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Alberto Massa ál%eAlberto Massa ál%e

Alberto Massa ál%e

)*l siguiente domingo! después de un partido de f1tbol de rompe y ra/a en el *stadio 9acional! entre blancos universitarios y negros quimbosos! conocido como elclásico peruano! decidimos visitar el /irón #uatica! e/e de la prostitución nacional.

)9o se trataba! ciertamente! del barrio ro/o de 7msterdam: eran sólo cinco cuadras en un distrito proletario! una calle dise6ada para prostíbulo! un (oulevard cholo en que los hombres se cru0aban en ambas direcciones! no siempre con el propósito de acostarse con una mu/er! sino también de sociali0ar. e trataba de una suerte de coc&tail menestral! al aire libre! donde todos se conocían y saludaban.

)8eneralmente se encontraban después de siete días! se increpaban cari6osamente inasistencias de semanas anteriores y se despedían prometiendo volver el próimo domingo. e bebía cerve0a en las esquinas! con fórmulas de cortesía y con el dedito me6ique levantado. ,alud- era la palabra obligada . La gente hacía esfuer0os por invitar! o sea! por pagar el consumo de sus contertulios a pesar de los magros presupuestos. *ra bien visto este tipo de gestos! que confería mucho prestigio.

)*l f1tbol era siempre un tema de conversación! y daba la impresión de que alguna ve0 el equipo peruano hubiese tenido un desempe6o acertado. Las ha0a6as de ,Tatán-! el 5obin #ood de los Zarrios 7ltos! suscitaban la atención de la población' cada quien alegaba conocer a un primo o vecino del antihéroe y daba fe de la fortuna o las mu/eres que poseía el hampón.

)Las meretrices se ehibían a los transe1ntes a través de ventanucos hechos con ese propósito! y las menos agraciadas lo hacían casi desnudas! conscientes de que las redondeces podían atraer parroquianos. *n la cuadra cinco Ken la cuatro! en realidad estaban las bien parecidas! quienes! lógicamente! cobraban mayor tarifa. Las había francesas y polacas!

nacionalidades ecéntricas que hacían aumentar el clientela/e. Las reales hembras tenían una hilera de hombres en su puerta! lo que las obligaba a despacharlos en menos de die0 minutos.

)Las habitaciones eran peque6as! alumbradas por luces mortecinas! de paredes adornadas con recortes de periódicos! generalmente bailarinas de anatomías prominentes y poses provocativas' el cuadro del $ora0ón de Ees1s no podía faltar para darle al ambiente un toque de fetichismo. *n la mesa de noche se encontraba una radio! un /abón! un rollo de papel higiénico y

un desinfectante. i el cliente veía una ampolleta de Zen0etacil! debía tomar las de %illadiego! pues era fi/a la presencia de una enfermedad venérea. *n una mesa apartada había una palangana y una /arra de agua.

)La pobre mu/er! al recibir al usuario! comprobaba rudimentariamente la ausencia de infecciones y probaba el estado del glande a/ustándolo! y luego! con unas palmaditas que parecían premiarlo! le aplicaba una cuota de desinfectante. +espués se levantaba la falda! se

recostaba en su angosta cama y esperaba! en posición de parturienta! la visita de su inquilino. /90;a"os6 #a#ito6 $ue no tengo toda la noc!e.8

/90Es $ue6 Psa(esR6 es la #ri"era ve $ue8

/904o soy su#ersticiosa6 a#Nrate6 $ue #ierdo #lata.8

)*l cliente necesitado de afecto no encontraba ambiente en esos cubículos automati0ados. La anfitriona! totalmente desaprensiva! mascaba chicle! miraba el techo y cambiaba la estación de radio. Guien se sintiese en el paraíso de las huríes mahometanas arrullado por una canción de

María %ictoria! volvía a la triste realidad abruptamente con la eplosión de un fo4trot! y tenía que ale/arse del lugar pagando la tarifa y sin cumplir con su l1brica intención.

)$uando un /oven0uelo terminaba satisfactoriamente la tarea! vencido el trance nervioso! podía apreciar sólo entonces con tranquilidad el movimiento de la calle y el aspecto de la gente.

*staban los meditabundos! los filosóficos! los montubios! que caminaban con las manos en los bolsillos! capaces de desarrollar complicadas tesis sobre el amor y el erotismo! parientes cercanos del lobo estepario. Atros observaban a las mu/eres con codicia! acercándose a ellas! comiéndoselas con los o/os' se les apodaba ,Mirandas-! /amás rindieron culto a %enus y eran sospechosos de onanismo.

)Los había negros gritones y revoltosos! de vulgaridad ostensible incluso en aquel lugar de por sí ordinario. *istían también persona/es acicalados con temos domingueros! bigotito de cantante de boleros! pantalones tubos y chaquetas hasta la rodilla' los 0apatos eran de dos colores y el sombrero! adornado con plumita! imitaba la moda del pachuco me/icano representado por el cómico ,Tintán-. *l futbolista 8ermán $alonge Ko me/or dicho! 8ermán $olunga era el abanderado de estos ,elegantes-.

)Eóvenes ambulantes de ambos seos ofrecían cigarrillos y preservativos. 0-e(e6 e(e6 e(e8 ! voceaban los vendedores! pues la palabra condón hubiese sido chocante! incluso en ese

ambiente.

)Los cafichos eran una suerte de administradores de las meretrices! y los más eitosos tenían a su cargo hasta media docena de mu/eres. %endían protección. También se definían como ,maridos-. e sentían seductores! y posiblemente lo fuesen a esos niveles. e creían valientes! pues no sentían reparos en enca/arle un par de bofetadas a cualquiera de sus pupilas. u orgullo

radicaba principalmente en su condición de prósperos mantenidos.2

O)lberto Massa Gál!e, $on A/os de $ocodrilo . =LimaD, Ediciones Pá-aro )ul, >BBH, >H+>HU.T

#arlos Alberto &eguín

#arlos Alberto &eguín

'="esión delD O de Eunio =#ialogan el psicoterapeuta y el paciente.D

)í' mi iniciación en el prostíbulo. 9o pude negarme a ir. La presión de los amigos se hi0o irresistible. %arias veces! con pretetos diversos! había evitado acompa6arlos. Tenía miedo. 9o sabía a qué! pero la idea de enfrentarme con una de esas mu/eres me llenaba de pavor! curiosamente acompa6ado de ecitación y deseo.

)Hna noche no pude evadirme y me uní al grupo. Me llevaron al Eirón #uatica de mis recuerdos infantiles.

)*l Eirón #uatica. +esde mi ni6e0 había tratado de acercarme a él! pero me invadía un temor vago cada ve0 que lo hacía. 7lg1n día! en compa6ía de mis amigos! me atreví a recorrerlo! caminando por el centro de la calle y mirando! temeroso y lleno de curiosidad! a ambos lados.

)PTanto habíamos hablado del Eirón #uaticaQ *ran siete cuadras! desde la 7venida O> de Eulio! y! típicamente! algunas eran las preferidas! sea por su vecindad a esa arteria! sea porque!

como se comentaba! allí se hallaban las me/ores mu/eres y ciertamente las más caras. Los recuerdos de mi infancia se me0claban con la realidad presente! pero no lograba perder el miedo.

)*sa noche nos encaminamos hacia allí. $onfieso que yo estaba angustiado! casi temblando. 5ecorrimos la calle de arriba aba/o! entre grupos de hombres y mo0albetes que la llenaban! y no me atreví a entrar por ninguna de las puertas abiertas ni a acercarme a las mu/eres que! desde las ventanas! se mostraban más o menos desnudas.

)$omprendí que no podría evitarlas en esa ocasión e! inconscientemente! caminé una calle/uela lateral y entré en una de las casuchas que! por estar fuera del Eirón mismo! me produ/o menos miedo.

)5ecuerdo vagamente que cru0amos una habitación! luego un peque6o corredor! que se me anto/ó larguísimo! y llegamos a otra. Me fascinó mirar las paredes. *n la cabecera de la cama se veía la imagen de una %irgen. *ra un cromo! reproducción de alg1n cuadro colonial. La virgen! con esa carita linda! que no dice nada! llevaba en sus bra0os a un ni6o que era! más bien! un peque6o adulto. *staba ricamente vestida y rodeada de angelitos! que flotaban a su alrededor. Hna lucecita la alumbraba! dándole sombras y refle/os inusitados.

)*l resto de las paredes estaba casi cubierto con desnudos! sacados! seguramente! de alg1n almanaque.

)La vo0 de la mu/er me hi0o reaccionar y pude mirarla! entre asustado y atraído. *ra más bien ba/a! cubierta apenas con un sostén y un peque6o cal0ón. Zastante /oven. 9o me atrevería a calcular su edad. $reo que no llegaría a los treinta. u piel morena! que se adivinaba cálida y suave! me atraía. Zien formada! ancha de caderas! con muslos redondos y firmes. 3ude entonces mirarla de frente. onreía! pero su sonrisa era puramente facial. +etrás de sus o/os! negros y hondos! había algo de le/ano y ausente.

/9PEs la #ri"era veR (me di/o y se acercó lentamente. 7nte mi terror contenido! procedió al ritual de limpie0a y preparación que ya me había eplicado.

)Me pareció hermosa. u cuerpo! de color canela! se hacía más vivo sobre la sábana blanca y sus curvas se acentuaban al destacarse por contraste.

)*l temor se etinguió y un calor agradable y creciente fue apoderándose de mí. entí mi erección y me dirigía hacia ella! encendido.

)Me eché sobre su cuerpo! tibio y suave! con la intención de penetrarla. *ntonces! sucedió lo peor. *lla! en su afán de ayudarme! tomó mi pene en sus manos y lo condu/o hasta la entrada de la vagina. Zastó ese gesto para que perdiera completamente la erección! que no pude recobrar.

)e mostró comprensiva.

/94o te #reocu#es. Les #asa a todos6 al #rinci#io.

)9o pudo de/ar de notar mi pánico y! entonces! se colocó a mi lado y! muy suavemente! me acarició la cabe0a y el pecho. Mis manos resbalaron por sobre su piel y volví a ecitarme. *sta ve0! el pensamiento de que iba a iniciar el coito produ/o! instantáneamente! que la erección desapareciera.

)$asi me puse a llorar pero ella! dulcemente! siguió acariciándome un largo rato. Me fui calmando.

/94o te asustes (repitió! y en su vo0 había una serenidad y diría que una bondad! inmensa.

)*n lo más hondo de mi ser agradecía su actitud y la besaba blandamente.

/9La #róxi"a ve ser: distinto (me di/o! y en su vo0 había una me0cla de seguridad y pa0.

)%olví. Me recibió sonriente! como a un vie/o amigo. Me tomó nuevamente de la mano y me condu/o a la habitación. $onfieso que estaba casi temblando.

)Luego del ritual higiénico! me ayudó a despo/arme de la ropa y se acostó a mi lado. )u vo0 me parecía buena y en su actitud no había dure0a ni agresividad.

)Mi tensión fue desapareciendo poco apoco y comencé a acariciar su cuerpo. Hna ola cálida me invadió y sentí que estaba erecto. 9o hice ning1n movimiento y ella! siempre conversando! se acostó sobre mí y se quedó allí quieta. 3or un momento creí que volvería a fracasar pero! cuando quise intentar la penetración! me lo impidió.

/94o te a#ures. Me resultas si"#:tico y "e $uedar2 contigo todo el tie"#o $ue $uieras.

)7hora! pienso que lo que hacía estaba estudiado para tranquili 0arme! pero entonces me aferré a su simpatía y la de/é hacer.

)Luego de un rato! en medio de caricias! que eran! a la ve0! suaves y lascivas! se sentó sobre mí y mi pene se hallaba en su vagina.

)Me olvidé de todo y me entregué completamente al momento y al placer.

)alí enamorado de la muchacha morena y /urándome que /amás me acostaría con otra. 5ecordaba la sensación de sus labios en mi me/illa! al despedirse! con una me0cla de ternura y pasión.

/9P4o sintió "iedoR

/9Algo "e detuvo un "o"ento6 #ero las caricias de la "uer6 su sa(ia conducción6 su vo suave en "i o,do6 "e !icieron olvidar de todo.

)Muchas veces volví a buscarla. i alguna la hallaba ocupada! una ola de desilusión y celos me envolvía y abandonaba el local como ofendido.

)3ensaba en ella constantemente y so6aba con ella. Hn día me informaron que se había ido de la casa y que no volvería. $reo que lloré. 9unca más! lo digo porque así lo siento a1n hoy! doctor! me he sentido tan feli0 en el lecho con ninguna mu/er y todavía la recuerdo con cari6o! a pesar de todoC

)Guedé en silencio. /9PA #esar de todoR

/9Los d,as siguientes estuve6 al "is"o tie"#o $ue envuelto #or la seducción de la "uer6 desorientado y confuso. 'ecorda(a "i ni5e6 las #r2dicas de "i "adre6 su !orror cuando !a(la(a de 0esas8 y "e #regunta(a a $u2 se !a(r,a de(ido todo ello cuando "i ex#eriencia actual "e #ro(a(a lo contrario. Desgraciada"ente6 el entusias"o duró #oco. Muy #ronto co"enc2 a sentir s,nto"as y cuando6 a escondidas6 consult2 a un "2dico6 su#e $ue !a(,a contra,do una gonorrea. Co"#rend, #or $u2 ella se !a(,a ido.V