acontecimiento en dos territorios: México y Argentina
4.5 Estudio comparativo a través de ejes de análisis
4.5.1 Identidad Juvenil
4.5.1.3 Consumo cultural
Una de las controversias más grandes que se encuentran en el universo simbólico de los rockeros es la cuestión del uso del rock como un negocio o como una actividad artística, sin embargo, en ambos casos, el consumo cultural adquiere características que ayudan a la formación de una identidad en torno al rock. Sin embargo, parece ser que la relación entre las industrias culturales y el rock resulta ser casi simbiótica, a pesar de la renuencia de muchos de los líderes del movimiento.
Tabla comparativa el rock como mercancía
México Argentina
El rock mexicano se puede entender desde cuatro lenguajes: el primero es el lenguaje musical, el lenguaje literario, el lenguaje visual, y por último el lenguaje comunicacional o de las tocadas, es decir el performance en sí y cómo se comunican los músicos entre sí, con el público, ahí encuentras el baile, la ritualización, pero solamente se da en el rollo del rock, así el núcleo del rock son los conciertos, más allá de las producciones, porque ahí es donde se dan todos los demás tipos de comunicación (Estrada, comunicación personal)
Yo recuerdo estar en recitales, en lugares céntricos, en la Avenida Corrientes, cerca del obelisco en Buenos Aires y de repente paraban dos o tres patrulleros y venían con colectivos de línea y paraban a toda la gente y se llevaban a todo el mundo, sin ningún motivo, no había desorden o problema. Fue bastante complicado para el rock, sobre todo para los recitales de rock, pero se convirtieron en sitios para la resistencia. (Marzullo, comunicación personal)
México Argentina
El rock también es una serie de desilusiones muy feas, incluso darte cuenta que para muchos es una cosa en realidad que en el fondo como casi todos los seres humanos e inscritos en este contexto capitalista, pelean como mercancías incluso sin saberlo (Barrios, comunicación personal)
El rock ha tenido un peso muy grande, por eso las grandes marcas se fijan aquí en los recitales, cómo pasa en todos lados. Los auspician las grandes marcas de gaseosas, de telefónica, ponen mucho dinero porque saben que es lo que la gente escucha, pero antes, en los setenta, era difícil la difusión y la circulación y únicamente se hacía entre los rockeros, entre el propio grupo de consumidores del rock (Marzullo, comunicación personal)
Así, en ambos contextos se observa que el acontecimiento ayuda a explicar las particulari- dades que adquiere el consumo de rock a partir de un elemento explicado por Bourdieu (2003) que es el de los procesos de distinción.
Tabla comparativa consumo cultural del rock
De esta forma, el consumo de rock en ambos países se resignifica con el paso de los años; lo que empezó a ser una cuestión de distinción, termina convirtiéndose en una actividad mucho más popular; lo que no fue previsto durante la década de los setenta, donde se veía muy difícil que este género musical tuviera la capacidad de aglutinar a varias generaciones bajo la consigna de la bús- queda de libertad, bajo el acto libertario rebelde de distinguirse del mundo adulto, lo cual habla de un acontecimiento. Por otra parte, una parte del consumo cultural se fundamenta en los contenidos que son abordados a través de canciones, convirtiéndose su interpretación en los recitales en actos performativos. En Argentina, el sentido que adquieren, en muchas ocasiones, lleva a la juventud a una temprana politización; es decir, el acto de consumir, como señala García Canclini (2012), no es trivial, pues al hacerlo también se piensa. En el caso argentino, las canciones y los actos performa- tivos de los líderes rockeros se configuran para otorgar un nivel de militancia a los escuchas, mismo que no se aprecia de la misma forma en otros territorios, como México, donde solo una pequeña parte de los rockeros setenteros hacen referencia a las luchas populares suscitadas durante ese pe- riodo, señalando como influencias directas a artistas representantes de la “otra” canción mexicana.
Tabla comparativa mensajes del rock
Además de las canciones, habrá que señalar la relación del rock con los medios de comuni- cación, sobre todo ya hacia finales de la década de los ochenta, donde el acontecimiento rockero daría una serie de consecuencias inesperadas relacionadas a la popularización del movimiento y una especie de tregua entre los censurados y los censuradores.
Pero, ¿cómo fue el consumo durante las épocas más álgidas de la censura y de la represión? Definitivamente, el considerar al rock como un acontecimiento viene precisamente de la capa- cidad de supervivencia que ha mostrado a lo largo de toda su historia; la década estudiada es una demostración del impacto social y cultural de este género, así como los eventos a través de los cuales pudo continuar produciendo un sentido de pertenencia entre sus consumidores y
México Argentina
Me decían mis amigos que escuchar rock mexicano era ñero, que era música para albañiles y ahora todos ellos oyen rock mexicano y todos van a las luchas, lo que antes era naco ahora es parte de la cultura popular y es una cuestión de orgullo. (Montaño, comunicación personal)
Empecé a escuchar rock, cuando estaba en el colegio secundario. En esa época mis compañeros no escuchaban rock, no era música muy masiva, escuchaban Beatles, Bee Gees, ese tipo de cosas y yo me empecé a entrar por otro tipo de música más fuerte y con letras muchísimo más comprometidas (Marzullo, comunicación personal)
México Argentina
Siempre hemos mamado rock, pero la forma en la que yo aprendí, fue desde esa otra canción música popular mexicana. Empecé a escuchar la que muchos años después me he atrevido a denominarla “la otra canción mexicana” me refiero a Judit Reyes, José de Molina, León Chávez Teixeiro, al propio grupo los Nacos; le llamo a eso la otra canción popular mexicana porque es una canción que surge cobijada por las luchas populares. (Barrios, comunicación personal)
La temática del rock en este periodo reflejó la confusión política y los conflictos en que estábamos inmersos, las críticas a instituciones como la iglesia, la familia, las organizaciones políticas, eran lo habitual. El
tratamiento de las letras fue trasgresor, al tiempo que se incorporaban recursos innovadores como el humor y la agonía… la crítica social se presenta enmascarada en fábulas y personajes alegóricos (Maretto, comunicación personal)
gran parte de esta actividad se desarrolla en espacios simbólicos clandestinos. En México, con los hoyos funky y en Argentina con recitales en pequeños bares, cafés y restaurantes donde la presencia policial era una constante.
Tabla comparativa los lugares para el consumo cultural del rock
En México, a principios de los años setenta se vinculó a las clases medias, pero con la apa- rición de los hoyos, las clases más bajas se apropian simbólicamente del rock, construyendo un nuevo universo simbólico con temáticas relacionadas a las problemáticas de los llamados “chavos banda”, jóvenes que vivían en las zonas conurbadas del Distrito Federal y en las colo- nias populares de la capital y que usaron el rock como una forma de resistencia ante la perse- cución y la censura. En cambio, en Argentina, la apropiación y el consumo del rock estuvieron vinculados durante toda la dictadura a las clases medias; estudiantes universitarios, jóvenes con cierta preparación académica y con una conciencia política que vio en el rock una posibilidad de expresión ante un clima altamente represor.
Así, coincidentemente, durante un periodo de 6 a 7 años, tanto en México como en Argentina el rock se hundió en la subterraneidad, para a partir de los últimos años de la década estudiada comenzar a tomar el lugar histórico que le correspondía, en gran parte debido a que tanto dis- queras, productoras de espectáculos y medios de comunicación comenzaron a voltear hacia lo que se estaba produciendo en sus propios territorios y en su propio idioma. Para muchos, ésta sería la muerte simbólica del espíritu rebelde del rock, sin embargo, para otros tantos fue una oportunidad para protestar públicamente y a nivel masivo por las situaciones represoras que vivieron tanto los líderes, como los consumidores de rock.
Tabla comparativa subterraneidad del rock
En el ejercicio comparativo realizado sobre el eje de identidad juvenil, se establecen dife- rencias fundamentales entre el rock argentino y el rock mexicano. La primera y más importante es que la construcción identitaria se basa en elementos muy distintos; en México el rock surge
México Argentina
En la hora de pensar en los Hoyos, había unas condiciones terribles, donde la gente no se la pasaba exactamente bien, pero había como una posibilidad de que la presión que habías acumulado toda la semana explotara y que los otros quisieran hacer lo mismo, básicamente eran lumpenes y proletariados que vivían en zonas aisladas de la ciudad, clases bajas con ciertas características de violencia y de abandono. (Vega, comunicación personal)
Los recitales eran para pocas personas, salvo en el caso de Sui Generis, que hizo un recital de despedida en una sala inmensa, en el Luna Park, ese fue el gran recital digamos, pues acudieron miles de personas. Como eran épocas de los militares no se podía congregar mucha gente, pero en este caso particular, con ellos no pudo (Achaval, comunicación personal)
México Argentina
“Este rollo de que ahora tenemos conciertos de rock. No nada más se dio por generación espontánea. Fueron razones más complejas, somos una generación que creció con el rock. Todos los que estuvieron en la época salinista, todos ellos oían rock y les gustaba el rock, esa generación fue la que le dio chance al rock” (Montagno, comunicación personal)
“En los setenta no había mucho, todo era de boca en boca, de decirnos, de escuchar, había pequeños volantes o afiches pegados en las paredes, no había campañas publicitarias para los recitales… En cambio, con las Malvinas, las radios se encontraron con que todos esos artistas como Bee Gees, ya no los podían pasar porque cantaban en inglés y el gobierno no quería nada que tuviera que ver con Inglaterra y ¿que iban a pasar de música en castellano? Empezaron a pasar rock, descubrieron que había rock y de repente, vos prendías la radio y en todas había artistas de rock argentino (Marzullo, comunicación personal)
como una ruptura con la sociedad conservadora adulta, mientras en Argentina, el nivel de poli- tización de los jóvenes permite que el rock se convierta en un cronista crítico de los abusos de los regímenes autoritarios. Por ello, la construcción de cada universo simbólico es diferente y la identidad también.
De la misma forma, se localiza otro punto de comparación en los consumos culturales, pues en México, en la mayor parte de la década estudiada la subterraneidad del rock permitió que los circuitos de producción, distribución y consumo se enfocaran en las necesidades y problemá- ticas de las clases más bajas, es decir, hubo una cierta proletarización del rock, en palabras de Armando Vega Gil. Sin embargo, en Argentina, estos circuitos, a pesar de ser subterráneos, no estuvieron dirigidos a las clases bajas, sino más bien a jóvenes con cierta conciencia política, con cierto grado de militancia que también ayudó a la formación de lazos identitarios entre la juventud argentina.
También existen puntos coincidentes; la identidad juvenil cimentada alrededor del rock es una consecuencia desbordada de la ruptura (aunque hacia diferentes causas) que la juventud de los dos países estudiados realizó con las estructuras opresoras, que en un principio no dimen- sionaron la capacidad de convocatoria que tendría este género, su sentido altamente contesta- tario y sus actos performativos que fueron construyendo un universo simbólico juvenil de franca oposición hacia cualquier forma autoritaria.