Universidad Nacional del Centro del Perú
Unidad de Posgrado de la Facultad de Educación
Actitudes hacia las tic en estudiantes de educación de la Universidad Nacional del Centro del Perú - Huancayo
Soto Lujan, Silvia Emperatriz
Huancayo 2019
Esta obra está bajo licencia https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/
Repositorio Institucional - UNCP
UNIVERSIDAD NACIONAL DEL CENTRO DEL PERÚ ESCUELA DE POSGRADO
UNIDAD DE POSGRADO DE LA FACULTAD DE EDUCACIÓN
TESIS
PRESENTADA POR:
Silvia Emperatriz, Soto Lujan
PARA OPTAR EL GRADO ACADÉMICO DE:
MAESTRA EN EDUCACIÓN MENCIÓN EN EDUCACIÓN SUPERIOR
HUANCAYO - PERÚ
2019
ACTITUDES HACIA LAS TIC EN ESTUDIANTES DE EDUCACIÓN DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL DEL
CENTRO DEL PERÚ - HUANCAYO
ii ASESOR:
DR. Oscar Cencia Crispín
iii
DEDICATORIA
A mi madre, padre e hijos, por la ayuda incondicional, con lo cual pude culminar esta nueva etapa profesional.
Silvia.
iv
AGRADECIMIENTO
A Dios, por mi salud y la fuerza espiritual que siempre me ayuda a lograr metas trascendentes en mi vida personal y profesional. A mis colegas de la Unidad de Posgrado de la Facultad de Educación de la Universidad Nacional del Centro del Perú por darme la oportunidad de estudiar y ser un profesional con mayor visión y compromiso.
También me gustaría mostrar mi más sincero agradecimiento al Dr. Oscar Cencia Crispín, por el apoyo decidido. Gracias por darme la oportunidad de empezar, y gracias por soportarme a lo largo del proceso.
A mis padres, a mis hermanos y a toda mi gran familia. Mis compañeros infatigables de viaje, que aún sin ser conscientes de lo que implicaba la aventura de la tesis, nunca me dejaron sola y me mostraron apoyo, cariño y amor.
v ÍNDICE
Asesor ii
Dedicatoria iii
Agradecimientos iv
Índice v
Índice de Tablas vii
Índice de Gráficos viii
Resumen ix
Abstract x
Introducción 11
CAPÍTULO I
FUNDAMENTOS TEÓRICOS
1.1. Antecedentes 17
1.2. Bases teóricas 19
1.2.1. Las Tecnologías de Información y Comunicación 19
1.2.2. Características de las TIC 21
1.2.3. Las TIC en el aula el apoyo en la formación académica 22 1.2.4. La facilidad y disponibilidad de las TIC 26
1.2.5. Las actitudes 30
1.2.6. Características de las actitudes 31
1.2.7. Los componentes de las actitudes 32
1.2.8. Las actitudes hacia las TIC 33
1.3. Hipótesis 35
1.3.1. Hipótesis General 35
1.3.2 Hipostasis especifico 35
1.4. operacionalizacion de Variables 35
CAPÍTULO II METODOLOGÍA
2.1. Tipo de investigación 36
2.2. Métodos 36
2.3. Diseño 36
2.4. Población y Muestra 38
2.4.1. Población 38
vi
2.4.2. Muestra 38
2.4.3. Técnicas e instrumentos de acopio de datos 39 2.4.5. Validez discriminante de la “Escala de actitudes hacia las TIC” 39 2.4.6. Confiabilidad de la “Escala de Actitudes hacia las TIC” 41
2.4.7. Técnica de análisis de datos 41
CAPÍTULO III RESULTADOS
3.1. Análisis descriptivo de las actitudes hacia las TIC en los estudiantes de la
muestra total 43
3.2. Análisis descriptivo delas actitudes hacia las Tic, según genero 45 3.3. Análisis descriptivo de las actitudes hacia las TIC, según rango de
estudio 49
3.4. Análisis descriptivo de las actitudes hacia las TIC en estudiantes según cursos de capacitación sobre TIC 55
3.5. Análisis comparativo de las actitudes hacia las TIC 59
CAPÍTULO IV 67
DISCUSIÓN 68
CONCLUSIONES 74
SUGERENCIAS 76
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS 78
ANEXOS 87
vii
ÍNDICE DE TABLAS
Tabla 1. Dimensiones e indicadores de las actitudes hacia las TIC 36 Tabla 2. Muestra de acuerdo al género y rango de estudio 38 Tabla 3. Validez de la “Escala de Actitudes hacia las TIC” 40 Tabla 4. Correlación Ítem/test corregida de la “Escala de Actitudes
Hacia las TIC” 41
Tabla 5. Alfa de Cronbach de la Escala de Actitudes hacia las TIC” 41 Tabla 6. Porcentaje de las actitudes hacia las TIC en forma global y por
dimensiones 43
Tabla 7. Porcentaje de las actitudes hacia las TIC del género femenino 45 Tabla 8. Porcentaje de las actitudes hacia las TIC del género masculino 47 Tabla 9. Distribución porcentual de las actitudes hacia las TIC en forma
global y por dimensiones en estudiantes de ciclo básico 49 Tabla 10. Porcentajes de las actitudes hacia las TIC de los estudiantes
de ciclo intermedio 51
Tabla 11. Porcentajes de las actitudes hacia las TIC de los estudiantes
de ciclo avanzado 53
Tabla 12. Porcentaje de las actitudes hacia las TIC de los estudiantes que si han recibido cursos de capacitación en TIC 55 Tabla 13. Distribución porcentual de las actitudes hacia las TIC en
estudiantes que no han recibido cursos de capacitación en TIC 57 Tabla 14. Comparación de las actitudes hacia las TIC según género 59 Tabla 15. Comparación de las actitudes hacia las TIC según
rango de estudio 62
Tabla 16. Comparación de las actitudes hacia las TIC según cursos de
capacitación en TIC 64
viii
ÍNDICE DE GRÁFICOS
Gráfico 1. Distribución de la muestra según género y rango de estudio 39 Gráfico 2. Porcentaje de las actitudes hacia las TIC en forma global y por
dimensiones en la muestra total. 44
Gráfico 3. Distribución porcentual de las actitudes hacia las TIC en forma global y por dimensiones en estudiantes de género femenino 46
Gráfico 4. Distribución porcentual de las actitudes hacia las TIC en forma global y por dimensiones en estudiantes de género masculino 61
Gráfico 5. Distribución porcentual de las actitudes hacia las TIC en forma global y por dimensiones en estudiantes de ciclo básico 50
Gráfico 6. Distribución porcentual de las actitudes hacia las TIC en forma global y por dimensiones en estudiantes de ciclo intermedio 52
Gráfico 7. Distribución porcentual de las actitudes hacia las TIC en forma global y pos dimensiones en estudiantes de ciclo avanzado 54
Gráfico 8. Distribución porcentual de las actitudes hacia las TIC en
estudiantes que si han recibido cursos de capacitación en TIC 56 Gráfico 9. Distribución porcentual de las actitudes hacia las TIC en
estudiantes que no han recibido cursos de capacitación en TIC 58 Gráfico 10: Comparación estadística de las actitudes hacia las TIC en forma global y por dimensiones según género 60
Gráfico 11. Comparación estadística de las actitudes hacia las TIC según
rango de estudio 63
Gráfico 12. Comparación estadística de las actitudes hacia las TIC
según cursos de capacitación en TIC 65
ix
RESUMEN
ACTITUDES HACIA LAS TIC EN ESTUDIANTES DE EDUCACIÓN DE HUANCAYO
El estudio se centró en establecer si existen diferencias significativas en las actitudes hacia las TIC de los estudiantes de la Facultad de Educación de la Universidad Nacional del Centro del Perú de Huancayo relacionadas al género, el rango de estudio y cursos adicionales de capacitación sobre TIC. La investigación adopta las características de un estudio descriptivo, no experimental. La muestra estuvo conformada 266 estudiantes (172 varones y 94 mujeres) por acceso. El análisis descriptivo realizado reveló ligero predominio de estudiantes con actitudes positivas frente a las TIC. Este mismo perfil actitudinal estaría mostrando estos estudiantes en la valoración hacia el apoyo de estas tecnologías en la formación académica y profesional. Se logra validar la hipótesis de partida, pues el análisis inferencial realizado a nivel comparativo confirma una interacción estadísticamente positiva de las variables género y el rango de estudios con las actitudes investigadas, observándose predisposiciones más favorables en el grupo de mujeres, en estudiantes que cursan estudios avanzados y en aquellos quienes recibieron cursos adicionales de capacitación en materia TIC. En conclusión, queda demostrada la relación significativa de las variables analizadas.
Palabras Clave: Tecnologías de Información y Comunicación, estudiantes, educación superior.
x
ABSTRACT
ATTITUDES TOWARDS ICT IN HUANCAYO EDUCATION STUDENTS
The study focused on establishing whether there are significant differences in attitudes towards ICT of students of the Faculty of Education of the National University of the Center of Peru of Huancayo in relation to gender, the range of study and additional courses of training on ICT. The research adopts the characteristics of a descriptive study, of a non-experimental nature, with associative formulations that was carried out based on the study approach of a quantitative nature. The descriptive analysis carried out revealed a slight predominance of students with positive attitudes towards ICT. This same attitude profile would be shown by these students in the assessment towards the support of these technologies in academic and professional training and with respect to the ease and availability of ICT. It is possible to validate the split hypothesis, since the inferential analysis carried out at a comparative level confirms a statistically positive interaction of the variables gender and the range of studies with the researched attitudes, observing more favorable predispositions in women, in students who study advanced studies and in those who attended additional ICT training courses. In conclusion, the significant relationship of the analyzed variables is demonstrated.
Keywords: Information and Communication Technologies, students, higher education.
11
INTRODUCCIÓN
Desde la aparición de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TICS) éstas constituyen un engranaje necesario en la sociedad actual (Grande-De-Prado, Cañón-Rodríguez y Cantón-mayo, 2016). Son evidentes sus bondades y potencialidades en lo económico, político, social y educativo.
Cada vez más de demuestra con mayor preeminencia sus conexiones en las agendas y políticas de organismos internacionales y nacionales; aunque con poco rezagado en el contexto local y regional.
En la óptica de Hernández (2017), la educación no debe sentirse ajena a ella, pues el uso de las TIC en este campo se está convirtiendo inexorablemente en un elemento imprescindible e impostergable. Según Vela, Medina y Rodríguez (2017), no hay duda que las principales innovaciones educativas actuales que se están dando en el escenario educativo, tienen que ver sobre todo con las denominadas TIC.
Sin duda, el acceso a las TIC, se está constituyendo en un requisito fundamental y clave para participar de una sociedad actual. Las TIC como herramientas dinamizan el acceso a la información, elaboración y transformación del conocimiento, que, sin duda, tienen alto impacto en la educación.
Estos instrumentos tecnológicos han incrementado su grado de significancia revolucionando la concepción educativa del enseñar y del aprender en casi todos los ámbitos educativos y, a decir de Chávez, Del Toro y López (2017), están causando “preocupaciones educativas”, sobre todo porque la masificación del software, no llega al del hardware (Castaño, Garay Themistokleous,2018).
12
Para Coalla (2014), en el ámbito educativo, siendo innovadoras, dinámicas, accesibles e inmateriales, las TIC interconectan tecnologías, generan nuevos códigos y lenguaje, incrementan actividades conectivas vía online. Por lo que para Pérez (2023) en la educación superior universitaria las considera como canales de transferencia de la información, conocimiento y aprendizajes, los cuales hoy más que nunca necesitan renovarse drásticamente.
Observando este panorama, investigadores como Martínez y Torres (2017), también consideran que la presencia de las TIC está alterando la cotidianidad de las aulas universitarias y, por cierto, está generando importantes reflexiones en todos sus actores educativos.
Al respecto Cerrón (2019) considera que la universidad constituye, hoy más que antes, un espacio académico en el que se tiene que integrar las tecnologías de información y comunicación con bastante diligencia y prontitud, de tal forma que los procesos de enseñanza investigación y formación profesional sean dados de la manera más eficiente y con excelencia académica.
Lo planteado da a entender que el escenario educativo universitario será (o es ya) uno de los sectores más comprometidos con la necesidad interconectiva de las TICS a la gestión didáctica pedagógica. Existe, por ejemplo, en los estudiantes una mayor naturalidad en su uso (Chávez, Del Toro y López, 2017). Sin duda, estas implican nuevos procesos, nuevas metodologías que los docentes deben asumir, así como, en el caso de los estudiantes, “aprender a aprender”
Sin embargo, consideramos que por sí solo, las TIC no garantizan la innovación. Para Salgado, Gómez-Zermeño y Pintor (2017), la integración de las tecnologías de información y comunicación dentro del ámbito educativo ofrecen un sin fin de posibilidades de desarrollo académico y científico; por lo que se debe contar con la infraestructura y logística necesaria, de tal forma
13
que su adecuación sea práctico y funcional como un elemento propiciador de entornos virtuales que ayuden a mejorar la calidad de la educación en cualquier escenario educativo.
Sin embargo, pese a todo el alarde que se le puede hacer a estas tecnologías, en la óptica de Sáez (2012), desde el punto de vista práctico, es fácil observar estupor, posturas escépticas por doquier y opiniones en contra del uso de las TIC en el aprendizaje, sobre todo el colectivo estudiantil, basadas a partir de los problemas que se presentan a la hora de hacer efectiva su integración.
Para Hernández (2017), dentro del protagonismo que asumen cada agente educativo, los estudiantes actuales juegan un rol protagónico, estos deben sino lo han hecho ya deben incorporar las herramientas tecnológicas para facilitar su aprendizaje y lograr que esta sea de calidad. Sin embrago, muchos de ellos solo emplean estas tecnologías para pasar “un buen rato” o divertirse, sin beneficio académico alguno.
La continuidad y prolongación consistente del desarrollo educativo mediante las TIC convive contradictoriamente con factores que facilitan y otros que dificultan su avance (Sáez, 2012) y, si nos atenemos a analizar al recurso humano, podemos manifestar que las actitudes de los estudiantes hacia estas tecnologías al parecer poseen un papel altamente modulador que se convierten muchas veces en filtros de acción que pueden apoyar o frenar o dificultar dicha integración. En la palabra de Quiñones (2011), existen condiciones poco alentadoras que transparentan la unidad de las TIC en la universidad que es preocupante.
Pues pese a lo asombroso que podría resultar su integración, es bastante cierto que se observan ciertos guiños, por parte del colectivo estudiantil, a este proceso, pues es fácil percatarse que estos no han logrado superar una serie de barreras tradicionales, a nivel personal, que en muchas ocasiones hacen que haya reticencia y rechazo al respecto. Esto último resulta llamativo porque en el planteamiento de investigadores como Martínez (2009), se podría afirmar que con las TIC se pueden enseñar y aprender mejor o no,
14
pero ello no solo depende de las TIC, sino que también depende de otros factores de diversa índole, en las cuales los factores personales juegan un rol decisivo.
Boza y otros (2010) aseguran que frente al panorama anteriormente descrito se están esbozando múltiples hipótesis generalmente no articuladas entre sí. Sáez (2012), por ejemplo, hace referencia a obstáculos o barreras de
“segundo orden” o internos en las que se enumeran las actitudes, valores, resistencias y opiniones de los usuarios que estarían actuando como factores de trasfondo en el dicho proceso.
Al respecto Orosco (2019) plantea que la integración de las TIC, dentro del escenario educativo universitario, tienen que ver con las políticas y decisiones estratégicas de quienes dirigen estas instituciones. La integración de las TIC no es una cuestión de solo anhelo sino de realidades prácticas basadas en la reflexión profunda.
Sin embargo, consideramos que por sí solo, las TIC no garantizan la innovación. Para Salgado, Gómez-Zermeño y Pintor (2017), si se trata de mejorar el trabajo educativo basado en las tecnologías de información y comunicación es recomendable introducir estrategias válidas y sofisticadas que permitan mejorar la práctica pedagógica de los docentes, utilizando modelos innovadores de enseñanza. Sin duda las tecnologías de información y comunicación nos ofrecen grandes posibilidades de transformación de la praxis educativa; sin embargo, debemos entender que esto no es un proceso mecánico y automático por lo que todos los actores educativos deben verse comprometidos en el proceso.
Concordante con esta opinión, recientemente en la investigación desarrollada por Ossa, Lagos y Flores (2017) consideran que “las actitudes constituyen un factor condicionante para la integración de estas herramientas, tanto a nivel individual como dentro de los procesos de socialización y formación universitaria.”
15
Bajo este contexto en el presente estudio se analiza un aspecto que tiene que ver con las barreras intrínsecas relacionadas a la interconexión con las TIC en el escenario universitario: las actitudes. La pregunta fue ¿Existen diferencias significativas en las actitudes hacia las TIC de los estudiantes de la Facultad de Educación de la Universidad Nacional del Centro del Perú de Huancayo en relación al género, rango de estudio y cursos adicionales sobre TIC?
El objetivo general que constituyó guía del estudio fue establecer si existen diferencias significativas en las actitudes hacia las TIC de los estudiantes de la Facultad de Educación de la Universidad Nacional del Centro del Perú de Huancayo en relación al género, el rango de estudio y cursos adicionales sobre TIC.
Actualmente las investigaciones sean el campo educativo se están centrando en la utilidad de las TIC en actividades educativas, en general y el proceso E - A, en particular (García-Valcárcel y Tejedor, 2017). Como se planteó en líneas anteriores, con la implementación de las computadoras los pedagogos, políticos y público en general han orientado sus esfuerzos para evaluar la utilización de las TIC en el campo educativo (Losada, Correa y Fernández, 2017); convirtiendo a esta temática en un problema de investigación o línea de abarque preferente en la literatura científica en el cual buscamos modestamente aportar.
La realización del presente estudio se justifica en la medida que explora y precisa las características y diferencias de actitudes frente a las TIC en estudiantes futuros docentes de la ciudad de Huancayo, que constituye hoy en día un tema relevante y pertinente; pero paradójicamente poco abordado empíricamente en el contexto local y regional.
La presente investigación diagnóstica tuvo como propósito diseñar, aplicar y desarrollar propuestas innovadoras de formación de estos futuros maestros, precisando las demandas y puntos de vista de estos, considerados
16
como los ejes centrales del proceso formativo. Sobre todo, se enmarca dentro de los denominados “bloques personales” dejando a un lado las opiniones y valoraciones en el campo político ‐ administrativos u organizativos referidos a las TIC.
A partir de esta acotación no solo se busca entender la valía de estas herramientas sino que también estamos preocupados por aspectos que tienen que ver con el recurso y potencial humano con que se cuenta dentro del escenario universitario para así permear y alcanzar una verdadera y válida integración de estas tecnologías en el quehacer cotidiano de la universidad.
El aporte metodológico se centra en que la escala de actitudes hacia las TIC, luego de su validación, sirve para estudiar el fenómeno en otros colectivos similares para ampliar y profundizar el modelo explicativo subyacente.
La autora
17 CAPÍTULO I
FUNDAMENTOS TEÓRICOS
1.1. Antecedentes
Álvarez y otros (2011) investigan las actitudes de los docentes ante la información de las TIC en el que hacer educativo. Investigación que la realizó con un grupo de estudio de la Universidad de Valladolid. Concluyen afirmando que la actitud, compromiso de los docentes, la metodología, la participación colaborativa de la institución universitaria ha significado el éxito y satisfacción de necesidades formativas e incorporación paulatina de estos nuevos recursos educativos.
Almirón y Porro (2014) refieren que, aunque y una teoría los docentes comprenden la necesidad del uso de los TICS, les cuesta mucho su aplicación.
Estas concepciones los profesores sin manifiestan sea porque asumen enunciados que no les corresponden. El grupo de estudio reconoce que los estudiantes tienen otras habilidades de acuerdo al sistema educativo diseñado.
Gonzales (2013) investiga las actitudes de los futuros docentes hacia el uso educativo de las redes sociales. Este estudio con profesores de Educación Primaria e Inicial, revelan que esas actitudes no son negativas, sino positivas.
Sin embargo, se constata la falta de referentes claros sobre el uso educativo de las redes sociales; y, se tiene por seguro de usarlas cuando sean profesionales de la educación.
Lara (2014), mediante una investigación documental describe analíticamente la relación entra las mallas curriculares y los programas de
18
estudios implementados con las TIC en la Formación de los docentes de la Universidad de El Salvador. Encuentra diferencias significativas una formación de estas áreas, sobre todo en la cantidad de horas.
Herrera (2015), Reflexiona sobre las influencias de las TICs en la enseñanza superior. El autor explica las dificultades que afrontan los profesores de educación musical. Describe las competencias didácticas y la obstinación docente a la innovación, quienes configuran el ideal de que las tecnologías no por sí solas no solucionarán los problemas educativos. La tecnología pese a sus diversos instrumentos tecnológicos requiere del complemento formativos capaz de involucrar a los estudiantes.
Ureta (2016) realizó un estudio comparativo acerca de las valoraciones que atribuyen los docentes del nivel secundario en Satipo – Junín respecto de la utilización de las TICS en la educación. La muestra (no aleatoria) fueron 112 docentes (64 mujeres y 48 varones) estudiantes de secundarias de la provincia Satipo – Junín. Empleó la Escala de Valoración sobre el uso de las TIC en educación elaborado y validado por el investigador. Los resultados permiten establecer que el género, la permanencia en el nivel del servicio y especialización en TIC constituyen factores altamente influyentes en el perfil valorativo de las herramientas TIC.
Ossa, Lagos y Flores (2017) presentan el estudio de las actitudes de estudiantes entre 20 y 45 de edad de psicología con respecto a las TIC en instituciones de educación superior de Santiago de Chile. Encontrando tendencias medios y altos en el manejo del conocimiento, así como actitudes positivas mediante un cuestionario. Proyectan la necesidad de incorporar las TIC en la educación superior universitaria.
Chávez, Del Toro y López (2017) en el estudio respecto del uso y el dominio de las TIC, también aplicaron una escala de actitud, uso y dominio de las TIC en orientado al castellano, en estudiantes de 14 a 20 años de edad. Los resultados que obtuvieron permiten continuar con la investigación en tanto que
19
evidencian una correlación positiva entre el uso de herramientas virtuales de comunicación, correo electrónico, blogs entre otros.
Hernández de la Torre y Navarro (2017) investiga sobre la importancia del uso del ordenador personal dentro de las aulas en estudiantes universitarios de la universidad de Sevilla. El cuestionario cuali - cuantitativo aplicado que consideró la importancia, valoración y oportunidad e importancia del ordenador personal transparenta que facilita el trabajo, ahorra tiempo y espacio y almacena con más seguridad la toma de apuntes además de la posibilidad de navegar para realizar diversas consultas.
1.2. Bases teóricas
1.2.1. Las Tecnologías de Información y Comunicación
Según Jordi Adell (1997), citado por Coalla (2014), “las TIC son el conjunto de fases emanados de las nuevas herramientas (hardware y software), los soportes de la información y canales de comunicación relacionados con el almacenamiento, procesamiento y transmisión digitalizados de los datos.” (p.15),
En el contexto del presente estudio consideramos que en los últimos años las TIC están teniendo un importante impacto en la vida de cada uno de nosotros, asentando una revolución fácilmente observable. Casi todo el día estamos manejando una cantidad ingente de información con nuestros dispositivos móviles u ordenadores.
En la perspectiva de investigadores como Arce (2017):
Estas herramientas han cambiado la manera en la que vivimos, cambiando nuestra manera de estudiar, trabajar o comunicarnos. Todos los ámbitos de nuestras vidas han sufrido cambios debido al desarrollo de las TIC, tanto en el ámbito profesional como en el ámbito lúdico. (p.
13)
20
Según Esparza (2017), hoy en día los avances logrados en cuanto se refieren a las TIC responden a la alta demanda que tienen estas tecnologías, aunado con la disminución de las distancias digitales, permitiendo que los nativos digitales accedan con mayor facilidad, lo cual indudablemente el ámbito educativo.
Es por ello que Roblizo y Cózar (2015) consideran como un fenómeno revolucionario la presencia de las Tics, debido que sus redes no solamente son tecnológicas sino también sociales, sobre todo en los campos profesionales, de trabajo, producción, descanso y consumo.
Cabe resaltar que en la literatura especializada se puede identificar distintas posturas o enfoques a partir de los cuales se puede entablar un entendimiento cabal de lo que significan las TIC. Esparza (2017), sintetiza estas posiciones del siguiente modo:
T
omado de Esparza (2017, p. 27)
Según Domínguez, Jaén y Ceballos (2017): “Desde el mundo educativo, los contenidos y los datos, durante tanto tiempo almacenados en los libros de texto y aprendidos memorísticamente por las mentes de los alumnos, ya no tienen el sentido de cultura enciclopédica de otros tiempos.” (p. 188).
Prácticamente se asume que las TIC están revolucionando el panorama educativo en general y el caso peruano no es la excepción. Pues en el contexto educativo peruano es bastante común hablar del proceso de integración de las
21
TIC en educación, en muchos de ellos se la considera como necesidad primordial e impostergable y que debe ser atendido.
La implementación de las TIC en la educación enmarca un objetivo de carácter nacional; sin embargo, en contrapartida también es fácil constatar que el panorama en el actual sistema educativo peruano es todavía incipiente y precario al respecto, con resultados poco alentadores que amerita reflexión profunda y crítica.
De esta manera Cerrón (2015) proyecta el uso necesario de las TIC, cuando refiere que por lo general el internauta es una persona que debe estar atento para capturar la esencia del texto y debe saber codificar lo que está en el internet. Esto ayuda a entender los diversos modos de aprendizaje socio cultural que mediatizan el proceso de búsqueda, selección y evaluación de la información
Por lo tanto, es urgente disminuir toda brecha digital sobre usos productivos y no productivos de las TIC (Alonso, 2017) para hacer que la integración de las TIC tenga efectos deseados.
1.2.2. Características de las TIC
Para Domínguez, Jaén y Ceballos (2017), tres son las características fundamentales que permiten observar cómo las nuevas tecnologías de información imponen un nuevo modo de vida diferente para nuestros adolescentes y jóvenes de hoy: un nuevo tipo de comunicación (lenguaje), utilización de los algoritmos (reproducción y transformación de la información) y un nuevo tipo de imagen (potencialmente digitalizados) es lo que se resalta en el nuevo escenario basado en las TIC.
Basados en estos señalamientos, Cabero (1998) y Pérez (2013), plantean algunas características básicas de las TIC: como son la inmediatez, la virtualidad, la interactividad y la calidad en la producción y visibilización.
22
1.2.3. Las TIC en el aula el apoyo en la formación académica
No cabe duda que las TIC está incorporando grandes cambios en la educación. El efecto es progresivo. Una de las grandes implicancias y modificaciones, se está dando en el aula (Hernández, 2017). Según Hernández y Martín de Arriba (2017), se podría plantear que en el mayor porcentaje de las instituciones educativa de formación, sobre todo en las universidades, la integración de las TICs dentro de las clases viene trascendiendo y transformando la enseñanza y viene a constituirse un revulsivo importante que muestra una cara totalmente diferente frente a los modelos de enseñanza aprendizaje tradicionales. Este panorama ayuda a visualizar un nuevo tipo de formación académica y profesional.
Pues para investigadores como Hernández de la Torre y Navarro (2017)
“el uso de TIC se han constituido en un medio de comunicación que propicia el intercambio de información y la elaboración conjunta de los conocimientos” (p.
59)
A decir de Castaño, Garay Themistokleous (2018) “La evolución de la tecnología conlleva la adaptación de los procesos de aprendizaje a metodologías innovadoras” (p.35).
Además, que para Alvites-Huamaní (2017) las TIC:
Apoyan la secuencialidad, claridad y dificultad graduada de la exposición de las tareas de aprendizaje, la cual facilita la retroalimentación, la comprensión y disposición hacia la materia; destaca el uso de la PC como herramienta intelectual para incorporar estrategias pedagógicas para la interacción, atención y amplificación de las experiencias de los estudiantes. Esto es posible de una manera textual, visual, sonora y audiovisual, lo cual ayuda a una presentación diferenciada de los contenidos y, a su vez, a realizar simulaciones de los fenómenos abstractos. (p. 20)
23
Debido a todas estas transformaciones y cambios, la sociedad ha comenzado a demandar una serie de capacidades y habilidades que años atrás no eran necesarias. Para conseguir un empleo, por ejemplo, es necesario conocer mínimamente una serie de herramientas TIC. Es por ello que el alumnado debe ser capaz de adaptarse con agilidad a esas nuevas capacidades.
Cerrón, W; Rojas, B. (2018) manifiestan que existe una notoria tendencia a incorporar a las tecnologías en la enseñanza y formación universitaria, en este escenario se propicia el uso de las plataformas y las aulas virtuales. A través de estas se promueven interacciones donde el estudiante aprende3 en línea, de manera interactiva y colaborativa logrando mayor versatilidad en su aprendizaje.
Es por ello que para Domínguez, Jaén y Ceballos (2017) la innovación basada en las TICS es un imperativo dentro de las instituciones educativas que buscan mejorar su calidad. Sin embargo, debemos anteponer una visión y postura crítica respecto a los verdaderos alcances que pueda tener su integración, pues en muchos casos se ha constatado que los docentes sólo utilizan estas tecnologías de manera informal, esporádica y poca sistematización. Esto último no ayuda a reflejar el verdadero potencial de las TICs en la enseñanza, menos en el aprendizaje de los estudiantes.
Según Hernández de la Torre y Navarro (2017) el uso de las TIC no es exclusivamente para la adquisición de conocimientos sino de generar y dirigirlos hacia la satisfacción de sus necesidades y logro de sus objetivos. En la opinión de Parra (2012), la tecnología ha influenciado en la educación universitaria, tanto docentes como a discentes, llegando a formar parte de la cotidianidad.
Losada, Correa y Fernández (2017), sintetizando hallazgos de diversas investigaciones realizadas sobre la integración de las TICs en diversos contextos, terminan concluyendo que estas tecnologías muestran un impacto
24
significativo en el trabajo docente a la vez que también han evidenciado mejoras sustantivas en el aprendizaje de los estudiantes.
Ossa (212) argumenta que “El proceso educativo al ejercer un papel de complemento y apoyo al trabajo cognitivo en el aprendizaje, esto porque al utilizarlas correctamente se podría, con mayor eficacia y calidad, diseñar, crear, investigar, argumentar y reflexionar respecto a la información.” (p.33).
Para investigadores como Domínguez, Jaén y Ceballos (2017) la planeación, proceso y resultados de investigación que se deben desarrollar en ámbito de la educación superior deberían implicar por sobre todo el uso de varios recursos, uno que es ineludible e insustituible, es el tecnológico.
A la vez precisan que:
Las TIC como elemento ineludible e incuestionable de esta dinámica docente-estudiante y la investigación, como pilar fundamental, son un binomio en el cuál las herramientas tecnológicas permiten, sustentan y facilitan la ejecución de este proceso en todos sus niveles y tipos, también en cada una de las etapas del proceso. (p. 11)
En la perspectiva de Arce (2017), es que, debido a todas estas transformaciones y cambios, las universidades han comenzado a demandar la formación de capacidades y habilidades que años atrás no eran necesarias.
Como se señaló en líneas anteriores para conseguir un empleo, por ejemplo, es necesario conocer mínimamente una serie de herramientas TIC. Es por ello por lo que el alumnado debe ser capaz de adaptarse con agilidad a esas nuevas capacidades.
Por ello, lo exigible es gestionar una conectividad de calidad en todas las universidades, con amplia cobertura de todo el arsenal logístico que se necesita. Según Valencia et al. (2013), Las tics posibilitan el trabajo colaborativo de los diversos actores del escenario educativo tanto docentes
25
como estudiantes pueden elaborar proyectos y desarrollar investigaciones en grupo (coparticipación). Esto acentúa un trabajo orientado a la mejora continua.
Para ello es fundamental que la universidad cuente con el arsenal de computadoras e internet como base, puede generar procesos constructivos, enriquecedores e interesantes.
Según Hernández y Martín de Arriba (2017): “Nos encontramos, como señalan diversos autores, ante un nuevo paradigma que relaciona las principales teorías del aprendizaje … por lo que se considera que las TIC son herramientas enriquecedoras para crear contextos interpersonales de aprendizaje.” (p. 189)
Para Esparza (2017), en el seno de la universidad, las TIC prácticamente están imponiendo nuevas metodologías, tanto para enseñar como para aprender, abiertamente distintas al modelo tradicional. Álvarez y otros (2011), señalan que, la integración adecuada de las tecnologías de información supone una transformación importante para el trabajo docente. En este contexto el profesor se convierte en un mediador importante en la acción formativa que desarrolla. Es a él, a quién le corresponde desarrollar un trabajo docente con bastante responsabilidad para poder visualizar un uso efectivo de estas tecnologías en la formación de los futuros profesionales dentro de la universidad.
Los docentes, muestran preocupación de su preparación para el uso adecuado de la tecnología como recurso didáctico; no consideran como suficiente las charlas o cursos de especialización porque en sus prácticas diarias, utilizan “…la tecnología del mañana para impartir el currículo del pasado” (Salgado, Gómez-Zermeño y Pintor (2017, p. 50).
Lo planteado conlleva a exigir que la universidad y la sociedad de hoy en día formen y desarrollen diversas habilidades, capacidades y competencias que posean un marcado carácter social.
26
Para Rojas (2017), la apropiación de las tecnologías de información realizado por todos los actores educativos, especialmente por los docentes y estudiantes, debe estar mediado por un alto compromiso y responsabilidad de cada uno de estos. Para hacer efectivo de este propósito es también importante que se cuente y facilite las condiciones materiales, la logística y, sobre todo, este personal cuente con las competencias digitales que son capacidades y actitudes propositivas para hacer un uso adecuado de estas tecnologías en bien de la educación.
Finalmente, compartimos con la idea de estudiosos como Castaño, Garay Themistokleous (2018) quienes señalan que todos los desarrollos tecnológicos, para poder generar propuestas innovadoras y significativas, deben ser repensados desde la educación. No con temor al desarrollo proyectivo sino con el espíritu de generar escenarios de formación soportados en el avance tecnológico.
1.2.4. La facilidad y disponibilidad de las TIC
Según Pérez (2013), los grandes beneficios que traen las tecnologías de información y comunicación dentro de la educación se han visto reflejados en la conformación de entornos virtuales que apoyan de gran manera el desarrollo de las competencias tanto generales como específicas en los estudiantes: Es a partir de esta integración cuando los estudiantes desarrollan una multivariedad de capacidades y habilidades haciendo que su formación sea cualitativamente más adecuada para poder responder con idoneidad las demandas de la sociedad actual.
Para Domínguez, Jaén y Ceballos (2017) las tecnologías de información y comunicación abren grandes posibilidades para el trabajo con los estudiantes; sin embargo, no debemos olvidar que los docentes casi siempre tienen que estar al frente de un colectivo denominado “nueva generación”.
Estos estudiantes muestran gran versatilidad en el dominio de búsqueda, selección y procesamiento de información dentro de la web, a la vez que hacen uso asiduo de las plataformas virtuales y las redes sociales como medio de
27
comunicación para los cuales “simbólicamente” parecen estar totalmente preparados.
Salgado, Gómez-Zermeño y Pintor (2017), también remarcan que la necesidad de aprender en un ambiente globalizado por parte de los estudiantes es más frecuente, incluso en los contextos rurales, al estar conectado a internet se interactúa con el mundo y eso lo deben tener en cuenta las autoridades y permitir que los alumnos interactúen en forma dinámica y concreticen sus aprendizaje e intereses personales. Por lo que investigadores como Rincón y otros (2017) señalan que en la actualidad, a raíz de irrupción de las TICs estamos al frente de tres tipos de ciudadanos: naufragos, inmigrantes y nativos digitales. Este contexto nos hace mirar a la formación académica y profesional desde otro ángulo de análisis.
Como plantean Castaño, Garay y Themistokleous (2018):
Este escenario novedoso es ya una realidad. Tres datos para confirmarlo: 1. La existencia en el mercado universitario de cursos y experiencias educativas basadas en las metodologías derivadas de una manera innovadora de enfrentarse a la educación (Coursera, EdX, MiriadaX, etc.); 2. El movimiento de las universidades y organizaciones más prestigiosas de nuestro entorno hacia este nuevo territorio (Harvard, Oxford, el propio MIT); y 3. Su reconocimiento y visibilidad ya recogida en los informes más avanzados sobre tendencias en Tecnología y Educación (caso de los Informes Horizon, por ejemplo). (p. 136)
Actualmente, entonces la formación y preparación de los estudiantes se encuentran ante el reto y la necesidad de vincular las TIC a lo que se hacen dentro de las aulas universitarias. Así, Losada, Correa y Fernández (2017), tras la recogida de datos de diversas investigaciones, concluye que lo llamativo es que hoy en día aún las tecnologías de información no están siendo usados en su total magnitud ni esplendor dentro de las aulas universitarias. Esta condición nos lleva a la reflexión, pues se avizora un panorama bastante sombrío en tanto se logre utilizar las TICs con todo su potencial.
28
Es bastante cierto que las TIC contribuyen con la disminución de las barreras geográficas y promueven según Adell (2007), citado por Vela, Medina y Rodríguez (2017), la alfabetización informacional qué es una competencia clave e importante para hacer un uso adecuado de estas tecnologías, sobre todo en los ciudadanos con cierta desventaja y difícil acceso hacia las tecnologías de información: De todas formas debemos plantear de que el desarrollo de esta alfabetización informacional por sí solo, como se postuló en líneas anteriores, tampoco va a garantizar una integración efectiva de las TICs en la educación.
Lo alentador es que los centros de estudios, en especial la universidad, está mejorado notablemente su equipamiento tecnológico durante estas últimas décadas. (San Martín, Martín y Ramírez, 2016).
Entonces, para Salgado, Gómez-Zermeño y Pintor (2017), los maestros y estudiantes deben estar fuertemente comprometidos con este proceso, siempre en cuando la racionalidad se imponga en el análisis del contexto y la realidad material teniendo en cuenta el aspecto económico, social, cultural, educativo e institucional para dar respuesta atinada a esta demanda. Se debe apoyar a los docentes y estudiantes en la asimilación de un nuevo rol que esté acorde con estos avances.
Sin embargo, muy a pesar de este panorama alentador, también se avizoran una serie de preocupaciones respecto de su aplicación en la educación; existe un gran interés por resolver las dificultades en torno a sus concepciones, creencias, actitudes y, sobre todo, frente a la competencia digital de los estudiantes.
Bajo este marco de análisis, también resulta llamativo es que la implantación de las TIC dentro de las universidades locales y regionales, por lo general se está haciendo con independencia de la valoración que hacen los estudiantes hacia ellas; por lo que a estos no les queda otro remedio que simplemente adaptarse generando una serie de desajustes a nivel académico.
29
Todo ello parece indicar que, en la mayoría de los casos, los estudiantes solo realizan actividades sencillas como navegación por internet, pero no tienen las destrezas de gestión de la información (de búsqueda de información, de selección ni de tratamiento del mismo) para vincularlas a sus propios procesos de “aprender a aprender”.
Por lo que se puede postular que cada día se acepta con mayor frecuencia la necesidad de incorporar las TIC en la educación universitaria y en la enseñanza, la realidad estaría mostrando otro panorama que está muy distante de lo que se predica literalmente.
Estas prácticas no ayudan, solo entorpecen. Lo cierto es que encontramos una serie de posiciones opuestas y contradictorias, pues encontramos estudiantes que están a su favor durante los procesos de enseñanza y aprendizaje; otros que manifiestan que el uso de estas tecnologías es bastante complejo y que está muy ajeno a su quehacer académico.
Para Leiva (2015), estas últimas posturas se hallan mediatizadas por valoraciones y actitudes de rechazo hacia el fenómeno TIC. Estas reflexiones y sentimientos manifiestan una serie de dificultades para implantar las TIC en la universidad. Consideramos que las nuevas asistencias e incorporaciones que se hagan respecto a las TIC deben partir del conocimiento de los factores personales / actitudinales.
Lo alentador es que desde los organismos centrales, se están poniendo en práctica algunas iniciativas para integrar las TIC en la educación universitaria; pues casi todas las facultades de la Universidad Nacional del Centro del Perú ya cuentan con un centro de computación bien equipado; sin embargo, estas hasta cierto punto, no están siendo bien utilizadas, pues se han hecho inversiones en la compra de equipos de última generación, sin establecer un programa de capacitación a los docentes y estudiantes para su buen uso, menos sin haberlos sensibilizados.
Grande-De-Prado, Cañón-Rodríguez y Cantón-Mayo (2016), en base a ello, plantean y sugieren la imperiosa necesidad de capacitar y alfabetizar a los
30
estudiantes y también a docentes para que estos empleen estas tecnologías de manera eficaz.
1.2.5. Las actitudes
Para Mula y Navas (2011) se podría decir que el término actitud no es reciente, sus orígenes están dentro de la psicología social y siempre se significado una disposición psicológica a reaccionar por parte del individuo frente a estímulos sociales
De acuerdo a Montmollin (1985, citado por Morales, Rebolloso y Moya, 1994), en la literatura especializada las actitudes hacen referencia a un fenómeno psicosocial qué es abordado científicamente por la psicología social y generalmente se la vincula con un estado de ánimo o predisposición del individuo hacia un determinado objeto psicosocial que puede ser un grupo social, una persona o hecho social.
Teniendo en cuenta la literatura especializada, es fácil percatarse de que el vocablo actitud, históricamente, ha sido utilizado en muchos sentidos y se ha empleado en diferentes esferas del conocimiento como en la educación psicología, filosofía, siendo en el campo psicológico que más se ha identificado el concepto. El concepto de actitudes se ha relacionado con los siguientes vocablos motivos, tendencias, disposiciones e inclinaciones (Giraldo, 2015).
Como refiere Molina (2015) el concepto primigenio de “actitud” proviene de las arcas de la psicología social n e históricamente fue Thomas y Znaniecki (1918)” quienes identificaban a las actitudes con comportamientos psicososiales de un grupo de pobladores polacos residentes en Polonia, y aquellos que vivían en Estados Unidos.
Para Skehan (1989), citado por Alvarez y otros (2011), “el concepto de actitud se ha definido tradicionalmente como una disposición a reaccionar favorable o desfavorablemente hacia un objeto, situación o suceso”. (p. 8)
31
En la literatura especializada actual se pueden encontrar tres puntos de vista para entender a las actitudes:
● Social: El aspecto individual refleja determinado modelo de conduta social.
● Psicológico: forma de actuar que tiene una persona frente a un estímulo.
● Educativo: acción pensada (Fishbein y Ajzen, 1974) como parte del
“procesamiento de la información sobre el objeto actitudinal.”
1.2.6. Características de las actitudes
Para el desarrollo de este acápite se sintetizaron el planteamiento de estudiosos como Álvarez y otros (2011), Riascos, Quintero y Ávila (2009), González, Zepeta y Castañeda (2008), Morales, Rebolloso y Moya (1994) y Morales (1994); quienes señalan que:
a) Las actitudes son aprendidas.
b) Son estables con el transcurrir del tiempo. Los individuos al verse comprometidos con su actuar no tiene otra alternativa que comportarse según su parecer, según su práctica diaria.
c) Estas son dirigidas siempre hacia un objeto social o idea particular, el hecho de señalar un gusto o disgusto, acercamiento o alejamiento, aprobación desaprobación no es otra cosa que expresar nuestra forma de ser.
d) Manifiestan intensidad, es la determinación con la se presenta una determinada actitud.
e) Las actitudes predisponen a reacciones favorables o desfavorables.
f) Están integradas por opiniones o creencias, sentimientos y conductas estrechamente relacionadas.
g) Son ideas acerca de un tema de manera subjetiva.
32
h) Los sentimientos son efectos emocionales que se manifiestan ante el entorno social.
i) Poseen consistencia.
j) Definen la personalidad.
k) Conformar una organización y sistema de valores.
1.2.7. Los componentes de las actitudes
Conforme a la revisión de la literatura especializada, toda actitud incluye de modo general una predisposición hacia la respuesta (conducta) del individuo frente al estímulo social. Se manifiestan en la trípode de lo cognitivo, afectivo y conductual.
El Componente Cognitivo: Conformado por las concepciones, formas de pensar y mentalidades. Es el conocimiento personal soportado en sus experiencias e informaciones. Se transparenta mediante sus creencias o conocimientos referidos a un tema.
En el presente estudio, al preguntarle a los estudiantes sobre su concepción sobre el uso de las TIC, será posible obtener respuestas de acuerdo a su representación cognitiva sobre el tema por lo que pueden expresar un afecto sobre el objeto mencionado. Según Morales (1994), este componente incluye percepciones, opiniones, creencias que son elementos básicos con los que el sujeto aprehende la realidad.
El Componente afectivo, es considerado como el aspecto esencial de las actitudes (Whittaker, 1979) postula que el individuo posee un componente afectivo que le ayuda a tomar decisiones. Estas decisiones se basan en el grado de aceptación o rechazo (a favor o en contra) con respecto al objeto de actitud. Este componente está referido a sentimientos favorables o
33
desfavorables, emociones o estados de ánimo cuya inclinación está vinculada al sistema de valores de la persona.
El Componente conativo o conductual, este componente hace referencia a la postura o comportamiento que adopta el individuo frente al objeto de actitud. Aquí se observa una definida tendencia del sujeto a responder de manera predeterminada (a favor o en contra) del objeto, situación o hecho social. Es decir, se observa un modelo de respuesta de comportamiento tridimensional es decir que incluye también a los dos componentes anteriores (cognitivo y afectivo).
1.2.8. Las actitudes hacia las TIC
González, et, al. (2008) afirman las actitudes tienen a conforman la esfera con activa de la estructura de la personalidad y hacen referencia a un componente motivacional que impulsa y mantiene un comportamiento energético en el sujeto hacia el logro de determinados objetivos o metas. Esto último se ve se evidencia en la manifestación de un comportamiento particular del sujeto a un objeto psicosocial específico.
Orosco y Pomasunco (2020) manifiestan que la utilización de las tecnologías de información y comunicación en el ámbito educativo debe estar mediado por aspectos como la vigilancia y seguridad. Existe uso abusivo de estos medios, por parte de adolescentes, para hacer uso inapropiado, llevándolos incluso a generar estados de ansiedad y adicción que se visto con alta incidencia en estos últimos años.
Álvarez y otros (2011), remarcando lo anteriormente planteado, menciona que la mayoría de las definiciones tienden a agruparse en tres grandes grupos o dimensiones que ayudan a entender el concepto de actitud a partir del modelo tridimensional en la que están presentes: el componente cognitivo, el componente conductual, y el componente afectivo como características más saltantes de este fenómeno psicosocial
34
Los conocimientos, percepciones y actitudes son decisivos para el proceso de integración durante la formación estudiantil en las aulas universitarias. Ello estimula a la práctica de nuevas formas para la enseñanza y aprendizaje en los diferentes niveles de educación, aunque con alguna resistencia en la educación superior (Losada, Correa y Fernández, 2017).
Lo planteado también es sostenido por San Martín, Martín y Ramírez (2016), quienes postulan que en la transferencia tecnológica intervienen el sistema de innovación tecnológica, proveedores y receptores. Por lo que se debe poner mucha atención a lo que ocurre en el centro escolar, que sienten y piensan los actores educativos, qué expectativas y creencias tienen. Por tanto, en relación a las actitudes hacia las TIC se podría plantear que existe:
- Un factor ideológico o cognitivo que tiene que ver con las ideas, percepciones, creencias y convicciones acerca de las TIC y sus implicaciones.
- Un factor afectivo-emocional que tiene que ver con estados de “simpatía” o
“antipatía” hacia las TIC.
- Un factor reactivo-comportamental que implica posiciones favorables o desfavorables frente a la incorporación y uso de las TIC.
El planteamiento de Morales y otros (1994), que está en consonancia con los tres aspectos o factores aludidos en líneas anteriores, permiten visualizar con bastante claridad la existencia de un “Modelo Tricomponencial”
útil y confiable como base teórica para la presente investigación.
Bajo este modelo explicativo, las actitudes en cuanto a su direccionalidad, son bipolares. Es decir que se pueden observar actitudes favorables y no favorables o de rechazo.
Una actitud no favorable o de rechazo se da cuando el individuo impide el objeto, no es receptivo al estímulo, se muestra rechazo o en algunos ataque
35
y fracaso, conduciendo a la personal a un estado de desconfianza, tornándose en un problema latente.
Uno de esas dificultades radica en la predisposición estudiantil frente a las innovaciones impuestas por las tecnologías; estos estudiantes pueden mostrar resistencia a las nuevas formas de aprendizaje, pueden sentirse con baja autoeficacia, con incertidumbre, desconfianza y malestar. Hechos que podrían dificultad y poner en riesgo el proceso de una buena integración.
1.3. Hipótesis
1.3.1. Hipótesis General
Existen diferencias significativas en las actitudes hacia las TIC de los estudiantes de la Facultad de Educación de la Universidad Nacional del Centro del Perú de Huancayo en relación al género, rango de estudio y los cursos de capacitación recibida en materia TIC.
1.3.2. Hipótesis Específicas
● HE1: La mayoría de estudiantes de género masculino presentan actitudes negativas frente a las TIC; mientras que la mayoría de estudiantes de género femenino presentan actitudes positivas frente a las TIC.
● HE3: La mayoría de estudiantes con rango de estudio avanzado presentan actitudes positivas frente a las TIC; mientras que la mayoría de estudiantes con rango de estudio básico presentan actitudes negativas frente a las TIC.
● HE5: La mayoría de estudiantes que si recibieron cursos de capacitación o alfabetización en materia TIC presentan actitudes positivas frente a las TIC;
mientras que la mayoría de estudiantes que no recibieron cursos de capacitación o alfabetización en materia TIC presentan actitudes negativas frente a las TIC.
1.4. Operacionalización de variables Actitudes hacia las TIC
36
Tabla 1. Dimensiones e indicadores de las actitudes hacia las TIC
Variable Dimensiones Indicadores Escala
Actitudes hacia las TIC. - Conjunto de
predisposiciones cognitivas, afectivas y conativas por parte de los estudiantes
hacia a las TIC.
Apoyo a la formación académica y profesional.-
Formas específicas de percibir, sentir y
actuar que conllevan a formar una valoración respecto a la
ayuda que ofrecen las TIC a
las labores académicas y de
formación profesional.
- Percepción sobre el beneficio académico de las TIC.
- Valoración afectiva en relación a las TIC y su función dinamizadora de la comunicación con los estudiantes
- Percepción en relación al potencial de trabajo colaborativo de las TIC - Percepción en relación al
apoyo de las TIC para investigar
- Valoración afectiva en relación a la facilidad del trabajo con redes sociales - Predisposición en relación
a la motivación intrínseca que genera las TIC.
- Evaluación afectiva en relación a las formas de enseñanza que reciben a partir del uso de las TIC - Manifestación de conductas
hacia la innovación de las
TIC Ordinal
Facilidad y disponibilidad
de las TIC.- Formas específicas de percibir, sentir y
actuar que conllevan a formar una valoración.
- Evaluación afectiva frente al uso de ordenadores, internet y las tecnologías relacionadas a ellas.
- Valoración afectiva hacia la facilitación de las actividades
- Percepción acerca de la facilidad en el uso de las tecnologías
- Valoración de la facilidad de acceso a información actual y pertinente
- Predisposición psicológica hacia la facilidad de acceso a los softwares educativos / programas educativos virtuales.
- Percepción acerca del acceso a plataformas educativas virtuales.
- Manifestación conductual sobre del acceso a las aulas virtuales.
Variables de trasfondo: Género, rango de estudios y cursos de capacitación o alfabetización en materia TIC.
37 CAPÍTULO II METODOLOGÍA
2.1. Tipo de investigación
Investigación educativa que se circunscribe dentro de las llamadas descriptivas. Desarrollada bajo el enfoque cuantitativo. Por lo que es de tipo aplicada, considera los fundamentos teóricos de Jordi Adell.
2.2. Métodos
En esta investigación se aplicó el método científico y como métodos específicos el descriptivo y el comparativo.
El Método descriptivo, permite describir un fenómeno en forma sistemática y profunda, de tal manera que se tiene una información detallada de la variable en estudio
El Método Comparativo, permite según Carpi y Egger (2008) asociar variables de interinfluencia con el objetivo de identificar diferencias o semejanzas en relación a variables de control estadístico, como es el caso del presente estudio.
2.3. Diseño
El diseño del presente estudio es el no experimental y se encuentra enmarcado en la llamada descriptiva – comparativo:
M1 O1 x yz
O1 x yz =?O2 x y z
38 M2 O2 x yz
2.4. Población y Muestra
2.4.1. Población
La población estuvo conformada por 1109 estudiantes de la Facultad de Educación de la Universidad Nacional del Centro del Perú.
2.4.2. Muestra
La muestra, como se sabe, refiere a una parte representativa de la población. Cada integrante de la muestra es un elemento del universo.
Es así que, a partir del universo poblacional, la muestra es representativa, haciendo un total de 266 alumnos, considerando género (femenino - masculino), rango de estudio (básico - II ciclo, intermedio – VI ciclo y avanzado – X semestre) y cursos de capacitación recibidos sobre las TIC.
La muestra de participantes quedó distribuida de la siguiente manera:
Tabla 2.
Muestra según género y rango de estudio
39 Grafico 1.
Distribución de la muestra según género y rango de estudio.
● La muestra de estudiantes de género masculino estuvo conformada por el 100% (172) estudiantes, de los cuales el 19% (33) pertenecen o cursan el ciclo inicial o básico (II semestre), el 41% (71) pertenecen al grupo de estudiantes del ciclo intermedio (VI semestre) y el 40% (68) que pertenecen al grupo de estudiantes que se encuentran en un ciclo avanzado (X semestre).
● La muestra de estudiantes de género femenino estuvo conformada por el 100% (94) estudiantes, de los cuales el 31% (29) pertenecen al grupo de estudiantes que cursan el ciclo básico, el 46% (43) pertenecen al grupo de estudiantes del ciclo intermedio y el 23% (22) que pertenecen al grupo de estudiantes que se encuentran en un ciclo avanzado.
La muestra de esta investigación fue tomada considerando el Muestreo No Probabilístico, por accesibilidad, “pues la elección de sujetos u objetos de estudio depende del criterio del investigador” (Hurtado 2008, p. 138).
2.4.3. Técnicas e instrumentos de acopio de datos
Se empleó la técnica de la encuesta. El instrumento fue la escala de actitudes hacia las TIC.
40
2.4.4. Validez de la “Escala de Actitudes hacia las TIC”
Se recurrió al juicio de expertos. En el caso de “Escala de Actitudes hacia las TIC” la validación tuvo en cuenta tres criterios básicos: univocidad, pertinencia, y grado de importancia del ítem.
Se utiliza la siguiente fórmula:
Tabla 3.
Validez de la “Escala de Actitudes hacia las TIC”
Indicadores Juicio Valorativo Coeficiente V de
Aiken*
Juez 1
Juez 2 Juez 3 Juez 4 Juez 5
1. CLARIDAD SI SI SI SI SI 1,00
2. OBJETIVIDAD SI SI SI SI SI 1,00
3. PERTINENCIA SI SI SI SI SI 1,00
4. ORGANIZACIÓN SI SI SI SI SI 1,00
5. SUFICIENCIA SI SI SI SI SI 1,00
6. ADECUACIÓN SI SI SI SI SI 1,00
7. CONSISTENCIA SI SI SI SI SI 1,00
8. COHERENCIA SI SI SI SI SI 1,00
9. METODOLOGÍA SI SI SI SI SI 1,00
10.SIGNIFICATIVIDAD SI SI SI SI SI 1,00
La prueba estadística V de Aiken empleada determino que los 31 items presentan pertinencia y significación con valores superiores a 0,80 y al α = 0,05.
2.4.5. Validez discriminante de la “Escala de Actitudes hacia las TIC”
Para corroborar los resultados se empleó las correlaciones ítem y test(corregida).