Ruptura epistemológica: enfoques disciplinarios sobre el rock
2.4 La construcción del rock como objeto de estudio
2.4.2 Caracterización del acontecimiento del rock en la década de los setenta
Continuando con la intención de construir nuestro objeto de estudio, es necesario realizar una descripción de las características que debiera contener el rock setentero cuando se le define como un acontecimiento. Para ello, se retoman las palabras de Bordieu respecto a este proceso de construcción.
“El vector epistemológico, dirá Bachelard va de lo racional a lo real y no a la inversa, de la realidad a lo general. El objeto resulta entonces en una construcción desde una perspectiva teórica, y las hipótesis están basadas en esa teoría. La realidad, sostienen estos autores, es abordada desde conceptos construidos, lo cual significa que el hecho científico se conquis- ta, se construye y comprueba”. (Bachelard citado por Blanco, 2010: 06)
Hasta aquí, se puede afirmar que la construcción del objeto de estudio se sustenta en la hipótesis de que si el rock es un acontecimiento, entonces su caracterización estará en función del análisis de la situación sociocultural, la identidad juvenil, la apropiación simbólica y el con- sumo cultural.
2.4.2.1 Análisis de la situación sociocultural:
Un acontecimiento, de acuerdo a sus características y elementos constitutivos, se presenta de forma imprevista, y sus consecuencias resultan difíciles de predecir, así hay una significación re- lacionada a la ruptura, misma que se traduce en la pérdida de un supuesto equilibrio. Este quie- bre al que nos referimos, a pesar de su impredecibilidad, surge de un contexto social, cultural o político específico, por lo que a pesar de que dicho contexto no forme parte del acontecimiento per se, sirve a la constitución del mismo.
Por ello, dentro de la presente investigación, el rock como acontecimiento estará en función de un previo análisis de la situación sociocultural de la década de los setentas que pretende explicar las causas de que el intempestivo acto libertario del rock setentero signi- ficará para muchos una pérdida de equilibrio en la esfera social, tanto de México como de Argentina.
Además, como señala Badiou, el acontecimiento es inacabable; el devenir continúa per- meando en formas particulares a los sujetos y a las propias estructuras “no es posible en efecto asignar un fin determinado cualquiera al recorrido que el acontecimiento le abre al sujeto. Su sentido continúa abierto y por esta razón vivo”. (Badiou, 2013: 76)
De esta forma, el análisis de la situación sociocultural, en medio de la cual se da el aconte- cimiento del rock, ayuda a la construcción del objeto de estudio al aportar datos significativos que comprueban que la aparición del rock como acto libertario obedece, en parte, a una serie de situaciones represivas por las que ambos países (México y Argentina) atravesaron en los
setenta. A la vez, este análisis comprobará que el movimiento rockero carece de un final, lo que también será una característica de los acontecimientos, de acuerdo a Badiou.
2.4.2.2 Identidad juvenil:
Los acontecimientos pueden constituir formas de generar nuevas identidades. Cuando se habla de un fenómeno que trae consigo una carga simbólica juvenil de tantas dimensiones como lo es el rock, se puede afirmar fue un elemento útil en las nacientes prácticas juveniles, mismas que coadyuvaron a formar las identidad juveniles que hoy en día conocemos y que, hasta antes de él, hubieran sido impensables, (imposibles, invisibles) debido a la poca participación, por no decir exclusión, de los jóvenes en la vida social, cultural, económica y política de aquella época.
“Si algo caracteriza a los colectivos juveniles insertos en procesos de exclusión y de mar- ginación es su capacidad para transformar el estigma en emblema, es decir, hacer operar consigo las calificaciones negativas que les son impuestas” (Reguillo, 1999: 231).
Además, es importante señalar que tras la irrupción del rock, se crea también un universo simbólico que sirve de soporte para nuevas relaciones sociales que se dan entre los involucra- dos en la producción, circulación y consumo del rock, pero también a los que están fuera de este universo simbólico, que no surge con el acontecimiento pues es una construcción que se formó en una temporalidad distinta (posterior), cuando el rock se posicionó como el vehículo que logró unir un grupo muy heterogéneo, pero con problemáticas, valores y visiones compar- tidas. “El involucramiento del sujeto en el orden simbólico enrosca el flujo lineal del tiempo en ambas direcciones conlleva tanto precipitación como retroactividad. La identidad de una cosa sólo surge cuando lleva retraso con respecto a sí misma”. (Zizek, 2014: 127)
Además, retomando la característica inacabada de los acontecimientos, la cultura juvenil es un fenómeno multidimensional que lejos de terminar, se ha complejizado, trayendo consigo una serie de formas de identificación juvenil que giran no solo en torno a la música , sino también a las formas de aprehender y entender al mundo.
“El acontecimiento muestra lo que una época tiene de intolerable; abre un proceso de experimentación y de creación (…) (los jóvenes) han sabido crear: nuevas relaciones con lo económico y con la política-mundo, una manera diferente de vivir el tiempo, el cuerpo, el trabajo, la comunicación, nuevas maneras de estar juntos y de estar contra”. (Lazzarato, 2006: 51).
De esta forma, la identidad juvenil es otro aspecto de la construcción del objeto de estudio de la presente investigación, al estar en función de un acontecimiento que abrió el camino para nuevas formas de socialización y nuevas formas de crear lazos identitarios. Esto significó para la juventud, no sólo de esa época, la posibilidad de crear maneras diferentes de relacionarse con la política, con la economía, con el arte y por supuesto con la cultura.
2.4.2.3 Apropiación simbólica:
La apropiación simbólica se define en términos del establecimiento de un sentido de pertenen- cia entre individuos y grupos mediante la interacción dinámica con algún objeto, espacio o ma- nifestación artística. Este concepto es parte de la construcción del objeto de estudio debido a que para que este proceso comience, es necesario partir de la existencia de un universo simbó- lico que sirva de identificación entre individuos con actitudes, pensamiento y gustos similares.
Así, al hablar de apropiación, se entra en el terreno del acontecimiento simbólico, que de acuerdo a Rimbaud “el momento acontecimental es el momento en el que el significante repre- senta un significado que hay dentro de lo que significa, así el significante se convierte en parte del objeto que designa”. (Zizek, 2014: 135)
Así, el acontecimiento simbólico del rock se relaciona con la construcción de un universo simbólico que permite al sujeto o al grupo apropiarse del género musical comentado, al estar
capacitado para decodificar los significantes que encierra dicho universo, a partir del uso que se da a distintos objetos que facilitan su apropiación simbólica.
Por lo tanto, si el rock está construido a partir de la idea de acontecimiento, su apropiación simbólica deberá establecerse en términos de pertenencia a un grupo, pero a la vez como un mecanismo para diferenciarse de otros, a través del uso de códigos comunicativos particulares, que son decodificados por medio del capital cultural tanto del individuo como del grupo, otor- gando cohesión y sentido de pertenencia al grupo.
Así, el rock como acontecimiento deberá subrayar la importancia de la apropiación simbólica en su construcción teórica, más aún si partimos de la clasificación de acontecimiento simbólico, dentro del cual el significante maestro se observa dentro de los discursos ofrecidos mediante el rock, pero también en los productos, tendencias y herramientas de difusión de esta manifesta- ción cultural; la forma en que un individuo se apropia simbólicamente de la música y en particu- lar del rock, jugará un papel central en la clasificación de imágenes y significados provenientes del género, pues mediante esta clasificación los consumidores tienen mayores posibilidades de entender el mundo y su propia identidad.
2.4.2.4 Consumo cultural:
La última característica de la construcción del objeto de estudio y que define al rock como un acontecimiento, está íntimamente relacionada con la apropiación simbólica de este género, que se manifiesta a través de su consumo cultural entendido como: “el conjunto de procesos de apropiación y de usos de productos en los que el valor simbólico prevalece sobre los valores de uso y de cambio, o donde al menos estos últimos se configuran subordinados a la dimensión simbólica” (García Canclini, 1993: 54)
De esta forma, el acontecimiento del rock posibilitó su consumo cultural, tras la construcción de un universo simbólico que elevó el valor del género musical más allá de la comercialización, lo cual requirió de un intercambio de símbolos y de significados que crean, mantienen o modi- fican las relaciones entre las personas con lo que se le da un sentido, una nueva estructura y una nueva organización. “El acontecimiento surge de algo que no es justamente una cosa, no es un elemento o un conjunto de elementos de la estructura presente, es algo capaz de alterar en parte la situación, en la medida en que esta última es una estructura determinada y organizada”. (Badiou, 2013: 170)
Por ello el consumo cultural se relaciona con la apropiación simbólica y con la satisfacción que conlleva esta acción, pues es tan importante como la construcción de sentido y el valor sim- bólico que tendrá el acontecimiento del rock a partir de la década de los setenta, ya que como indica Appadurai (1991), se clarifican los significados y se crean valores en común.
Por otro lado, es importante señalar el aporte realizado por Alain Badiou, quien propone un tipo de acontecimiento denominado artístico, mismo que reúne una serie de elementos para su com- prensión siendo la evanescencia del creador, uno de los más abordados por el filósofo francés. Sin duda, si se guía esta idea hacia el consumo cultural, cobra particular importancia, pues dentro del proceso de apropiación simbólica que sustenta el consumo cultural del rock el artista pasa a un segundo plano y siendo más importante las formas en que éste género permitió la construcción de relaciones sociales basadas en la identificación con el discurso y la actitud rockera.
“Los acontecimientos artísticos son grandes transformaciones que ponen casi siempre en jue- go la cuestión de saber qué es lo que tiene valor de forma y que no lo tiene. Un acontecimiento artístico es siempre el pasaje, la forma o la promoción formal de un ámbito considerado hasta entonces ajeno al arte. (…) El creador es causa evanescente. Hay finalmente una suerte de anonimato de la obra o de evanescencia del creador en la obra”. (Badiou, 2013: 77)
Algo más a considerar en torno al rock es que éste forma parte de lo que se ha denominado como música popular, cuyo consumo cultural permea los lazos identitarios que se configuran para y a través del género comentado. Para los consumidores, la música rock se convierte en el elemento a través del cual construyen una imagen de sí mismos, a partir de la reafirmación en la
interacción con otros individuos; y entonces “poder ser diferente significa entonces justamente poder ser igual que otro”. (Luhmann, 1995: 122)
De esta forma, la caracterización realizada del acontecimiento del rock estará en función de categorías analíticas que detallan tanto los antecedentes de la ruptura histórica que significó el género, como las consecuencias que, a pesar de la cantidad de años que han pasado desde sus inicios, no han terminado de establecerse. Esta visión retrospectiva del acontecimiento, sin duda nos sitúa en una posición privilegiada para describir y explicar el acto libertario que signi- fica la música rock, no solo como género musical sino como un movimiento sociocultural cuyas dimensiones han rebasado todas las expectativas, tanto artísticas como académicas.