3. Una propuesta de Medici´ on de Pobreza Multidimensional para Chile
8.2. Chequeos y cruces adicionales para la selecci´ on de indicadores y umbrales
8.2.1. Chequeos y cruces: dimensi´ on Educaci´ on
El primer indicador considerado es el acceso al sistema educativo medido a trav´es de los a˜nos de escolaridad. Para establecer el umbral de privaci´on una primera alternativa
Figura 32: Otras medidas tradicionales de desarrollo y pobreza
Año IDH Año IPH - 1
1980 74.8% 1990 - 2005 3.7% 1985 76.2% 1990 79.5% 1995 82.2% 2000 84.9% Año NBI 2005 87.2% 1970 21.0% 2006 87.4% 2007 87.8%
Fuente: PNUD Informe de Desarrollo Humano 2007 - 2008
Fuente: Molina, S. y otros (1974): "Mapa de la Extrema Pobreza en Chile", Instituto de Economía, Universidad Católica de Chile, Documento de Trabajo n°29
Fuente: PNUD
http://hdrstats.undp.org/es/indicat ors/81.html
consiste en establecer como carentes a aquellas personas que no han alcanzado la m´ınima escolaridad requerida por ley, de acuerdo a su rango etario.
En Chile han tenido lugar cuatro Reformas Educacionales relevantes que han modi- ficado el n´umero de a˜nos de educaci´on obligatoria: la ley de 1920 estableci´o 4 a˜nos de escolaridad, la Reforma de 1929 elev´o de 4 a 6 los a˜nos de educaci´on obligatorios, la Reforma de 1965 instaur´o el nuevo sistema, reemplazando Preparatoria y Humanidades por Educaci´on B´asica y Media, y estableciendo 8 a˜nos obligatorios, y la Reforma de 2003 estableci´o 12 a˜nos como el m´ınimo legal.
En consideraci´on a estos cambios, esta alternativa considera carentes a las personas que de acuerdo su edad no cumplen con la educaci´on m´ınima obligatoria por ley que les correspond´ıa al momento de participar en el sistema educativo. As´ı por ejemplo, en el a˜no 2003 los menores de hasta 13 de edad deb´ıan estar asistiendo al sistema educativo hasta alcanzar los 8 a˜nos de escolaridad obligatoria. La Reforma de ese a˜no indic´o a los menores que deb´ıan continuar estudiando hasta alcanzar los 12 a˜nos de escolaridad. Por otro lado, una persona de 14 a˜nos o m´as, que en caso de no presentar rezago ya hab´ıa completado los 8 a˜nos obligatorios, pod´ıa estar o no estar estudiando, por lo cual consideramos para estos efectos que la Reforma no le afect´o directamente. De acuerdo a este razonamiento, las personas de hasta 13 a˜nos de edad en 2003, equivalente a las personas de hasta 16 a˜nos de edad en 2006, son las personas afectas a la Reforma del a˜no 2003 y que por tanto deben alcanzar por ley los 12 a˜nos de escolaridad. Las personas mayores se ven afectas a la reforma anterior, y por lo tanto s´olo se les exigen 8 a˜nos. Siguiendo un razonamiento similar para las otras 3 reformas mencionadas, concluimos que las personas entre 17 y 52 a˜nos en 2006 deben alcanzar por ley 8 a˜nos de escolaridad, las personas entre 53 y 86 a˜nos, deben alcanzar 6 a˜nos de escolaridad, las personas entre 87 y 91, s´olo 4 y finalmente las personas de 92 a˜nos y m´as no se vieron afectas a un m´ınimo legal.
Por otro lado, en la subdimensi´on acceso al sistema educativo no se considera rezago, y por tanto los menores de entre 6 y 16 a˜nos que est´en asistiendo a un establecimiento
educacional se consideran no privados. De acuerdo a esto, se tienen m´ınimos y niveles de carencia por rango etario seg´un CASEN 2006 presentados en la siguiente tabla.
Figura 33: Incidencia seg´un a˜nos de escolaridad por ley
Tramo edad Años por ley % población
% sin dato en escolaridad % con escolaridad menor % escolaridad ok [0,5] 0 8.3% 0.0% 0.0% 100.0% [6,16] 12 19.0% 0.0% 2.5% 97.5% [17,52] 8 53.1% 0.3% 12.2% 87.5% [53,86] 6 19.1% 0.3% 35.6% 64.1% [87,91] 4 0.4% 0.8% 42.6% 56.6% 92+ 0 0.2% 0.0% 0.0% 100.0% TOTAL 100.0% 0.2% 13.9% 85.9%
No obstante lo anterior, el criterio planteado puede ser discutido en t´erminos de las exigencias educativas que se requieren para una plena participaci´on en la vida social hoy, es decir, en t´erminos de la calidad de la educaci´on recibida. En este sentido, las competencias que se requieren no hacen distinci´on por tramo etario, y son superior a 4 ´o 6 a˜nos de escolaridad. Consistentemente aparecen los programas de Regularizaci´on de Estudios del Ministerio de Educaci´on dirigidos a adultos que no han completado su educaci´on b´asica y media. Siguiendo este razonamiento, una segunda alternativa es considerar como un proxy de la calidad de la educaci´on recibida el contar con 8 a˜nos de escolaridad. Sin embargo, este proxy de calidad es demasiado exigente para la poblaci´on adulto mayor. As´ı, estudiamos carencia en educaci´on definida como carencia en acceso seg´un a˜nos de escolaridad de obligatorios por ley y asistencia en el caso de los menores, o carencia en calidad, definida como menos de 8 a˜nos de escolaridad en el caso de los adultos (sin incluir adultos mayores). A continuaci´on se presenta la incidencia de la carencia por tramo etario de acuerdo a esta especificaci´on.
Si se considera un umbral de calidad correspondiente a 12 a˜nos de escolaridad, se obtiene los resultados presentados en la figura 29.
Se observa una diferencia significativa en los resultados de esta ´ultima figura versus la primera, con un porcentaje de la poblaci´on privada en educaci´on de acuerdo a esta especificaci´on que supera el doble del valor si se considera solo acceso.
Otra consideraci´on, surgida a ra´ız de las posibilidades anteriores, es c´omo se eval´ua la privaci´on en el caso de los adultos mayores. Las personas de m´as de 91 a˜nos de edad, que no se vieron afectadas por la ley de 1920, no son carentes de acuerdo a las definiciones anteriores. Sin embargo, se tienen casos de personas de esta edad que no saben leer y escribir, requisito m´ınimo para poder desenvolverse en la sociedad actual, y que sin embargo est´an clasificadas como no carentes en educaci´on. En CASEN existe una pregunta acerca de esta habilidad que es aplicada a todas las personas de 15 a˜nos o m´as, y entrega
Figura 34: Incidencia seg´un a˜nos de escolaridad por ley m´as requisito de 8 a˜nos en edad de trabajar
Tramo edad Años
mínimos % población % sin dato en escolaridad % con escolaridad menor % escolaridad ok [0,5] 0 8.3% 0.0% 0.0% 100.0% [6,16] 12 19.0% 0.0% 2.5% 97.5% [17,59(64)] 8 61.4% 0.3% 16.5% 83.2% [60(65),86] 6 10.8% 0.3% 43.8% 55.9% [87,91] 4 0.4% 0.8% 42.6% 56.6% 92+ 0 0.2% 0.0% 0.0% 100.0% TOTAL 100.0% 0.2% 15.5% 84.3%
Figura 35: Incidencia seg´un a˜nos de escolaridad por ley m´as requisito de 12 a˜nos en edad de trabajar
Tramo edad Años
mínimos % población % sin dato en escolaridad % con escolaridad menor % escolaridad ok [0,5] 0 8.3% 0.0% 0.0% 100.0% [6,16] 12 19.0% 0.0% 2.5% 97.5% [17,59(64)] 12 61.4% 0.3% 42.8% 56.9% [60(65),86] 6 10.8% 0.3% 43.8% 55.9% [87,91] 4 0.4% 0.8% 42.6% 56.6% 92+ 0 0.2% 0.0% 0.0% 100.0% TOTAL 100.0% 0.2% 31.6% 68.2%
como resultado que el 96.09 % de ese universo sabe leer y escribir, 3.89 % no sabe, y en 0.03 % no se tiene informaci´on. Se observa adem´as que m´as del 97 % de las personas que no saben leer y escribir son carentes seg´un las definiciones anteriores, por lo tanto el porcentaje de la poblaci´on que no sabe leer y escribir y no se considera carente es peque˜no. A continuaci´on se repiten los ejercicios anteriores agregando como condici´on que una persona es carente si es carente de acuerdo a la definici´on original o no sabe leer y escribir. En las figuras observamos que hay una diferencia mayor del porcentaje de carentes s´olo en el tramo etario de 92 a˜nos y m´as, que pasa de ser no carente a tener un 25.4 % de la poblaci´on carente.
Una discusi´on adicional refiere al acceso a la educaci´on preescolar de la poblaci´on in- fantil. Los puntos anteriormente se˜nalados s´olo consideran posibilidad de carencia a partir de los 6 a˜nos, edad en que comienza la educaci´on obligatoria. No obstante, se ha conside- rado incorporar la propuesta de la FSP en esta materia. Espec´ıficamente, esta instituci´on
Figura 36: Incidencia seg´un a˜nos de escolaridad por ley m´as saber leer y escribir
Tramo edad casos
muestra % población % sin dato en escolaridad % con escolaridad menor % escolaridad ok [0,5] 22,254 8.3% 0.0% 0.0% 100.0% [6,16] 51,573 19.0% 0.0% 2.6% 97.4% [17,52] 136,884 53.1% 0.3% 12.2% 87.5% [53,86] 56,519 19.1% 0.3% 35.7% 64.0% [87,91] 1,108 0.4% 1.0% 43.7% 55.3% 92+ 535 0.2% 0.0% 25.4% 74.6% TOTAL 268,873 100.0% 0.2% 14.0% 85.8%
Figura 37: Incidencia seg´un a˜nos de escolaridad por ley m´as requisito de 8 a˜nos en edad de trabajar y saber leer y escribir
Tramo edad Casos
muestra % población % sin dato en escolaridad % con escolaridad menor % escolaridad ok [0,5] 22,254 8.3% 0.0% 0.0% 100.0% [6,16] 51,573 19.0% 0.0% 2.6% 97.4% [17,59(64)] 160,275 61.4% 0.3% 16.5% 83.2% [60(65),86] 33,128 10.8% 0.3% 43.8% 55.9% [87,91] 1,108 0.4% 1.0% 43.7% 55.3% 92+ 535 0.2% 0.0% 25.4% 74.6% TOTAL 268,873 100.0% 0.2% 15.5% 84.2%
propone dar como garant´ıa el acceso a la educaci´on preescolar para los menores entre 4 y 6 a˜nos. Dado que a esta edad la educaci´on no es obligatoria, consideramos como carentes a los menores de 4 ´o 5 a˜nos que no asisten a alg´un establecimiento educacional por alguna de las siguientes razones26: El horario no me acomoda, No hay matr´ıcula (vacantes), No
existe establecimiento cercano, Dificultad de acceso o movilizaci´on, Dificultad econ´omica o No lo aceptan, que reflejan una falta de acceso al sistema de educaci´on preescolar tra- dicional. La especificaci´on solicitada en la alternativa 13 no se encuentra en la base de datos y asumimos no es privaci´on en acceso (6.53 % de los ni˜nos entre 4 y 5 a˜nos que no asisten). De esta manera se tiene que:
26Las razones presentes en CASEN son: No es necesario porque lo cuidan en la casa; No veo utilidad
en que asista a esta edad; Desconf´ıo del cuidado que recibir´ıa; Se enfermar´ıa mucho; El horario no me acomoda; No hay matr´ıcula (vacantes); No existe establecimiento cercano; Dificultad de acceso o movilizaci´on; Dificultad econ´omica; Tiene una discapacidad; Requiere establecimiento especial; No lo aceptan; Otra raz´on.
Figura 38: Incidencia seg´un a˜nos de escolaridad por ley m´as requisito de 12 a˜nos en edad de trabajar y saber leer y escribir
Tramo edad Casos
muestra % población % sin dato en escolaridad % con escolaridad menor % escolaridad ok [0,5] 22,254 8.3% 0.0% 0.0% 100.0% [6,16] 51,573 19.0% 0.0% 2.6% 97.4% [17,59(64)] 160,275 61.4% 0.3% 42.8% 56.9% [60(65),86] 33,128 10.8% 0.3% 43.8% 55.9% [87,91] 1,108 0.4% 1.0% 43.7% 55.3% 92+ 535 0.2% 0.0% 25.4% 74.6% TOTAL 268,873 100.0% 0.2% 31.7% 68.1%
Los ni˜nos entre 4 y 5 a˜nos representan el 2.9 % de la poblaci´on. De ellos, dos tercios asiste a educaci´on preescolar (75.7 %) y un tercio no asiste (24.3 %).
De estos menores el 95.4 % no est´a privado, ya sea porque asiste o porque las razones de no asistencia no son carencias de acceso, el 4.3 % est´a privado, es decir no asisten por falta de acceso y el 0.4 % de estos menores no asisten pero no se tiene informaci´on para decidir si es por falta de acceso o no.
As´ı, si agregamos esta condici´on como requisito, tendr´ıamos un incremento en la incidencia de pobreza en educaci´on de un 0.13 % (4.3 % privado del 2.9 % de prees- colares)
En caso de considerar adem´as la privaci´on en acceso para los menores de entre 2 y 4 a˜nos, correspondientes al nivel medio de educaci´on parvularia, tendr´ıamos que el 0.36 % de la poblaci´on es carente en educaci´on, correspondiente a menores de entre 2 y 5 a˜nos que no asisten a alg´un establecimiento educacional por falta de acceso.
Adicionalmente resulta necesario mirar con detenci´on el caso de las personas con edu- caci´on diferencial. Hay 846 observaciones en la base de datos en que el tipo de educaci´on es diferencial. De estos, de acuerdo a la clasificaci´on en privados o no privados por a˜nos de escolaridad obligatorios por ley m´as el requisito de saber leer y escribir, se tiene que:
27 casos son menores de 4 a˜nos y por tanto no privados.
78 tienen entre 4 y 5 a˜nos, todos asisten y por tanto no privados.
312 tienen entre 6 y 16 a˜nos, de ellos 299 asisten y 13 no asisten. De los 299 que asisten 266 no son privados, 32 son privados pues no saben leer y escribir y 1 no se sabe si es privado pues no hay dato si sabe leer y escribir. De los 13 que no asisten, todos son privados.
429 tienen entre 17 y 91 a˜nos y est´an todos privados. No hay observaciones de este tipo con 92 a˜nos o m´as.
Dado que estas personas necesitan establecimiento especial, y que en CASEN se re- gistra 0 en curso como regla general, nos parece que el tener acceso a esta educaci´on, independiente del curso significa tener cubierta esta dimensi´on, incluso si no sabe leer y escribir, pues podr´ıa estar en camino a alcanzar este requisito m´ınimo. Estas personas las podemos identificar porque su tipo en educaci´on es Educaci´on Especial. Sin embargo tambi´en es posible que personas que necesitan este tipo de educaci´on nunca la hayan conseguido. Estas personas deber´ıamos poder identificarlas a trav´es de las razones de por qu´e no asisten actualmente a un establecimiento educacional. Las preguntas e5 y e6, diri- gidas a las personas que no asisten entre 0 y 6 a˜nos y entre 7 y 40 a˜nos respectivamente, preguntan por razones. Consideramos que quienes responden que requieren de un estable- cimiento especial, tienen una discapacidad o enfermedad que los inhabilita son carentes en la educaci´on diferencial que necesitan. Tenemos los siguientes datos:
0.03 % de la poblaci´on son menores entre 0 y 6 a˜nos que no asisten a un estable- cimiento educacional porque tienen una discapacidad o requieren establecimiento especial. 0.01 % son carentes (6 a˜nos) de acuerdo a las definiciones considerando los puntos anteriores, y 0.02 % no son carentes (5 a˜nos o menos).
0.52 % de la poblaci´on son personas entre 7 y 40 a˜nos que no asisten porque requieren establecimiento especial, tienen discapacidad o enfermedad que los inhabilita. Este 0.52 % se distribuye en 0.19 % no carentes y 0.33 % carente. El 0.19 % no carente tiene distintos tipos de nivel de educaci´on, concentrando el 85 % de esos casos en educaci´on b´asica, media y t´ecnica profesional (m´as o menos similar para cualquiera de las tres razones). Significa que alcanzaron el m´ınimo por ley e incluso el umbral de calidad de 8 a˜nos.
Por otra parte, consideramos que en el caso de las personas que requieran Educaci´on Especial, a quienes podemos identificar en CASEN por el tipo de educaci´on alcanzado y por las razones de no asistencia, probablemente no caen bajo el requisito de a˜nos de escolaridad obligatorios por ley, y deben tener el acceso m´ınimo a la educaci´on que les permita aprender a leer y a escribir. Por tanto, consideraremos que las personas en esta condici´on que tengan hasta 5 a˜nos de edad son no privadas en educaci´on, las personas en esta condici´on que tengan entre 6 y 16 a˜nos y asisten actualmente son no privadas, y los mayores de 16 a˜nos que asisten o saben leer y escribir son no privados. De acuerdo a este umbral, tenemos que 0.88 % de la poblaci´on requiere acceso a Educaci´on Especial, con 0.28 % carentes en educaci´on, correspondiente al 1/3 de esta poblaci´on aproximadamente. Finalmente, otra consideraci´on refiere a aquellas personas que se encuentran regulari- zando sus estudios (e2<=5). Estas personas representan el 0.55 % de la poblaci´on y ellas se distribuyen en 0.44 % no carentes y 0.11 % carentes de acuerdo a los a˜nos obligatorios por ley y el requisito que impusimos de saber leer y escribir. Por otro lado, este 0.55 % se
reparte en 0.02 % de personas entre 15 y 16 a˜nos, que son todas carentes, y 0.53 % de 17 a˜nos o m´as, con 0.16 % carentes que son casos en que est´an regularizando estudios b´asicos u otros, pues la regularizaci´on de estudios medios significa que alcanzaron la educaci´on b´asica que es el m´ınimo legal para este rango etario. Es decir, de acuerdo a las definicio- nes anteriores, las personas que asisten a un curso de regularizaci´on pero por debajo del m´ınimo legal ser´ıan consideradas carentes. Finalmente nos parece que las personas que est´an asistiendo a cursos de regularizaci´on son carentes o no carentes dependiendo de si tienen el m´ınimo exigido de escolaridad de acuerdo a su tramo de edad, excepto para las personas de hasta 16 a˜nos, en que no se considera rezago sino s´olo asistencia.
Adicionalmente es necesario considerar otras decisiones e indicadores pertinentes de recoger en esta dimensi´on. En primer lugar, una alternativa interesante de evaluar es la calidad de la educaci´on recibida, medida por ejemplo, a partir de los resultados Simce de los establecimientos. Sin embargo, dada la limitaci´on de restringirnos a la informaci´on disponible que corresponde a las encuestas CASEN, se descarta por ahora esta posibilidad. Adem´as, son necesarias algunas observaciones respecto a la aplicaci´on de la normativa como punto de corte para establecer situaci´on de privaci´on. Respecto a la ley de 1920 que instaur´o 4 a˜nos de escolaridad obligatoria: si previamente no era obligatorio estudiar, ¿aplic´o a qu´e personas? En los otros casos, supusimos la reforma aplica a las personas que no hab´ıan alcanzado a completar por edad la escolaridad obligatoria hasta ese momento. Por ejemplo, la Reforma de 1929 cambi´o de 4 a 6 los a˜nos obligatorios, entonces asumimos que quienes ten´ıan edad para estar estudiando sin haber completado los 4 a˜nos de estudios, es decir personas de hasta 9 a˜nos de edad, se vieron afectados por la reforma. Estas personas en 2006 tienen hasta 86 a˜nos de edad. La duda planteada corresponde al caso de la primera reforma, ¿aplic´o a los ni˜nos menores de 6 a˜nos que pod´ıan decidir si comenzar a estudiar o no? ¿Aplic´o a los ni˜nos de edad hasta 9 a˜nos, es decir que pod´ıan o no estar cursando hasta su cuarto a˜no o menor? En el desarrollo consideramos que aplic´o a las personas menores de 6 a˜nos.