sentido geográfico por “lugar”, o en un sentido filosófico y científico por “espacio”. Traducimos por nuestra parte por “región” en el sentido de corte de la superficie terrestre que responde a su apropiación histórico-política.

distancias, considerando la semejanza sólo en sus grandes lí- neas y con respecto a la figura.26

6. Es la razón por la cual una [sc. la Corografía] requiere de la To- pografía27 –no es posible realizar una carta regional sin ser dibu- jante–, mientras que la otra [sc. la Geografía] no <la requiere>

en absoluto, pues se vale sólo de trazos lineales y anotaciones adjuntas para indicar las posiciones y figuras generales.

7. Por ello, una [sc. la Corografía] no necesita del método matemático,28 mientras que para la otra [sc. la Geografía] tie- ne una gran importancia.

8. El conocimiento de la figura y la magnitud de la tierra en su totalidad así como de su posición con respecto a lo continen- te [sc. el cielo], son elementos previos indispensables para tratar de la parte ocupada <de la tierra>, sobre sus dimensio- nes y características,así como para indicar los paralelos de la esfera celeste bajo los cuales se encuentra cada uno de los

26 Como indican Berggren y Jones, este párrafo muestra que la diferencia que Ptolomeo tiene en mente entre Geografía y Corografía no es sólo de escala, sino, explican, de sus principios constitutivos, esto es, interpretamos nosotros, de prin- cipios de aprehensión de lo real.

27 Berggren y Jones traducen τοπογραφία por “landscape drawing”. Stückelberger y Graßhoff proponen “Landschaftszeichnung”. Se interpreta en ambos casos al paisaje como el objeto de la Topografía. Traducción e interpretación que, nos parece, puede llevar a una lectura anacrónica de carácter estético. Término cons- truido sobre el concepto de lugar –τόπος–, la Topografía refiere a un límite terri- torial definido por los elementos que incluye, los elementos que conforman un sitio específico.

28 Stückelberger y Graßhoff traducen μεθόδου μαθηματικῆς por “mathematisch-as- tronomischen Methoden” e indican que éste incluye a la Astronomía, según se observa en el título de otra obra de Ptolomeo, la Sintaxis matemática: “Der greich.

Ausdruck mathematike umfasst auch die Astronomie, wie etwa der Titel des astronomischen Hauptwerkes des Ptolemaios, die Mathematike Syntaxis (Sc. Al- magest), zeigt” (2006, 55). Berggren y Jones, indican que el término “matemáti- cas” no se restringe para Ptolomeo al sentido abstracto de la aritmética y la geo- metría, sino que refiere también a materias tales como la óptica, la harmónica y la astronomía, en las cuales los objetos físicos son abordados considerando sus propiedades matemáticas.

lugares de ésta [sc. la parte ocupada].29 Sobre esta base se puede extraer la duración de los días y de las noches, las es- trellas fijas que pasan por el cenit, las que son siempre aca- rreadas por encima del horizonte, las que lo son siempre por debajo30 y todo lo que se asocia a los lugares de habitación.31 9. Estas cosas son el tema de la más sublime y bella de las con-

templaciones intelectuales: mostrar al entendimiento humano, mediante la matemática, el cielo mismo conforme a su natu- raleza, el cual es posible observar en su revolución alrededor nuestro, así como la de la tierra mediante una imagen, ya que la verdadera <tierra>, al ser enorme y no rodearnos, no puede ser recorrida por persona alguna, toda ella o cada una de sus partes.

29 Como recuerda G. Aujac los griegos –el pensamiento geométrico de los griegos–

definen los elementos geográficos en función de los círculos celestes, como ates- tiguan las expresiones comunes: “los lugares situados bajo los trópicos”, “los lugares situados bajo el Ecuador”. Recuerda en este sentido Aujac el testimonio de Estrabón (II.5.3) según el cual las “zonas inferiores” (las zonas terrestres) son homónimas de las “superiores” (las zonas celestes), existiendo así una relación de semejanza de naturaleza que se muestra en el nombre.

30 El horizonte de las estrellas visibles está en relación directa con la latitud corres- pondiente al lugar de la observación. Para el caso del mundo mediterráneo griego, el círculo paralelo correspondiente para la ecumene es llamado ártico pues, como testimonia Gemino (V.2), coincide con el pié de la Osa Mayor (Ἄρκτος). Para el hemisferio sur, por tanto, el círculo es llamado “antártico (anti-árctico)”, corres- pondiente simétrico del círculo ártico (Gemino, V.9); cf. Aujac, 1993, 308, n. 7.

Ver nota 35.

31 LSJ: A. the act of dwelling or inhabiting […] 2. management, administration […] II. house, dwelling […] III. inhabited district […] IV. family, household […]

La οἴκεσις refiere a las características del lugar habitado en función de los fenó- menos astronómicos que corresponden a su latitud (Cf. Berggren-Jones, 58, n7).

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