• No se han encontrado resultados

Entre%ista a Marco Aurelio DenegriEntre%ista a Marco Aurelio Denegr

Entre%ista a Marco Aurelio Denegri

por Lucas La!ado

(+octor +enegri! le agrade0co que me haya concedido esta entrevista. Hsted ha sido testigo cultural de la 1ltima parte del siglo __ y es un testigo directo de cómo se asoma este

siglo__@ . $uál es su breve balance sobre la relación de los peruanos con los libros y la lecturaU En >B, uan Me-ía &aca publicó una ecelente colección titulada 3er1 vivo . Neunía a algunos de nuestros autores más representati!os, con una selección de sus tetos esenciales y la inclusión de un disco de UU r.p.m., en 1ue el mismo autor leía algunos pasa-es signi$icati!os de su obra. El precio de la colección era módico y la presentación inme-orable. 8o creí 1ue en bre!e lapso Qdigamos, dos mesesQ Me-ía &aca tendría 1ue publicar una nue!a edición, puesto 1ue la primera, de sólo mil e-emplares, se agotaría rápidamente. Me e1ui!o1u5 de medio a medio, enteramente. 0anto es así 1ue die aXos despu5s de la publicación de 3er1 vivo, cuando entre!ist5 a uan Me-ía &aca en mi programa Comunicación, del Canal H, me di-o 1ue a pesar de

1ue el precio de la colección había permanecido igual desde >B, ni si1uiera así la gente mostraba inter5s en ad1uirir la obra. Ello me pareció un síntoma muy negati!o. 8o diría 1ue desde 1ue llegó la tele!isión al Per, hace más de cincuenta aXos, comenó a decaer la lectura entre nosotros. 9o digo 1ue sea la nica causa, pero e!identemente se trata de un $actor ad!erso concreto y preciso. El segundo golpao 1ue su$rió la lectura pro!ino de la computadora y el tercero de la Internet. #esde luego 1ue hay otras causas más generales y muy importantes en relación con el decaimiento de la lectura.

($uáles! por e/emploU

Q)ntes de contestarle, permítame aXadir otro caso similar al de 3er1 vivo. Me re$iero a la Ziblioteca 3eruana, 1ue comenó a publicarse Qlo hio PeisaQ en >BHU, con el auspicio del Gobierno Ne!olucionario de la Fuera )rmada. Iba a ser una colección de cien !olmenes, cada uno de los cuales costaría cinco soles. "e publicarían semanalmente, de modo 1ue la colección se completaría en un par de aXos, aproimadamente. "ólo llegaron a publicarse sesenta y cinco, a pesar de 1ue el precio inicial de cada !olumen se mantu!o in!ariable. El ltimo se publicó en >B?S y tu!o escasísimos compradores Oyo $ui uno de ellosT. Los treinta y cinco restantes nunca se publicaron. Este $racaso $ue para mí la e!idenciación de 1ue a la gente ya no le interesaba leer, ni culturiarse, ni pensar.

3eamos ahora las otras causas del desinter5s por la cultura, en general, y por la lectura, en particular.

&ien sabe usted 1ue las substancias $i-adoras de los colores en las telas se llaman mordientes. #on "antiago Namón y Ca-al decía 1ue los tres mordientes de la memoria

son el interés, la emoción y la atención obstinada: es decir, no la simple atención, sino la atención perseverante y tena0.

Estos tres mordientes son tambi5n los del estudio y el aprendi0a/e. Mediante a1u5llos pueden 5stos desen!ol!erse adecuadamente y ser realmente producti!os. Los tres mordientes me permitirán concentrarme! refleionar profundamente y tomar plena conciencia de las cosas , o lo 1ue es lo mismo, me permitirán ser consciente, y en consecuencia podr5 sentir! pensar! querer y obrar sabiendo verdaderamente lo que estoy haciendo.

"in embargo, la concentración y el estar uno alerta no son estados normales o habituales del cerebro, no son solencias cerebrales, sino insolencias, y sea esto dicho usando el !ocablo insolencia en su antiguo sentido de infrecuente! inhabitual! raro o desacostumbrado.

La concentración y el estado de alerta son ocurrencias cerebrales raras. El cerebro tiende más bien a la dispersión y busca siempre estímulos para entretenerse, distraerse y complacerse, pero no para concentrarse ni percatarse. La concentración y la percatación no son solencias cerebrales, sino rare0as cerebrales. 8 hoy lo son más por la etraordinaria multiplicación de estímulos 1ue rige en las sociedades presuntamente ci!iliadas. Proli$eran incontenibles la mar de estímulos y las más de las personas ya no sabrían !i!ir sin ellos.

Llego pues a la ine!itable conclusión de 1ue hoy es mucho más di$ícil leer, estudiar y aprender, por1ue actualmente la gente se concentra y se percata menos 1ue antes. /oy no somos más humanos, sino menos, por1ue la !ideocracia, no humania, sino animalia. Esto lo ha demostrado cumplidamente "artori y sería intil insistir en ello.

(Guedan algunos libros de autores peruanos del siglo__ que a1n debemos leer! cuáles

y por quéU

QEl >@ de diciembre del S, /ugo 9eira tu!o la gentilea de obse1uiarme una obra titulada Los V libros que todo peruano culto debe leer . Los compiladores eran Ma /ernánde, Francisco "agasti y Cristóbal )l-o!ín. 8a sería bastante 1ue los -ó!enes de hoy lean esos cincuenta libros. Rue los lean, en primer lugar, por amor al saber, y en segundo lugar, para conocer me-or y a1uilatar debidamente y apoyar como se debe esa gran causa y esa pasión 1ue es el Per.

Menciono a continuación, y en el orden de presentación 1ue tienen en el libro, a los cincuenta autores

Luis Lumbreras, Franlin Pease, ohn Murra, María NostYoroYsi, <aldemar Espinoa, Nal Porras &arrenechea, 9athan <achtel, Felipe &arreda Laos, ulio Cotler, /ugo 9eira, orge &asadre, Luis )lberto "ánche, os5 )gustín de la Puente, Pablo Macera, Manuel Loreno de 3idaurre, &artolom5 /errera, Francisco de Paula Gonále 3igil, Nicardo Palma, Manuel Pardo, Manuel Gonále Prada, Francisco García Calderón, os5 de la Ni!a+)g[ero, os5 Carlos Mariátegui, 3íctor Nal /aya de la 0orre, 3íctor )ndr5s &elaunde, Luis Eduardo 3alcárcel, 7riel García, os5 María )rguedas, "inesio Lópe, )ugusto "alaar &ondy, os5 Luis &ustamante y Ni!ero, Fernando &elaunde 0erry, Francisco Miró Ruesada, Gusta!o Guti5rre, uan 3elasco )l!arado,

Carlos I!án #egregori, )lberto Flores Galindo, os5 Matos Mar, /ernando de "oto, Francisco Morales+&ermde Cerrutti, /5ctor 3elarde, "ebastián "alaar &ondy, Carlos #elgado, )níbal Rui-ano, )ntonio Corne-o Polar, a!ier Pulgar 3idal, Nichard <ebb, Francisco "agasti, Enri1ue Mayer y [rgen Golte.

(*sta pregunta se la formulo al hombre que ha lidiado con la cultura! con los libros y los contetos: $ómo debemos leer! como deben leer los estudiantesU

Qos5 2rtega y Gasset, en su ensayo El estudiar y el estudiante, demostró 1ue el estudiar Qel estudiar del estudiante uni!ersitario, sobre todoQ es algo constituti!amente contradictorio y $also. El estudiante es, como dice 2rtega, una $alsi$icación del hombre. 9o lo sería si el estudiar obedeciese a una necesidad íntima, endógena, intrans$erible y aut5ntica. 2curre, sin embargo, 1ue esa necesidad no se puede enseXar. Me tiene 1ue ser inherente y consubstancial, pero no me puede ser impuesta. Con el amor ocurre lo mismo. 7no no puede amar por imposición ni por mandamiento. 0ampoco puede enseXarse el gusto por la lectura, y menos en esta 5poca, por1ue estamos !i!iendo el imperio de la imagen, o me-or dicho, estamos su$ri5ndolo, estamos en plena !ideocracia.

#anilo "ánche Lihón, #irector del Instituto del Libro y la Lectura, se pregunta hasta cuándo pretenderemos 1ue se puede enseXar a leer a un niXo. La lectura, dice "ánche Lihón, no se enseXa, sino 1ue se comparte, se goa y se su$re. La lectura es !i!encial. 9o es aprendia-e, es !i!encia, $ruición, a!entura y comunión.

)hora bien hay una serie de $actores, en relación con la lectura, 1ue la $acilitan, aun1ue ninguno ciertamente crea la necesidad de leer, pero si 5sta ya eiste, entonces ciertas situaciones, o condiciones, o circunstancias, la $a!orecerán.

Por e-emplo

>T "i en nuestro hogar hay una buena biblioteca y si nuestros padres son lectores, o al menos uno de ellos, entonces esta situación $a!orecerá el hábito de la lectura, siempre y cuando ya eista en nosotros la necesidad de leer. #e lo contrario, de nada nos ser!irá tener padres lectores ni una gran biblioteca en el hogar.

ST En segundo lugar, hay 1ue disponer de tiempo libre. "i uno está obligado a traba-ar todo el día, por raones de super!i!encia, eso no $a!orecerá en absoluto el hábito de la lectura.

UT En tercer lugar, para leer deberemos desentendemos del mundo circundante. 0endremos, pues, 1ue recogernos, es decir, retirarnos a algn sitio, apartándonos del trato con la gente. 8 una !e recogidos, deberemos, por supuesto, concentrarnos en la lectura, sin ninguna distracción.

AT En cuarto lugar, leamos cómodamente. La incomodidad es distracti!a y morti$icante. Cada lector deberá hallar su propia comodidad. 9o hay reglas $i-as.

(i hoy tuviéramos que elegir en nuestro medio lo que vamos a leer! cuáles deberían ser nuestras prioridades: ciencias naturales! ciencias sociales! filosofía! literatura o arteU

Q/ace muchos aXos, cuando yo era traductor de las compaXías de seguros, recuerdo 1ue un día !ino a casa el dueXo de una de ellas, el seXor #ialmo &isi, ecelente persona y todo un caballero, y me pidió 1ue le tradu-ese inmediatamente un cable 1ue

acababa de recibir Oen esa 5poca an no había correo electrónicoT. Le pregunt5 si el cable era urgente, y entonces me di-o [7migo +enegri! para mí todo es urgente.N

Pues de la misma manera yo diría 1ue hay 1ue leer de todo libros sobre ciencias naturales, ciencias sociales, $iloso$ía, literatura y arte. "ólo así será posible tener una $ormación humanística.

(abemos que cuando usted escribe lo hace con pasión! poniendo en ello sus me/ores bríos. *n qué tipo de lectores piensa! en un tipo especial de lectoresU

Q/ay un distingo orteguiano, 1ue yo hago mío, entre la lectura hori0ontal y la lectura vertical. La lectura hori0ontal es un patinar sobre las palabras, es una lectura super$icial y rápida. La lectura vertical, en cambio, es in1uiriente y escudriXante, y uno se demora pensando y repensando y sopesando cada $rase y dando !einte !ueltas al asunto. La lectura vertical es, como dice 2rtega, un $5rtil buceo sin esca$andra, o sea la inmersión en el pe1ueXo abismo 1ue es cada palabra. Como se comprenderá $ácilmente, la rapide es a-ena a este tipo de lectura. La lectura vertical y la rapide no !an -untamente, no !an de consuno. Por otra parte, aun1ue uno lea con rapide, hay ciertas

cosas 1ue no pueden ser leídas rápidamente, o me-or dicho, 1ue no deben serlo: !erbigracia, la poesía. )sí me lo di-o, y con raón, el poeta <ashington #elgado.

Los lectores, los !erdaderos lectores, escasean, al paso 1ue los no+lectores son legión. Para estos ltimos el libro signi$ica lo mismo 1ue para los nati!os de 9ue!a %elanda. Para los nati!os de 9ue!a %elanda, lo más importante, lo característico, lo principal de un libro es 1ue se abre y 1ue se cierra. Por eso lo llaman alme-a.

Marco )urelio #enegri "antagadea OLima, > de mayo de >BU?T es polígra$o autodidacto. Esta caracteriación tan bre!e es hoy de rigor, al menos para #enegri lo es, por el mal gusto 1ue tienen algunos miembros de la @ntelligentsia de presentarse ehibiendo un ciento de títulos, doscientos reconocimientos internacionales y trescientas distinciones.

+enegri es autor de los siguientes libros: "áscinum. *nsayos eológicos D?=O;' B qué fue realmente lo que hi0o AnánU D??<;' *l 7rte *rótico de Mihály Iichy D???;' 7rte y $iencia de la 8allística D???;' +e esto y aquello DOVV<;' #echos y Apiniones acerca de la Mu/er DOVV>;' $a/onística y %alle/ística DOVV?;' Miscelánea #umanística DOVV;' Leicografía DOV;' *smórgasbord DOV;' Abscenidad y 3ornografía DOVO;' 9ormalidad y 7normalidad  *l 7sesino +esorgani0ado DOVO;' 3oliantea DOVR;' 3olimatía DOVR; y Mitifori DOV=;.

#enegri es $undador de la )sociación de Estudios /umanísticos y la ha presidido y secretariado !arias !eces. Fue director y propietario de la re!ista de cultura seual, "áscinum O>BHS+>BHUT. Compuso, -untamente con ;scar 3aldi!ia Ponce, la Zibliografía 3siquiátrica 3eruana O>B?>T. En la tele!isión nacional ha creado y dirigido desde >BHU, programas culturales y tiene actualmente a su cargo, en 03 Per, La Función de la Palabra.

Notas Notas

=aD Marco )urelio #enegri, +e esto y aquello . Lima, 7ni!ersidad Nicardo Palma, Editorial 7ni!ersitaria, S, @A> pp., il 

=bD $f . Flora #a!is, La $omunicación no %erbal . Madrid, )liana Editorial, ". )., >BH, pp. S>. 

=>D Pemán decía con raón 1ue lo primiti!o es permanente en la naturalea humana.

)$uando las fuer0as vigilantes y activas de la $ultura! que nunca es logro definitivo! sino tarea y milicia de cada hora! se amodorran o aflo/an! la prehistoria o sub4historia reaparece y emerge a la superficie! imponiendo sus modos y estilos que llamamos primitivos y que en realidad debiéramos llamar #er"anentes ! porque no son más que la epresión de los fondos más permanentes! turbios y opacos de la naturale0a humana.2

O#e un discurso acad5mico pronunciado por os5 María Pemán en >BU?: ápud Eugenio d2rs y os5 María Pemán,#umanidades, ?@+?.T 

=SD En relación con el artista meicano os5 Luis Cue!as, dice Mario 3argas Llosa lo siguiente

)%iolencia! compasión! imaginaci ón! cultura: todos esos ríos confluyen caudalosamente en el mar inquietante que es el arte de $uevas. Guienes se sumergen en esas aguas aprenden o confirman algo que ning1n artista plástico de 7mérica Latina ha sabido representar más bellamente =1ue Cue!as, a saberD que todos somos monstruos o! me/or dicho! que nadie es monstruoso pues lo somos todos.2 O+ercera ienal I(eroa"ericana de Li"a6 del G de a(ril al  de "ayo de ?FF?. Lima, Centro de )rtes 3isuales, Municipalidad Metropolitana de Lima, SS, >S.T 

=UD "obre Montaigne y los monstruos, !5ase /ans Mayer, #istoria Maldita de la Literatura. La mu/er! el homoseual! el /udío. Madrid, 0aurus Ediciones, ". )., >B?S, >>+>@ 'El monstruo como problema agudo de la /umanidad.( 

=cD ) propósito del !erbo reputar: Manuel "eco nos recuerda, en su +iccionario de +udas y +ificultades de la Lengua *spa6ola , 1ue el r5gimen de reputar es por . 9o aduce e-emplos, pero ciertamente los hay: !erbigracia, en las 7puntaciones $ríticas, de Cuer!o,

donde, sin embargo, consta tambi5n reputar como , y aun reputar sin r5gimen, en la página @U. 2tros autores estimables han dicho y dicenreputar de. 

=dD #igo, por aposición, hombres4pu6al, así como digo obras4cumbre! palabras4clave! hombres4rana! situaciones4límite, etc5tera. "in aposición, la epresión correcta sería hombres pu6álicos. 

=eD Cuando 0oulouse+Lautrec estu!o en Londres, en >?B@, su amigo, el pintor y grabador norteamericano <histler, le presentó a ;scar <ilde. 

=$D )l$onso Neyes y )rturo Capde!ila, polígra$os y prosistas muy estimables, 1ue conocían a $ondo nuestro idioma y lo dominaban, di-eron siempreor de contadoor de contado.

>or de contado, 1ue signi$ica #or su#uesto6 sin ninguna duda6 natural"ente6 cierta"ente6 claro es6 claro est:6 desde luego6 có"o no ! es la $orma acad5mica, hoy prácticamente en desuso por haberse di$undido tanto la epresión #or descontado ! 1ue yo nunca digo ni dir5, aun1ue la Neal )cademia EspaXola la haya aprobado e incluido en su #iccionario.

Comparto en esto, y plenamente, el sentir del maestro Cuer!o, a saber 1ue los hablistas haríamos mal en renunciar a los buenos usos de lo antiguo por modas e imposiciones 1ue suelen hoy multiplicarse a impulsos de una ignorancia pro$unda y deplorable. 

=gD Zurdelística es neologismo de mi creación. #enota la rama o el ramo del saber humano concerniente al burdel. Comprende, por e-emplo, el lieno de 0oulouse+ Lautrec, 'En el salón de la calle de los Molinos(: y por supuesto el $amoso burdel de 'La &andida, en M5ico: y el libro de Emmett Murphy, #istoria de los 8randes Zurdeles del Mundo: y tambi5n, claro está, el presente ensayículo. 

=hD El pintor Carlos Ruispe+)sín decía )amo a las rameras de ruin precio con una ternura tal que me resarce de muchos egoísmos2.

)sí se epresa Ruispe+)sín O>B+>B?UT en una carta 1ue dirige a su amigo Clodoaldo Lópe Merino, periodista y poeta y 1ue por aXadidura $ue durante casi treinta aXos e$e de Nedacción del diario*l $omercio.

O$f . orge &ernuy, 'Ruispe+)sín, la pintura moderna en el Per(. 3uente, Publicación del Colegio de Ingenieros del Per, S, >U, S.T 

=iD "egn la 8uía )@nca2 de Lima Metropolitana, Neno!ación es calle, !ale decir, !ía o camino 1ue pasa entre dos $ilas de casas o edi$icaciones. La calle puede tener, pues, !arias cuadras: pero yo siempre he creído 1ue cuando la calle tiene !arias cuadras,

entonces no escalle, propiamente dicha, sino /irón. Para mí la calle es una !ía de una sola cuadra. Cuando tiene !arias se llama /irón, 1ue como dice la )cademia, es la )vía urbana compuesta de varias calles o tramos entre esquinas2. 

=-D )Tiempos venturosos Qdice 0amariQ en que se podía transitar esos barrios de las avenidas O> de Eulio! ucre o Zolívar! a pie y distraídamente , =`D sin ning1n sobresalto.2 O#omingo 0amari Lcar, ')Xos @ Lima nocturna(. $aretas, >BBS, U de maro, 9. >SA, A.T 

=D 3olla es uno de los muchísimos sinónimos, !igentes en EspaXa, del miembro !iril. E1ui!ale a lo 1ue nosotros llamamos !ulgarmente pinga. 

=lD 7n tal Gio!annone, segn Fellini, )aterrori0aba a las campesinas ehibiendo su miembro como una liebre muerta2. O=>@D, >A>.T 

=mD Palma dice )a lo me/or de la /odienda2. La /odienda es e!identemente la copulación, pero 4y )a lo me/or2 , 1ue signi$ica6 )1uí la epresión a lo me/or no signi$ica qui0á, ni tampoco, como, en lo antiguo, de pronto o inesperadamente, sino 1ue es !ariante de en lo me/or de, o sea en el momento más grato, intenso o placentero de algo: epresión 1ue se construye siempre con la preposición de, lo cual no ocurre con a lo me/or , 1ue nunca la lle!a: pero en Palma siempre la lle!a, por1ue segn presumo era otra manera de decir en lo me/or de. O0ambi5n Gamarra, *n la $iudad de 3elagatos, >>, dice )a lo me/or de2.; En '9adie se muere hasta 1ue #ios 1uiere(, dice el tradicionista )a lo me/or de la función2 OT3, I, UAT: en 'La $ruta del cercado a-eno( se lee )a lo me/or del berrinche2 OT3, II, SA@T. Palma decía tambi5n )en lo me/or de2 , epresión constante en 'Los mos1uitos de "anta Nosa( y en 'La proea de &enites(DT3! @% , =AUD, UABT.

7 lo me/or por de pronto o inesperadamente consta en Manuel Gonále Prada, Abras, 3II, S@@, y así mismo en )rmando Palacio 3ald5s, La #ermana an ulpicio , HH, S>@, SHA, y en Marta y María, del mismo autor, capítulo @, página >U. El lugar citable de Gonále Prada es como sigue [Zesaba el negro a la blanca Y $uando a lo "eor ! P0asQ P0asQ Y iente el pobre por detrás Y Las cosquillas de una trancaN. 

=nD )$omo hay invertidos interesantes y repugnantes! ladrones que entusiasman y otros que causan desprecio! así +on Euan puede ser un seductor! aun para los hombres! o un est1pido. *ntre estos 1ltimos coloco a $asanova.2 O=SUD, ?.T