Tras los eventos de 1957 y la imposición de las leyes marciales, el nivel de control sobre las libertades de expresión y actividades políticas se multiplicó Aunque las leyes marciales que
Artículo 10 de la Ley de Partidos Políticos de 1955: el gabinete de ministros puede disolver el partido, a base del consejo del ministro, si ve que:
1.7 Jordania a Partir de
1.7.3 Años Críticos: 1988 y
La relación con la OLP quedó una de rivalidad mientras el papel de Jordania en Cisjordania fue en caída continua hasta que la Intifada Palestina (insurrecciona) estalló en diciembre de 1987 en Gaza y se extendió a Cisjordania. La Intifada comenzó el 9 de diciembre de 1987 en Gaza, cuando un camión israelí se estrelló en dos furgonetas que transportaron trabajadores palestinos, matando a cuatro de ellos. Este evento sirvió como un catalizador que provocó rebeliones en todos los Territorios Ocupados. Los palestinos, cansados de las políticas represivas de Israel, llevaron a la Intifada cuya objetivo fue poner un fin a la ocupación israelí y establecer la independencia palestina. Los palestinos estaban frustrados con las políticas de Israel cada vez más opresivas y colonialistas hacia ellos, rechazando las incursiones militares, las detenciones y la negación de los derechos civiles básicos. La Intifada vio grandes demostraciones donde las calles fueron saturadas con huelgas grandes con una inmensa participación popular de miles de civiles, mujeres y niños (Al Sharq Al Awsat, 2007).
de la OLP y el alejamiento del régimen jordano (Al Sharq Al Awsat, 2007). Esto fue confirmado con la décima declaración del Liderazgo Nacional Unificado de la Intifada30 emitida el 11 de marzo de 1988 donde llamó los palestinos a aumentar la presión popular contra los israelís, los ocupantes, sus colaboradores y las figuras del régimen jordano y llamó los representantes de Cisjordania en el parlamento a resignar y apoyar el pueblo palestino. La Intifada Palestina resultó en que Jordania tuvo que reconsiderar su papel en Cisjordania y el proceso de paz. Por otro lado, la cumbre de la Liga Árabe en Argelia celebrada en junio de 1988 confirmó el derecho de los palestinos en establecer su Estado independiente con el liderazgo de la OLP y apoyó la Intifada Palestina, prometiendo a apoyar la OLP financieramente. A base de esto, el Rey anunció el 31 de julio la desconexión legal y administrativa de Cisjordania31. El Rey Hussein explicó en un discurso público la decisión de des-conexionarse de Cisjordania, refiriendo a las decisiones de la Cumbre Árabe de Rabat en 1974, donde se consideró la OLP como el represento único legal de los palestinos, y las decisiones de la Cumbre Árabe en Fas en 1982 donde se acordó sobre el establecimiento de in Estado Árabe Palestino independiente en Cisjordania y Gaza. El Rey explicó que tal como la decisión de conexión fue basada en el deseo del pueblo palestino, la desconexión también responde a los deseos de los palestinos (Musa, 1996: 5402- 503).
El Ministro de Media Hani Al Khasawneh explicó que la decisión de desconexión fue basada a la intención de poner un fin a la “sensibilidad entre Jordania y la OLP en relación con el futuro del territorio ocupado”. Añadió que con esta decisión Jordania puede terminar “la situación insana” y la desconfianza entre los dos lados durante todos estos años (Musa, 1998:164). Esta decisión fue bien recibida por los jordanos del este de la ribera pero no de los palestinos (también este de ribera), especialmente por parte de los políticos jordanos de origen palestino quienes sintieron que sus esfuerzos de establecer paz y apoyar los palestinos oeste de la ribera no fue reconocido (Al Sharq Al Awsat, 2007).
A las base de la desconexión, la OLP anunció el establecimiento del Estado Palestino el 15 de noviembre de 1988 y el Consejo Central Palestino (que pertenece a la OLP) en Túnez eligió Yasaer Arafat el Presidente de Palestina el 2 de abril de 1989 (Musa, 1998:166). Jordania por su parte reconoció el Estado Palestino y consideró la oficina de la OLP como una embajada de Palestina el 7 de enero de 1989 (Musa, 1998:166). La decisión resultó en que los palestinos (residentes en Cisjordania) perdieron sus derechos de ciudadanía jordana; empezando el 20 de agosto de 1988 se consideró que cada residente en Cisjordania antes del 31 de julio de 1988 un ciudadano palestino, no jordano, donde
30El liderazgo nacional unificado de la intifada fue una organización establecida de grupos locales en Cisjordania y Gaza compuesta por líderes jóvenes quienes con tiempo fueron remplazados por figuras conocidas de la OLP. Este liderazgo publicó folletos durante la intifada para comunicarse con el pueblo palestino, publicando metas y mecanismos prácticos para conseguir estas metas (International Institute of Social History).
31 La decisión no incluyó los empleados en el Departamento de Awqaf (sitios religiosos) y Qadi Al Quda (departamento de juez supremo) (hasta septiembre de 1994) para que Jordania pueda seguir protegiendo los sitios sagrados en Cisjordania (Musa, 1998:165).
los Cisjordanos (localizados en Cisjordania) fueron elegibles a obtener pasaportes jordanos de duración de dos años (Musa, 1998:166). Esta decisión según Robins (Robins, 2004:163) fue un esfuerzo para evitar que los palestinos en Cisjordania trasladaran hacia Jordania, lo que serviría el plan del partido Likud de Jordania es Palestina. Así, Cisjordania paró de ser parte del Reino Jordano y los palestinos asumieron su propia lucha por su mismo, lejos de la tutela jordana.
Después la desconexión con Cisjordania, el país vio el 17 de abril de 1989 grandes manifestaciones que empezaron en Maan (en el sur del país) y que se extendieron en muchas ciudades en el país. Las demostraciones vinieron tras la situación económica severa causando este levantamiento popular, como se bajó el precio del dinar jordano, perdiendo 23% de su valor, y se subió el precio de los productos y la deuda pública. Las demostraciones demandaron la lucha contra la corrupción y la mejora de la situación económica donde el marco político de este movimiento se representó con exigir la vuelta a la vida parlamentaria, celebrar elecciones generales, anulación de las leyes marciales y que la autoridad legislativa retome su papel de control y vigilancia sobre el ejecutivo después veinte tres años de congelación (Abu Elbe, 2012: 59). Llamaron también a la resignación del gobierno, la eliminación de las medidas de austeridad y permitir más libertad política y de publicación (Robins, 2004: 170). Unos días después el gobierno fue disuelto y un nuevo gobierno fue formado y encargado con la preparación para las elecciones al final de 1989 a base de una nueva ley electoral (Abu Elbe, 2012: 59).
Así se terminó esta fase en la historia política del país que fue llena de eventos importantes de guerras, ocupaciones, imposición de leyes marciales y enfrentamiento con países vecinos sobre el tema de Palestina. Estos eventos políticos y sociales impactaron inmensamente la organización política y el activismo político en el país. Los partidos, aún prohibidos, fueron activos en el escenario local y pudieron reinventarse y reorganizarse para acomodar los cambios políticos al nivel nacional y regional. Los desafíos de sobrevivencia que el régimen tuvo que afrontarse (sea por las llamadas de derrocamiento de la monarquía, los golpes militares de países vecinos, la incitación de los regímenes nacionalistas revolucionarios en la región, la lucha de poder entre las organizaciones palestinas y el régimen y el apoyo de los partidos políticos a tales organizaciones y regímenes regionales) resultaron en un control más fuerte sobre cualquier activismo político y un desplazamiento del régimen hacia más autoritarismo y concentración de poder.
Tal como será expuesto en los próximos apartados, varias medidas fueron tomadas y varias modificaciones de la Constitución fueron hechas para asegurar que el régimen jordano sobrevive, medidas que dificultaron el crecimiento y el desarrollo de los partidos políticos en el país. La apertura política que vino al final de los años ochenta fue debida a varios factores, uno de ellos fue el activismo político de los partidos que promovieron la calle jordana en 1988 para demandar cambios políticos y económicos (Abu Elbe, 2012). El próximo apartado presentará las condiciones donde los partidos
funcionaron, las leyes claves, la vida parlamentaria los cambios constitucionales claves que cambiaron el mapa político del país.
2. SISTEMA LEGAL Y CONSTITUCIONAL
Tal como fue notado antes en los capítulos anteriores, el sistema político fue clasificado como uno ‘Autocrático Pluralista- Hegemónico Restrictivo’, con el Rey y su círculo de elites políticos ejercieron amplios poderes. El poder legislativo por su parte tuvo un papel limitado y confinado a proponer, aprobar y rechazar leyes y los presupuestos, con poco control sobre el ejecutivo y con nulo papel en elegir o formar gobiernos. El impacto del sistema político al trabajo partidista fue analizado antes, y siendo que no hubo cambios significativos en los poderes del Rey, ejecutivo o el legislativo durante esta época, el análisis aplicado sigue en pie. Por su parte, las leyes de publicación, reunión y defensa también se conservaron, y tal como fue sugerido en el capítulo anterior, estas leyes limitaron las libertades públicas y los derechos de reunión, expresión y activismo político. Sin embargo, la imposición de las leyes marciales, la promulgación de nuevas leyes junto con unas modificaciones constitucionales acentuaron el control ejecutivo sobre la vida política, donde ambos el parlamento y los partidos perdieron su peso en la sociedad jordana como un resultado.
Las leyes marciales fueron impuesto en abril de 1957 pero anuladas en noviembre de 1958. Sin embargo, este alivio no tardó mucho, como las leyes marciales volvieron a ser impuestos en 1967 tras la Guerra de 1967 con Israel, mientras la prohibición del trabajo partidista impuesto en abril de 1957 se quedó en vigor por casi treinta años. Este apartado expone las disposiciones de las leyes marciales, las modificaciones importantes de la Constitución y las nuevas leyes que inhibieron el trabajo partidista y el activismo político en general.