4.2 INICIO DEL PROYECTO MIGRATORIO
4.2.3 Circunstancias en las que salieron de su país: con quién viajaron
Como se pudo ver en el capítulo 3, la migración de la mujer ha venido presentando un crecimiento continuo198, con una mayor visibilidad en los proyectos migratorios, lo cual se manifiesta en el hecho de iniciar ese recorrido sola y, por lo tanto, asumiendo una mayor responsabilidad; no ya no como acompañante o reagrupada, como venía siendo lo tradicional, sino emigrando con su propio plan, o dentro de un plan familiar donde cumple un papel central. El auge de la migración femenina en España, procedente de América Latina, marca una diferencia por su crecimiento y características, especialmente si se compara con la migración procedente de otros continentes. El hecho de iniciar la mujer el proyecto migratorio sola, o acompañada de amigos o familiares, es un indicador más, dentro de un conjunto de circunstancias, del protagonismo de la mujer en la actual ola migratoria.
Cuadro 13. Con quiénes viajaron las mujeres de Bolivia y Venezuela cuando iniciaron el proceso migratorio
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Cuando salió de su país, viajó:
Bolivia % Bol Vzla % Vzla Total % total
Sola 204 55% 109 45% 314 51%
Con su esposo o pareja 24 6% 30 12% 54 9%
Con su esposo e hijos/hijas 14 4% 28 12% 42 7%
Con sus hijos 34 9% 27 11% 61 10%
Con otros familiares 61 16% 34 14% 95 15%
Con amigos/amigas 33 9% 15 6% 48 8%
T0TAL 370 100% 243 100% 613 100%
Gráfico 10. Con quiénes viajaron las mujeres de Bolivia y Venezuela cuando iniciaron el proceso migratorio
En los resultados de la investigación de campo se encontró que el 51% de las mujeres encuestadas hicieron el viaje solas. Este porcentaje va a aumentar a 61% si se suman los casos de las que hicieron el viaje sólo con sus hijos, es decir, en los que la mujer asumía el completo control del proceso. Lo cual contrasta con los casos en los que viajó con su esposo o pareja: 9%, o con su pareja y sus hijos: 7%, que son porcentajes significativamente bajos para lo que se consideraría la forma general tradicional de migración de las mujeres de un país a otro.
Finalmente, las redes de familiares y amigos juegan de nuevo un papel importante en el momento del viaje inicial, ya que el 15% del conjunto viajaron con otros familiares y un 8%, con amigos. Es necesario hacer notar que el hecho de haber realizado el viaje con
144 familiares y sobre todo con amigos, el papel de la mujer inmigrante, en su proyecto migratorio, sigue siendo protagónico ya que en genera al suele tratarse de compañías circunstanciales. En las entrevistas a profundidad se encuentra el testimonio de Mariana, de Bolivia, 48 años y 9 en España:
“Entonces me vine con otras mujeres que también fueron a la agencia de viaje por el anuncio de que se necesitaban 25 mujeres para trabajar en España de 25 a 45 años y era mentira: nos estafaron con 2000 dólares.” (Mariana).
Como se ve en los gráficos 11 y 12, hay diferencias interesantes en las circunstancias del viaje migratorio inicial entre las mujeres bolivianas y las venezolanas. El porcentaje de mujeres que viajaron solas es mayor en el caso de las bolivianas (55%) que en las venezolanas (44%). Al analizar con mayor detalle estos datos por nacionalidades, se destaca, en el caso de las bolivianas, que además del 55% de mujeres viajaron solas, hay un 9% que realizaron el viaje solas con los hijos; si se suma también el 8% de las que realizaron el viaje con amigos, (por considerar, como ya hemos visto, que se trata de compañías circunstanciales); estos tres aspectos en conjunto dan un total de 72% de mujeres que han asumido la dirección y la responsabilidad del viaje migratorio inicial, lo que se convierte en un porcentaje muy alto de mujeres que iniciaron su trayectoria solas, una parte de ellas asumiendo además las responsabilidades de los hijos, no sólo en el país de origen sino también en el de destino.
Las mujeres bolivianas que viajaron acompañadas por sus esposos o parejas representan un 11% del total; de ello, el 7% lo hicieron solo con su esposo o pareja y el 4% viajaron con el esposo y también con los hijos/hijas. El 16% restante lo hizo acompañadas de familiares, de este grupo se puede señalar que una parte de este porcentaje bien podría ser o convertirse en una compañía circunstancial, al tener, posiblemente, sus propios objetivos personales.
145 Gráfico 11. Con quién viajaron las mujeres de Bolivia cuando iniciaron el proceso migratorio
Realizando un análisis semejante sobre las mujeres provenientes de Venezuela, se encuentra que 44%, viajaron solas; 11% acompañadas de sólo los hijos, y 6% hicieron el viaje con amigos, todo lo cual viene a representar el 61% del total de las venezolanas. Aunque es relativamente alto, es una cifra menor que la de las mujeres bolivianas en estos mismos tramos (72%).
Las mujeres venezolanas acompañadas por el esposo/pareja representaban el 25% del total. De esa cantidad el 13% hicieron el viaje acompañadas por su esposo o pareja y el 12%, además del esposo, lo hicieron con sus hijos/hijas. En este caso se encuentra nuevamente una diferencia con respecto de las bolivianas, ya que en estos tramos ellas sumaron un 11%. El restante 14% de las venezolanas iniciaron sus trayectorias migratorias acompañadas de familiares que, como hemos señalado, no garantiza que continúen formando parte de un mismo proyecto.
Sola 55% Con su esposo o pareja 7% Esposo e hijos/hijas 4%
Con sus hijos 9% Con otros familiares 16% Amigos/amigas 9%
146 Gráfico 12. Con quién viajaron las mujeres de Venezuela cuando iniciaron el proceso migratorio
Cuadro 14. Estado civil de las mujeres inmigrantes encuestadas y con quién viajaron al inicio del proceso migratorio
Los El Esposo
Solas hijos esposo e hijos Familiares Amigos Total
Casadas con hijos 103 27 39 36 28 17 250
Casadas sin hijos 33 10 12 4 59
Solteras con hijos 75 6 20 8 109
Solteras sin hijos 57 30 5 92
Separadas o divorciadas con hijos 32 24 4 4 4 6 74
Separadas o divorciadas sin hijos 5 1 3 9
Viudas con hijos 8 4 2 1 5 20
Viudas sin hijos 0
Total 313 61 54 42 95 48 613
En el Cuadro 14, se trabajaron de forma conjunta las variables de ‘con quién viajó’ y el estado civil. Se puede observar que de las 309 mujeres casadas que incluye la muestra, 85 viajaron con el esposo (de éstas, 36 con los hijos); 163 viajaron solas (de ellas, 27 con los hijos) y el resto lo hicieron, con familiares 40, y con amigos, 61. Como se puede ver en
Sola 44%
Con su esposo o pareja 13%
Esposo e hijos/hijas
12% Con sus hijos
11% Con otros familiares 14% Amigos/amigas 6%
147 estos datos, de 309 mujeres que manifestaron estar casadas, 224 (72%) iniciaron el proyecto migratorio solas o en compañía de los hijos, familiares y amigos.
De las 313 mujeres que migraron solas, 218 tenían hijos. Si a esta cifra se le suma las 61 mujeres que viajaron acompañadas con sus hijos, se tiene un total de 279 (89%) mujeres madres que iniciaron su trayectoria migratoria asumiendo, en general, un papel nuevo en su entorno familiar.
Aunque no se puede decir que es exclusivo de este grupo, es importante destacar, que en su mayoría han pasado de ser “amas de casa” o la que “ayudaba en los gastos de la casa” a ser jefas de familia, como se puede ver en el planteamiento de Oso199. Se encuentra,
entonces que mujeres impulsadas por la situación económica, asumen, en algunos casos por primera vez, responsabilidades económicas con su familia que las convierte en el eje central del grupo familiar y que se encuentran respaldadas por la autoridad que les brinda ser la persona que mantiene el hogar también económicamente, mediante las remesas que les envía.
En el caso de las 309 mujeres casadas (ver Cuadro 14), iniciaron el viaje con el esposo/ pareja sólo 96 mujeres, lo que viene a representar el 28% de las casadas. Se refuerza así la idea de la responsabilidad que ha aceptado la mujer ante la situación económica que vive la familia o en forma individual, la migrante; lo cual se conjuga con las otras motivaciones (los deseos de superación, el salir del país por huir de violencia familiar o de la inseguridad) que llevan a las mujeres latinoamericanas a buscar nuevas alternativas migrado a otro país. De las 293 mujeres solteras, viudas y divorciadas o separadas que viajaron, se encontró que 177 (60%) realizaron el viaje solas, y 116 (40%) estuvieron acompañadas bien de sus hijos, familiares y amigos. Todo lo cual refuerza la realidad de que, en medio de las carencias y necesidades, el proyecto migratorio es también muchas veces un proyecto de empoderamiento de la mujer, aparte de que las condiciones sociales y laborales en el país de destino vayan a limitar o frustrar tales proyectos, o generar nuevas formas de subordinación, como lo son la amenaza de la irregularidad, la invisibilidad en el espacio privado doméstico, o la sobreexposición a la explotación sexual y a la violencia de género200.
199 “Las mujeres que han migrado solas y que han dejado al marido e hijos en el lugar de origen se constituyen
en jefas de familia de hecho del hogar transnacional, debido a la importancia de las transferencias monetarias en el mantenimiento de la familia que permanece en su país. OSO, L. (1998) op. cit. p. 299
200 Ver, AÑÓN, M.J. (2010): “El acceso de las mujeres inmigrantes a los derechos humanos: la igualdad
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