5.1. ROL ECONÓMICO DE LA MUJER Y EFECTOS DE LA CRISIS
5.1.1 Cambios laborales a causa de la crisis económica
Cuadro 23. Estimación del cambio en la vida laboral a causa de la crisis económica, por parte de las mujeres inmigrantes de Bolivia y Venezuela
¿Su situación laboral ha cambiado con la crisis económica?
Bolivia % Bolivia Venezuela % Vzla Total
% total A mejor 18 6% 6 5% 24 6% Igual, no ha variado 88 32% 43 35% 130 33% A peor 164 59% 69 56% 232 58% No sabe 7 3% 5 4% 12 3% Total 277 100% 123 100% 398 100%
170 Gráfico 23. Estimación del cambio en la vida laboral a causa de la crisis económica, por parte de las mujeres inmigrantes de Bolivia y Venezuela
0,0 10,0 20,0 30,0 40,0 50,0 60,0 A mejor
Igual, no ha variado A peor
No sabe 6,5 31,8 59,2 2,5 5,0 34,7 56,2 4,1 6,0 32,7 58,3 3,0
Cambios en la situación laboral con la crisis económica
Bolivia Venezuela Total entrevistadas
El papel central en la economía familiar, que suele tener la mujer inmigrante hispanoamericana, ha estado recibiendo el impacto directo de la crisis económica que ha padecido España a partir de 2008, como parte de un proceso de crisis financiera internacional pero con características propias. Por esta razón ambos temas están entrelazados y se van a analizar a partir de un conjunto de cuestiones o preguntas convergentes formuladas para este trabajo, tanto en la encuesta como de manera complementaria en las entrevistas a profundidad.
El primer punto sobre el tema corresponde a la pregunta 23 de la encuesta, fue respondida por 398 mujeres que suman el 65% del total de personas encuestadas. Para el 58% de las que respondieron, la situación ha cambiado a peor; para el 33% está igual; y para el 6% su situación ha mejorado.
Tanto en el cuadro 23 como en el gráfico 23 puede verse que los cambios percibidos por los efectos de la crisis económica han sido semejantes para todas las mujeres inmigrantes, independiente de su nacionalidad de origen. Lo que confirma que la mayor parte percibe de manera igual que su situación ha empeorado o que sigue igual y sólo para una minoría en ambas nacionalidades, su situación ha mejorado.
Estos resultados son coherentes con la reducción del sueldo analizada en el punto anterior y con la situación laboral en que se encontraban al responder la encuesta. Al mismo tiempo se puede decir que la situación laboral que viven las migrantes es semejante a la que en general vive la población española, aunque con más graves consecuencias para las migrantes por la precariedad de su situación como inmigrantes y como mujeres, y por la carencia de una red familiar y social de apoyo.
171 Según Oliver213, en 2008 cuando se empieza a sufrir las consecuencias de la crisis,
la tasa de desempleo de la población inmigrante presenta un continuo crecimiento llegando a ubicarse por encima de la población nativa. Este crecimiento del desempleo que afectó en mayor número a los hombres que a las mujeres, trajo una serie de consecuencias económicas negativas tanto a nivel de las familias como de forma individual al inmigrante. En el caso extremo, la cancelación del proyecto migratorio y el regreso a sus países de origen; también, en muchos casos, la separación de las familias al retornar el marido o los hijos y quedarse en España la mujer, por tener mayores posibilidades de encontrar trabajo. Otras consecuencias son la reducción del consumo y del envío de remesas a la familia en el país de origen así como las bajas en la seguridad social, que serán analizados en los puntos siguientes.
Otro efecto importante por la pérdida del trabajo de los inmigrantes a causa de la crisis lo constituyen las dificultades derivadas para renovar la tarjeta de residencia: si no se tiene una fuente de ingreso respaldada por un contrato de trabajo214 en el momento de la renovación, la persona pasará a una situación de irregularidad y tendrá que iniciar de nuevo un largo proceso para lograr la regularización.
En las siguientes citas de las entrevistas a las mujeres inmigrantes se refleja cómo les ha afectado la crisis en su vida diaria y los ajustes que han tenido que hacer:
“Si, de hecho nos hicieron una reducción de jornada por lo cual reducción de salario, yo antes era de 15 horas y cuando se empezó a sentir más fuerte lo de la crisis pues me quitaron 5 horas y me dejaron con 10 horas y no me bajaron más y no sé por qué porque mucha gente tenía 10 horas y le bajaron hasta 8 horas
213 “Desde el tercer trimestre de 2008, cuando la crisis comienza a tomar una intensidad notable con efectos
profundos en el mercado de trabajo, la tasa de crecimiento del desempleo de la inmigración se ha situado sistemáticamente muy por encima de los nativos. Así, en el tercer trimestre del pasado año, la inmigración aumentó su paro un 62,5% (frente a cerca del 40% de los nativos), en el cuarto trimestre de 2008 creció más del 90% (en comparación con el 59% de los nativos), en el primer trimestre de 2009 más del 108%(un 76,1% en el colectivo nativo) y, finalmente, en el segundo trimestre de 2009, el desempleo ha reducido su intensa progresión, aunque la diferencia entre nativos e inmigrantes continúan siendo muy elevadas (aunque del 81,6% interanual para los primeros y del 71,1% para los nativos). De esta forma (panel A del cuadro I), el volumen absoluto del desempleo inmigrante ha pasado de cerca de las 425.000 personas antes de la crisis (tercer trimestre de 2007) a cerca de los 1,2 millones en el segundo trimestre de 2009...” OLIVER, J. (2009): “Inmigración y crisis del mercado de trabajo en España 2008-2009: el fuerte aumento del desempleo de la inmigración y sus razones”. En AJA E.; ARANGO, J.; OLIVER, J. (eds.): La inmigración en tiempos de
crisis. Anuario de la Inmigración en España, Edición 2009, Edicions Bellaterra, Barcelona, (pp. 74-108) p. 79.
214 “En primer lugar, la ley vuelve a la concepción instrumental de la inmigración: el inmigrante es sólo
trabajador, o, peor, mano de obra, puesto que incluso la igualdad de derechos con los trabajadores le es regateada. En otras palabras, su condición de sujeto pleno de derechos le es negada, en la medida en que su reconocimiento jurídico sólo se produce qua extranjero, un extranjero cuya presencia es meramente coyuntural, sólo durante el período que le necesitemos en el mercado de trabajo.” DE LUCAS, J. (2002): “Algunas propuestas para comenzar hablar en serio de política de inmigración” en DE LUCAS, J. y TORRES, F. (eds.) Inmigrantes: ¿Cómo los tenemos? Algunos desafíos y (malas) respuestas. Madrid, Talasa, 2002, (pp23- 48) p 33.
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semanales, entonces sí que me he visto bastante afectada con esto.” (Rosa,
Venezuela).
“Bueno, lo económico afecta, en todos los sentidos afecta, porque también afecta psicológicamente, porque te vienes para aquí buscando una mejor forma de vida y entonces… Por lo menos para mí, yo ignorante de la situación que iba a estallar aquí, y luego cuando pasa esa situación, era algo que yo no me esperaba. Y entonces me encuentro metida dentro de ese lío y a ver cómo yo echo para delante… y salir de algo que yo no sabía.” (Beatriz, Venezuela).
“Con la crisis de la multinacional hubo un Ere, pero no fue por la crisis fue que se marcharon tres clientes potenciales y en una multinacional eres un número: se van tres clientes y esto afecta a ochenta personas de plantilla, pues hay que sacar ochenta personas... No creo que haya afectado la crisis en las otras empresas que he trabajado, no la crisis como tal; ha sido más bien una excusa para hacer reducción de personas las cuales no han querido tener ahí, por lo menos las dos mías en las dos experiencias que tengo cuando empezó la crisis. Porque yo veo que ellos en sus áreas no han bajado, pero a lo mejor son dos áreas que no son sensible a la crisis” (Mariela, Venezuela, 49 años).