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1.2 LAS MIGRACIONES EN EL MARCO DE LA GLOBALIZACIÓN

1.2.5 El enfoque micro o la migración desde abajo

Prácticamente los mismos factores que hemos analizado desde el enfoque macro o “desde arriba”, pueden mirarse con el enfoque micro o “desde abajo”, aunque con resultados a menudo diferentes, lo que indica la complejidad del fenómeno migratorio contemporáneo.

Las disparidades entre el mundo económicamente desarrollado y las naciones en desarrollo siguen siendo el factor primordial de la oleada migratoria en la era de la

33 “Entre 1970 y 2011, la población mundial creció de 3,6 mil millones a 7 mil millones. A medida que la

población mundial tenga acceso a mayor educación, este índice de crecimiento disminuirá (…). Un aspecto cada vez más preocupante es la tasa de dependencia; es decir, el número de personas más jóvenes y mayores, dividido por la población económicamente activa entre 15 y 64 años de edad”. PNUD (2013): Informe sobre

35 globalización. En ello coinciden los estudios institucionales y los especialistas en las migraciones (Massey, Portes, Glick-Schiller, Sassen, entre otros) 34.

Igualmente, la orientación de las migraciones internacionales suele estar determinada en gran medida por las antiguas relaciones coloniales; los vínculos culturales, lingüísticos y administrativos, que determinan de modo significativo el destino de los movimientos migratorios y la intensidad de las relaciones de intercambio. De esta manera, los migrantes de la commonwealth británica prefieren para migrar los países de habla inglesa; las ex colonias francesas, a Francia y Bélgica; y los latinoamericanos, a España o, por razones geográficas y neocoloniales, a Estados Unidos.

Sin embargo, la relación entre emigrantes de países pobres y los países ricos de destino, dista de ser mecánica: no son los más pobres los que migran ni lo hacen siempre a los países más desarrollados. Habría que explicar por qué muchas comunidades pobres no emigran, o no lo hacen a los países más ricos, y por qué lo hacen con más frecuencia sectores sociales medios. Igualmente, si se trata de una estrategia individual o familiar. Aunque predominan las razones económicas, no puede decirse que la generalidad de los inmigrantes sea pobre, sino más bien personas jóvenes que buscan mejorar sus niveles de vida y encontrar nuevas oportunidades en un mundo asequible cuyos límites no terminan en la capital de la provincia o de la nación sino que traspasa las fronteras y los continentes. Además en muchos casos es una estrategia compartida o decidida por la familia, como una fuente de ingresos. Pero no corresponde a una simple tensión entre pobreza y riqueza; como señalan autores como Baganha y Reineri, “la idea de que la gente emigra para escapar de

la pobreza es un cliché”.35

Por otra parte, vistas “desde abajo”, las migraciones son muy diferentes desde la óptica de la región geográfica de la que proceden. Aunque tiene rasgos en común con otras migraciones, según la información estadística disponible y siguiendo la descripción de Alonso36, la migración procedente de América Latina (objeto de nuestro estudio), tiene las

siguientes características, en comparación con otras migraciones históricas precedentes: Primero, la feminización del fenómeno migratorio. En las antiguas migraciones, los protagonistas eran de manera determinante los hombres, y sólo de manera secundaria o posterior, las mujeres o el conjunto familiar. La migración autónoma de la mujer era excepcional. Por razones que desarrollaremos en próximos capítulos, la presencia de la

34 Por ejemplo, Zoomers: “La migración internacional es una reacción ante la penetración de la economía

mundial en las regiones periféricas: el influjo de capital y bienes que es respondido por un éxodo de mano de obra, a pesar de todos los obstáculos que se levantan en las fronteras. La penetración de las relaciones económicas capitalistas en sociedades periféricas no capitalistas, crea una población móvil inclinada a emigrar al extranjero.” ZOOMERS, A. (2007): “Migración y desarrollo: una mirada desde la geografía social”. En, Herrera, G. y Yépez, I. (Eds.) (2007): Nuevas migraciones latinoamericanas a Europa. Facultad Latino Americana de Ciencias Sociales, FLACSO. Ecuador. (pp. 337-362) p.344.

35 BAGANHA, M. - Reineri, E. (2001). op.cit., pp. 98-99.

36 ALONSO, J. A. (2010): “Determinantes de la emigración: el caso español”. En, AYUSO, A. Y PINYOL,

G. [eds.], Inmigración Latinoamericana en España. El estado de la Investigación. Barcelona, Fundació CIDOB, D.L., pp. 50-51.

36 mujer caracteriza la ola migratoria globalizada actual, en particular la procedente de Latinoamérica. La mitad, y en algunos casos algo más de la mitad de las migraciones, las realizan en primera instancia las mujeres, muchas veces en estrategias migratorias autónomas.

En segundo lugar, la presencia de los indocumentados o “sin papeles”. Como se indicó anteriormente, en corrientes migratoria masivas durante el siglo XIX y los comienzos del XX, no existía el fenómeno de la migración ilegal. Por el contrario, las migraciones fueron alentadas y reguladas por los países receptores. Inclusive, cuando la crisis de los años 30 generó un desempleo masivo, la restricción de la migración fue menor al disminuir igualmente los flujos migratorios. Sin embargo, las barreras institucionales y el traspaso ilegal de fronteras se ha ido incrementado durante la oleada migratoria de la globalización, de manera que actualmente una parte importante de la emigración vive en condiciones irregulares en los países de destino, con las consecuencias sociales, económicas y jurídicas de sobrevivir “sin papeles”. El desajuste entre el marco normativo y la presión migratoria hace que los países de destino tengan que recurrir a periódicos procesos de regularización para incorporar legalmente a los inmigrantes.

En tercer lugar, la emigración se ha convertido en la actualidad en una fuente importante de generación de capital social transnacional. Una característica recurrente en los estudios de la oleada migratoria en la era de la globalización es la capacidad de las redes migratorias para constituirse en sí mismas y generar al exterior un capital social ubicado en el nuevo espacio trasnacional creado por la presencia y actividad simultáneas en las localizaciones de origen y de destino. Los avances tecnológicos y, de manera especial, la informatización de las comunicaciones ha permitido que una gran variedad de interacciones entre las comunidades de origen y destino se conviertan en inmediatas y cotidianas. Una parte significativa de tales iniciativas y transacciones son las remesas de los inmigrantes.

La otra cara del desplazamiento de capital social internacional en la era de las globalizaciones es la llamada “fuga de cerebros” hacia los países ricos y, en general, la pérdida que tienen los países menos desarrollados de población joven y a menudo mejor capacitada, lo cual, como señala Bolzman, no significa que estos recursos sean plenamente utilizados ya que a menudo son infravalorados o deben incorporarse al mercado de trabajo en condiciones de franca desventaja.37

Otro conjunto de los factores analizados al estudiar el enfoque “macro” eran los avances en transporte y comunicaciones provocados por el desarrollo tecnológico en

37 “Otra forma que adopta la deslocalización, (…) es el caso de la llamada “fuga de cerebros”. Los países del

norte ven con mejores ojos la llegada de especialistas altamente calificados, de high skilled que pueden utilizar de manera inmediata sin haber tenido que costear su formación y que además están dispuestos a trabajar por salarios inferiores a los que piden los especialistas locales. Esta situación constituye la otra faceta de la relación entre mundialización y emigración. BOLZMAN, C. (2006) « De los europeizados a los deslocalizados. Una tipología de las migraciones sudamericanas hacia Europa” en DEL POZO, J. (Ed.), Exiliados, emigrados y retornados chilenos en América y Europa, 1973-2004 Santiago de Chile, RIL editores, p 30

37 general y la revolución informática, en particular. Desde la perspectiva “micro” de las iniciativas del inmigrante y sus redes de acción, el nuevo contexto tecnológico ha creado lo que los estudios de la migración han denominado como “espacio transnacional” y a los migrantes protagonistas como “transmigrantes”.

La definición de “transnacional” aplicada a los inmigrantes y sus redes, ha dado lugar a un amplio debate por parte de los estudiosos del tema, a fin de delimitar su contenido sociológico, distinguirlo de lo que es internacional y multinacional, y extraer de allí una serie de consecuencias en términos políticos y económicos. Según Sinatti, el debate de términos sobre el transnacionalismo fue cerrado con las definiciones de A. Portes, que delimita lo internacional como lo relacionado con las actividades de los Estados-nación; lo

multinacional, como lo referido a las grandes instituciones en las que participan múltiples

naciones, y lo transnacional como las actividades supra-fronterizas de actores no institucionales, sean personas, grupos organizados o redes38.

Según este enfoque, no puede calificarse de transnacional cualquier actividad relacionada con la globalización del capital. Se trata más bien de limitarla a las actividades menos visibles realizadas por actores no institucionales, que establecen campos sociales los cuales atraviesan fronteras geográficas, políticas y culturales. Esto excluye corporaciones o Estados e implica a los individuos migrantes, los grupos étnicos o familiares que conforman, así como las empresas y movimientos sociales que generan. El conjunto de estas actividades individuales de tipo familiar, económico, político, cultural o religioso que los inmigrantes realizan a través de las fronteras es lo que hace en específico que se les defina como “transmigrantes”.

Portes, una de las autoridades sobre el tema, ha señalado que en los últimos años, el adjetivo “trasnacional” ha sido utilizado de forma indiscriminada en el mundo académico, generando una “ambigüedad teórica y confusión analítica” en el uso del término, lo cual ha contribuido al escepticismo por parte de algunos estudiosos, y a la necesidad de una definición más precisa39.

De esta manera, para el enfoque “micro”, el lugar geográfico, con todas sus implicaciones culturales, familiares, institucionales e incluso étnicas, llega a ser una característica determinante de los campos trasnacionales creados por esta oleada migratoria. El inmigrante es alguien que se encuentra en una situación excepcional, en el sentido de que está fuera de su lugar “natural” y está desplazado a desarrollar su vida en otro u otros lugares, con sus características propias cada uno, con sus limitaciones y también sus oportunidades. De esta forma, la movilidad en diferentes contextos, que de una manera u

38 SINATTI, (2001). op.cit., p. 94.

39 Portes da la siguiente definición: “La migración transnacional es un patrón de migración en el que las

personas, aunque atraviesen las fronteras nacionales y se asienten y establezcan relaciones en un nuevo Estado, continúan manteniendo conexiones sociales con la comunidad política de la que son originarios. En la migración transnacional las personas literalmente viven sus vidas a través de las fronteras nacionales. Dichas personas pueden ser definidas mejor como “transmigrantes”. PORTES, A. (2004): “El transnacionalismo de los inmigrantes: Convergencias teóricas y evidencia empírica”, Capítulo VI de su libro: El desarrollo futuro

38 otra hace suyos, es lo que genera un espacio propio, con relaciones sociales específicas y en momentos históricos determinados.

Por otra parte, la presencia del inmigrante en el lugar de llegada, donde debe reestructurar su vida y donde busca integrarse a otra “naturaleza” que en principio le es ajena, es también ausencia de su lugar “natural”, con el que sigue manteniendo relaciones de todo tipo. Como se verá luego, en el trabajo de campo de este estudio, esta situación intermedia, es característica de la vivencia de las personas emigradas.

Sin embargo, en la era globalizada de las comunicaciones, esta presencia parcial en múltiples lugares no sólo es posible, sino que genera relaciones, compromisos y prácticas, en general, conectadas a diversos Estados nacionales, que podemos calificar, por tanto, como transnacionales. A diferencia de las anteriores migraciones bidireccionales, la actual ola migratoria suele generar presencias y actividades “poliédricas”, o de múltiple localización40.

40 Ver, PARELLA, S. y CAVALCANTI, L. (2008): “Aplicación de los campos sociales transnacionales en

los estudios sobre migraciones”. En Solé, C. et Al. (Coords.): Nuevos retos del transnacionalismo en el

estudio de las migraciones. Ministerio deTrabajo e Inmigración, Observatorio Permanente de la Inmigración,

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