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MODELOS EXPLICATIVOS DE LA FELICIDAD

In document Tesis doctoral (página 108-113)

ÍNDICE DE TABLAS

CAPÍTULO 3: FELICIDAD

3.2 MODELOS EXPLICATIVOS DE LA FELICIDAD

La búsqueda de la felicidad y encontrar un modelo que lo explique, continúa siendo la meta de muchos autores (Lyubomirsky y Lepper, 1999; Urzúa, Cortés, Vega, Prieto, Tapia y 2009; Zegers-Prado, Rojas-Barahona, Förster-Marín, 2009) extendiéndose el interés a otros contextos como la salud psicológica (Steel, Schmidt y Shultz, 2008) entre otros.

A continuación expondremos algunos de los modelos teóricos explicativos de la felicidad más representativos, que nos ayudarán a entender mejor su concepto y los elementos determinantes y facilitadores de la misma, que nos interesa analizar para desarrollarla y mejorar con ello la formación de nuestros alumnos y sus oportunidades.

En relación con la felicidad encontramos un tipo de teorías orientadas a las metas (teorías finalistas), encaminadas a la consecución de la propia felicidad y otras (universalistas) que consideran la felicidad como cualquier meta personal que pueda plantearse el propio sujeto en función de sus intereses.

También están las teorías cuyo protagonista para el logro de la felicidad es el proceso cognitivo (teorías de la actividad y teorías de la autodeterminación) e incluso todas aquellas que interpretan el logro de la felicidad como una comparación del sujeto hacia diferentes niveles de su entorno (teorías de discrepancias y teorías de juicio y teorías asociacionistas) las cuales también forman parte del proceso cognitivo del sujeto.

Por otro lado están las teorías personológicas y las teorías de adaptación, que parten de la base de que la búsqueda de la felicidad es algo innato en la persona, necesaria para su supervivencia, los modelos explicativos basados en juicios provenientes de componentes emocionales (teorías de placer-dolor) y las teorías que realizan un balance de afectos positivos y negativos (teorías situacionales y teoría de la ampliación y construcción).

Finalmente encontramos teorías más globales que postulan que la felicidad es la unión de diferentes dimensiones (teorías del bienestar eudaimónico de Ryff y Teoría del bienestar de Seligman, 2016). La Tabla 1 resume los modelos teóricos explicativos de la felicidad, en los que nos hemos basado para esta clasificación, los autores que los respaldan y una descripción breve de sus principales planteamientos.

Tabla 1

Resumen de modelos explicativos de la felicidad

Autores Modelos teóricos Planteamientos

Diener (1984)

Teorías finalistas (García-Martín,

2002)

Las teorías finalistas diferencian entre “necesidades” y “metas u objetivos” de la persona, cuyo logro provoca la felicidad del individuo. Une el enfoque del plan de vida, que en 1975 citó Chekola, la teoría de la ambición personal de Emmons (1986) y de la Autoconcordancia de Sheldon y Elliot (1999) las cuales postulan que la felicidad no es tan universal sino que está mediada por los intereses personales de cada uno o del proyecto personal. Alcanzar metas no siempre trae consigo la felicidad debido a los conflictos que su consecución puede acarrear (Diener, 1984).

Teorías de la actividad

Las teorías de la actividad interpretan que la felicidad se alcanza con el proceso de consecución de metas, objetivos o satisfacción de necesidades más que cuando ese deseo personal ya ha sido alcanzado (Carver, Lawrence y Scheier, 1996; Csikszentmihalyi, 1990; Kasser y Ryan, 1996, citados por García-Martín 2002) surgiendo de la propia actividad o comportamiento humano.

La Teoría del flujo de Csikszentmihalyi (1975) se centra en esta visión de la felicidad, entendiendo el propio proceso de consecución de metas como el que proporciona al individuo felicidad, motivación y una experiencia placentera debida al esfuerzo que conlleva, logrando canalizar la energía hacia la seguridad que crea el tener una meta clara y definida en la vida.

Teorías Placer – dolor

Parten de la corriente hedonista que postula la necesidad de crear conductas orientadas a lograr placer como algo innato en el individuo. Aquellas personas que nunca han estado privadas de ello, difícilmente sentirán felicidad. A más privación de felicidad mayor bienestar posterior, y aprecio por la vida. Cuando perdemos a alguien, las emociones negativas nos hacen más felices a largo plazo.

En la misma línea encontramos la teoría del proceso contrario de Solomon (1980), que interpreta la pérdida de algo bueno (dolor) como elemento que lleva a un mayor bienestar posterior, en contraste con la pérdida de algo malo (placer).

Teorías de Juicio

Estas teorías consideran que el bienestar es producto de comparaciones entre situaciones reales con normas o estándares elegidas por el individuo. Este modelo parte de otras teorías basadas en la comparación, ya sea con individuos de su entorno social (Festinger, 1954, Wood; 1996; Wills 1981) quienes interpretan que nuestra felicidad se alcanza al compararla con la de otros menos felices, así como mediante comparaciones de experiencias, logros u aspiraciones pasadas y presentes.

Teorías asociacionistas

Estas teorías como las anteriores, se centran en el proceso cognitivo de la persona, interpretando que hay personas con mayores habilidades para poder utilizar las experiencias positivas frente a las negativas en su propio beneficio para su BS, al atribuirse los hechos positivos a aspectos internos y estables, siendo las personas las que ven el lado positivo de la vida a pesar de la adversidad.

Solano (2009)

Teorías universalistas

Estas teorías interpretan que el individuo alcanza la felicidad con el producto final, es decir, con la consecución de un logro, meta u objetivo final, que se caracterizan por ser vitales, personales e intrínsecos. Por ello, los individuos más felices son aquellos que tienen metas vitales más personales, con mayor coherencia y que dan mayor significado personal a sus vidas, su éxito depende de las correctas estrategias utilizadas en función del contexto. Por tanto, mientras más necesidades sean satisfechas según las metas planteadas y las estrategias utilizadas, mayor va a ser el bienestar psicológico personal.

Teorías situacionales (Bottom up) vs

modelos personológicos

(Top Down)

Los modelos situacionales están basados en la frecuencia de momentos positivos frente a los negativos, siendo más feliz el individuo que más experiencias positivas experimenta en su vida.

Los enfoques personológicos interpretan que la felicidad es una disposición universal de la personalidad, y dado que la personalidad es estable, el bienestar también lo será.

Teoría de la adaptación

Esta teoría interpreta que las personas se adaptan a las situaciones de estrés o de adversidad, para luego volver a su estado de bienestar inicial. Se basa en procesos automáticos de habituación cuya función es adaptativa en el individuo, como un mecanismo de defensa que evita que el impacto prospere y simplemente se diluya y quede como una experiencia del pasado. Por ello, para que la felicidad se alcance es importante hacer frente a los factores estresores y amoldarse a ellos para esperar a que todo vuelva a estar como antes.

Teoría de las discrepancias (Michalos, 1986).

Esta teoría interpreta que la auto-percepción de la felicidad está mediada por la comparación que hacen las personas entre sus metas personales y el nivel de logros actuales, es decir, si las metas son altas y los logros menores, el resultado será la insatisfacción.

Meneses, Ruiz y Sepúlveda

(2016)

Teoría del bienestar de Seligman (2016)

Esta teoría se compone de emoción positiva, compromiso, significado, logros o realización y relaciones positivas, como dimensiones que están relacionadas entre sí, pudiendo o no estarlo en el individuo. La felicidad se alcanza aumentando y relacionando alguno o varios de ellos.

Teoría de la autodeterminación

de Ryan y Deci (2000)

Esta teoría parte de la motivación intrínseca y su relación con el comportamiento volitivo y autónomo, la conciencia y satisfacción de las necesidades básicas. La correlación positiva entre ellas nos permite interpretar que al mejorar la motivación intrínseca se satisfacen las necesidades básicas de autonomía, relaciones y competencia, lo cual conduce a mayor felicidad.

Teoría de la ampliación y

Esta teoría está relacionada con las emociones positivas, es una consecuencia directa del incremento de las emociones positivas y la

construcción de Fredickson (1998,

2001)

disminución de las emociones negativas. Mediante esta teoría se dice que se alcanza el bienestar cuando las emociones positivas superan en una relación de 3 a 1 a las emociones negativas.

Teoría del bienestar eudaimónico de

Ryff (1989)

Esta teoría se basa en una relación multidimensional de 6 componentes o dimensiones (auto-aceptación, relaciones positivas, autonomía, dominio del entorno, propósito de vida y crecimiento personal), que interactúan entre sí para dar como resultado un bienestar psicológico general que puede ser evaluado individualmente a través de las seis dimensiones (pueden o no estar interrelacionadas en el individuo, pues son independientes entre sí).

Todas estas teorías nos indican que cuando se alcanza la felicidad no existen discrepancias entre las metas y los logros (Michalos, 1985) y si además existe motivación en el proceso por alcanzar dichos logros, siendo el propio proceso fuente de bienestar (Csikszentmihalyi, 1990), serán coherentes las metas propuestas con el propio individuo evitando el aburrimiento y la ansiedad (Emmons, 1992), así como la insatisfacción e infelicidad debidas a expectativas que no son alcanzables, (Brickman y Campbell, 1971).

La comparación entre aspiraciones y objetivos, las comparaciones sociales con los demás, como la motivación que nos genera el propio proceso de consecución de metas (flow) junto con aspectos cognitivos del propio individuo, entre las que están su habilidad para hacer sobresalir lo positivo frente a las experiencias negativas, son algunas de las bases de la felicidad. La comparación por tanto, parece ser la característica por antonomasia de la felicidad, pues ante la adversidad, equilibrar nuestro estado emocional con otras experiencias positivas, generará en el individuo la adaptación al contexto que le toca vivir y por consiguiente volver a su bienestar. La vida es inestable e incierta pero nuestra capacidad cognitiva es más estable.

Por el tipo de evaluación efectuada, nuestro estudio se enmarca dentro de las teorías que tienen en cuenta el proceso cognitivo del individuo para emitir juicios sobre la felicidad y dentro de las teorías personológicas, centradas en la personalidad del sujeto y el juicio cognitivo que el sujeto realiza de la felicidad en base a ella. A continuación haremos una revisión de los principales instrumentos medida, que nos ayudó a justificar nuestra elección.

In document Tesis doctoral (página 108-113)

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