El macro'alo homicida
7na de las historias de la India milenaria asegura 1ue srcinalmente el $alo era tan grande, 1ue el hecho de estar la mu-er a cien metros de distancia no impedía el ayuntamiento.
)demás de ser la suya magnitud $ormidable, sorprendía hasta el pasmo su $ortalea. Miguelangelesco, pasmaba tambi5n su mo!ilidad.
Cierto día, este respetabilísimo seXor horada la pared de una casa, ingresa en ella, tumba a la moradora, pen5trala incontenible hasta el recodo de la garganta, dobla, alcana la boca y, cual boa hematopinta, desemboca ensangrentado y se dirige presto a la cocina: allí destapa la olla, ambulle la cabeota en ella, y de un tirón, goosamente, la !acía de la rica sopa. )ntes de retirarse, mata, o más bien, remata, a su !íctima.
Indignadas sobremanera por seme-ante delito, las mu-eres salen en tropel para castigar al asesino, 1ue por su gigante se las !e negras para esconderse. 9o tardan, pues, en encontrarlo y en un santiam5n lo acorralan. Nabiosísimas, le pegan un re!olcón $ren5tico: lo cortan y punan Oiban armadasT, lo abren y traspasan Oarmadas de cuchillosT, lo tasa-ean de lo lindo Ocuchillos $iludísimosT.
#es$alleciente, culebrea el titán acuchillado, al paso 1ue las $urientes !engadoras se ceban en 5l.
/ubo por $ortuna un pedao, uno solo, el nico 1ue el hombre logró e!itar 1ue le cortaran: precisamente el 1ue toda la humanidad tiene ahora.
Por eso, y así termina la historia, hoy el miembro mide solamente un palmo de etensión. O=>AD, >@.T
8 generalmente, ni eso: pero el de Nosendo mide más, y como el suyo, el de otros, 1ue sobrepasan largamente los S> centímetros del palmo.
osendo " los otros
osendo " los otros
El coruX5s Camilo os5 Cela, escritor de nota y esmerado leicógra$o, contaba a la periodista Lola "al!ador, y sólo como 5l sabía hacerlo, con inimitable grace-o y salpimentando su discurso con epresi!os tacos, o como nosotros diríamos, adereándolo con lisuras, le contaba algunas an5cdotas sabrosísimas, como la siguiente
)*n 3adrón Kdistrito /udicial de la provincia de La $oru6a! cuando va un matrimonio de forasteros visitantes! ense6amos (dice $ela( el pedrón donde se amarró la barca del 7póstol! la casa donde murió 5osalía de $astro! la casa donde nací yo Dque ahora ya la empie0an a ense6ar;! la $olegiata! el cementerio yC la polla de 5osendoK K] .
)5osendo era un peón caminero que tenía una polla descomunal! una polla que daba gusto verlaC 7sí que íbamos a 5osendo y le decíamos:
/90'osendo6 ens25ale la #olla a estos se5ores.8 )B él decía:
/90Ho"(re6 no6 Ca"ili5o6 no6 $ue "e da vergZena8
/90Ho"(re6 #ero $u2 dir:n estos se5ores6 $ue vienen de fuera. +e invito a una co#a de aguardiente.8
/904o6 tienen $ue ser dos.8 /90ueno6 #ues dos.8
)B entonces se desabrochaba el pantalón y le caía! como una liebre muerta! una polla descomunal que le llegaba hasta las rodillas K K] ' y entonces él miraba muy tímido hacia la se6ora
forastera y decía:
/90Se5ora6 usted dis#ense6 #ero as, tiene #oco luci"iento8< =KG6 ?.J
Zuena polla! polla0a! la rosendina! evocadora de la )masculinidad inverosímil2 del Eosé 7rcadio garcimarque0ano! que la lucía )enteramente tatuada con una mara6a a0ul y ro/a de
letreros en varios idiomas2. DK=! >R.; 3ródiga fue también 9atura con el Zoa! a quien %allano le decía siempre: )ha0nos una demostración! orina por encima de la correa2! )muéstrame esa paloma que te llega a la rodilla2. DKRO! =R.;
En su obra L-*thnologie du ens 8énitale , dice acobus haber !isto entre los sudaneses musulmanes el pene más grande U centímetros de longitud y de diámetro. Era una )máquina terrorífica2, mani$iesta acobus, más propia de un burro 1ue de un hombre. O=>UD, @@.T
) propósito de la mención -umental 48 el moreno $álico+asni$orme 1ue conoció )rguedas, a1uel negro preso cuyo miembro era)inmenso como el de una bestia de carga2 y 1ue por mostrarlo cobraba )un solcito nomás26
)Tenía los pantalones rotos' eran tro0os de tela sucia que colgaban y mostraban el cuerpo! la piel dura del negro. 3ero la parte de adelante estaba toscamente remendada con peda0os de costal y trapos.
/90Son cuarenta cent,"etro6 #atrón6 naides tiene en Li"a8
)*staba idioti0ado! pero las palabras con que proponía su 0negocio8 no las había olvidado. B todos los días revisaba la tupida tela que protegía su bragueta. $ada preso nuevo que caía al segundo piso le pagaba por la ehibición. i iban especialmente donde él! cobraba más.
/90Yn solcito6 nada "eno Son cuarenta cent,"etro. 1Hay $ue ver38< O=SD, >AS.T OEn la página S?, )rguedas dice 1ue el negro cobraba die centa!os. Presumo 1ue 5sa era la cantidad, y no un sol, por1ue un sol, en los ltimos aXos de la d5cada de >BU, era mucha plata.T
Rue )naides2 tu!iese en Lima a la saón un pene de cuarenta )centímetro2, era sin duda cierto. Pero es opinable 1ue medida tan etraordinaria correspondiese eactamente a la de la prieta !erga del recluso. Por1ue nadie, 1ue yo sepa, !eri$icó tal medición: y el negro pudo haber eagerado, o medido mal.
La impresión de )rguedas $ue la de ser cuasi asnal la longitud de a1uel miembro. Pero la ciencia no !i!e ni medra de simples impresiones: ha menester de datos precisos. 8 en este caso, desgraciadamente, no los hay.
8 dígase otro tanto de la polla de Nosendo. 4Medirían ambos príapos, si eran tan magnos como nos los pintan, >S pulgadas, >U, >A6 Posiblemente.
4Estarían encorbatados6 Pregntolo por1ue en esta tres !eces coronada !illa hubo un $ulano de impresionante !erga, 1ue )a lo me/or de la /odienda2 , como dice el tradicionista, 1uitaba el paXuelo 1ue ser!ía de corbata al monstruo y largaba el chicote en banda. Nesta por a!eriguar si para dicha o desdicha de la recipiente. O=U>D, SB.T=WD
Mi padre conoció a una su$riente con$esa por la macro$alosomía de su consorte, 1ue para 1ue decreca la supercriatura, poníale toalla, 1ue no paXuelo: y aun así, incomodaba mucho a la seXora: de suerte 1ue el trámite talámico era casi martirial.
Peter Ruennell reprocha a Cleland la comisión reiterada de la )falacia longitudinal2 O=HD, iiT: pues e$ecti!amente los más de sus persona-es tienen miembros colosales. 8 al menos en un caso, con ser tanta la largura, admira más la prodigiosa anchura, como 1ue podían haberse echado tran1uilamente los dados sobre el portento, cuya )enorme cabe0a parecía! en cuanto color y tama6o! algo así como el cora0ón de una ove/a corriente2. O=HD, >H>.T
"in duda ni el poeta /oracio tenía un atributo así: y conste 1ue 5l era dueXo de uno muy considerable. El emperador )ugusto, sabedor de ello, lo nombraba diciendo )potissimum penem2: y el mismo /oracio decía de su potentísimo pene 1ue era un )homuncionem lepidissimum2, un lindísimo hombreuelo.
)1uel rey de demasías 1ue $ue /eliogábalo estimaba muchísimo las m5ntulas sobresalientes Ocommendatos sibi pudibilium enormitate membrorum T. O Mentula llaman Catulo y Marcial al miembro !iril: y mentulatus QmentuladoQ se dice en la 3riapeia del 1ue lo tiene muy grande.T /eliogábalo llegó a ele!ar a las primeras dignidades del Imperio a ciertos persona-es 1ue -usti$icaban tal muni$icencia por el solo título de la magnitud hiperbólica de sus atributos !iriles.
)*n las comesaciones K co"essationes ! festines les hacía sentarse a su lado! en íntimo contacto! deleitándose en obscenos y vergon0osos tocamientos D eoru"$ue attrectatione et tactu #raeci#ue gaude(at ;' y sólo de mano de ellos quería tomar la copa en que bebía! en honor de sus altos hechos y de los suyos.2 DKO! @! O>' véase también la página FVV.;
7na damisela llamó muy sorprendida )monstruoso2 a Casano!a cuando el c5lebre don-uán le enseXó su atemoriante cara-o: )me dais miedo2, di-o ella al !erlo. O=AD, I, A?.T MaraXón considera presunta esta grandea !iril del $amoso a!enturero !eneciano, y dice 1ue no concuerda con su improcreati!idad. JPues 1u5, aun si no concordara, 1u5 más daK JRu5 tiene 1ue !er el culo con las t5mporasK JCon$undir la capacidad $ecundante con la magnitud genitalK J#ios míoK
MaraXón, 1ue no ocultaba su desa$ecto por Casano!a =WD, siente ridiculísima la
con$esión de 5ste, en una de sus cartas, en la 1ue se consigna un dato )del que pueden inferirse! en centímetros! las dimensiones de sus atributos viriles2. Parecía esto a don Gregorio )sospechoso afán ehibicionista2. O=SAD, SS.T ) mí, al contrario, me parece simple orgullo $álico Oy de alguien 1ue no era lisiado al re!5sT.
Consta en el Iaratustra nietscheano una obser!ación sobre el lisiamiento a la in!ersa, coneionable con la macro$alosomía, por1ue se podría dar el caso Oseguramente se daT de un gran desarrollo !ergal coeistente, contrapuestamente, con el ningn desarrollo del resto del indi!iduo. Pudiera ser 5ste pura verga, y, por lo demás, una nulidad. )Lisiados al revés2 llamaba 9ietsche a estos )seres humanos a quienes les falta todo! ecepto una cosa de la que tienen demasiado2. O=SBD, p. S, '#e la redención(, SU.T
/ans, poseedor de un luengo príapo, dice 1ue en el cote-o del suyo erecto con el de otros competidores, los supera casi siempre por tres pulgadas y ocasionalmente por una sola. )3ersonalmente he eaminado a #ans Qdice CoryQ y puedo asegurar que no eagera.2 O=?D, @.T
*agerado! sí! ese 7ureliano de $ien 76os de oledad! que podía llevar )en equilibrio una botella de cerve0a sobre su masculinidad inconcebible2. DK=! FO>.;
8 eageradísimo a1uel teniente de un megalo$alo de >? pulgadas Ocasi A centímetrosT, pero incapa de erguirse por su ecesi!a longitud. OIn$ormación del mentulado /olmes.T=WD Inereccionabilidad descali$icante para inter!enir en esta especie
de Bobutsu&urabe Ocomo dicen los -aponesesT o competencia $álica 1ue mi pluma !iene desarrollando.
Cuenta /inostroa 1ue su padre )tenía una pinga impresionante2: y en uno de los recuerdos oníricos del poeta, 5ste compara pingas con su amigo )él sacó la suya que era etraordinaria enorme como un bra0o y muy gruesa pero además perfecta2. O=SD, >H, A.T
Rue )parecía un bra0o de muchacho2 dice Gál!e Nonceros del miembro de uno de sus persona-es, un negro 1ue orinaba de lo lindo. O=>?D, HB.T
&runo tambi5n el dueXo de una estupenda masa priápica 1ue, en reposo, alcana la $riolera de un palmo.
O35ase la ilustración correspondiente en =BD, ?H.T
7rturo! )poseedor de un pene de etraordinaria longitud2! )asumía una postura beatífica en la que su cuerpo se cerraba sobre sí mismo y lo aislaba en un nirvana hermético! con la cabe0a de su seo dentro de su boca etático e inmóvil2. DKFR! FF.;
Mi amigo, el psi1uiatra os5 Ma )rnillas )rana, me contó 1ue don os5 Gál!e, buen poeta y persona-e político, se enorgullecía de haber sido dotado por 9atura de un respetable atributo !iril, 1ue le había dado, segn propia con$esión, )más satisfacciones que la poesía y la política /untas2 . )demás, el chiste 1ue solía contar Gál!e, el de un ambo 1ue se mane-aba una de padre y muy seXor mío, era para 5l, no solamente un buen chiste Oy lo eraT, sino )el chiste por ecelencia2 , como 5l mismo decía. O7na amiga íntima de Gál!e con$ió al doctor os5 Morón 1ue la dotación genital del !ate e!ocador de la Lima ida era )ecepcional2. Me lo di-o el propio Morón, en >B?, en casa de <alter Ledgard.T
Me di-o tambi5n os5 Ma )rnillas )rana, interlocutor donairoso, cuanto más en sus )epansiones catatímicas2, segn epresión 1ue 5l solía repetir, 1ue 0oulouse+Lautrec era de una $alicidad notable, asni$orme, y por eso se u$anaba de tener tres piernas. Era, pues, supuestamente,triscelo Odel latín tres, tres, y el griego s&elos, piernaT.
"in embargo, en el capítulo 'Nasgos $ísicos(, del Toulouse4Lautrec, de Gotthard edlica, ni si1uiera se alude a ello. "ilencio insorprendente, por lo sólito 1ue es el
ocultamiento de esa clase de datos. 9o abundan los propensos a publicarlos. "i no hubiese sido por MaraXón, yo ignoraría hasta ahora la criptor1uidia de "er!et.
/ace cincuenta aXos, oí decir al billarista Nicardo 'Pulseras( 3icuXa, 1ue la sabia 9atura, cuando escatima la talla, compensa al enano dándole larguea !ergal y hasta demasía. 3icuXa citaba un caso concreto, con nombre y todo, con$irmati!o de su eplicación. Eplicación e!identemente popular y acaso la misma responsable de la atribución de una tercera pierna al piernicorto y c5lebre artista de )lbi.
Naones hay, sin embargo, para pensar 1ue 5ste no $an$arroneaba, por1ue siendo, como era, $recuentador de burdeles y hasta residente, su u$anía $álica habría estado en riesgo propincuo de ser bulliciosamente desmentida por sus amigas de las maisons closes. )demás, cuando se dice de alguien 1ue es a!enta-ado, el dicho tiene, generalmente, $undamento.
)ntes, entre nosotros, se llamaba aventa/ados Ose les llama toda!íaT o abestiados Oya no se les llama asíT a los tenientes de colosales tracamandangas. DTracamandanga es una designación antigua y popular del pene, más eu$ónica y graciosa 1ue muchas de las !igentes.T
Llamábaseles tambi5n desculados, por1ue se creía 1ue di$ícilmente encontraban mu-er dispuesta para el coito. O=A>D, I, U>>.T El desculado de por acá e1ui!ale al chu0alongo ecuatoriano.
)C!ualongo se denomina! en el habla ecuatoriana de ciertas áreas rurales o de influencia rural de la ierra! al varón provisto de verga de ecepcional tama6o.2 DKF! F<F.;
8 a propósito de nominaciones $álicas os5 Leama Lima llama barrocamente al luengo miembro,)agui/ón del leptosomático macrogenitoma2. O=U?D, >B.T
Es un hecho 1ue la hiper!ergalidad resulta para muchas mu-eres o$ensi!a: y un hecho reconocido ya por antiguos tratadistas.
)*l desarrollo anormal en grosor (decía 5oubaud( puede producir contusiones y roturas en los órganos genitales de la mu/er' y su longitud ecesiva puede ocasionar inflamaciones en el cuello del 1tero y! por consiguiente! lesiones más o menos graves' no hablo
del dolor' que! en este caso! siempre es muy grande' como lo prueba el e/emplo referido por 3. Iacchias! de aquella cortesana de 5oma a quien una organi0ación seme/ante de uno de sus amantes hacía caer siempre en síncope.2 DKF<! ?=.;
)un1ue la )organi0ación2 de 9icolás Felipe )ugusto de Forbin era tambi5n considerable, no le llegaba a causar síncope a Paulina &onaparte, pero sí le ocasionó )graves trastornos vaginales2. )*n contraste con el 0#ene "uy #e$ue5o8 del príncipe Zorghese! el se6or de "orbi poseía un enorme órgano de copulación.2 O=AUD, >>U.T
9o por eso ha de creerse 1ue el macro$alo srcina siempre perturbaciones. 9o. 05ngase presente 1ue la capacidad dilatacional de la !agina es muy grande, y lo mismo la del recto. Pari$icaciones no $altan. 35ase la siguiente, de la casuística de Clar. "e trata de una consultante deseosa de saber por 1u5 su marido tarda tanto en orgasmear. En cada cohabitación, ella orgasmea, en hora y media, no menos de seis !eces, y con intensidad creciente: y 5l, una sola. La seXora pregunta si es anormal la tardana de su consorte. #esde luego, no: y las die pulgadas del demorón son -ustamente las con!enientes para tan buen goamiento. O=D, A>.T
8 ni las de /olmes, >S pulgadas y media, lo con!irtieron en desculado. ohn C. /olmes, superestrella de la pornogra$ía $ílmica y prostituto solicitadísimo y muy bien pagado, aseguraba 1ue la mitad de las mu-eres con las 1ue se acostaba, admitían, completito, su $ormidable miembro: y la otra mitad, casi. "olamente un treinta por ciento soportaba por el recto tamaXa carga, 1ue en estado de erección medía, eactamente, U> centímetros y H milímetros y medio.
Ne$ería /olmes 1ue en las encamadas ocasionales con mu-eres 1ue no sabían 1ui5n era 5l, todas reaccionaban religiosamente, con sobrecogimiento y temor re!erencial, con una especie desacer horror .
)iempre (dice #olmes( es la misma reacción! y hasta las eclamaciones son las mismas: 1O!6 Dios ",o3 1-esucristo3 iempre es algo religioso.2 DKF! <>.;
"egn /olmes, el tamaXo pingal sí importa: es decir, the bigger the better , cuanto más grande, tanto me-or. Para goar como es debido y para 1ue ella goce como nunca, la grandea $álica es conditio sine qua non. Lo decía /olmes, teniente del macro$alo más conocido de los Estados 7nidos y tal !e del mundo: popularísimo persona-e de $antástica eperiencia, 1ue llegó a superar el record del $amoso escritor belga Georges "imenon, 1ue con$esaba haber conocido ObíblicamenteT a die mil mu-eres, antes de hallar a la 1ue iba a ser su compaXera, la italiana 0eresa.
/olmes, hasta >BH@, había conocido a más de once mil, 1ue no son precisamente las !írgenes por las 1ue pregunta Poncela.
)i tom amos en serio el cálculo de imenon (dice una not a de la revi sta Lu(! tendríamos que creer que él hi0o el amor a un promedio de <R mu/eres diferentes cada a6o! o sea! una mu/er diferente cada dos días de su vida.2 DKV! a.: )PAnce milQ2;
/olmes $ue el símbolo $álico de 9orteam5rica =WD, y su caso es probablemente
indicati!o del creciente inter5s $emenino por la dimensión !ergal: cuanto más si los mentulados son como 5l, gentiles, no como ese ]anáibari de la tradición cashinahua, 1ue al !erse solicitado insistentemente por su ganosa nuera, le di-o ta-ante )9o puedo hacerte el amor. Tengo una pinga tan grande! que si te uso! te voy a desfondar y morirás.2 9o
1uiso creerlo la loca peticionaria y siguió instando a su suegro para 1ue la poseyera. Entonces, ante tanta insistencia, 5l la poseyó. )B cuando Sanáibari Qdice la historiaQ se levantó de encima de ella! la sangre escapaba a grandes chorros de su vagina destro0ada.2 O=>D, UU?+UUB.T
"e ha insinuado 1ue Carlomagno, el emperador pedilargo de talla procer, tenía por eso mismo un miembro de polendas. O=>SD, II, @[email protected] Pero lo cierto es 1ue, ni la largura podal ni la gran talla, signi$ican, necesariamente, magni$icencia priápica.
)e halla muy populari0a da la creencia de que el tama6o de los pies guarda relación con el tama6o que se oculta tras la cremallera. Guien lo crea a pie /untillas! no tardará en saborear amargas decepciones.2 DK<! R<.;
)Los romanos (dice *llis( creían firmemente que una nari0 grande se relacionaba con un pene grande. 04oscitur e naso $uanta sit !asta viro8 ! di/o Avidio. La vigencia de esta creencia se prolongó hasta la *dad Media! especialmente en @talia y los fisonomistas la consideraban fundada. Mu/eres licenciosas! como Eoanna de 9ápoles! solían tenerla en cuenta! aunque lo usual era que la supuesta correlación no se confirmase. KC "ue también com1n en @nglaterra! durante el siglo dieciséis! creer que en las mu/eres eistía relación entre la nari0 larga y el impulso seual *stas suposiciones eisten a1n! porque a las antiguas creencias han venido a sumarse los testimonios de varios observadores modernos! aun cuando en concreto no se ha