De Independencia a Leyes Marciales 1946-
3.2 Los Partidos Izquierdistas
Tal como fue mencionado antes, el pensamiento Soviético y la doctrina Marxista tuvo su influencia en el mundo árabe, especialmente siendo la Unión Soviética representó una fuerza de liberación de la ocupación y la hegemonía de las fueras imperialistas. Los movimientos y partidos nacionalistas también adoptaron un discurso socialista izquierdista, aunque el único partido con adherencia marxista total fue el partido Comunista. Es importante señalar también que a pesar del apelo popular de este corriente, la sociedad jordana tradicional y religiosa no recibió las llamadas seculares del partido.
El Partido Comunista Jordano (Al Hizb Al Shuyuu'ee Al Urduni): el partido tiene sus orígenes en
Palestina cuando se formó el partido Comunista Palestino en 1920, compuesto por ambos árabes y judíos. Debida a las diferencias entre los árabes y los judíos sobre el tema de inmigración judía y el
5 Naqrash (Naqrash, 1992:48) explica que los miembros pertenecieron al partido Árabe Jordano establecido en 1946 y disuelto poco después tras su enfrentamiento con el gobierno. El partido Árabe Jordano formó el Frente Nacional que no fue organizado fuertemente, y poco después, los miembros del Frente (que son los miembros del partido Árabe Jordano) formaron el nuevo partido “Nacional Socialista”.
Sionismo, el partido se dividió en dos partidos en 1943, uno palestino y el otro judío, donde el partido palestino llevó el nombre de “La Liga de Liberación Nacional”. Tras la Guerra de 1948 y la unión entre Jordania y Cisjordania, los miembros de la Liga se fusionaron con los círculos Marxistas en Jordania (que se organizaron en 1949 en Irbid, Mafraq, Madaba y Salt y formaron un liderazgo central en 1949 (Masaalha, 1999: 44)) y se formaron juntos el partido “Comunista Jordano” en 1951 (Naqrash, 1992: 81). Fue el primer partido o movimiento político que empezó a trabajar tras la unión entre Jordania y Cisjordania, pero fue opuesto al anexo de Cisjordania (Al Sayed, 1990: 113). Su rechazo fue basado en que la unión fue una intención de obstruir el establecimiento de un Estado Palestino independiente (Mahaafza, 2001: 107). Su primer secretario general era Foad Nassar.
Con el eslogan de “Los Trabajadores y Ciudadanos Oprimidos del Mundo Unificad” el partido manifestó la ideológica Marxista en el escenario Jordano. El partido practicó sus actividades en secreto como el régimen jordano era opuesto al Comunismo y promulgó la Ley de Resistir el Comunismo (en 1948, 1950, y 1953). La animosidad entre el régimen y el partido está atribuida a la posición del partido sobre el anexo de Jordania a Cisjordania; los comunistas en Cisjordania opusieron la presencia militar de Jordania tras la Guerra de 1948 y exigieron que un Estado palestino sea establecido en Cisjordania. Por esto, entre 1949 y 1951 los comunistas distribuyeron folletos en Cisjordania y organizaron protestas con el objetivo de la retirada del ejército jordano del territorio palestino, especialmente que los comunistas fueron comprometidos a la implementación del Plan de Partición de las Naciones Unidas (dividir palestina entre los árabes y los judíos a base de la Resolución nº181). Exigieron que Israel y los Estados árabes que ocuparon Palestina tras la Guerra de 1948 retiren del territorio alocado a los palestinos por las Naciones Unidas y la formación de un Estado palestino independiente y democrático (Cohen, 1982: 27-74).
Su posición sobre el régimen Hachemita, su rechazo del anexo, sus relaciones con la Unión Soviética y su activismo en la calle (de organizar demostraciones y llamar por boicotear elecciones) todos contribuyeron a la animosidad entre el partido y el régimen. Además, el partido era opuesto al sistema monárquico y llamó por la eliminación de la estructura social y económica tradicional. Su periódico “Voz Popular” (Sawt Al Jamaaheer) se publicó después de que el gobierno de Suleiman Al-Nabilsi permitió su publicación el 31 de diciembre de 1956, a pesar de que las actividades de los comunistas en el país fueron prohibidos. Sin embargo, el periódico fue publicado por solo dos meses tras el enfrentamiento entre el palacio y el gobierno con respecto a la actividad comunista en el país y la presión del palacio para parar su publicación. El secretario general del partido, Yaqub Ziadeen, explicó en una entrevista en 1994 que la prensa partidista estaba atacada y fue difícil financiarla. Añadió que no estaba permitido a llegar a la prensa de audio y visión y que sus líderes no fueron permitidos a utilizarlas para contactar con el público (Haddad, 1994: 28). En relación con el tamaño del partido, al principio de 1950, el partido fue compuesto por dos cientos de Cisjordania y casi cien en Jordania. En el culmino de membresía entre 1956-1957, el partido tuvo mil miembros activos, pero la afiliación del partido cayó
drásticamente en 1958, donde solo hubo entre cien y dos cientos miembros (Cohen, 1982: 58). El partido llamó a la abolición del Tratado Jordano-Británico y el respeto a las libertades públicas y los derechos de las mujeres al lado de la reforma agrícola y la reforma económica. El partido también exigió la expulsión de los agentes extranjeros del ejército (Naqrash, 1992:82).
El Frente Nacional (Al Jabha Al Wataniya): tal como fue mencionado en el primer capítulo, unas
activistas políticas jordanas se acordaron con el líder de la oposición Subhi Abu Ghneme en 1946 a formar un partido político de oposición que reúne la oposición. A esta base se formó el partido Árabe Jordano6 sin la aprobación del gobierno (Naqrash, 1992: 46). Tras el enfrentamiento del partido con el gobierno de Tawfiq Abu Al Huda (formado en 1947) y el arresto de unos miembros, el partido no pudo continuar su actividad. Sin embargo, sus miembros (de orientación izquierdista) se quedaron en contacto y decidieron formar un frente nacional que reacciona contra el establecimiento de Israel y la inmigración de los palestinos (Naqrash, 1992: 46). Tras la promulgación de la Ley de Partidos Políticos en 1955, los miembros presentaron la solicitud de establecer el “Frente Nacional” como un partido político, pero el gobierno rechazó la solicitud a base de que este partido intenta conseguir sus objetivos en maneras ilegales, y que la mayoría de los signatarios son comunistas y sus simpatizantes quienes utilizaron este partido como un medio para practicar sus actividades y promocionar sus principales (Abu Ghneme, 1998: 156-157). Este Frente tenía sus lazos con el partido Comunista Jordano prohibido, que en su turno comprendió su limitación numérica e intentó a atraer más miembros, contribuyendo con esto en la formación del Frente Nacional que incluyó trabajadores, campesinos, intelectuales y propietarios (Cohen, 1982: 73). Este partido izquierdista tenía Suleiman Al-Nabilisi (primer ministro en 1956) como líder por un periodo breve (Hourani, 1997:15). Publicó el periódico Frente (Jabha) que se publicó hasta agosto de 1954. El Frente incluyó muchos comunistas y sus partidarios quienes utilizaban el partido como una cortina para practicar sus actividades y promocionar sus principios (Abu Ghneme, 1998: 157). Los comunistas distribuyeron a sus miembros un folleto informando los comunistas en Jordania que debían considerar el Frente Nacional como la entidad política oficial del partido y que debían cumplir con sus decisiones (Masaalha, 1999:45).
El Partido Popular Jordano (Hizb Al Shaeb Al Urduni): el partido recibió su primera licencia el 7
de mayo de 1947 (Abu Ghneme, 1998: 153-154). Fue compuesto por líderes de tribus y élites y
6La oposición localizada en Damasco formó el Grupo de Los Jóvenes Libres Jordanos que solicitó del gobierno
el 7 de mayo de 1946 formar el Partido Árabe Jordano, pero su solicitud fue rechazada, resultando en que los miembros practicaron sus actividades en secreto (Al Sadi, 2011:302). Se recuerda que el partido – que se disolvió en 1947- tuvo los siguientes objetivos: poner una constitución democrática basada en el principio de la separación de las autoridades; celebrar elecciones libres para conseguir un parlamento libre; formar un gobierno democrático, producto de los ciudadanos, y responsable antes el parlamento; protección de las libertades y la eliminación de todas las legislaciones excepcionales; enmendar el Tratado Jordano-Británico (Abu Ghneme, 1998: 150).
representó una oposición moderada (Saade, 1998: 31). El partido llamó a la mejora en las condiciones socioeconómicas y políticas, cooperación con los países árabes, apoyo a los campesinos jordanos, y la modificación del Tratado concluido con Gran Bretaña (Amawi, 1994: 285). El gobierno disolvió el partido el 7 de julio de 1947 después de las quejas de sus oponentes partidistas por el comportamiento de los miembros del partido. El Departamento de Publicaciones (institución pública) emitió una comunicación en que clarificó que la decisión de disolver el partido, explicando que el partido no respetó las reglas ni las maneras legales y comunes entre todos los partidos élites, como era una fuente de quejas, sea por parte del público en general o por los líderes e intelectuales. Además, el gobierno explicó que los artículos publicados por su revista “Pionero” (El Raed) fueron muy extremistas, desestabilizaron la seguridad y causaron discordia, división, lucha y rivalidad por intereses personales. Sin embargo, Amawi (Amawi, 1994: 285) explica que la decisión del gobierno de disolverle fue debida a que el partido estaba ganando el apoyo de las masas como un resultado de su enfoque y atención a los temas relacionados con las clases desafortunadas. El partido reorganizó otra vez en 1952, y en movimiento que demuestra la modernización de la actividad partidista, formó un nuevo comité para la mejora de las condiciones económicas y políticas, aunque la actividad del partido no se desarrolló (Amawi, 1994: 286). Su segundo estatuto proporcionó que el partido está comprometido a realizar reformas comprehensivas en los aspectos políticos, económicos, sociales y culturales, respetando las tradiciones pero siguiendo la línea del espíritu moderno (Abu Ghneme, 1998: 154). El partido se disolvió otra vez después pocos meses por fallar en contactar con el público por un lado, y por desacuerdos entre los miembros por el otro (Abu Ghneme, 1998: 154).