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acontecimiento en dos territorios: México y Argentina

4.2.2 Actos encaminados hacia la búsqueda de libertad:

Una de las condiciones para que el momento acontecimental exista es que las consecuencias se puedan traducir en actos libertarios, en el sentido de que en la ruptura haya cierta búsqueda de autonomía. Por ello, se considera que el rock de los años setenta en los contextos abor- dados es un acontecimiento que a pesar de no tener objetivos claros y definidos, se dio con cierta certeza de que los actos realizados estaban encaminados a conseguir una especie de emancipación en territorios simbólicos altamente represivos. En este sentido, los así entendidos como actos libertarios pueden ser explicados en términos de acciones individuales y colectivas impulsoras de cambios de dimensiones mucho mayores a las causas que los originaron.

“Para Žižek la libertad está más próxima de la muerte (simbólica) del individuo, quien “no debe[ría] restringirse meramente a elegir entre dos o más opciones dentro de un conjunto dado de coordenadas, sino que debe[ría] elegir cambiar dicho conjunto de coordenadas en sí mismo” lo que no es otra cosa que elegir su propia muerte” (Žižek citado por Camargo, 2010: 109)

Por ello, una de las características que más sobresalen del acontecimiento es la posibilidad de libertad, la búsqueda de autonomía y la expresión de una necesidad que se manifiesta como una de- manda, que en palabras de Zizek condiciona no a la elección entre dos bandos, sino a construir una tercera opción, un territorio simbólico para la realización de la ruptura con las estructuras pasadas.

De acuerdo a los datos obtenidos de las entrevistas, en los dos espacios de estudio se lo- calizan una serie de actos libertarios; eventos extraordinarios cuyas consecuencias solo pueden ser apreciadas en retrospectiva y que aún hoy en día continúan apareciendo. En el caso argen- tino, los testimonios coinciden que existieron tres actos libertarios fundamentales alrededor de la década de los setenta: el primero, la decisión de hacer un movimiento rockero argentino inter- pretado en español, el segundo, la apropiación del rock como música de resistencia y el tercero, la posición ideológica de los rockeros hacia el conflicto de las Malvinas.

Acerca del primer momento, este acto simbólico libertario se desarrolló como una forma de apropiación de la música rock, que durante algún tiempo se interpretaba en inglés pues muchos rockeros consideraron que era el idioma para hacer rock. Bajo ese tenor, los primeros años del rock argentino vieron el surgimiento de una gran cantidad de grupos que componían e interpre- taban en ese idioma, sin embargo, hacia finales de los años sesenta surgen las primeras can- ciones en español del rock argentino, lo que significó una ruptura con las formas tradicionales de composición e interpretación, siendo el sencillo “La Balsa”, la canción elegida como la más representativa no solo por el idioma, sino por expresar el disenso de la juventud hacia las me- didas represoras del gobierno. Esto marcará un comienzo para la música argentina juvenil que comenzó a ver en el rock la música idónea para la resistencia.

“La canción La Balsa, del grupo Los Gatos fue de las primeras composiciones del rock argentino que se interpretó en español y que resultó ser una canción fundacional del rock

86 Es necesario recordar que durante la década de los setenta, el gobierno de Luis Echeverría, con su programa de “apertura democrática”, realizó acciones encaminadas a la cooptación de líderes juveniles para trabajo comunitario, trabajo social e incluso sindical, lo que junto con la prohibición hacia el rock, dificultó en gran medida su producción, circulación y consumo.

nacional al retratar las problemáticas juveniles ante la falta de libertad de expresión” (C. Ma- retto, comunicación personal, 19 de enero de 2016)

Un segundo acto libertario, consecuencia del primero, sería el proceso a través del cual una gran cantidad de jóvenes argentinos consolidaron el movimiento de rock nacional. Dicho pro- ceso, estará marcado principalmente por la capacidad de agencia del sujeto militante del rock, quien se apropia simbólicamente de la música, de las letras, de las formas de vestir, de peinarse, de hablar y desde luego de los actos performativos que los líderes del movimiento realizaron al confrontar, dentro de sus posibilidades, a la ideología dominante. Además, el poder de convoca- toria del movimiento ayudó a que a pesar de la censura y la represión, la asistencia a recitales y conciertos masivos fuera en aumento durante prácticamente toda la década comentada, actos que sin duda representaron un desafío al orden establecido pero que se realizaban con la inten- ción de lanzar un poderoso mensaje a las clases hegemónicas: la esperanza de acabar con la dictadura militar.

“El rock generó una especie de rompimiento, sobre todo con la sociedad conservadora, no tengo ninguna duda. Creo que es parte de la esencia del rock romper las reglas, es parte para estar dentro del rock romper las reglas, no estar atado, evitar todo tipo de ataduras” (O. Marzullo, comunicación personal, 3 de mayo de 2016)

Por último, ya en el ocaso de la década de los setenta, ocurre un evento que marca el rumbo no sólo del rock nacional, sino de la política argentina, nos referimos a la Guerra de las Malvinas. Dicho conflicto funcionó como un catalizador en el sentido de que permitió la difusión a nivel masivo del rock en español, debido a la prohibición por parte del gobierno de transmitir música en inglés. Sin embargo, se consideraran estos hechos como parte de un acto libertario pues aprovechando la supuesta apertura, los rockeros argentinos usaron esos medios para expresar su descontento no sólo con la guerra, sino con todas las políticas represivas que tuvieron que enfrentar. Una muestra de ello es el Festival por la Solidaridad, referido en todas las entrevistas y al quese ha hecho referencia en capítulos anteriores. A pesar de ser convocado por la Junta Militar, el evento terminó siendo un fracaso para ellos, en el sentido de que varios músicos que se presentaron expresaron su hartazgo hacia la guerra, pero también hacia los militares. De acuerdo a las respuestas de nuestros entrevis- tados argentinos, el rock y este concierto en particular fueron una pieza importante para el cambio político que vendría en el 82, cuando la Junta Militar abandonaría el poder por la llegada de la supuesta democracia.

Por otra parte, existen profundas diferencias en el caso de México, donde los actos liberta- rios vinculados con el rock, estuvieron bajo la consigna de desarrollar un movimiento más cultu- ral que político. Así, se ubican tres actos libertarios principales: la apropiación de las consignas hippies al contexto nacional (los llamados jipitecas), el festival de Avándaro y la apropiación del rock por parte de las clases populares (hoyos funky).

En el primer caso, el movimiento hippie cruzó rápidamente las fronteras y llegó no sólo a México, sino a muchos países alrededor del mundo; a pesar de que en nuestro país los con- flictos bélicos internacionales no preocuparon de sobre manera a la juventud de esa época, si hubo una identificación con las consignas del movimiento, principalmente aquellas relacionadas a la paz, al amor libre, a la libertad sexual, a las drogas y por supuesto a la música rock. Así, los llamados jipitecas, se apropiaron del look, de las ideas y de las costumbres hippies, mismas que pusieron en práctica en un momento en el que la sociedad adulta conservadora no le daba demasiada importancia al sentir y al pensar juvenil. Es por ello, que ese proceso de apropiación fue en sí un acto libertario, al dotar a la cultura juvenil de un sentido rebelde y contestatario, al expresar a través de la música y de otros medios como la literatura o el teatro, la ruptura entre el mundo adulto y la nueva cosmovisión juvenil.

La manifestación de otro acto libertario (uno de los más importantes en toda la historia del rock mexicano) fue la celebración del Festival Rock y Ruedas entendido como un evento dentro

del acontecimiento donde a través de los discursos, ya sea en forma de canciones o de actos performativos, los jóvenes se convirtieron en un agente de confrontación al sistema represor.

“Avándaro tuvo ciertas repercusiones, en la moral conservadora género polémica pero yo creo que más bien favoreció ciertas condiciones para el desarrollo del Rock en México. Lo favoreció, porque seguramente en esos años había dentro de los propios gobiernos gente reticente, que seguramente odiaba al rock, no lo dudo, pero seguro había otros que decían maquiavélicamente, mejor lo permitimos, hace tanto bien que hasta los jóvenes ya ni protes- tan” (F. Barrios, comunicación personal, 2 de octubre de 2016)

El último acto libertario, de acuerdo a los entrevistados y no sólo en la década de los sesenta, sino de toda la historia del rock mexicano fue el nacimiento de los hoyos funky. Tras el festival de Rock y Ruedas, todas las formas de expresión relacionadas con el rock fueron duramente cen- suradas, por lo que el movimiento rockero debió permanecer en la clandestinidad y siendo apro- piado por las clases populares. Así, los hoyos se convirtieron en espacios subterráneos para la resistencia, donde a pesar de las condiciones desfavorables, el rock hizo lo menos pensado: sobrevivir. Así, en una acción de disenso hacia las prohibiciones y censura, el rock mexicano fue construyendo un nuevo universo simbólico basado principalmente en el acto libertario del Festi- val de Avándaro pues a raíz de éste, el movimiento rockero será transformado en una especie de “ritual prohibido”, donde los actos performativos ejecutados por músicos y consumidores que se organizaron en redes sociales, lograron trascender el tiempo y el espacio para dotar al rock de una identidad propia y particular.

Asimismo, los discursos, en ambos contextos forman parte de los actos libertarios aunque funcionan de forma distinta. En Argentina, las canciones y los actos perfomativos vinculados al rock se relacionan en su mayor parte con las problemáticas a las que se enfrentan los jóvenes debido a la dictadura, la represión y la censura. En cambio en México, se observa que las accio- nes de los sujetos militantes sirvieron de actos libertarios y derivaron en una influencia innegable de este género musical en la cultura popular. Por otra parte, los actos libertarios en México es- tuvieron encaminados hacia la ruptura con la sociedad conservadora y burguesa.

En Argentina, la ruptura perseguía el objetivo de resistir las políticas represivas; habrá que recordar que uno de los discursos principales en aquella época y durante los recitales de los líderes del movimiento rockero era el que invitaba a los jóvenes a sobrevivir como una forma de resistencia ante las vejaciones provocadas por el régimen militar, especialmente hacia la proble- mática creciente de los desaparecidos.

Así, los actos libertarios encontrados en ambos contextos tienen en común un núcleo activa- dor, una ideología que si bien los sujetos militantes no están seguros de la meta a la cual llega- rán, se aventuran en una búsqueda de libertad, donde hay una constante confrontación con la ideología dominante, por lo que son los militantes rockeros tanto en México como en Argentina, los que exigen que se genere un discurso nuevo, porque antes del rock, las culturas juveniles no figuraban en el panorama social y mucho menos político, el joven no tenía garantías, por ello surge la necesidad de confrontar a la ideología hegemónica como una condición para legitimar al rockero.

Entonces, a través de los actos libertarios, los rockeros mexicanos y argentinos ocuparon un lugar importante como agentes, de disenso, de confrontación, porque al no aceptar la ideología dominante, el propio discurso rockero los convierte en actores.

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