De Independencia a Leyes Marciales 1946-
Artículo 3 de la Ley de Partidos Políticos de 1955: los jordanos tienen el derecho de formar partidos políticos, con la condición que sean sus objetivos legítimos y sus medios correctos y con estatutos que no violan las
5.8 Los Partidos Políticos: Análisis y Crítica del Rendimiento
5.8.3 Los Partidos Políticos y el Ejército
De importancia en este aspecto es la relación entre los partidos políticos y el ejército. Tal como fue notado antes, los oficiales del ejército fueron empleados en unas elecciones para apoyar los candidatos del régimen, cuestionado con esto la neutralidad y la independencia de la institución militar. La politización del ejército y su involucración en los aspectos políticos y partidistas en el país parece que complicó la apertura democrática a los partidos y la vida parlamentaria en Jordania. La experiencia de países como Egipto en su golpe militar en 1952 y la serie de golpes en Siria en los años cuarenta y cincuenta quizás hubieron influido el escenario jordano28 y causó un cierto tipo de desconfianza entre el régimen por un lado, y por parte del ejército y unos partidos políticos por el otro. Por ejemplo, hubo sospechas de amenazas de golpes de Estado por parte del ejército jordano, y como consecuencia, un tribunal militar (liderado por Akash Al Zibin) fue establecido el 11 de abril de 1957 para juzgar un numero de oficiales con la acusación de la preparación de un golpe de Estado (Al Dustur, 2010). Este tribual fue atacada por partidistas y activistas políticas quienes llamaron a la liberación de los acusados en su conferencia celebrada el 22 de abril de 1957 en Nablus, indicando con esto que hubo un cierto entendimiento y simpatía entre los partidos y los oficiales militares politizados.
Examinando la relación entre los partidos y el ejército, parece que había unos partidos que utilizaron las tendencias políticas de los oficiales para su propio interés; según Saade (Saade, 1998: 53), el Jefe de Estado Mayor del Ejército, Ali Abu Nuwaar, ascendió unos oficiales Baazis y unos oficiales cercanos al partido, resultando en que el ejército operó bajo el control del partido “Baaz Árabe Socialista”. La afiliación de los oficiales a un partido político fue una clara indicación de la influencia política y partidista en el trabajo de una organización supuestamente neutral. Por el otro lado, el 13 de abril de 1957 vio unas demostraciones grandes en Zarqa contra un supuesto intento de golpe de Estado lo que resultó en que el Rey se fue allí para restaurar el orden y a lealtad. Su visita resultó en el departo de casi seis cientos
28Se formó la organización de “Los Oficiales Libres” en ejército jordano que fue influida por la experiencia de los oficiales libres de Egipto (quienes orquestaron el golpe militar en 1952).
oficiales y activistas políticas hacia Damascos, incluso el Jefe de Estado Mayor del Ejército Ali Abu Nuwaar (Al Dustur: 2010).
Se puede concluir entonces a base de estos eventos que hubo una cierta colaboración entre los partidos/activistas y los oficiales del ejército. Es más, un nuevo Jefe de Estado Mayor del Ejército fue apuntado (Alo Al Hiyari) el 17 de abril de 1957, quien durante su visita al Jefe de Estado Mayor del Ejército Sirio en Damascos el 20 de abril de 1957 mandó su resignación al gobierno jordano. Su vista coincidió con el exilio de unos oficiales militares simpatizantes con los partidos y con el corriente Nassrei a Damascos, al lado de dos ministros (Abdullah Al Rimawi del partido Baaz Árabe Socialista y Shafiq Rsheidat del partido Nacional Socialista) (Al Dustur, 2010). La mezcla del trabajo partidista con intentos de influencia al cuerpo militar no sirvió la causa de unos partidos y resultaron en su enfrentamiento con el régimen y su disolución. La influencia partidistas (especialmente el pensamiento Baazi) a los oficiales subrayó la amenaza de tales actividades partidistas en el país y la seguridad del régimen y su continuidad, dando el régimen pocas opciones para afrontar tal amenaza.
6. CONCLUSIÓN
Durante la fase 1946-1957 el país vio muchos cambios en aspectos legales y jurídicos (dos nuevas Constituciones, nuevas leyes etc.) al lado de cambios en la política y la estructura social, lo que afectó el trabajo político por muchos años, especialmente después de la decisión de prohibir los partidos políticos en 1957. Como fue demostrado antes, la sociedad jordana era una sociedad tradicional, conservadora y tribal, cuyo interés en la organización política moderna era muy limitado. Esta realidad del país fue debida a su historia y su marginalización durante el Imperio Otomano y desconexión geográfica de las zonas más vibrantes y abiertas al mundo exterior. Incluso la clase media que fue creciendo no podía clarificar su orientación política ni económica y su afiliación a los partidos políticos reflejó las relaciones tradicionales de la sociedad. En general, la cultura política básica que no demostró mucho entusiasmo a los partidos políticos, que fueron percibidos como factor de dividir los musulmanes. Por otro lado, la herencia del gobierno Otomano tradicional de autoritarismo absoluto no permitió que la sociedad acepte la democracia y sus tenantes, principios y prácticas tan rápidamente (Naqrash, 1992: 93).
Sin embargo, la unión entre Jordania y Cisjordania ayudó el país a tener una apertura política y contribuyó en la modernización de la Constitución, gracias a la nueva población palestina más activa y consciente políticamente. El establecimiento de los partidos políticos y la afiliación de la sociedad en sus filas fueron un paso hacia la democracia y la participación ciudadana, donde los cuatro corrientes de partidos representaron una gama de pensamiento político y religioso. Los partidos ideológicos en esta fase entonces jugaron un papel importante en politizar la sociedad pero no podían hacer nacer una cultura política profunda debida a la naturaleza “demagógica y de imitación que caracterizaron el trabajo partidista en esta fase” (Naqrash, 1992: 88). Además, los partidos fueron establecidos como reacciones a
eventos nacionales y regionales, como los partidos nacionalistas vinieron como reacción de la ola de nacionalismo que surgió tras la ocupación del territorio árabe y la opresión de la nación árabe, mientras el corriente islámico fue una respuesta al ola nacionalistas y el corriente socialista/izquierdista vino como una respuesta y reacción y a opresión de las clases por actores locales.
El establecimiento de los partidos y el desarrollo de la conciencia política fueron acompañados con un desarrollo en el aspecto jurídico, donde la Constitución de 1952 especificó los poderes de las tres autoridades y su separación. La Constitución allanó el camino a la promulgación de la Ley de Partidos Políticos y empoderó el legislativo. Sin embargo, la Constitución otorgó poderes al Rey y la autoridad ejecutiva a la costa del poder legislativo. Junto con la Ley de Partidos Políticos y la Ley Electoral, la legislación jordana dio más poder e influencia a la autoridad ejecutiva, sea un paso intencional para acomodar la realidad social y cultura política inmadura en el nuevo país, o una resulta de la influencia británica que trató el régimen jordano como su protegido, o una medida para controlar las agendas y fuerzas regionales que utilizaron los partidos políticos jordanos como medios para interferir en el país.
Los factores internacionales también jugaron un papel en la política interior del país. La ocupación europea de la región estaba en sus últimas fases, y los EE.UU estaba intentando reemplazar este papel mientras fue competiendo con la Unión Soviética en el mismo objetivo y obstruyendo su intervención en la región. Esta fase entonces vio la competición entre los dos bloques nuevos mundiales, donde la Unión Soviética tuvo éxito en ganar la confianza de unos países árabes con quienes sus intereses coincidieron. El escenario político jordano y el trabajo partidista fueron influidos por estas luchas de poder y por las influencias regionales, transformando las agendas políticas de los partidos a unas que se hicieron eco a las políticas regionales e internacionales, más que articular las aspiraciones nacionales.
Los partidos se desarrollaron en estas condiciones y adoptaron ideologías internacionales, demostrando más sofisticación en comparación con la fase anterior. Sin embargo, su fórmula organizativa fue lejos de una organización partidista moderna, como no había diferencias importantes entre los partidos en relación con sus programas/objetivos, y muchas veces los miembros de los partidos movieron entre los partidos según sus gustos o según las diferencias personales (Masaalha, 1999: 37). Sus programas electorales también fueron muy similares donde todos llamaron a la liberación de Palestina y la unión árabe como objetivo principal (Saade, 1998: 35).
En general, y en comparación con la fase que precedió la independencia, la oposición política en los años cincuenta fue más organizada y madura, y consiguió promover la calle jordana. La fuerza de los movimientos nacionalistas después de la Guerra de 1948, la organización política del pensamiento islámico y la extensión del pensamiento Nasseri en la región, todos afectaron el trabajo partidista en el país, donde los partidos jordanos surgieron de partidos regionales o identificaron con sus agendas y aspiraciones. Sin embargo, en vez que estos partidos jugaron un papel nacional para acomodar las
aspiraciones del pueblo jordano, las corrientes políticas eran más responsivas a agendas extranjeras: los izquierdistas y nacionalistas acercaron a la ola Nasseri y Baazi de Siria con sus agendas de unión árabe federal, y los islamitas siguieron agendas de aspiraciones de unión islámica. Por su parte, los conservadores utilizaron sus partidos por intereses personales, algo que debilitó su papel como actores locales para el desarrollo político, social y económico.
Las elecciones vieron la participación de los partidos políticos y la elección de partidistas, sino se debe recordar que el peso tribal y social jugaron un papel más importante en elegirles. La cultura partidista muy básica en la sociedad jordana dependió a los esquemas tradicionales de liderazgo y representación. Por ejemplo, en el segundo, tercero, cuarto y quinto parlamento, los diputados de significante peso tribal ganaron muchos escaños, representando setenta y cuatro representante de ciento veinte (Al Anaqra, 2012). La evolución de los parlamentos y la inclusión de los partidistas culminó en el parlamento de 1956 cuya duración fue cortada debida al enfrentamiento del gobierno de Al-Nabilsi con el régimen, la reacción popular y partidista a su resignación y la rebeldía militar en Zarqa en 1957, todos de que resultaron en la liquidación de los partidos políticos y la aplicación de las leyes marciales.
El enfrentamiento entre el régimen y los paridos fue previsto y casi-justificado, como los partidos no representaron un socio en el gobierno sino que un enemigo u oponente; el partido de Liberación quiso derrocar el régimen y formar un gran estado islámico, los comunistas rechazaron el sistema monárquico y por ideología pura intentaron formar un estado de proletaria, mientras el partido de Baaz Árabe Socialista intentó formar un Estado Baazi y llamó a derrocar el régimen jordano Hachemítaa (Naqrash, 1992: 90 y 155). Los enfrentamientos, demostraciones, intentos de golpes, sabotaje de las instalaciones públicas, intentos de asesinato y otros actos de sabotaje convirtieron el trabajo partidista político a uno demagógico. El nacionalismo árabe revolucionario también jugó un papel clave en crear una animosidad entre el régimen y los partidos nacionalistas, como sus agendas llamaron a derrocar los regímenes reaccionarios y adoptaron un pensamiento revolucionario. Por otro lado, estos partidos fueron inmensamente influidos por el Nasserismo y sus ambiciones en la región, amenazando con esto la soberanía del Estado Jordano. Estas llamadas nacionalistas fueron muy populares e impactaron las agendas de los otros partidos que no necesariamente apoyaron esta orientación.
Por ejemplo, la OHM criticó los partidos nacionalistas y su fomento de la noción de una nación árabe (como el islam no se define por naciones o étnicas), pero llamó a una liberación y unión árabe como un paso preliminar para formar una nación islámica, indicando con esto que el partido tuvo que renunciar un eje importante de su ideología para acomodar el nacionalismo popular en la calle. Los Comunistas también apoyaron la unión árabe para salvar Palestina aunque al principio los Comunistas rechazaron priorizar este tema y llamaron a liberación de Palestina como prioridad primordial. Los conservadores por su parte llamaron a la unión árabe aunque tal unión puede perjudicar su estatus en la sociedad y su poder (siendo cercanos al régimen). Entonces, el nacionalismo árabe generó un estado de falta de confianza
entre el régimen y los partidistas nacionalistas, resultando al final en su disolución.
Para concluir, el tradicionalismo, el elitismo, y la reunión alrededor de la persona del líder partidista siguieron estar presentes en la organización partidista de muchos partidos. Sin embargo, con el anexo de Cisjordania en 1950 (y el flujo de refugiados palestinos tras la Guerra de 1948) la inclusión de los cisjordanos en la población, junto con los eventos regionales y la influencia internacional, todos impactaron el trabajo partidista jordano y le convirtieron a uno más sofisticado, organizado y moderno. No obstante, este desarrollo de la organización partidista no pudo evolucionarse suficientemente, debido a los factores relacionados con la intervención regional, influencia extranjera, cultura política popular inmadura, organización partidista débil, falta de experiencia, falta de conexión entre los partidos y la sociedad, la persistencia de la esquema tradicional en tiempo de elecciones, y restricciones legislativas y sistemáticas, obstruyeron el desarrollo de la actividad partidista y contribuyeron a disminuir el papel jugado por parte de los partidos en la vida política. La involucración del ejército en la política y el trabajo partidista y la ambición de los agentes militares y otros burocráticos a llegar el poder también impactaron el desarrollo político. La animosidad entre el régimen y los partidos y la falta de cooperación, donde ambos acusaron el otro por clientelismo, resultaron al final en la prohibición de los partidos políticos en 1957, una prohibición que duró casi treinta años e impactó el desarrollo político, institucional y partidista en el país.
Recapitulación
Jordania consigue su independencia en 1946 y promulga la primera Constitución en 1947 y la secunda Constitución en 1952.
El sistema político definido es parlamentario, monárquico, hereditario.
Las primeras elecciones nacionales para el Consejo de Diputados fueron celebradas en 1947.
Nuevos partidos políticos empezaron a establecerse con la promulgación de la Ley de Partidos Políticos de 1955, y nuevos partidos fueron registrados.
La Guerra Árabe-Israelí se estrelló en 1948; muchos territorios palestinos fueron ocupados por Israel. Luchando en la guerra, Jordania controló a Cisjordania y la anexó en 1950.
Un gran número de palestinos refugiaron a Jordania tras la Guerra de 1948. Con el anexo de Cisjordania, la población jordana se multiplicó y su nivel cultural se avanzó.
El Rey Abdullah fue asesinado en 1951 por un activista palestino en Jerusalén.
El Rey Talal fue coronado Rey de Jordania en 1951, pero debido a su estado mental, el Rey Talal abdicó en 1952.
El Rey Hussein fue coronado Rey de Jordania en 1953.
El primer – y único – gobierno partidista fue formado en 1956 con el liderazgo del líder del partido Nacional Socialista en 1956.
El gobierno partidista fue abierto a las tendencias nacionalistas y orientaciones comunistas populares en la región.
Tras los enfrentamientos entre el régimen y el gobierno partidista en 1957, el Rey Abdullah disolvió el gobierno, anunció leyes marciales, y disolvió los partidos políticos.